Adam Bareiro celebra su doblete en debut con Boca Juniors bajo calor extremo en Salta

Bareiro explota en Boca: ¿titular ante Gimnasia tras su doblete histórico?

Doblete decisivo: Adam Bareiro marcó dos goles en su debut con Boca y abrió el debate: ¿será titular ante Gimnasia de Mendoza?

En la abrasadora Salta, donde el termómetro superaba los 38°C y la presión de un partido eliminatorio ahogaba a los jugadores, Boca Juniors no solo venció 2-0 a Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy en los 32avos de la Copa Argentina. El equipo de Mariano Úbeda encontró algo más valioso: un delantero que ilusiona y una competencia interna que eleva el nivel. El paraguayo Adam Bareiro, autor de ambos goles en su estreno, se convirtió en la gran revelación de la noche.

El técnico xeneize no esquivó el análisis. Con una frase que define su filosofía, Úbeda admitió: *”Siempre es mejor que te generen dudas sobre a quién convocar y a quién colocar“*. En un club donde cada decisión se escruta bajo lupa, reconocer que un refuerzo “incrementa la pelea y eleva el nivel de los que ya estaban” no es un detalle menor. El mensaje es claro: la llegada de Bareiro no es una amenaza, sino un estímulo para Cavani, Merentiel y compañía.

La explosión goleadora del paraguayo —primer jugador de Boca en marcar dos goles en su debut desde Carlos Tévez en 2015— no solo alivió la presión deportiva. También validó el discurso de Úbeda sobre la competencia sana. La pulseada con Miguel Merentiel (3 goles en 7 partidos esta temporada) y Edinson Cavani (aún en adaptación) dejó de ser teórica. *”Termina actuando quien esté realizando mejor las tareas“*, sentenció el DT, dejando entrever que Bareiro podría ser titular el sábado en la Bombonera contra Gimnasia de Mendoza, en un duelo clave por la fecha 8 del Apertura.

Úbeda, sin embargo, evitó el elogio desmedido. Su descripción de Bareiro fue técnica y pragmática: *”Aguanta de espaldas, distribuye bien y busca permanecer en el área para conectar con los centros y los desbordes. Aporta algo distinto a lo que disponemos“*. No lo comparó con Cavani ni lo coronó como titular indiscutido. Simplemente destacó su utilidad táctica, un perfil que el equipo necesitaba con urgencia tras la irregularidad ofensiva de las últimas fechas.

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Pero el análisis del DT no se limitó al goleador. Con la mirada puesta en un calendario que no perdona (Boca disputará 7 partidos en 21 días), Úbeda desglosó el rendimiento de otros dos jugadores clave: Malcom Braida y Dylan Gorosito. Del primero, valoró su progresión: *”Fue más efectivo en el complemento que en la primera parte. Mejoró la circulación y su roce con el balón“*. Del lateral, subrayó su proyección: *”Es un jugador de buena técnica y gran salida ofensiva. Confiamos en que sume minutos conforme los vaya mereciendo“*.

Estas declaraciones no son casuales. Boca enfrenta un maratón de partidos que incluye Copa Argentina, Liga Profesional y, eventualmente, copas internacionales. En este contexto, rotar no es una opción, sino una necesidad. Úbeda lo sabe: su plantel debe estar preparado para rendir al máximo en tres competencias simultáneas, algo que el club no logra desde 2018.

La victoria en Salta llegó tras dos empates seguidos y una dolorosa derrota ante Vélez. Más allá de los tres puntos, el equipo recuperó confianza y un estilo de juego que había perdido: presión alta, transiciones rápidas y llegada constante al área rival. Bareiro fue la cara visible de ese cambio, pero no el único. Braida aportó desequilibrio, Gorosito solidez defensiva y el mediocampo —con Equi Fernández y Pol Fernández— recuperó el control del ritmo.

