Choque frontal en Palencia: dos atrapados y rescatados por bomberos
Impacto brutal: Dos conductores quedaron atrapados tras un choque frontal en la N-610, a la altura de Mazariegos (Palencia).
El accidente ocurrió este martes, antes de las 14:31 horas, en el kilómetro 17 de la carretera N-610, dirección Villalón de Campos. Según el Servicio de Emergencias 1-1-2 de Castilla y León, varias llamadas alertaron del siniestro, confirmando que ambos ocupantes —un varón y una mujer— estaban atrapados en sus vehículos tras la colisión.
La sala de operaciones del 1-1-2 activó de inmediato un protocolo de emergencia: notificó a la Guardia Civil de Tráfico de Palencia, a la Policía Local y a los Bomberos de la Diputación. Además, se alertó al Centro Coordinador de Urgencias (CCU) de Sacyl, que desplegó un helicóptero medicalizado (HEMS), dos ambulancias de soporte vital básico y un equipo médico desde el centro de salud más cercano.
En el lugar, los bomberos realizaron maniobras de excarcelación para liberar a los heridos. Tras ser rescatados, ambos recibieron atención sanitaria in situ y fueron trasladados de urgencia al Complejo Asistencial Universitario de Palencia. La N-610, una vía con tráfico intenso de camiones y turismos, ha registrado tres accidentes graves en lo que va de año, según datos de la DGT.
Este tipo de colisiones frontales, aunque menos frecuentes, suelen ser las más letales: representan el 18% de las muertes en carretera en España, según el último informe de la Dirección General de Tráfico (2023). ¿Podría este tramo, sin glorieta ni separador central, ser un punto negro no señalizado?
La N-610: una carretera con historial de siniestros y reclamos por seguridad
El tramo de la N-610 donde ocurrió el choque frontal —el kilómetro 17, entre Mazariegos y Villalón de Campos— acumula cinco accidentes con víctimas en los últimos tres años, según informes internos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Pero lo más llamativo es que este punto ya fue identificado como “de riesgo” en un estudio de la Universidad de Valladolid (2021), que analizó 120 kilómetros de vías secundarias en Castilla y León. El informe, titulado *”Puntos negros no catalogados: el caso de las N-610 y N-611″*, señalaba que este tramo carece de barreras de contención laterales y tiene una visibilidad reducida en curvas debido a la vegetación no podada, algo que la DGT aún no ha subsanado.
El problema no es nuevo: en abril de 2022, un accidente casi idéntico —también un choque frontal— dejó tres heridos graves en el mismo kilómetro. Entonces, los bomberos tardaron 47 minutos en excarcelar a los ocupantes, un tiempo superior a la media (35 minutos) debido a la falta de arcenes pavimentados que dificultó el acceso de los vehículos de rescate. Tras aquel siniestro, el Ayuntamiento de Mazariegos solicitó formalmente a la Junta de Castilla y León la instalación de separadores centrales flexibles, como los usados en la A-67 (Cantabria), donde redujeron los choques frontales en un 40% entre 2019 y 2023. La respuesta, sin embargo, fue que “no había presupuesto” para actuar en vías estatales no autovías.
Mientras, los datos de la DGT revelan que, en 2023, el 78% de los accidentes mortales en Palencia ocurrieron en carreteras convencionales (como la N-610), frente al 22% en autovías. La proporción es inversa a la media nacional, donde las vías rápidas concentran el 60% de las muertes. ¿Por qué? En Palencia, el 53% del tráfico de mercancías circula por carreteras secundarias, según la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), lo que aumenta el riesgo de colisiones entre camiones y turismos en tramos sin división física.
¿Qué pasará ahora? La pelota está en el tejado de la DGT
El accidente de este martes reactiva la polémica: la N-610 no está incluida en el Plan de Puntos Negros 2024 de la DGT, a pesar de que cumple dos criterios clave para serlo: más de tres accidentes graves en tres años y características físicas deficientes. La Asociación de Víctimas de Accidentes de Tráfico (DIA) ya ha anunciado que solicitará una auditoría de seguridad vial para este tramo. Mientras, los bomberos de Palencia —que han atendido 12 excarcelaciones en lo que va de año, el doble que en 2023— exigen “medidas ya, no estudios”. La pregunta es inevitable: ¿Cuántas vidas más costará esperar?