🔥 *Sin rivales a la altura*: Argentina humilla 4-1 a Mauritania, pero su preparación al Mundial genera dudas
Preparación en duda: La Argentina campeona del mundo goleó 4-1 a Mauritania, pero el partido expuso la falta de exigencia en su camino al Mundial 2026.
El grito de “¡Dale campeón, dale campeón!” resonó en la Bombonera durante los minutos finales, pero el ambiente no fue el de una noche épica. Aunque el gol visitante en el descuento no opacó el triunfo, quedó claro que al campeón del mundo le sobra clase, pero le faltan rivales que lo pongan a prueba. Desde Qatar 2022, Argentina ha disputado 12 amistosos, todos contra selecciones sin peso histórico (Angola, Mauritania, Zambia) y ninguno frente a un equipo europeo. La pregunta es inevitable: ¿Cómo llegará al Mundial sin medirse contra potencias? La AFA, en lugar de blindar el prestigio, parece conformarse con llenar estadios a medias y vender ilusiones baratas.
El contraste es brutal. Mientras Emiliano Martínez (elegido mejor arquero del mundo en 2023), Cuti Romero y Mac Allister despliegan fútbol de élite dentro de la cancha, afuera los despachos de la AFA diseñan una preparación que no refleja la grandeza del equipo. Las tribunas de la Bombonera, con huecos visibles, fueron testigo: el público no es hincha, es espectador. Y cuando el presidente Claudio Tapia apareció en el césped, los silbidos lo ahogaron. Ni el acompañamiento de Juan Román Riquelme logró apaciguar el descontento. El fútbol se gana adentro, pero se respeta afuera.
Enzo Fernández, Mejor Jugador Joven de Qatar 2022, confirmó por qué es el cerebro de este equipo. Con un “chiche” técnico en el área —enganche con el taco, amague y control sin perder el dominio del balón—, desarmó a una defensa mauritana que no supo cómo detenerlo. Su gol, tras un pase atrás de Nahuel Molina que Julián Álvarez dejó pasar (asistencia no registrada en las estadísticas), abrió el marcador y encendió una noche que, sin embargo, nunca alcanzó el éxtasis. Enzo ya no es la promesa: es el dueño del mediocampo argentino, con 24 partidos invictos desde que es titular indiscutido.

La Bombonera, acostumbrada a vibrar con Boca o con Messi de titular, no colmó su capacidad. El capitán comenzó en el banco, reservado para un rival que ni siquiera soñó con clasificar a un Mundial. El clima fue tibio hasta que Tapia pisó el césped: entonces, los silbidos estallaron. El público no perdona: sabe que Mauritania ocupa el puesto 173° del ranking FIFA (Argentina es 1°) y que este tipo de partidos no preparan para enfrentar a Francia o Inglaterra. La AFA, en cambio, parece priorizar taquilla sobre competencia. ¿Acaso alguien cree que Aly Abeid, el lateral mauritano que le pidió perdón a Messi por rozarlo, será similar a Mbappé o Saka?
Para Lionel Scaloni, la noche fue un laboratorio a cielo abierto. Con la cabeza ya puesta en el Mundial —”ya vivo pensando en eso”, admitió un día antes—, probó a Marcos Senesi (defensa del Bournemouth, con 85% de pases acertados esta temporada en Premier) y a Nico Paz, la revelación del Como en la Serie A italiana (5 goles y 3 asistencias en 2024). Pero ¿qué puede aprender de un rival que ni siquiera presiona? La respuesta llegó cuando Abeid, el lateral mauritano, se disculpó con Messi por un contacto mínimo. Esto no es preparación; es un entrenamiento con público.
Paz, sin embargo, no desperdició su oportunidad. El delantero, nacido en Tenerife pero con sangre argentina, comenzó dubitativo: eligió el pase seguro antes que la gambeta. Pero cuando ganó un faltazo cerca del área, no dudó. Susurró instrucciones a Thiago Almada, miró el ángulo y colocó un remate preciso que el arquero Babacar Diop (2.04 m) no alcanzó a detener. Primer gol con la selección, primer festejo desbordante. La noche, después de todo, sí tuvo magia para algunos: también debutaron Gabriel Rojas (lateral izquierdo, alternativa a Nico Tagliafico) y Agustín Giay, llamado a cubrir la baja de Gonzalo Montiel por lesión.
El partido terminó en un caos organizativo: hubo 12 mauritanos en cancha por un error en los cambios, corregido tarde por el árbitro paraguayo Derlis López. Argentina, mientras tanto, hizo ocho modificaciones (todas avaladas por el cuarto árbitro, Nazareno Arasa, también argentino). ¿Improvisación o falta de profesionalismo? La lluvia caía sobre la Bombonera cuando Dibu Martínez —ovacionado como uno de los mejores— atajó un mano a mano y se giró hacia el público con una sonrisa pícara. Minutos después, Mauritania anotó el descuento, pero ya nada importaba. Esto no fue fútbol; fue un ensayo con aplausos.
