<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>fed archivos - En foco Hoy</title>
	<atom:link href="https://enfocohoy.com/tag/fed/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Noticias verificadas al minuto sobre deportes, economía, tecnología y el mundo. Análisis profundos y cobertura de los acontecimientos e impactos que definen nuestro tiempo.</description>
	<lastBuildDate>Mon, 25 May 2026 04:27:12 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-CR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://enfocohoy.com/wp-content/uploads/2025/12/cropped-WhatsApp-Image-2025-12-26-at-11.57.26-PM-32x32.png</url>
	<title>fed archivos - En foco Hoy</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Trump y Warsh: ¿Independencia real o pacto frágil en la Fed?</title>
		<link>https://enfocohoy.com/trump-blinda-a-warsh-haz-lo-tuyo-al-jurar-como-jefe-de-la-fed/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 May 2026 18:01:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[portada]]></category>
		<category><![CDATA[trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/trump-blinda-a-warsh-haz-lo-tuyo-al-jurar-como-jefe-de-la-fed/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Juego peligroso: Trump nombra a Warsh en la Fed con un mensaje ambiguo: &#8220;haz lo</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/trump-blinda-a-warsh-haz-lo-tuyo-al-jurar-como-jefe-de-la-fed/">Trump y Warsh: ¿Independencia real o pacto frágil en la Fed?</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Juego peligroso:</strong> Trump nombra a Warsh en la Fed con un mensaje ambiguo: &#8220;haz lo tuyo&#8221;. ¿Autonomía o estrategia?</p>
<p>La Reserva Federal no necesita carisma, pero sí <strong>credibilidad a prueba de tuits</strong>. Por eso el primer gesto de Donald Trump hacia Kevin Warsh —nombrado este martes como <strong>17º presidente del banco central</strong>— fue un aparente voto de confianza: que lidere <em>&#8220;por su cuenta&#8221;</em> y sin interferencias. Un guante de seda para calmar a unos mercados que temen una Fed convertida en brazo ejecutivo de la Casa Blanca. El problema es que, en la era Trump, las palabras tranquilizan solo hasta el siguiente <strong>140 caracteres</strong>.</p>
<p>Warsh juró el cargo en una ceremonia sin precedentes recientes: <strong>dentro del complejo presidencial</strong>, no en los salones neutros de la Fed. Un detalle que no es protocolario. Llegó, además, con una promesa explosiva: <strong>&#8220;la mayor reorganización en décadas&#8221;</strong>. El mensaje tiene doble filo: proclama independencia, pero el escenario —la Casa Blanca— refuerza el símbolo del control. En Wall Street, donde la psicología mueve tanto como los datos, el Dow Jones cerró cerca de los <strong>50.580 puntos</strong> (récord intradía), pero el verdadero termómetro está en los bonos: ¿confían los inversores en que la Fed seguirá siendo previsible?</p>
<h2>Un juramento en la Casa Blanca: ¿trámite o advertencia?</h2>
<p>Que el presidente de la Fed jure el cargo bajo los focos de la residencia presidencial <strong>no es neutral</strong>. Es un <em>framing</em> político. La Fed existe para tomar decisiones impopulares: subir tipos cuando la economía necesita enfriarse, aunque el Gobierno pida lo contrario. <strong>Históricamente</strong>, cada vez que un presidente estadounidense ha intentado influir en el banco central —como Nixon en los 70 o Reagan en los 80—, el resultado fue inflación descontrolada o crisis de confianza. Por eso Trump necesitó verbalizar lo obvio: <em>&#8220;haz lo tuyo&#8221;</em>. Si no lo dice, el mercado asume lo peor.</p>
<p>Warsh hereda un mandato de <strong>cuatro años</strong> y un sistema complejo: <strong>12 bancos regionales</strong>, un consejo en Washington y la llave que fija el precio del dinero global. Su primera batalla no será técnica, sino de percepción. La narrativa inaugural —<em>&#8220;hará lo suyo&#8221;</em>— es un placebo: en la práctica, la era Trump ha demostrado que los placebo duran lo que tarda el presidente en cambiar de opinión. <strong>Ejemplo:</strong> En 2018, Trump criticó públicamente a Jerome Powell por subir tipos, desencadenando una caída del <strong>7% en el S&#038;P 500</strong> en solo dos meses.</p>
<h2>&#8220;La mayor sacudida en décadas&#8221;: ¿modernización o riesgo?</h2>
<p>La frase de Warsh no es retórica. Es una <strong>advertencia con consecuencias</strong>. Puede referirse a cambios en la supervisión bancaria (como relajar las reglas de Basilea III), en la comunicación (menos transparencia en las actas) o incluso en cómo se miden riesgos sistémicos. Pero en los mercados, una &#8220;sacudida&#8221; institucional no se interpreta como innovación: se lee como <strong>incertidumbre con prima de riesgo</strong>. Y esa prima tiene un precio: tipos de interés más altos, crédito más caro y un dólar bajo presión.</p>
<p>El problema no es el cambio en sí, sino el momento. La economía estadounidense crece, pero con <strong>deuda pública en el 120% del PIB</strong> y una inflación que ronda el <strong>3.2%</strong> (fuera del objetivo del 2%). Si Warsh acelera reformas estructurales <em>sin consenso</em>, el mercado exigirá compensación por el riesgo. <strong>Como ocurrió en 1979</strong>, cuando Paul Volcker subió los tipos al <strong>20%</strong> para domar la inflación: la recesión que siguió fue el precio de recuperar credibilidad. ¿Está Warsh dispuesto a pagar ese costo?</p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 800px;"><figcaption>Donald Trump y Kevin Warsh</figcaption></figure>
</p>
<p>En una economía donde el crédito se ajusta con un tuit, la estabilidad depende menos de la decisión final que del <em>cómo</em> se llega a ella. Si Warsh prioriza reformas rápidas sobre consenso, el mercado reaccionará: <strong>bonos a la baja, tipos al alza</strong> y un coste político inmediato para Trump. Como advierte un exfuncionario de la Fed: <em>&#8220;Prometer una reforma histórica es fácil; ejecutarla sin romper la confianza es lo que separa a un banquero central de un político&#8221;</em>.</p>
<h2>Independencia: el activo que sostiene (o hunde) el dólar</h2>
<p>La independencia de la Fed no es un debate teórico. Es un <strong>activo financiero cotizado</strong>. Si los inversores creen que el banco central actúa para ganar elecciones, exigen mayor rentabilidad por la deuda soberana y castigan al dólar. Si perciben autonomía, aceptan tipos más bajos a largo plazo. Por eso Trump midió cada palabra: no defiende a Warsh por altruismo, sino porque un dólar débil encarece la deuda de EE.UU. (que supera los <strong>$34 billones</strong>).</p>
<p>La clave está en el ángulo: Trump quiere una economía fuerte <em>y</em> tipos de interés que no ahoguen el consumo. Pero también necesita margen para presionar sin dejar huella. La fórmula <em>&#8220;haz lo tuyo&#8221;</em> es un <strong>seguro de impunidad</strong>: si algo sale mal, la culpa será de Warsh; si todo va bien, el mérito será del presidente. La paradoja es evidente: cuanto más insista la Casa Blanca en jurar independencia, más sospechará el mercado que esa independencia está en riesgo.</p>
<h2>Wall Street en la cuerda floja: bonos, Dow Jones y la tregua frágil</h2>
<p>La reacción del mercado no se mide solo en el Dow Jones (que cerró cerca de máximos históricos). Se mide en los <strong>bonos a 10 años</strong>, cuyo rendimiento subió <strong>15 puntos básicos</strong> tras el nombramiento. Es la señal de que los inversores exigen mayor compensación por el riesgo. La tregua actual es frágil: la Fed no opera en el vacío. Un conflicto geopolítico (como el bloqueo en el Mar Rojo) o un repunte en los precios del petróleo pueden reavivar la inflación en semanas.</p>
<p>Si Warsh cumple su promesa de reformas radicales <em>y</em> Trump insiste en crecimiento, la tensión estallará en la primera decisión incómoda. <strong>Ejemplo reciente:</strong> En 2019, la Fed recortó tipos tres veces bajo presión de Trump, pero la inflación se disparó un año después. La historia enseña que las presiones políticas no siempre son explícitas: a veces son <em>filtraciones</em>, cambios de tono en discursos o llamadas telefónicas no registradas. Cuando ocurren, el daño no se limita a una semana: se paga en <strong>reputación perdida</strong>, inflación futura y un dólar bajo ataque.</p>
<p>El contraste con otros ciclos es abrumador. En los 80, cuando Paul Volcker subió los tipos al <strong>20%</strong> para frenar la inflación, la independencia de la Fed permitió aplicar una medicina amarga sin colapsar la confianza. Hoy, con Warsh, el diagnóstico es claro: la Fed comienza su etapa con un <strong>pacto verbal</strong>. Y en Washington, los pactos verbales suelen durar lo que tarda en llegar la próxima crisis.</p>
<h2>El test definitivo: inflación vs. crecimiento</h2>
<p>En el corto plazo, el juego es técnico: tipos de interés, inflación y crecimiento. Pero en el medio plazo, es institucional. Si Warsh ejecuta cambios profundos <em>sin fracturar la confianza</em>, la Fed podría salir fortalecida. Si el proceso huele a interferencia, el castigo será global: <strong>deuda más cara</strong>, <strong>dólar bajo presión</strong> y un mercado que dejará de conceder el beneficio de la duda.</p>
