¡Alerta máxima! Vientos de 90 km/h azotan Pirineo y Empordà este martes
Riesgo extremo: Protecció Civil activa el plan Ventcat ante rachas huracanadas que superan los 90 km/h en Girona, con peligro de ventisca en zonas nevadas.
La Generalitat ha lanzado un aviso urgente este lunes: el Pirineo y el Empordà (Girona) sufrirán este martes vientos violentos, con rachas que podrían superar los 90 km/h, especialmente en cotas medias y altas. Según el comunicado oficial, la situación es crítica debido a la acumulación de nieve en la zona, lo que incrementa el riesgo de ventiscas y reducción drástica de visibilidad.
El plan Ventcat —activado para emergencias por viento— sigue en vigor, y las autoridades insisten en que la población evite actividades al aire libre fuera de áreas controladas. La combinación de nieve y viento extremo puede generar condiciones similares a un temporal de montaña, con posibles cortes de carreteras y riesgo de aludes en laderas inestables.
El Empordà ya registra alta actividad en emergencias: hasta las 19:00 de este lunes, el 112 había recibido 1.208 llamadas, que derivaron en 825 expedientes abiertos. El Baix Empordà concentra la mayoría de los incidentes, desde caídas de ramas hasta vehículos atrapados en caminos secundarios. ¿Están preparados los servicios de rescate para afrontar una noche con vientos aún más intensos?
Protecció Civil recomienda:
- Seguir las actualizaciones del Servei Meteorològic de Catalunya cada 3 horas.
- Evitar circular por carreteras de montaña, especialmente la N-260 y la GI-400, conocidas por su exposición al viento.
- Asegurar objetos en terrazas y balcones: en 2022, rachas similares arrancaron estructuras metálicas en Figueres.
- Extremar la precaución en zonas boscosas, donde árboles débiles por la humedad podrían caer.
El último temporal de viento en la zona, en febrero de 2023, dejó sin luz a más de 15.000 hogares y provocó el cierre de 12 tramos de carretera. ¿Podría repetirse el caos esta vez?
El precedente del temporal de 2009: cuando el Empordà quedó aislado por vientos de 120 km/h
Mientras el Pirineo y el Empordà se preparan para rachas de 90 km/h, los servicios de emergencia recuerdan con preocupación el 24 de enero de 2009, cuando un temporal de viento sin precedentes —con rachas registradas de 120 km/h en la estación meteorológica de Cap de Creus72 horas. Aquella vez, el 112 collapsed con 3.412 llamadas en 24 horas (casi el triple que en el actual episodio), y la N-260 quedó cortada en 5 puntos por árboles derribados y desprendimientos. El balance final: 23.000 hogares sin suministro eléctrico, daños valorados en 8,7 millones de euros y la activación por primera vez del nivel 3 del Ventcat, el mismo que rige hoy.
Lo más alarmante del precedente fue el efecto dominó en las comunicaciones: la caída de torres de alta tensión en La Jonquera dejó sin cobertura móvil a 12 municipios durante 18 horas, según informes de la Agència de Telecomunicacions de Catalunya. Además, el aeropuerto de Girona-Costa Brava suspendió 42 vuelos —algo que no ocurría desde la nevada de 1985—. Los bomberos desplegaron entonces 117 dotaciones simultáneas, una cifra que supera en un 40% los recursos movilizados hasta ahora en 2024. La diferencia clave este martes: el factor nieve, ausente en 2009 pero que ahora añade el riesgo de aludes en el Pirineo gerundense, donde la cota de 1.500 metros acumula 60 cm de nieve fresca.
El Servei Meteorològic advierte de un patrón similar al de 2009 en la presión atmosférica: una caída brusca de 12 hPa en 6 horas, idéntica a la registrada entonces. Pero hay un agravante: en 2009, los vientos huracanados duraron 14 horas seguidas; hoy, los modelos predicen que podrían extenderse hasta 18 horas, con un pico entre las 3:00 y las 7:00 del miércoles.
¿Están las infraestructuras críticas preparadas para superar el récord de 2009?
El plan Ventcat actual incluye protocolos reforzados tras el temporal de 2009, como la preinstalación de generadores eléctricos en hospitales y la coordinación con Endesa para priorizar la restauración de líneas en zonas rurales. Sin embargo, fuentes de Protecció Civil reconocen en privado que el envejecimiento de la red de media tensión —con tramos que superan los 40 años de antigüedad en el Empordà— podría ser el talón de Aquiles. La pregunta clave no es si se repetirá el caos de 2009, sino cuántas horas tardarán en restaurar el suministro esta vez.