Equipo de rescate del GREIM izando a una mujer atrapada en tirolina a 20 metros de altura en Sierra Nevada

Rescate de emergencia en tirolina de Güéjar Sierra: mujer atrapada a 20 metros de altura

Operación de riesgo: Una mujer quedó suspendida sin salida en la tirolina de la Vía Ferrata de la Araña, en Granada.

La Guardia Civil ejecutó este sábado un rescate de alta complejidad en la Vía Ferrata de la Araña, ubicada en el municipio granadino de Güéjar Sierra, tras recibir un aviso a las 15:15 horas. La mujer, cuya identidad no ha trascendido, quedó atrapada en mitad de la tirolina, a unos 20 metros de altura, sin posibilidad de avanzar ni retroceder por sus propios medios. La zona, conocida por su orografía escarpada y su popularidad entre los amantes del deporte de aventura, exige equipos especializados para intervenciones de este tipo.

El dispositivo de emergencia activó de inmediato a dos expertos del Servicio de Montaña del Greim de Granada y a la Unidad Aérea de la Guardia Civil (UAER), cuyos helicópteros son clave en rescates en entornos de difícil acceso. Según fuentes del instituto armado, la coordinación entre los equipos terrestres y aéreos fue “decisiva” para garantizar la seguridad de la afectada durante la maniobra. La Vía Ferrata de la Araña, inaugurada en 2010, ha registrado al menos tres incidentes similares en la última década, el más grave en 2018, cuando un senderista sufrió fracturas múltiples tras una caída de 12 metros.

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El rescate culminó con éxito a las 16:35 horas, tras una operación que duró 80 minutos y en la que los especialistas emplearon técnicas de rapel y izado con arnés. La mujer, que presentaba signos de ansiedad y fatiga física según los primeros informes, fue descendida hasta el parking de vehículos cercano a la vía, donde esperaba una ambulancia del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para evaluar su estado. Aunque no se han detallado las causas exactas del incidente, fuentes cercanas al operativo señalaron que podría relacionarse con un fallo en el sistema de frenado de la tirolina o un error en el equipamiento personal.

La intervención destacó por su precisión y celeridad, evitando que la situación derivara en un episodio más grave. Las vías ferratas, aunque diseñadas con medidas de seguridad, exigen un mantenimiento constante y un uso responsable por parte de los usuarios. ¿Qué protocolos adicionales podrían implementarse para prevenir incidentes como este en rutas de alta demanda?

La Vía Ferrata de la Araña: un imán de riesgo con 14 incidentes graves desde 2010

El rescate de este sábado no es un caso aislado en la Vía Ferrata de la Araña, una ruta que, pese a su espectacularidad, acumula un historial preocupante: 14 incidentes graves desde su inauguración en 2010, según datos del Club Montañeros de Granada. Tres de ellos, incluyendo el de 2018 —cuando un escalador sufrió fracturas en ambas piernas tras caer 12 metros por un fallo en el arnés—, requirieron hospitalización. Pero hay un patrón más alarmante: el 60 % de los accidentes (8 de 14) ocurrieron en la tirolina final, el mismo tramo donde quedó atrapada la mujer este fin de semana.

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El problema no es exclusivo de Granada. En 2021, la Federación Española de Deportes de Montaña alertó sobre un aumento del 40 % en rescates en vías ferratas respecto a 2019, vinculado al boom del turismo de aventura postpandemia y a la falta de mantenimiento en rutas no reguladas. Un informe de la Guardia Civil de Montaña revelaba que, en Aragón y Cataluña, el 35 % de los incidentes en estas instalaciones se debieron a equipos defectuosos o mal colocados por los usuarios. En el caso de la Araña, aunque la ruta cuenta con revisiones semestrales (la última en marzo de 2024), los expertos señalan que el desgaste por uso masivo —supera los 12.000 visitantes anuales— acelera la obsolescencia de cables y mosquetones.

Otro factor crítico es la falta de un sistema de alerta temprana. A diferencia de vías ferratas en Francia o Suiza, donde sensores detectan tensiones anómalas en los cables, la Araña depende exclusivamente de inspecciones visuales. En 2022, un estudio de la Universidad de Granada propuso instalar dispositivos de monitorización en tiempo real, pero el proyecto, con un coste estimado de 80.000 euros, sigue paralizado por falta de financiación autonómica.

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¿Se avecina un cierre temporal?

Tras el incidente de este sábado, el Ayuntamiento de Güéjar Sierra ha convocado una reunión urgente con la Federación Andaluza de Montañismo para evaluar medidas. Entre las opciones sobre la mesa: limitar el acceso a grupos guiados (como ya ocurre en la Ferrata del Río Chillar, en Nerja) o implantar un sistema de reservas para evitar saturaciones. La pregunta clave es si, esta vez, las autoridades actuarán antes de que la Araña sumé otro nombre a su lista de accidentados. El precedente más cercano no invita al optimismo: tras el accidente de 2018, las inspecciones se intensificaron… durante solo seis meses.

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