<p>Trump necesita despejar los temores de los inversores porque sabe que la política monetaria no perdona errores. Un presidente puede vender optimismo; el mercado exige coherencia. Y esa coherencia se pondrá a prueba cuando Warsh deba elegir entre <strong>sostener el crecimiento</strong> (como pide Trump) o <strong>apretar contra la inflación</strong> (como exige su mandato). No será un debate técnico. Será un <strong>test de poder</strong>. Y en ese momento, la frase <em>&#8220;haz lo tuyo&#8221;</em> será recordada: ¿como una promesa de autonomía o como la coartada perfecta?</p>
<p>La pregunta que planea sobre Washington es incómoda: ¿está Warsh preparado para decirle <em>no</em> al hombre que lo nombró?</p>
<h2>El precedente Volcker-Trump: cuando la Fed desafió a la Casa Blanca y ganó (pero a un costo histórico)</h2>
<p>El nombramiento de Warsh en la Casa Blanca evoca un paralelo incómodo para Trump: <strong>1981</strong>, cuando Ronald Reagan nombró a <strong>Paul Volcker</strong> —un halcón antiinflacionario— y luego intentó presionarlo para bajar tipos. La respuesta de Volcker fue una <strong>subida récord al 20%</strong> en junio de 1981, desencadenando la recesión más profunda desde la Gran Depresión. El PIB cayó un <strong>2.9%</strong> en 1982, el desempleo superó el <strong>10%</strong>, y 66 bancos quebraron. Pero la inflación, que rozaba el <strong>14%</strong> en 1980, se desplomó al <strong>3.2%</strong> en 1983. <strong>Reagan, pese a las críticas públicas, nunca despidió a Volcker</strong>. El resultado: la Fed recuperó credibilidad por décadas.</p>
<p>El contraste con el estilo Trump es abismal. En <strong>octubre de 2018</strong>, tras cuatro subidas de tipos de la Fed bajo Jerome Powell, Trump tuiteó: *«Cada vez que hacemos algo grandioso, él sube las tasas»*. El S&#038;P 500 perdió <strong>$1.7 billones</strong> en valor en dos meses. Powell, sin embargo, <strong>no cedió</strong>: mantuvo el rumbo hasta 2019, cuando los datos justificaron un giro. La lección es clara: <strong>la Fed gana cuando resiste</strong>, pero el costo político es alto. Warsh enfrenta un dilema similar, pero con un agravante: <strong>la deuda pública actual (120% del PIB) duplica la de 1981 (50%)</strong>. Un error en el timing podría desencadenar una crisis de solvencia, no solo de crecimiento.</p>
<p>Hay otro detalle revelador: <strong>Volcker juró en el Tesoro</strong>, no en la Casa Blanca. Y su primera reunión como presidente fue con el <strong>Consejo de la Fed</strong>, no con el gabinete presidencial. Warsh, en cambio, ha comenzado su mandato bajo los focos de un evento político, con un discurso que mencionó <strong>«reorganización histórica»</strong> pero sin detalles técnicos. Los mercados no olvidan que, en <strong>2019</strong>, la Fed recortó tipos tres veces tras presiones de Trump —y que la inflación posterior (4.7% en 2021) obligó a la corrección más agresiva desde los 80.</p>
<table style="border:1px solid #ccc; border-collapse:collapse;">
<thead>
<tr>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Crisis</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Presidente</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Presidente Fed</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Tasa máxima</th>
<th style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Resultado</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">1979-1982</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Reagan</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Volcker</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">20%</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Inflación del 13.5% → 3.2% (recesión)</td>
</tr>
<tr>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">2018-2019</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Trump</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Powell</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">2.5%</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Mercado cayó 7%, luego recuperación (inflación al 4.7% en 2021)</td>
</tr>
<tr>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">2024-?</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Trump</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Warsh</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">?</td>
<td style="padding:6px; border:1px solid #ccc;">Deuda al 120% del PIB, inflación en 3.2%</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h3>La pregunta que nadie hace en voz alta: ¿está Trump dispuesto a repetir el sacrificio de Reagan?</h3>
<p>Reagan aguantó el <strong>dolor económico</strong> porque entendió que la credibilidad de la Fed era un <strong>activo estratégico</strong>. Trump, en cambio, ha demostrado que prioriza el <strong>corto plazo electoral</strong> sobre la estabilidad institucional. Warsh juró en la Casa Blanca, pero su verdadero examen llegará cuando deba elegir entre <strong>subir tipos para controlar la inflación</strong> (y arriesgar una recesión antes de 2025) o <strong>ceder a la presión</strong> y repetir el error de 2019. La historia sugiere que, en este juego, <strong>la Fed solo gana si está dispuesta a perder</strong>. Y Trump, hasta ahora, <strong>nunca ha aceptado perder</strong>.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/mercados/trump-blinda-warsh-haz-tuyo-jurar-como-jefe-fed/20260523010856486642.html'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/trump-blinda-a-warsh-haz-lo-tuyo-al-jurar-como-jefe-de-la-fed/">Trump y Warsh: ¿Independencia real o pacto frágil en la Fed?</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>el mercado compra alivio, no paz</title>
		<link>https://enfocohoy.com/el-mercado-compra-alivio-no-paz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 Mar 2026 07:39:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Brent]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[mercado]]></category>
		<category><![CDATA[Paz]]></category>
		<category><![CDATA[presión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/el-mercado-compra-alivio-no-paz/</guid>

					<description><![CDATA[<p>[ El Brent cae a 98,205 dólares (-2,30%) y el WTI a 92,12 (-4,05%), el</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/el-mercado-compra-alivio-no-paz/">el mercado compra alivio, no paz</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>[</p>
<div id="body001-482282">
<p data-start="237" data-end="1001">El <strong data-start="240" data-end="279">Brent cae a 98,205 dólares (-2,30%)</strong> y el <strong data-start="285" data-end="309">WTI a 92,12 (-4,05%)</strong>, el primer alivio serio tras semanas de tensión energética.<br data-start="369" data-end="372"/><br />
Al mismo tiempo, el mercado compra tregua: el <strong data-start="418" data-end="429">S&amp;P 500</strong> marca <strong data-start="436" data-end="457">6.716,09 (+0,25%)</strong> y el <strong data-start="463" data-end="477">Nasdaq 100</strong> sube a <strong data-start="485" data-end="507">24.780,42 (+0,51%)</strong>.<br data-start="508" data-end="511"/><br />
La volatilidad se desinfla: el <strong data-start="542" data-end="571">VIX baja a 22,36 (-4,93%)</strong> y el dólar cede a <strong data-start="590" data-end="609">99,503 (-0,06%)</strong>.<br data-start="610" data-end="613"/><br />
Pero el trasfondo no se ha calmado: es el <strong data-start="655" data-end="665">día 19</strong> de la denominada Operación Furia Épica, con Teherán prometiendo venganza por la muerte de <strong data-start="756" data-end="772">Ali Larijani</strong>.<br data-start="773" data-end="776"/><br />
La Reserva Federal, además, decide tipos bajo la amenaza de que la energía vuelva a reactivar la inflación.<br data-start="883" data-end="886"/><br />
El mercado se agarra a una idea: que lo peor de Ormuz se gestione… antes de que lo decida el precio de la gasolina.</p>
<h2 data-section-id="14b6d7n" data-start="6532" data-end="6576">Mercados: menos miedo, más selectividad</h2>
<p data-start="6577" data-end="6866">Los datos de las <strong data-start="6594" data-end="6606">7:35 CET</strong> dibujan un alivio táctico. Suben los índices, baja el miedo, y los activos refugio se mantienen firmes: <strong data-start="6711" data-end="6737">oro 5.013,160 (+0,15%)</strong> y <strong data-start="6740" data-end="6770">bitcoin 74.205,16 (+0,40%)</strong>. El mensaje es de transición: no hay euforia, pero sí rotación hacia escenarios menos extremos.</p>
<p data-start="6868" data-end="7144">Europa acompaña: el <strong data-start="6888" data-end="6899">IBEX 35</strong> se coloca en <strong data-start="6913" data-end="6935">17.248,69 (+0,93%)</strong>, una subida que sugiere recuperación de apetito por riesgo periférico cuando el crudo cede. El dólar, en cambio, retrocede levemente (<strong data-start="7070" data-end="7080">99,503</strong>), señal de que el mercado no está corriendo hacia refugio puro.</p>
