Messi en duda: Scaloni prueba formación alternativa ante Jordania
Rotación en marcha: La selección argentina, con la clasificación asegurada, prepara un equipo alternativo para enfrentar a Jordania.
KANSAS CITY. Tras el 2-0 a Austria con doblete de Lionel Messi, que selló el primer puesto del grupo J, Lionel Scaloni aceleró los planes para dosificar a sus titulares. El objetivo es claro: administrar cargas y dar rodaje a quienes hasta ahora tuvieron menos minutos en el Mundial.
El entrenamiento de este martes fue clave. Los jugadores con más minutos hicieron recuperación, mientras que el resto trabajó a full. La delegación volverá a la cancha este miércoles, ya con la mirada puesta en el cierre de la fase de grupos.

La alineación que toma forma
Aunque Scaloni aún no confirmó el once, las señales apuntan a un equipo con varias modificaciones respecto al que arrancó ante Austria. La clasificación ya en el bolsillo y el liderato del grupo le dan margen al cuerpo técnico para arriesgar sin presión.
En el arco, Emiliano Martínez tiene opciones de seguir como titular si supera la molestia en su mano. De no ser así, Gerónimo Rulli sería su reemplazo natural. La decisión final dependerá de su evolución en las próximas horas.

Defensa con cambios estratégicos
La zaga podría tener hasta tres variantes. Gonzalo Montiel asoma para reemplazar a Nahuel Molina en el lateral derecho, siempre que su estado físico lo permita. En el centro, Nicolás Otamendi ocuparía el lugar de Cristian Romero, quien sufre un golpe en la zona de su lesión previa y espera estudios. Lisandro Martínez mantendría su puesto por falta de alternativas. En la izquierda, Nicolás Tagliafico sumaría minutos tras su irregular participación por problemas físicos.
En este contexto, la defensa alternativa no solo descansa a los titulares, sino que prueba combinaciones para posibles escenarios en la fase eliminatoria.

Medio campo juvenil
El centro del campo viviría una de las renovaciones más profundas. Leandro Paredes, quien entró desde el banco ante Austria, tiene todas las papeletas para ser titular. Su compañero sería Exequiel Palacios o Valentín Barco, este último con ventaja: Scaloni ya adelantó que quería ver al juvenil en acción durante el torneo. Para Barco, sería su debut absoluto en un Mundial.
Lo que esto significa es que Scaloni apuesta por frescura y proyección, sin descuidar el equilibrio. La inclusión de jóvenes como Barco no es casual: es una señal de confianza en el recambio generacional.

El ataque sin Messi
En los extremos, Giuliano Simeone y Nicolás González son los nombres más firmes para arrancar. Ambos ya fueron probados en ensayos y amistosos previos al torneo. Ahora, con el grupo resuelto, tendrían su oportunidad en el once inicial.
La gran incógnita sigue siendo Lionel Messi. Con el objetivo cumplido, el capitán podría descansar para llegar al 100% a los cruces. Si eso ocurre, Nico Paz sería el elegido para ocupar su lugar en el ataque. Más allá del hecho puntual, la ausencia de Messi en el once inicial sería un mensaje claro: el equipo ya no depende de una sola estrella.
Como referencia ofensiva, Julián Álvarez tendría ventaja para volver al equipo titular. El delantero del Manchester City sumó 61 minutos en los dos primeros partidos, pero aún no ha marcado.

La formación probable
Con todas estas variantes, el posible once argentino ante Jordania sería: Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes, Valentín Barco; Giuliano Simeone, Nico Paz, Nicolás González; y Julián Álvarez.
Scaloni aún tiene entrenamientos para ajustar detalles, pero todo indica que la rotación será masiva. La pregunta inmediata es: ¿logrará el equipo alternativo mantener el nivel sin sus figuras habituales?
El partido será el sábado desde las 23 en Dallas. Con el primer objetivo cumplido, el desafío ahora es llegar a la fase eliminatoria con el plantel en su mejor versión física y mental.

El mensaje estratégico detrás de la rotación
La decisión de Scaloni de alinear un equipo alternativo ante Jordania va más allá de la simple administración de minutos. Es una declaración de intenciones: Argentina ya no necesita depender de sus estrellas para imponerse.
En este contexto, la ausencia de Messi en el once inicial no es solo un descanso físico, sino un test psicológico para el equipo. Lo que esto significa es que el cuerpo técnico confía en que el grupo puede mantener su identidad de juego incluso sin sus referentes. La inclusión de jóvenes como Barco o Paz refuerza esta idea: el recambio generacional no es un plan a futuro, sino una realidad que ya se está probando en el presente.
La defensa alternativa, con cambios en tres posiciones, también envía una señal clara. Probar combinaciones ahora permite a Scaloni evaluar opciones tácticas para la fase eliminatoria, donde la solidez atrás será clave. La pregunta subyacente es si estos ajustes podrán mantener la cohesión defensiva que ha caracterizado al equipo hasta ahora.
¿Está Argentina lista para el siguiente nivel?
Con el grupo resuelto, el verdadero examen será ver si el equipo alternativo logra imponer su ritmo y estilo. Las próximas horas dirán si la apuesta por la rotación fortalece al conjunto o si, por el contrario, la falta de continuidad en el once titular pasa factura.