🚨 Crisis en Boca: derrota, lesión y expulsiones en Guayaquil
Noche negra: Boca Juniors cayó 1-0 ante Barcelona en un partido caótico, perdió a su arquero titular y vio dos expulsiones, agravando su crisis en la Libertadores.
El equipo de Claudio Ubeda vivió un infierno en Ecuador: lluvia torrencial, un campo intransitable y un rival que supo capitalizar los errores. El gol de Héctor Tito Villalba (82″) selló una derrota que deja a Boca al borde del precipicio en el Grupo E, donde Universidad Católica y Cruzeiro —que chocan este miércoles— pueden superarlo.
La tormenta que azotó Guayaquil dos horas antes del pitido inicial convirtió el césped del Estadio Monumental en un lodazal. El balón resbalaba, los jugadores caían sin contacto y el juego se redujo a un intercambio de pelotazos y faltas. Leandro Paredes intentó liderar con pelotas paradas, pero el arquero Contreras —figura del partido— neutralizó sus dos remates más peligrosos con intervenciones de antropología.
El primer golpe llegó al 43″: Leandro Brey (23 años), titular tras la lesión de Agustín Marchesin, recibió un codazo involuntario de Byron Castillo en las costillas y abandonó el campo en camilla. Su reemplazo, Javier García —que no disputaba un partido oficial desde mayo de 2022—, entró en frío a un infierno. La situación empeoró al 45+2″: Carlos Ascacibar fue expulsado por una patada en la cabeza de Milton Céliz (revisada por el VAR), y en el descuento, Céliz también vio la roja por un manotazo a Paredes. Boca terminó el primer tiempo con 9 jugadores y un arquero sin ritmo.
El error que costó el partido
Con el campo más transitable en el complemento, Barcelona ajustó líneas y explotó la velocidad de Byron Castillo. El lateral derecho —clave en la clasificación de Ecuador a Qatar 2022— desequilibró con desbordes, pero el gol llegó por un error defensivo: Alan Velasco perdió un balón en mediocampo, Quiñonez lanzó un contraataque fulminante, y Villalba definió cruzado, venciendo a García por el segundo palo. 1-0 al 82″, sentencia.
Las opciones que maneja Ubeda son limitadas:
- Javier García (34 años): Suplente histórico, pero con solo 3 partidos en 3 años y sin actividad reciente.
- Promover a un juvenil: Lautaro Morales (20 años), tercera opción, nunca debutó en Primera.
- Fichaje de emergencia: El mercado local ofrece nombres como Esteban Andrada (ex Boca, libre) o Guillermo Sara (Talleres), pero el club enfrenta restricciones económicas.
La lesión de Brey se suma a un contexto de crisis: Boca ha encajado 7 goles en sus últimos 4 partidos y no mantiene su valla invicta desde febrero. Sin un arquero de jerarquía, el equipo enfrenta un calendario infernal: en 15 días, jugará contra River Plate (Superclásico), Flamengo o Atlético Mineiro (octavos de Libertadores) y Racing (Apertura).
¿Se va Ubeda? La presión crece
La derrota en Guayaquil avivó los rumores sobre el futuro de Claudio Ubeda. El técnico, que llegó en diciembre con la promesa de “recuperar la identidad”, acumula un 30% de efectividad (5 victorias en 16 partidos) y no convence ni a la hinchada ni a la dirigencia. Según el periodista Diego Monroig, “hay malestar en el Consejo Directivo por la falta de ideas y los errores tácticos recurrentes”.
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El escenario ideal para Boca requiere:
- Ganar a Universidad Católica en la última fecha (24 de mayo).
- Esperar que Cruzeiro no gane su visita a Chile (este miércoles).
- Mejorar la diferencia de gol: actualmente, Boca tiene +1, mientras Cruzeiro y Católica tienen +3.
Si Boca avanza, enfrentaría en octavos al segundo del Grupo G (posiblemente Flamengo o Atlético Mineiro), un cruce de alto riesgo. La pregunta que resuena en la Bombonera es clara: ¿Puede este equipo, con un arquero suplente y un técnico en la cuerda floja, soñar con el título? O, peor aún: ¿Estamos ante el peor Boca de la última década?
El fantasma de 2019: cuando Boca quedó eliminado en fase de grupos
La derrota en Guayaquil no solo agrava la crisis actual, sino que revive el trauma de la Libertadores 2019, cuando Boca quedó eliminado en fase de grupos por primera vez en 16 años. Aquella campaña, bajo el mando de Gustavo Alfaro, terminó con solo 8 puntos (igual que ahora) y una humillante derrota 3-0 ante River Plate en el Monumental. El paralelo es inquietante: en 2019, el equipo también arrastraba lesiones clave (como las de Carlos Tévez y Esteban Andrada), una defensa frágil (encajó 11 goles en 6 partidos) y un técnico cuestionado. La historia podría repetirse si Boca no gana su último partido.
Pero hay una diferencia crítica: en 2019, el equipo al menos sumó 4 victorias en el torneo local durante la fase de grupos. Hoy, con 1 triunfo en los últimos 7 partidos (todas las competiciones), la crisis es más profunda. Además, en aquella ocasión, el arquero suplente era Marcos Díaz, quien tenía experiencia en Primera (20 partidos en 2018). Ahora, Javier García lleva 900 días sin jugar un partido oficial, y su último encuentro fue una derrota 4-1 ante Racing en mayo de 2022. La falta de rodaje en el arco —un puesto clave en la Libertadores— podría ser el talón de Aquiles definitivo.
Otro dato que preocupa: en 2019, Boca rescató un empate 1-1 ante Athletico Paranaense en la última fecha, pero dependió de un gol de Wanchope Ábila en el minuto 89. Hoy no hay un delantero en racha (el equipo lleva 3 partidos sin marcar), y el rival directo, Universidad Católica, llega de golear 4-0 a Ñublense en el torneo chileno. La presión sobre Alan Velasco —único jugador con más de 2 remates por partido en esta Libertadores— será máxima.
¿Un ciclo que se repite?
Si Boca cae eliminado, sería la tercera vez en 5 años que no supera la fase de grupos (2019, 2021 y 2024). Un récord que contrastaría con su historia: el club nunca había quedado fuera en etapas iniciales en dos ediciones consecutivas (2021 y 2024). La dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, enfrenta un dilema: ¿confiar en un proyecto a largo plazo con Ubeda o buscar un parche urgente como en 2019, cuando Miguel Ángel Russo llegó para salvar la temporada? La respuesta podría definir no solo el futuro en la Libertadores, sino el rumbo del club en la próxima década.