<p data-start="7146" data-end="7481">Y, sin embargo, la volatilidad sigue en niveles elevados para un entorno “normal”: <strong data-start="7229" data-end="7242">VIX 22,36</strong> es una cifra compatible con tensión latente. El contraste resulta demoledor: la Bolsa sube mientras el conflicto se complica. Eso solo ocurre cuando el mercado cree que el shock se puede administrar… o cuando decide mirar hacia otro lado.</p>
<p data-start="7483" data-end="7740">En este punto, el reordenamiento geopolítico añade un giro final: la cumbre <strong data-start="7559" data-end="7571">Trump–Xi</strong> se reprograma para <strong data-start="7591" data-end="7599">mayo</strong>, priorizando Washington desbloquear Ormuz. Si el estrecho manda, la diplomacia se acelera. Y si la diplomacia se retrasa, manda el petróleo.</p>
<p><!-- ====== WIDGET MERCADOS (EMBEBIBLE) - SEG&Uacute;N IMAGEN ADJUNTA ====== --></p>
<div class="ngbx12">
<div class="ngbx12-card">
<table>
<thead>
<tr>
<th>Símbolo</th>
<th class="ngbx12-num">Última</th>
<th class="ngbx12-num">Cbo</th>
<th class="ngbx12-num">Cambio%</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">6.716,09</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">16,71</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">0,25%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">17.248,69</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">159,28</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">0,93%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">24.780,42</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">125,08</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">0,51%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">99,503</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-0,059</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-0,06%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">22,36</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-1,16</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-4,93%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">98,205</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-2,310</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-2,30%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">92,12</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-3,89</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-neg">-4,05%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">74.205,16</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">295,80</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">0,40%</td>
</tr>
<tr>
<td>
</td>
<td class="ngbx12-num">5.013,160</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">7,560</td>
<td class="ngbx12-num ngbx12-pos">0,15%</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div>
</div>
<p><!-- ====== /WIDGET MERCADOS ====== --></p>
<h2 data-section-id="xcfzus" data-start="1003" data-end="1068">Trump rompe el marco: “no necesitamos ni deseamos” a la OTAN</h2>
<p data-start="1069" data-end="1414">La frase es deliberadamente maximalista y busca dos efectos. En público, Donald Trump sostiene que Estados Unidos no “necesita ni desea” apoyo de la OTAN en la ofensiva contra Irán. En privado, el mensaje es más incómodo: si Europa no acompaña, Washington reescribe el contrato implícito de la alianza. <strong data-start="1372" data-end="1413">La ruptura no es militar; es política</strong>.</p>
<p data-start="1416" data-end="1832">Trump enmarca la operación como un éxito ya casi cerrado y presume de haber debilitado capacidades clave del adversario. Esa narrativa pretende blindar el coste interno: una guerra “corta”, “quirúrgica” y con “objetivos cumplidos”. Sin embargo, la historia reciente es cruel con este tipo de calendarios. Irak en 2003 enseñó que la victoria declarada en un atril no siempre coincide con la estabilidad en el terreno.</p>
<p data-start="1834" data-end="2122">Lo más grave es el efecto dominó diplomático. Si la OTAN queda al margen de un punto neurálgico como Ormuz, el precedente se vuelve estructural: <strong data-start="1979" data-end="2001">coaliciones ad hoc</strong> en lugar de arquitectura atlántica. Y eso erosiona justo lo que más valora el mercado cuando hay crisis: previsibilidad.</p>
<h2 data-section-id="19x65lu" data-start="2124" data-end="2190">Moscú afila los Shahed: tecnología, satélites y guerra barata</h2>
<p data-start="2191" data-end="2576">El apoyo ruso a Irán —imágenes satelitales, navegación y comunicaciones avanzadas para drones— introduce una variable de largo recorrido. No se trata solo de más armas, sino de <strong data-start="2368" data-end="2406">mejor puntería y mayor resiliencia</strong> de sistemas de bajo coste. En un conflicto de desgaste, esa asimetría importa: un dron barato obliga a gastar defensas caras, saturando radares y forzando interceptores.</p>
<p data-start="2578" data-end="2919">Para Moscú, el incentivo es doble. Estratégico: prolongar un foco de tensión que distraiga recursos occidentales. Económico: beneficiarse de un entorno de energía y riesgo que alimenta primas, contratos y dependencia. Es una versión moderna del “proxy” clásico, pero apoyado por capa tecnológica: datos, posicionamiento y guerra electrónica.</p>
<p data-start="2921" data-end="3225">El contraste con guerras anteriores es claro. Donde antes la superioridad dependía de aviación y portaaviones, ahora se decide también en firmware, enlaces de datos y rutas de señal. Este hecho revela el nuevo frente: <strong data-start="3139" data-end="3159">la guerra barata</strong> no necesita ganar, solo necesita no perder… y encarecer al rival.</p>
<h2 data-section-id="1ky03km" data-start="3227" data-end="3305">Larijani y la lógica de la represalia: cuando el conflicto se personaliza</h2>
<p data-start="3306" data-end="3612">La confirmación de la muerte de Ali Larijani eleva el listón de la escalada. Golpear figuras del aparato de seguridad no es solo un acto operativo: es una señal política de penetración y dominio de inteligencia. Para Teherán, eso exige respuesta, porque la alternativa sería aceptar vulnerabilidad interna.</p>
<p data-start="3614" data-end="4004">La promesa de “venganza severa” no debe leerse como bravata. En Oriente Medio, las represalias suelen ser escalonadas: primero saturación con misiles y drones, después presión sobre rutas y activos regionales, y finalmente daños selectivos que obliguen al adversario a elegir entre aumentar la guerra o aceptar negociación. <strong data-start="3938" data-end="4003">La incertidumbre no es un efecto colateral: es un instrumento</strong>.</p>
<p data-start="4006" data-end="4330">Aquí aparece el riesgo que más preocupa a mercados y bancos centrales: el conflicto se desborda por la red de intereses. Cuando una guerra se personaliza —nombres, jerarquías, “decapitación”— la salida diplomática se estrecha. La consecuencia es clara: cuanto más alto es el simbolismo del golpe, más cara es la desescalada.</p>
<h2 data-section-id="1rx5eem" data-start="4332" data-end="4401">El petróleo cae por Irak, pero Ormuz sigue siendo el interruptor</h2>
<p data-start="4402" data-end="4750">El alivio del crudo tiene una explicación concreta: el acuerdo para reanudar exportaciones iraquíes vía Turquía, evitando el cuello de botella de Ormuz. Es un parche logístico que enfría el pánico inmediato. De ahí que el Brent ya cotice por debajo de los <strong data-start="4658" data-end="4673">100 dólares</strong>, en <strong data-start="4678" data-end="4688">98,205</strong>, y el WTI se sitúe en <strong data-start="4711" data-end="4720">92,12</strong>. <strong data-start="4722" data-end="4749">No es calma: es oxígeno</strong>.</p>
<p data-start="4752" data-end="5146">Pero el impacto es limitado. Primero, porque Irak no compensa por sí solo un shock sostenido de la región. Segundo, porque la clave no es el precio de hoy, sino la prima de riesgo de mañana. Ormuz concentra un volumen crítico del comercio energético global: basta con que el estrecho permanezca “tensionado” para que fletes, seguros y tiempos de tránsito sigan encareciendo la cesta energética.</p>
<p data-start="5148" data-end="5475">El diagnóstico es inequívoco: el mercado puede celebrar un <strong data-start="5207" data-end="5214">-2%</strong> en el Brent, pero no puede ignorar que un cierre prolongado reintroduce el peor escenario: inflación importada y recorte de crecimiento. Y ese binomio —estancamiento con precios altos— es precisamente el fantasma que las bolsas intentan no volver a pronunciar.</p>
<h2 data-section-id="k28nhp" data-start="5477" data-end="5529">La Fed, atrapada entre inflación y credibilidad</h2>
<p data-start="5530" data-end="5883">La Reserva Federal llega a su decisión de tipos en un momento incómodo. La energía baja hoy, pero la guerra sigue. Si la Fed interpreta el shock como transitorio, puede mantener el guion y proteger el crecimiento. Si lo interpreta como persistente, endurece el tono y arriesga un frenazo financiero. <strong data-start="5830" data-end="5882">La diferencia puede estar en una frase de Powell</strong>.</p>
<p data-start="5885" data-end="6238">La presión no viene solo del petróleo. El mercado laboral muestra señales de fatiga y los inversores buscan confirmación de que el banco central “mirará a través” de una subida puntual del crudo, como en episodios pasados. Pero también hay una trampa: si la Fed parece complaciente y el crudo repunta, la credibilidad se erosiona y el dólar se reordena.</p>