Lo que dejó el partido: entre lo histórico y lo preocupante
Argentina sumó su 12° triunfo consecutivo en amistosos post-Qatar, pero la estadística esconde una verdad incómoda: ninguno de esos rivales estaba entre los 50 mejores del mundo. Mientras tanto:
- Sin pruebas de fuego: No enfrentará a una selección europea antes del Mundial. La última vez que ocurrió algo así fue en 1974, cuando Argentina cayó en primera fase.
- Messi, en modo “gestión”: Jugó solo 25 minutos. Scaloni lo cuida, pero ¿bastará ese ritmo para enfrentar a Argelia, Canadá o Dinamarca en junio?
- La Bombonera, sin alma: No se agotaron las entradas. En 2019, con un amistoso ante Ecuador (entonces 57° del ranking), el estadio estuvo lleno.
- El “efecto Dibu”: Martínez fue el más ovacionado. Su liderazgo (y su carisma) son clave, pero ¿puede un arquero compensar la falta de exigencia?
El próximo rival es Zambia (117° FIFA), que llegará el martes a Buenos Aires. Otro amistoso, otra foto, otro cheque para la AFA. Mientras tanto, en Europa, Francia ya confirmó partidos contra Alemania y Brasil. La diferencia es abismal.
“Cosas que pasan cuando juega la mejor selección argentina de la historia”, dicen algunos. Pero la historia se escribe frente a gigantes, no ante equipos que cruzan el océano por un selfie con Messi. ¿Acaso el campeón del mundo no merece algo más?
El precedente que asusta: Argentina 1974 y el riesgo de repetir la historia
El dato es contundente y debería encender alarmas en la AFA: la última vez que Argentina llegó a un Mundial sin enfrentar a selecciones europeas en su preparación fue en 1974, y el resultado fue un desastre. En Alemania Occidental, el equipo dirigido por Vladislao Cap —con figuras como Daniel Passarella y un joven Mario Kempes— cayó eliminado en primera fase tras perder 1-0 contra Polonia y empatar 1-1 con Italia. El paralelo con la actualidad es inquietante: en aquel ciclo, Argentina también sumó victorias abultadas contra rivales menores (como un 8-0 a Paraguay en 1973), pero la falta de exigencia real la dejó expuesta cuando llegó la hora de la verdad.
El contraste con otros campeones del mundo es brutal. España 2010, tras su título en Sudáfrica, disputó 7 amistosos contra top 20 FIFA (incluyendo a Francia, Italia y Portugal) antes de defender su corona en Brasil 2014. Incluso Alemania 2014, en su preparación para Rusia 2018, midió fuerzas contra Inglaterra, España y Brasil en el año previo al torneo. Argentina, en cambio, lleva 22 meses sin enfrentar a un equipo del top 50. El único precedente reciente de un campeón que evitó rivales de élite fue Italia en 2008, que tras ganar el Mundial 2006 priorizó amistosos “seguros” y quedó eliminada en primera fase de la Eurocopa 2008 sin ganar un solo partido.
La estadística más preocupante no es el 4-1 a Mauritania, sino el promedio de ranking FIFA de los rivales post-Qatar: 128°. En comparación, Francia (campeona en 2018) enfrentó a 6 equipos top 20 en su preparación para Qatar 2022, con un promedio de rival de 32°. Incluso Croacia, subcampeona en Rusia 2018, jugó contra España, Inglaterra y Bélgica antes de su siguiente gran cita. La pregunta que nadie en la AFA parece hacerse es: ¿Cómo evaluar el nivel real de un equipo si no se mide contra quienes disputarán el título?
| Campeón | Preparación pre-Mundial | Resultado siguiente |
|---|---|---|
| Argentina 1978 | 4 amistosos vs. top 30 | Campeón en 1978 |
| España 2010 | 7 amistosos vs. top 20 | Eliminada en fase de grupos (2014) |
| Francia 2018 | 6 amistosos vs. top 20 | Subcampeona en 2022 |
| Argentina 2022 | 0 amistosos vs. top 50 | ? |
Junio 2026: ¿Repetición de 1974 o lección aprendida?
El calendario ya está trazado: Argentina enfrentará a Zambia (117° FIFA) el martes, y luego no tiene confirmado ningún partido contra un rival de peso hasta el estreno mundialista. Scaloni tiene 18 meses para corregir el rumbo, pero el tiempo se agota. En 1974, el equipo llegó a Alemania con 21 partidos invictos (similares a los actuales 24 de Enzo Fernández), pero la ilusión se desvaneció al primer contacto con la realidad. Hoy, con un plantel más talentoso pero una preparación igual de liviana, el riesgo no es solo deportivo: es histórico. Si Argentina tropieza en 2026, no será por falta de calidad, sino por la arrogancia de creer que el prestigio se defiende sin sudar la camiseta.