Boca y San Lorenzo, con urgencias idénticas, intentarán quebrar sus rachas en la Bombonera

Para Boca y San Lorenzo, vencer un clásico se volvió casi una misión imposible en los últimos años. Las estadísticas, lejos de acompañar a dos gigantes del fútbol argentino, muestran que suman más caídas que alegrías en este tipo de cruces y necesitan romper la racha para no perder de vista los puestos de privilegio.

Este miércoles, a las 19:45, el Xeneize recibe al Ciclón en la Bombonera con deudas pendientes, en un duelo válido por la fecha 10 del Apertura que, aunque pierde brillo respecto a otras épocas, conserva toda su intensidad.

Boca, que goleó 3-0 a Lanús, debe recuperar la senda del triunfo en el Alberto J. Armando tras tres empates consecutivos: 0-0 con Racing y Platense y 1-1 ante Gimnasia de Mendoza. Con Claudio Ubeda ya dirigió tres clásicos: dos ante la Academia (una derrota 1-0 con eliminación en semifinales del Clausura 2025 y un empate) y la victoria frente a River con tantos de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel.

El problema, sin embargo, arrastra raíces más profundas. Desde el inicio de la década, el club no muestra números positivos contra los otros grandes: pierde con River, Racing y San Lorenzo, y empata el parcial con Independiente.

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El historial contra el Cuervo también lo tiene abajo: contando solo la era profesional, el elenco de Boedo gana por 13 cotejos (82-69); si se incluye el período amateur, la diferencia se achica a cinco (83-78).

Aun así, y pese a que en los últimos 18 enfrentamientos solo hubo tres empates, Boca ganó 11 de 47 clásicos desde 2020 cuando asumió Juan Román Riquelme: cuatro a River, tres a Racing, dos a San Lorenzo y dos a Independiente. De los últimos diez, solo festejó uno.

Cuatro de esos triunfos figuran como empates porque se definieron por penales, pero le permitieron avanzar: Copa de la Liga y Copa Argentina 2021 ante River; Copa de la Liga 2022 y Copa Libertadores 2023 frente a Racing.

La goleada al Granate trajo paz, aunque el desafío local persiste. Por ello, Ubeda repetirá el equipo por primera vez en 2026: Tomás Aranda entre los titulares y la dupla ofensiva Merentiel-Adam Bareiro, quien se medirá a su ex club.

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El entrenador parece salir del pozo tras la actuación ante Lanús y la posibilidad de jugar de local, donde el equipo no pierde en lo que va del año. El clásico es, entonces, la plataforma ideal para confirmar la reacción: eficacia, orden y una imagen distinta.

Curiosamente, dirigió 12 de sus 19 partidos en la Bombonera por cuestiones de calendario. El miércoles será su cuarto clásico: una victoria, un empate y una derrota.

San Lorenzo, por su parte, atraviesa una sequad aún más cruda. De sus últimos 22 clásicos solo ganó uno: 3-2 a Racing en el Nuevo Gasómetro en febrero de 2025, con doblete de Malcom Braida —hoy en Boca— y tanto de Jaime Peralta.

Es la pepa racha de su historia, superando incluso la registrada entre 1989 y 1991 cuando apenas venció en uno de 21 compromisos.

Con Damián Ayude en el banco, el Cuervo aún no ganó ante los grandes: cinco choques, una derrota con Racing, empates con River e Independiente y un par con Huracán.

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Para intentar cortar la mala racha —y en una rueda donde solo triunfó una vez en sus últimos cinco presentaciones—, el entrenador baraja variantes: Ezequiel Cerutti, ya recuperado, podría ingresar por Mauricio Cardillo; y en la mitad de la cancha Ignacio Perruzzi acecha el puesto de Gonzalo Abrego.

A pesar de la crisis institucional y económica, Ayude —confirmado a mediados de 2025— armó un equipo competitivo: clasificó a octavos del Clausura, ingresó a la Copa Sudamericana y cerró 2025 a seis puntos del repechaje de la Libertadores. Falta, sin embargo, el salto en los partidos clave.

El último cruce entre ambos fue en agosto de 2024 en la Bombonera y terminó 3-2 para el Xeneize tras idas y venidas, polémica arbitral y un nivel que recordó los vibrantes duelos que hicieron grande este clásico. Ese antecedente alimenta la esperanza de un nuevo espectáculo, aun cuando los números actuales no acompañen.

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