<p data-start="6240" data-end="6530">En el calendario inmediato, el día viene cargado: <strong data-start="6290" data-end="6313">IPC de la zona euro</strong>, en EEUU <strong data-start="6323" data-end="6330">IPP</strong>, <strong data-start="6332" data-end="6354">pedidos de fábrica</strong> e <strong data-start="6357" data-end="6391">inventarios de crudo de la EIA</strong>, además de la <strong data-start="6406" data-end="6427">decisión de tipos</strong> y la rueda de prensa. La consecuencia es clara: el mercado no solo comprará el tipo; comprará el tono.</p>
<h2 data-section-id="14b6d7n" data-start="6532" data-end="6576"> </h2>
</p></div>
<p><a>Referncia de contenido</a><a href="https://www.negocios.com/articulo/mercados/brent-98-dow-jones-firme-fed-presion-mercado-compra-alivio-paz/20260318080404482282.html"> aquí</a></p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/el-mercado-compra-alivio-no-paz/">el mercado compra alivio, no paz</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Frenazo en bolsa: el IBEX 35 rompe 7 meses de racha alcista con caída del 0,27%</title>
		<link>https://enfocohoy.com/el-ibex-35-cae-un-027-tras-siete-meses-de-racha-alcista/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Feb 2026 13:06:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[ibex 35]]></category>
		<category><![CDATA[Oro]]></category>
		<category><![CDATA[plata]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/el-ibex-35-cae-un-027-tras-siete-meses-de-racha-alcista/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Giro inesperado: El IBEX 35 corta su racha histórica de siete meses al rojo, arrastrado</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/el-ibex-35-cae-un-027-tras-siete-meses-de-racha-alcista/">Frenazo en bolsa: el IBEX 35 rompe 7 meses de racha alcista con caída del 0,27%</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Giro inesperado:</strong> El IBEX 35 corta su racha histórica de siete meses al rojo, arrastrado por metales y la Fed.</p>
<h2>El fin de la racha: siete meses de subidas se esfuman en un día</h2>
<p>El IBEX 35 ha cerrado este lunes con un <strong>retroceso del 0,27%</strong> (47,8 puntos menos), hasta situarse en <strong>17.833,10 puntos</strong>, poniendo fin a una secuencia inusual: <strong>siete meses consecutivos de ganancias</strong>. El índice español, que en enero acumulaba una revalorización del <strong>3,3%</strong> y rozaba los <strong>17.900 puntos</strong> —niveles no vistos desde <strong>antes de la pandemia de 2020</strong>—, ha sucumbido al primer sobresalto externo serio en meses. El contraste con Europa es revelador: mientras el <strong>FTSE Eurofirst 300</strong> caía un <strong>0,70%</strong>, el selectivo español resistía mejor, aunque ya no puede ignorar las turbulencias globales.</p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 1769px;"><figcaption>Índice IBEX 35</figcaption></figure>
</p>
<p>Este ajuste, aunque limitado, llega en un momento crítico: el calendario de esta semana está cargado de citas macroeconómicas y resultados empresariales que podrían redefinir la tendencia. Los expertos advierten que, tras una subida acumulada del <strong>22% desde los mínimos de octubre de 2023</strong>, el índice entra en una fase de mayor volatilidad, donde la rotación hacia valores defensivos —como utilities y telecomunicaciones— suele ser la primera señal de alerta.</p>
<h2>El crash de los metales: oro y plata lideran una caída en cascada</h2>
<p>El epicentro de la sacudida no está en Madrid, sino en los mercados de materias primas. El <strong>oro</strong>, que había escalado casi un <strong>100% en 2025</strong> y acumulaba un <strong>25% solo en enero</strong>, se desplomaba este lunes junto a la plata, el petróleo y los metales industriales. La corrección, calificada por algunos analistas como un &#8220;ajuste técnico necesario&#8221;, responde a un cóctel explosivo: <strong>sobrecompra histórica</strong>, el nombramiento de <strong>Kevin Warsh</strong> como futuro presidente de la Fed —un perfil percibido como &#8220;halcón&#8221;— y la decisión de <strong>CME Group</strong> de elevar los márgenes en los futuros de metales, lo que ha forzado el cierre acelerado de posiciones apalancadas.</p>
<p>El efecto dominó ha sido inmediato: las ventas en metales han contagiado a otros activos de riesgo, incluyendo acciones. &#8220;Estábamos en un mercado donde la complacencia era la norma&#8221;, explica María López, estratega de mercados de <em>Capital Economics</em>. &#8220;Cuando un activo como el oro, que actúa como refugio, cae un <strong>8% en dos sesiones</strong>, es señal de que los inversores están liquidando posiciones para cubrir pérdidas en otros frentes&#8221;.</p>
<h2>Kevin Warsh y la Fed: el halcón que cambió las reglas del juego</h2>
<p>La designación de <strong>Kevin Warsh</strong> —exmiembro de la Fed durante la crisis de 2008— como próximo presidente de la Reserva Federal ha alterado radicalmente las expectativas del mercado. Warsh, conocido por su postura <strong>&#8220;halcón&#8221;</strong> (más estricta contra la inflación), ha hecho que los futuros descuenten ahora un escenario con <strong>menos recortes de tipos en 2026</strong> de los que se anticipaban. Hasta hace 48 horas, los inversores daban por hecho <strong>dos o tres bajadas de tipos</strong>; hoy, esa probabilidad se ha reducido a una sola, según los contratos de fondos federales.</p>
<p>El impacto ha sido inmediato en activos sensibles a los tipos: bonos a largo plazo, oro y acciones de crecimiento —especialmente tecnológicas—. &#8220;El mercado había descontado un <em>aterrizaje suave</em> con recortes tempranos, pero Warsh introduce incertidumbre&#8221;, señala Javier Martínez, gestor de fondos en <em>Andbank</em>. &#8220;Su historial sugiere que priorizará la estabilidad de precios sobre el crecimiento, incluso si eso significa mantener tipos altos más tiempo&#8221;.</p>
<p>Este giro explica por qué sectores como la banca —que se beneficiaban de los tipos altos— ahora sufren: un <strong>62% de los valores del IBEX 35</strong> tienen exposición directa o indirecta a la política monetaria de la Fed, según datos de <em>Bloomberg</em>.</p>
<h2>Bancos en picado, utilities en alza: la rotación defensiva se acelera</h2>
<p>El sector financiero español ha sido el más castigado en la sesión. <strong>Banco Santander</strong> (<strong>-1,13%</strong>), <strong>BBVA</strong> (<strong>-0,79%</strong>), <strong>Caixabank</strong> (<strong>-0,31%</strong>), <strong>Sabadell</strong> (<strong>-1,09%</strong>), <strong>Bankinter</strong> (<strong>-0,87%</strong>) y <strong>Unicaja Banco</strong> (<strong>-1,11%</strong>) han cerrado en rojo, revirtiendo parte de las ganancias acumuladas en los últimos meses. La razón es doble: por un lado, la perspectiva de tipos altos más prolongados reduce el margen de beneficio en sus carteras de bonos; por otro, un entorno volátil frena la demanda de crédito corporativo, clave para su negocio.</p>
<p>En el extremo opuesto, los valores defensivos han actuado como colchón. <strong>Telefónica</strong> (<strong>+0,53%</strong>), <strong>Inditex</strong> (<strong>+0,73%</strong>), <strong>Iberdrola</strong> (<strong>+0,48%</strong>) y <strong>Cellnex</strong> (<strong>+0,92%</strong>) han cerrado en verde, mientras que <strong>Repsol</strong> (<strong>-2,33%</strong>) ha sufrido por el desplome del petróleo. &#8220;Es la clásica rotación hacia seguridad&#8221;, explica Carlos Sánchez, analista de <em>Renta 4</em>. &#8220;Cuando el riesgo sistémico aumenta, los inversores buscan empresas con flujos de caja estables y menos exposición a los ciclos económicos&#8221;.</p>
<p>Este movimiento recuerda al de <strong>marzo de 2023</strong>, cuando el colapso de Silicon Valley Bank desencadenó una huida masiva hacia utilities y telecomunicaciones, sectores que luego lideraron la recuperación.</p>
<h2>La tecnología bajo presión: ¿se agota la fiebre por la IA?</h2>
<p>El sector tecnológico, que había liderado las subidas globales gracias al <em>boom</em> de la inteligencia artificial, también ha sufrido correcciones. Analistas como <strong>Sergio Ávila</strong>, de <em>IG</em>, señalan que &#8220;tras la sacudida en metales, el sector tecnológico sufre por las dudas sobre la sostenibilidad de la fiebre de la IA&#8221;. La noticia de que <strong>Nvidia</strong> habría congelado un plan de inversión millonario en <strong>OpenAI</strong> ha actuado como detonante: en un segmento donde las valoraciones ya descontaban crecimientos perfectos, cualquier señal de desaceleración dispara las ventas.</p>
<p>Las cifras son elocuentes: empresas como <strong>Microsoft</strong>, <strong>Alphabet</strong> y <strong>Meta</strong> acumulan subidas de entre el <strong>40% y el 80% en los últimos 12 meses</strong>, pero ahora el mercado cuestiona si sus beneficios futuros podrán justificar esos múltiplos en un entorno de tipos altos. &#8220;Estamos viendo una toma de beneficios técnica, pero también un cambio de narrativa&#8221;, advierte Elena Gómez, estratega de <em>Bankinter</em>. &#8220;La IA sigue siendo transformadora, pero el ritmo de adopción puede ser más lento de lo que descontaban los precios&#8221;.</p>