El propio Bareiro, emocionado tras el partido, confirmó su compromiso: *”Estoy muy contento porque el club se fijó en mí. Fueron semanas de charlas; siempre les dije que quería venir a Boca. Nunca lo dudé. Quería que mis hijos vivieran en su país, y a este club no se le puede decir que no“*. Sus palabras reflejan no solo ambición deportiva, sino también un vínculo emocional con la camiseta, algo que la hinchada valora especialmente en momentos de crisis.

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El triunfo permite a Boca oxigenar un semestre que había arrancado en sombra. El equipo ocupa el noveno puesto en la Zona A del Apertura, fuera de la zona de playoffs, pero con margen para remontar. El próximo obstáculo es Gimnasia de Mendoza, un rival que llega con solo 1 victoria en sus últimos 5 partidos. Sin embargo, la Bombonera no perdona: el último tropiezo en casa fue contra Talleres, y la afición exige tres puntos para mantener viva la ilusión del título.

Úbeda, consciente de la presión, eligió un tono mesurado. No garantizó la titularidad de Bareiro, pero tampoco la descartó. Su estrategia es clara: mantener la competencia interna, rotar con inteligencia y priorizar el rendimiento por sobre los nombres. En un club donde cada decisión se magnifica, el DT prefiere acciones sobre palabras. La noche salteña le dio un respiro, pero sabe que el verdadero examen comenzará el sábado.

¿Logrará Bareiro consolidarse como el delantero que Boca necesitaba, o será otra promesa efímera en un club acostumbrado a la exigencia máxima?

El récord que Bareiro persigue: de Tévez a los goleadores históricos en debuts con Boca

El doblete de Adam Bareiro en Salta no solo lo convirtió en el héroe de la noche, sino que lo inscribió en un selecto grupo de delanteros que marcaron dos o más goles en su estreno con Boca. El último en lograrlo fue Carlos Tévez en 2015 (en la victoria 3-0 sobre Quilmes), pero la historia del club registra casos aún más impactantes. Mario Boyé —leyenda xeneize de los años 40— anotó tres goles en su debut (4-1 vs. Platense, 1941), un récord que Bareiro podría igualar si Úbeda le da continuidad. Incluso Martín Palermo, ídolo absoluto, tardó 5 partidos en marcar su primer gol con la camiseta azul y oro (1997).

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La comparación con Tévez, sin embargo, va más allá de la anécdota. El *Apache* llegó a Boca en 2015 tras una carrera en Europa y, al igual que Bareiro, debutó en un partido de copa (aunque en su caso fue la Copa Libertadores). Su impacto fue inmediato: 7 goles en sus primeros 10 partidos, incluyendo un hat-trick ante River en el Superclásico. Pero hay un dato clave que diferencia ambos contextos: Tévez encontró un equipo ya consolidado (Boca era campeón vigente), mientras Bareiro llega a un plantel en reconstrucción ofensiva, con Cavani aún en adaptación y Merentiel como única referencia goleadora previa (3 goles en 7 partidos).

Otros nombres resonantes en esta lista incluyen a Roberto Cherro (2 goles en su debut en 1926, figura de la era amateur) y Héctor Yazalde (2 goles en 1971, luego máximo artillero del Metropolitano ese año con 21 tantos). Lo que une a todos es un patrón: quienes debutaron con doblete en Boca terminaron siendo figuras clave en al menos una temporada. La excepción fue Santiago Silva (2 goles en 2011), cuyo paso fue efímero pese al arranque prometedor.

¿Podrá Bareiro romper la maldición de los “falsos 9” en Boca?

Desde la salida de Dario Benedetto en 2020 (26 goles en su última temporada), Boca ha probado con 7 delanteros centros distintos (incluyendo a Ramiro Fernández, Luis Vázquez y el propio Merentiel), sin que ninguno supere los 10 goles por año. Bareiro tiene ahora una oportunidad histórica: si marca ante Gimnasia de Mendoza, igualaría el récord de Tévez (3 goles en sus primeros 2 partidos) y se colocaría como el primer “9” en anotar en sus dos primeros juegos desde Palermo en 1998. El desafío no es solo goleador, sino de consistencia—algo que ni Cavani ni sus predecesores lograron en los últimos tres años.

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