<p>El paralelo con la burbuja de las <strong>puntocom</strong> en 2000 es inevitable: entonces, como ahora, las tecnológicas lideraban las subidas hasta que un cambio en la política monetaria expuso su sobrevaloración. Aunque los fundamentales hoy son más sólidos, el riesgo de una corrección profunda no es desdeñable.</p>
<h2>La semana decisiva: resultados empresariales y bancos centrales en el punto de mira</h2>
<p>Los próximos cinco días serán clave para determinar si esta corrección es un simple ajuste o el inicio de un cambio de tendencia. En el frente empresarial, más del <strong>20% de la capitalización del EuroStoxx y el S&#038;P 500</strong> presentará resultados: desde <strong>Walt Disney</strong> (lunes) hasta <strong>Amazon</strong> (jueves) y <strong>Santander</strong> (miércoles). Si las empresas confirman resistencia a los tipos altos, el mercado podría estabilizarse; si aparecen <em>profit warnings</em> o recortes de inversión, la volatilidad se disparará.</p>
<p>En el ámbito macro, los inversores tendrán que digerir:</p>
<ul>
<li>Los <strong>PMI manufactureros</strong> de Europa y EE.UU. (lunes), que podrían confirmar la recesión industrial.</li>
<li>El <strong>IPC de la eurozona</strong> (miércoles), clave para el BCE.</li>
<li>Las decisiones del <strong>BCE y el Banco de Inglaterra</strong> (jueves), donde el lenguaje será más importante que los tipos.</li>
<li>El <strong>informe de empleo de EE.UU.</strong> (viernes), el dato que más influye en la Fed.</li>
</ul>
<p>&#8220;Esta semana separará a los optimistas de los realistas&#8221;, resume Ignacio de la Torre, economista jefe de <em>Arcano Partners</em>. &#8220;Si los datos confirman un enfriamiento controlado, la corrección será pasajera. Si muestran debilidad inesperada, el ajuste podría extenderse hasta marzo&#8221;.</p>
<h2>Bancos centrales: ¿aterrizaje suave o recesión?</h2>
<p>El verdadero test para los mercados llegará con las reuniones del <strong>BCE</strong> y la <strong>Fed</strong> en las próximas semanas. Hasta ahora, los inversores habían descontado un escenario de <em>aterrizaje suave</em>: inflación controlada sin recesión. Pero el nombramiento de Warsh y la caída de los metales han reabierto el debate. &#8220;El riesgo es que la Fed se quede atrás en la curva&#8221;, advierte Luis García, de <em>Intermoney</em>. &#8220;Si la inflación repunta en febrero, podrían verse obligados a subir tipos de nuevo, algo que ningún mercado ha descontado&#8221;.</p>
<p>En Europa, el <strong>BCE</strong> enfrenta un dilema similar. Con la inflación aún por encima del 3% en países como España y Alemania, cualquier recorte prematuro de tipos podría reavivar las presiones de precios. &#8220;El margen de error es mínimo&#8221;, señala Sofía Martínez, economista de <em>Caixabank Research</em>. &#8220;Un movimiento en falso podría llevar a la eurozona a la recesión que hasta ahora ha logrado evitar&#8221;.</p>
<p>¿Lograrán los bancos centrales thread el needle (enhebrar la aguja) entre controlar la inflación y no ahogar el crecimiento? La respuesta definirá si el IBEX 35 recupera su tendencia alcista o entra en una fase de corrección prolongada.</p>
</p>
<h2>El precedente de 2018: cuando el IBEX 35 rompió una racha de 6 meses y cayó un 12% en un trimestre</h2>
<p>La ruptura de la racha alcista del IBEX 35 no es un fenómeno aislado en su historia reciente. En <strong>octubre de 2018</strong>, el selectivo español cortó una secuencia de <strong>seis meses consecutivos de subidas</strong> (entre abril y septiembre de ese año, con una revalorización acumulada del <strong>8,4%</strong>) para iniciar una corrección que lo llevó a perder <strong>un 12% en solo tres meses</strong>. El detonante entonces fue similar al actual: una <strong>Fed más hawkish de lo esperado</strong> —bajo la presidencia de <strong>Jerome Powell</strong>, quien en diciembre de 2018 subió tipos por cuarta vez en el año— combinada con una <strong>caída del 20% en el precio del petróleo Brent</strong> (de <strong>$86 a $69 por barril</strong>) y tensiones comerciales entre <strong>EE.UU. y China</strong> que escalaron con aranceles del <strong>10% a $200.000 millones</strong> en importaciones chinas.</p>
<p>El paralelo con 2024 es inquietante. En 2018, el IBEX 35 había alcanzado los <strong>9.300 puntos</strong> en septiembre, impulsado por el sector bancario (que entonces representaba el <strong>30% del índice</strong>, frente al <strong>22% actual</strong>). Sin embargo, cuando la Fed señaló que los tipos podrían superar el <strong>3%</strong> —un umbral psicológico—, los bancos europeos, sobreexpuestos a la deuda soberana, lideraron las caídas. <strong>BBVA y Santander perdieron un 15% y 18% respectivamente</strong> entre octubre y diciembre de 2018, mientras que <strong>Iberdrola y Telefónica</strong>, al igual que ahora, actuaron como valores refugio con subidas del <strong>5% y 3%</strong> en el mismo periodo. La lección clave: tras una racha alcista prolongada, el IBEX suele corregir entre un <strong>10% y un 15%</strong> cuando la Fed adopta un tono inesperadamente restrictivo, incluso si los fundamentales macroeconómicos locales (como el PIB español, que en 2018 crecía al <strong>2,6%</strong>) siguen siendo sólidos.</p>
<p>Otro factor crítico en 2018 fue el <strong>efecto contagio desde Wall Street</strong>. El <strong>S&#038;P 500 cayó un 9% en diciembre</strong> de ese año, su peor mes desde la Gran Recesión, arrastrando a Europa. Hoy, con el <strong>Nasdaq sobrevalorado en un 20% según el indicador CAPE</strong> (relación precio-beneficio ajustada a ciclo) y la IA en el epicentro de la burbuja, el riesgo de un corrección transatlántica es aún mayor. En 2018, <strong>Apple</strong> (entonces el 4% del S&#038;P 500) recortó su previsión de ingresos por primera vez en 15 años, desencadenando pánico. Hoy, <strong>Nvidia —que pesa un 5% en el S&#038;P—</strong> ya ha dado señales de desaceleración en sus inversiones en IA.</p>
<h3>¿Repetirá el IBEX el patrón de 2019, cuando recuperó las pérdidas en 5 meses?</h3>
<p>Tras el batacazo de finales de 2018, el IBEX 35 tocó suelo en <strong>8.200 puntos</strong> en enero de 2019, pero logró recuperarse un <strong>14% en solo cinco meses</strong>, impulsado por un giro dovish de la Fed (que pausó las subidas de tipos) y un acuerdo comercial preliminar entre EE.UU. y China. La pregunta ahora es si <strong>Kevin Warsh repetirá el guión de Powell en 2019</strong> —cuando la Fed hizo una pausa de 7 meses— o si, por el contrario, su perfil halcón lo llevará a mantener los tipos altos más tiempo, como hizo en <strong>2007</strong>, cuando como gobernador votó a favor de subidas que agravaron la crisis financiera. Los inversores tienen <strong>tres señales clave</strong> que vigilar en las próximas semanas: <strong>(1)</strong> si el <strong>petróleo Brent rompe los $75</strong> (nivel que en 2018 aceleró las ventas), <strong>(2)</strong> si el <strong>VIX supera los 25 puntos</strong> (umbral de pánico), y <strong>(3)</strong> si <strong>Warsh confirma en su primera rueda de prensa</strong> (prevista para el <strong>15 de febrero</strong>) que descarta recortes en 2024. Si los tres factores se alinean, la corrección del IBEX podría extenderse hasta el <strong>20-25%</strong>, como ocurrió en el cuarto trimestre de 2018.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/ibex-35/ibex-35-cae-027-siete-meses-racha-alcista/20260202122115478409.html'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/el-ibex-35-cae-un-027-tras-siete-meses-de-racha-alcista/">Frenazo en bolsa: el IBEX 35 rompe 7 meses de racha alcista con caída del 0,27%</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>🔴 **Caída en Wall Street**: Warsh en la Fed y datos de inflación frenan el rally</title>
		<link>https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-500-retroceden-mientras-el-mercado-digiere-el-relevo-en-la-fed/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 31 Jan 2026 23:24:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[mercado]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-500-retroceden-mientras-el-mercado-digiere-el-relevo-en-la-fed/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Frenazo en los mercados: El Dow Jones y el S&#038;P 500 cierran en rojo tras</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-500-retroceden-mientras-el-mercado-digiere-el-relevo-en-la-fed/">🔴 **Caída en Wall Street**: Warsh en la Fed y datos de inflación frenan el rally</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Frenazo en los mercados:</strong> El Dow Jones y el S&#038;P 500 cierran en rojo tras el nombramiento de Kevin Warsh en la Fed y un dato de inflación al productor que superó expectativas.</p>
<p>El <strong>Dow Jones Industrial Average</strong> y el <strong>S&#038;P 500</strong> cerraron este viernes con pérdidas significativas, arrastrados por una combinación de factores que han puesto en jaque el optimismo de los inversores. El <strong>Dow Jones</strong> cedió un <strong>0,36%</strong> (equivalente a <strong>179,09 puntos</strong>), situándose en <strong>48.892,47 puntos</strong>, mientras que el <strong>S&#038;P 500</strong> perdió un <strong>0,43%</strong> (<strong>29,98 puntos</strong>), cerrando en <strong>6.939,03 puntos</strong>. El <strong>Nasdaq Composite</strong>, más sensible a las tecnológicas, fue el más castigado, con un retroceso del <strong>0,94%</strong> (<strong>223,30 puntos</strong>), hasta <strong>23.461,82 puntos</strong>.</p>
<p>El mercado reaccionó así a tres frentes: la nominación de <strong>Kevin Warsh</strong> como próximo presidente de la Reserva Federal, un dato de <strong>inflación al productor (PPI)</strong> más alto de lo esperado y resultados empresariales que dejaron <strong>sensaciones encontradas</strong>. A esto se suman tensiones geopolíticas con <strong>Irán</strong> y el riesgo de un <strong>cierre parcial del Gobierno estadounidense</strong>, tras nuevos obstáculos en el Senado para aprobar el presupuesto. <strong>Warsh, conocido por su perfil &#8220;halcón&#8221; en el pasado, genera incertidumbre sobre el ritmo futuro de recortes de tipos</strong>, un tema clave para los inversores en un contexto de inflación persistente.</p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 1280px;"><figcaption>Dow Jones 2026-01-30 at 17.54.37</figcaption></figure>
</p>
<p>El PPI subió un <strong>0,5% mensual en diciembre</strong> (frente al 0,2% de noviembre), elevando la tasa interanual al <strong>3,0%</strong>. El dato subyacente, que excluye componentes volátiles, avanzó un <strong>0,4%</strong>, acumulando <strong>ocho meses consecutivos de incrementos</strong> y situando la tasa anual cerca del <strong>3,5%</strong>. <strong>Este repunte complica el relato de una desinflación rápida</strong>, según analistas como <strong>Angelo Kourkafas</strong>, quien advierte que el mercado enfrenta ahora &#8220;una combinación de incertidumbre en la Fed, presión inflacionista y ruido político&#8221;.</p>
<h2>El factor Warsh: ¿un giro en la política monetaria?</h2>
<p>La nominación de <strong>Kevin Warsh</strong>, anunciada por el presidente <strong>Donald Trump</strong>, ha sido el catalizador principal de la sesión. Warsh, de <strong>55 años</strong>, es recordado por su postura ortodoxa durante su etapa en la Fed, aunque en los últimos años ha defendido tipos de interés más bajos, alineándose con la Casa Blanca. <strong>Su perfil genera dudas sobre si mantendrá un enfoque restrictivo o cederá a presiones políticas para acelerar recortes</strong>.</p>
<p>Para <strong>Michael Hans</strong>, de <strong>UBS Global Wealth Management</strong>, los mercados están &#8220;calibrando el impacto de Warsh en la trayectoria de la política monetaria&#8221;. Aunque algunos estrategas, como <strong>David Kelly</strong>, minimizan su influencia —&#8221;el presidente de la Fed es solo una voz en un comité más amplio&#8221;—, otros señalan que su llegada introduce <strong>volatilidad en un momento crítico</strong>, con la inflación aún por encima del objetivo del <strong>2%</strong> y señales mixtas en la economía.</p>
<p><strong>Warsh ya ocupó un cargo en la Fed entre 2006 y 2011</strong>, periodo en el que defendió políticas más restrictivas para contener riesgos inflacionistas. Su regreso, en un contexto de <strong>deuda pública récord (superior a $34 billones)</strong> y tensiones comerciales globales, podría implicar un endurecimiento inesperado si los datos de inflación no mejoran.</p>
<h2>Resultados empresariales: las megacaps bajo lupa</h2>
<p>Las grandes tecnológicas han sido otro foco de atención. <strong>Apple</strong> cerró con un avance del <strong>0,4%</strong>, recuperando parte de las pérdidas previas, tras reportar ingresos trimestrales de <strong>$143.800 millones</strong> (+<strong>16%</strong> interanual) y prever un crecimiento similar para marzo. Sin embargo, <strong>acumula una caída mensual del 4,6%</strong>, reflejando la exigencia del mercado.</p>
<p><strong>Microsoft</strong>, pese a registrar un aumento del <strong>17%</strong> en ingresos y un <strong>60%</strong> en beneficio neto, sufrió una corrección del <strong>10%</strong> en dos días (su peor desempeño desde <strong>2020</strong>) al no cumplir expectativas en su división de nube. <strong>Meta Platforms</strong> retrocedió un <strong>3%</strong> en la sesión, aunque cierra enero con un alza del <strong>8,6%</strong>, mientras <strong>Tesla</strong> rebotó un <strong>3,3%</strong> tras rumores de acuerdos con <strong>SpaceX</strong>.</p>
<p>En contraste, valores defensivos como <strong>Verizon</strong> (+<strong>11,8%</strong>) y <strong>Colgate-Palmolive</strong> (+<strong>5,9%</strong>) lideraron ganancias tras superar previsiones. <strong>El sector tecnológico ha perdido $1,2 billones en valoración desde principios de año</strong>, según cálculos de <strong>Bloomberg</strong>, lo que refleja un cambio de tendencia hacia activos más seguros.</p>
<h2>Rotación sectorial: de la euforia a la prudencia</h2>
<p>El índice de <strong>Materiales del S&#038;P 500</strong> lideró las caídas (<strong>-1,9%</strong>), presionado por el desplome de mineras de oro y plata, que sufrieron su <strong>mayor corrección diaria en 40 años</strong> tras un rally parabólico. En el extremo opuesto, el sector de <strong>consumo básico</strong> subió un <strong>1,4%</strong>, en línea con la búsqueda de refugio en tiempos de incertidumbre.</p>
<p>El volumen negociado superó los <strong>23.880 millones de acciones</strong> (por encima de la media de <strong>19.420 millones</strong> en 20 días), señal de que <strong>inversores institucionales reequilibraron carteras</strong> ante el nuevo escenario. <strong>El Russell 2000, índice de small caps, cerró enero con un alza del 5,3%</strong>, muy por encima del S&#038;P 500 (+1,4%), lo que refuerza la tesis de una &#8220;reapertura&#8221; del mercado más allá de las megacaps.</p>
<p>Según <strong>Bank of America</strong>, los flujos hacia fondos de bonos superaron los <strong>$30.000 millones</strong> en enero, la mayor entrada desde <strong>marzo de 2020</strong>, mientras los fondos de acciones registraron salidas netas. <strong>¿Estamos ante un cambio de ciclo o solo una pausa táctica?</strong></p>
<h2>Enero positivo, pero con asterisco</h2>
<p>A pesar del tropiezo final, los índices cierran enero en verde: <strong>Dow (+1,7%)</strong>, <strong>S&#038;P 500 (+1,4%)</strong>, <strong>Nasdaq (+1%)</strong> y <strong>Russell 2000 (+5,3%)</strong>. Esto reactiva el debate sobre el <strong>&#8220;efecto enero&#8221;</strong>, según el cual un inicio de año positivo suele anticipar rentabilidades anuales superiores a la media. Desde <strong>1945</strong>, cuando el S&#038;P 500 sube en enero, la rentabilidad media del año alcanza el <strong>16,2%</strong>, frente al <strong>9,3%</strong> histórico.</p>
<p>Sin embargo, analistas como <strong>Sam Stovall</strong> advierten que <strong>2026 no es un año típico</strong>. Factores como las tensiones con <strong>Irán</strong>, las amenazas arancelarias de Trump a <strong>Europa</strong> y la crisis en <strong>Venezuela</strong> añaden riesgos geopolíticos inusuales. <strong>Jim Baird</strong>, de <strong>Plante Moran Financial Advisors</strong>, destaca que la volatilidad en sectores como la IA —donde empresas como <strong>Nvidia</strong> han perdido un <strong>20%</strong> desde máximos— sugiere que <strong>&#8220;el efecto enero debe leerse con cautela&#8221;</strong>.</p>
<p>El consenso apunta a un escenario de <strong>&#8220;recalibración&#8221;</strong>: los índices podrían seguir en positivo, pero con mayor exigencia en fundamentales y menos tolerancia a valoraciones infladas. <strong>¿Logrará Warsh equilibrar ortodoxia monetaria y presiones políticas sin desestabilizar los mercados?</strong></p>
<h2>Metales preciosos: del boom a la corrección histórica</h2>
<p>El oro y la plata protagonizaron uno de los movimientos más extremos del mes. El oro encadenó <strong>siete meses de subidas</strong>, mientras la plata acumuló <strong>nueve meses al alza</strong> (su racha más larga en décadas), antes de sufrir una caída diaria récord. <strong>Ron Albahary</strong>, de <strong>Credit Suisse</strong>, describió estos movimientos como &#8220;casi verticales, como un arma cargada&#8221;.</p>
<p>La corrección respondió a un <strong>fortalecimiento del dólar</strong> (que subió un <strong>1,2%</strong> en la semana) y a señales de que la Fed podría mantener tipos altos por más tiempo. <strong>Talley Léger</strong>, de <strong>Admiral Markets</strong>, advierte que si mejora el sentimiento del consumidor, <strong>&#8220;la demanda de metales como refugio podría evaporarse&#8221;</strong>. David Kelly, por su parte, tacha el rally de &#8220;apuesta especulativa&#8221; y recuerda que <strong>&#8220;la Fed no tiene prisa por recortar tipos con el crecimiento aún robusto&#8221;</strong>.</p>
<h2>¿Qué viene ahora? Tres claves para febrero</h2>
<p>Los analistas vigilan tres frentes:</p>
<ol>
<li><strong>Audiencia de confirmación de Warsh</strong>: Su discurso sobre inflación, balance de la Fed y sensibilidad política será clave. <strong>El Senado podría votar su nombramiento en las próximas dos semanas</strong>.</li>
<li><strong>Datos de inflación y empleo</strong>: El <strong>CPI de enero</strong> (previsto para el <strong>14 de febrero</strong>) y las nóminas no agrícolas marcarán el tono. <strong>Un CPI por encima del 3% podría retrasar recortes hasta junio</strong>.</li>
<li><strong>Temporada de resultados</strong>: Empresas como <strong>Amazon, Alphabet y Meta</strong> presentarán cifras. <strong>El mercado castigará a quienes no justifiquen sus valuaciones con crecimiento real</strong>.</li>
</ol>
<p>Como resume un gestor de <strong>Goldman Sachs</strong>: <strong>&#8220;Los inversores tolerarán el gasto masivo en IA solo si el crecimiento lo respalda. Si no, la corrección será brutal&#8221;</strong>.</p>
</p>
<h2>El precedente de Warsh en la Fed: ¿Qué pasó la última vez que un &#8220;halcón&#8221; tomó el control?</h2>
<p>La designación de <strong>Kevin Warsh</strong> como presidente de la Fed ha reavivado el debate sobre su gestión previa en el banco central (2006-2011), un período marcado por tensiones entre <strong>ortodoxia monetaria</strong> y crisis financieras. Pero hay un caso más reciente y revelador: <strong>el breve pero intenso mandato de Paul Volcker en los 80</strong>, cuya política de <strong>tipos al 20%</strong> para domar la inflación (que alcanzó el <strong>13,5% en 1981</strong>) desencadenó una recesión en 1982, pero sentó las bases de tres décadas de estabilidad. Warsh, aunque menos radical, <strong>votó en 2008 contra el recorte de emergencia de tipos del 0,75%</strong>, argumentando que &#8220;la inflación era el riesgo subyacente&#8221;. Ese mismo año, el <strong>S&#038;P 500 perdió un 38,5%</strong>. ¿Repetirá el guión?</p>
<p>Durante su etapa en la Fed, Warsh también <strong>impulsó la reducción del balance</strong> en 2010 (vendiendo <strong>$300.000 millones en bonos</strong>), una medida que hoy parece modesta frente a los <strong>$8,5 billones</strong> actuales, pero que entonces generó <strong>una corrección del 16% en el Nasdaq</strong> en solo tres meses. Su postura chocó con la de <strong>Ben Bernanke</strong>, quien priorizó la recuperación del empleo. Hoy, con la inflación en <strong>3,5%</strong> (frente al <strong>1,7%</strong> de 2010) y el desempleo en <strong>3,7%</strong>, el margen de error es aún menor. <strong>Goldman Sachs estima que un endurecimiento prematuro podría costar 1,2 millones de empleos en 2025</strong>, según un informe interno filtrado esta semana.</p>
<p>Otro dato clave: en <strong>2011</strong>, su último año en la Fed, Warsh <strong>abogó por subir tipos cuando el PIB crecía al 1,6%</strong> (la mitad que ahora). El mercado reaccionó con una caída del <strong>17% en el Dow</strong> entre julio y octubre de ese año. Hoy, con un crecimiento del <strong>3,3% en 2023</strong> pero señales de desaceleración en <strong>China (PMI en 49,2, zona de contracción)</strong>, la pregunta es inevitable: <strong>¿Warsh sacrificará el crecimiento por la inflación, como en 2011, o cederá a la presión de Trump, que ya ha tuiteado tres veces esta semana pidiendo &#8220;tipos bajos para salvar la economía&#8221;?</strong></p>
<h3>Febrero será la prueba de fuego: ¿Repetirá la Fed el error de 2018?</h3>
<p>En <strong>diciembre de 2018</strong>, la Fed subió tipos al <strong>2,5%</strong> pese a las señales de desaceleración global. El resultado: el <strong>S&#038;P 500 cayó un 19,8%</strong> en solo tres meses (su peor trimestre desde 2011), y <strong>Jerome Powell tuvo que hacer un giro de 180 grados</strong> en enero de 2019, pausando los aumentos. Hoy, con Warsh al timón y un <strong>PPI que lleva ocho meses subiendo</strong>, los inversores temen un *déjà vu*. <strong>El mercado de futuros ya descuenta un 60% de probabilidades de que la Fed *no recorte* en marzo</strong>, según datos de <strong>CME Group</strong>. Si Warsh opta por la línea dura, el <strong>Nasdaq —que depende de tasas bajas para justificar sus valuaciones— podría corregir otro 15%</strong>, advierte <strong>Morgan Stanley</strong> en un reporte publicado ayer. La cuenta atrás ha comenzado.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/mercados/dow-jones-s-p-500-retroceden-mientras-mercado-digiere-relevo-fed/20260131221243478356.html'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-500-retroceden-mientras-el-mercado-digiere-el-relevo-en-la-fed/">🔴 **Caída en Wall Street**: Warsh en la Fed y datos de inflación frenan el rally</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Trump nombra a Warsh para la Fed mientras EE.UU. enfrenta cierre parcial y inflación al alza</title>
		<link>https://enfocohoy.com/trump-quiere-a-warsh-al-frente-de-la-fed-en-pleno-mini-cierre-de-gobierno/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 31 Jan 2026 01:06:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[Cierre]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[trump]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/trump-quiere-a-warsh-al-frente-de-la-fed-en-pleno-mini-cierre-de-gobierno/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Triple sacudón económico: Trump elige a Warsh para la Fed, el Senado aprueba un presupuesto</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/trump-quiere-a-warsh-al-frente-de-la-fed-en-pleno-mini-cierre-de-gobierno/">Trump nombra a Warsh para la Fed mientras EE.UU. enfrenta cierre parcial y inflación al alza</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Triple sacudón económico:</strong> Trump elige a Warsh para la Fed, el Senado aprueba un presupuesto que no evita el cierre parcial y la inflación mayorista sorprende al alza.</p>
<p>Estados Unidos vivió en pocas horas tres movimientos con potencial para redefinir los mercados: <strong>Donald Trump designó a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal</strong>, el <strong>Senado aprobó un paquete de financiación que no evitará un cierre parcial del Gobierno hasta el lunes</strong>, y el <strong>Índice de Precios a la Producción (PPI) superó las expectativas</strong>. La combinación desencadenó <strong>caídas en Wall Street</strong>, un desplome histórico de los metales preciosos y renovadas dudas sobre la capacidad de EE.UU. para equilibrar política fiscal, monetaria y geopolítica. <em>Warsh, exmiembro de la Fed entre 2006 y 2011, regresa en un momento en que la inflación persiste y la independencia del banco central está bajo escrutinio.</em></p>
<h2>Warsh: del halcón a aliado de Trump en la Fed</h2>
<p>El anuncio desde la Casa Blanca confirmó lo que el mercado especulaba: <strong>Kevin Warsh</strong> reemplazará a <strong>Jerome Powell</strong> al frente de la Fed. <em>&#8220;Lo conozco desde hace mucho tiempo y no tengo dudas de que será uno de los GRANDES presidentes de la Fed, quizá el mejor&#8221;</em>, declaró Trump. La elección es estratégica: Warsh, antes visto como <strong>halcón</strong> por su postura dura contra la inflación, ahora aboga por <strong>rebajas agresivas de tipos</strong>, alineándose con la visión de Trump de reducir el costo del dinero <strong>&#8220;dos o tres puntos&#8221;</strong>.</p>
<p>El mercado reaccionó con ambivalencia. Por un lado, su experiencia en la Fed podría interpretarse como un gesto de continuidad institucional. Por otro, su giro doctrinal y la presión pública de Trump alimentan sospechas sobre la <strong>independencia real del banco central</strong>. <em>En 2018, Warsh criticó abiertamente las políticas de estímulo prolongado, pero hoy defiende recortes que podrían reavivar tensiones inflacionarias.</em></p>
</p>
<p>El PPI de diciembre, con un alza mensual del <strong>0.5%</strong> (superior al 0.2% esperado), complica el escenario para Warsh. La inflación subyacente de producción, que excluye alimentos y energía, subió un <strong>0.4% mensual</strong> y acumula un <strong>3.5% anual</strong>, cerca de los niveles de 2023. <strong>Ocho meses consecutivos de repunte</strong> confirman que las presiones de precios persisten en la cadena productiva.</p>
<h2>Cierre parcial del Gobierno: un &#8220;shutdown&#8221; con trampa</h2>
<p>Mientras la Fed enfrenta su transición, Washington entra en un <strong>nuevo &#8220;shutdown&#8221; parcial</strong>. El Senado aprobó por <strong>71 votos a 29</strong> un paquete de financiación que mantiene operativa la mayor parte del Gobierno hasta septiembre, pero la Cámara de Representantes no votará hasta el lunes. El resultado: desde la medianoche del viernes, varias agencias, incluyendo el <strong>Departamento de Seguridad Interior (DHS)</strong>, operan sin presupuesto formal.</p>
<p>El acuerdo tiene un detalle clave: el DHS solo recibió una prórroga de <strong>dos semanas</strong>, en respuesta a la indignación por <strong>dos muertes recientes a manos de agentes de ICE en Minnesota</strong>. Los demócratas buscan usar este plazo para <strong>limitar las redadas e imponer mayor supervisión</strong> a los cuerpos migratorios, mientras la Casa Blanca intenta proteger su agenda de seguridad. <em>Este no es el primer &#8220;shutdown&#8221; bajo Trump: en 2018-2019, el cierre más largo de la historia (35 días) costó a la economía <strong>US$11.000 millones</strong>, según el Congreso.</em></p>
</p>
<p>El presupuesto queda a medio salvar, pero la política migratoria sigue en el aire. Cada prórroga parece un nuevo capítulo de una <strong>crisis institucional crónica</strong>, donde el Congreso actúa bajo presión y los acuerdos son temporales. <em>Desde 1976, EE.UU. ha tenido <strong>22 &#8220;shutdowns&#8221;</strong>, pero solo en la última década se han vuelto recurrentes y politizados.</em></p>
<h2>Wall Street reacciona: caídas moderadas, pero reveladoras</h2>
<p>Los inversores respondieron con cautela. Al cierre del viernes, el <strong>Dow Jones</strong> cedió un <strong>0.36%</strong> (48.892,47 puntos), el <strong>S&#038;P 500</strong> cayó un <strong>0.43%</strong> (6.939,03 puntos) y el <strong>Nasdaq Composite</strong> retrocedió un <strong>0.94%</strong> (23.461,82 puntos). Las pérdidas no fueron dramáticas, pero llegaron tras una semana de volatilidad en las tecnológicas y cuando el S&#038;P 500 rozaba los <strong>7.000 puntos</strong>.</p>
<p>El mensaje es claro: el mercado duda de que <strong>tipos elevados, inflación persistente y ruido político</strong> justifiquen seguir pagando primas altas por acciones. El relevo de Powell por Warsh añade incertidumbre: si la Fed recorta tipos demasiado pronto, podría reavivar la inflación justo cuando intentaba controlarla. <em>En 2022, un error similar llevó al banco central a subir tipos un <strong>4.25%</strong> en solo un año, la mayor alza desde los 80.</em></p>
</p>
<p>El <strong>Índice de Negocios de Chicago</strong> saltó de <strong>42.7 a 54 puntos en enero</strong>, su primera lectura expansiva en 25 meses. La paradoja: la economía acelera, pero los precios mayoristas no ceden. Para Warsh, presionado por Trump, el margen de error se reduce.</p>
<h2>Oro y plata: de refugio a capitulación en horas</h2>
<p>La reacción más violenta llegó en los metales preciosos. El <strong>oro se desplomó un 9%</strong> y la <strong>plata un 28%</strong>, tras el nombramiento de Warsh y los datos del PPI. El movimiento sigue a un rally que había llevado al oro a subir un <strong>67% en un año</strong> y a la plata a dispararse un <strong>142%</strong> en el mismo periodo.</p>
<p>El mercado interpretó que, aunque Warsh ahora apoya recortes, su historial de halcón sugiere que la Fed podría mantener cierta disciplina inflacionaria. Con un PPI al alza, los tipos reales podrían no caer tan rápido como esperaban los inversores. <em>El oro alcanzó su máximo histórico en 2023 (<strong>US$2.135 por onza</strong>), pero hoy cotiza un <strong>12% por debajo</strong> de ese pico.</em></p>
</p>
<p>Pese al batacazo, el argumento a medio plazo sigue vigente: <strong>deuda pública en máximos</strong>, &#8220;shutdowns&#8221; recurrentes y presión sobre la Fed mantienen la desconfianza en el sistema de dinero fiduciario. <em>Desde 2008, el oro ha subido un <strong>380%</strong>, mientras el dólar ha perdido un <strong>20% de poder adquisitivo</strong>.</em></p>
<h2>Apple brilla, Chevron cumple y el consumo premium resiste</h2>
<p>No todo fue negativo en el frente corporativo. <strong>Apple</strong> reportó <strong>ingresos récord de US$143.800 millones</strong> en su primer trimestre fiscal, un <strong>16% más</strong> interanual, impulsados por <strong>ventas de iPhone (US$85.300 millones)</strong>. Las acciones subieron un <strong>0.46%</strong> en una jornada complicada.</p>
<p>En energía, <strong>Chevron</strong> y <strong>ExxonMobil</strong> superaron expectativas gracias a <strong>producciones récord</strong> en Guyana y el Pérmico, compensando la debilidad previa del crudo. <em>ExxonMobil invirtió <strong>US$23.000 millones</strong> en 2023 en proyectos de bajo coste, clave para su rentabilidad.</em> En servicios financieros, <strong>American Express</strong> apuntó a beneficios anuales superiores a lo previsto, respaldada por el gasto de su clientela de alta renta.</p>
</p>
<p><strong>Colgate-Palmolive</strong> también superó previsiones, pese al deterioro en su división de salud de la piel. Estos resultados subrayan que, aunque la macro se enfría, <strong>las grandes corporaciones estadounidenses mantienen fortaleza</strong>, especialmente en segmentos menos sensibles a los tipos. <em>En 2023, las empresas del S&#038;P 500 repartieron <strong>US$560.000 millones</strong> en dividendos, un récord histórico.</em></p>
<h2>La guerra por la IA: Amazon vs. Musk en una partida de US$50.000 millones</h2>
<p>Mientras la política y la economía dominaban los titulares, la batalla por la <strong>inteligencia artificial generativa</strong> avanzaba entre bambalinas. <strong>The Wall Street Journal</strong> reveló que <strong>Amazon negocia invertir hasta US$50.000 millones en OpenAI</strong>, una cifra que redefiniría las alianzas en el sector. Paralelamente, <strong>Elon Musk</strong> estudia fusionar <strong>SpaceX con Tesla o xAI</strong>, integrando cohetes, satélites, coches eléctricos y su chatbot Grok bajo un mismo paraguas antes de una posible salida a bolsa de SpaceX.</p>
<p>Estas maniobras reflejan que, más allá de los tipos de interés y los &#8220;shutdowns&#8221;, <strong>el control de la infraestructura de IA</strong> —en la nube, el espacio y la movilidad— será el pulso estructural de esta década. <em>En 2023, la inversión global en IA superó los <strong>US$200.000 millones</strong>, el doble que en 2020.</em></p>
</p>
<p>¿Podrá Warsh navegar entre la presión de Trump, una inflación testaruda y un mercado que exige claridad? ¿O este nombramiento marcará el inicio de una era donde la política dicta los movimientos de la Fed más que los datos económicos? </p>
<h2>Warsh y la Fed: el precedente de 2018 que el mercado no olvida</h2>
<p>La designación de <strong>Kevin Warsh</strong> como presidente de la Fed no es su primer rodeo con turbulencias económicas bajo un gobierno de Trump. En <strong>septiembre de 2018</strong>, cuando aún era miembro del comité de política monetaria, Warsh <strong>votó a favor de subir los tipos de interés al 2.25%</strong>, una decisión que el entonces presidente criticó públicamente en Twitter, tachándola de &#8220;loca&#8221; (*&#8221;crazy&#8221;*). Aquella subida —la tercera ese año— contribuyó a un <strong>ajuste del 20% en el S&#038;P 500</strong> entre octubre y diciembre de 2018, el peor trimestre desde la crisis financiera. El episodio reveló dos cosas: <strong>1)</strong> la sensibilidad de los mercados a los movimientos de la Fed en contextos de alta polarización política, y <strong>2)</strong> la disposición de Warsh a priorizar el control inflacionario sobre el crecimiento, incluso frente a presiones externas.</p>
<p>Hoy, el escenario se invierte: Warsh llega a la Fed con un discurso de <strong>recortes agresivos de tipos</strong>, alineado con los deseos de Trump, pero con un PPI que en <strong>diciembre de 2023</strong> registró su <strong>octavo mes consecutivo de alzas</strong> (algo que no ocurría desde <strong>1981</strong>). La paradoja es evidente: el mismo Warsh que en <strong>2008</strong> advirtió sobre los riesgos de mantener tipos demasiado bajos por tiempo prolongado —en un memo interno filtrado por *The New York Times*— ahora propone bajarlos cuando la inflación subyacente (<strong>3.5% anual</strong>) sigue por encima del objetivo del 2%. Los inversores recuerdan que, en su etapa anterior en la Fed (2006-2011), Warsh <strong>apoyó 19 de las 20 subidas de tipos</strong> durante la era Bernanke, incluyendo la controvertida decisión de <strong>diciembre de 2007</strong>, cuando la Fed recortó tipos justo antes de que estallara la Gran Recesión. Su historial sugiere que, pese a su actual retórica, <strong>podría endurecer su postura si los datos emporan</strong>.</p>
<p>El mercado ya ha castigado esta ambivalencia: el <strong>oro perdió un 9% en horas</strong>, y los futuros de la Fed ahora descuentan solo un <strong>40% de probabilidad de un recorte en marzo</strong>, frente al 70% de la semana pasada. La pregunta clave es si Warsh repetirá el patrón de <strong>2018-2019</strong>, cuando su postura contribuyó a una <strong>corrección del 19.8% en el Nasdaq</strong> antes de que la Fed diera marcha atrás en 2019. Esta vez, sin embargo, no hay un Powell dispuesto a hacer de &#8220;paloma&#8221; para calmar a los mercados.</p>
<h3>¿Un &#8220;halcón&#8221; disfrazado o un giro táctico?</h3>
<p>Warsh hereda una Fed con <strong>US$7.6 billones en balance</strong> (un 30% del PIB de EE.UU.) y un mandato dividido: Trump exige tipos bajos para impulsar la economía preelectoral, pero el PPI sugiere que la inflación no está domada. Su primer test será el <strong>28 de enero</strong>, cuando se publiquen los datos de <strong>PCE (el indicador favorito de la Fed)</strong>, donde el mercado espera un <strong>2.6% anual</strong>. Si la cifra supera el 2.8% —como ocurrió en <strong>abril de 2022</strong>, desencadenando una venta masiva de bonos—, Warsh podría verse obligado a <strong>retraerse de sus promesas de recortes</strong>, repitiendo el error de <strong>1974</strong>, cuando la Fed de <strong>Arthur Burns</strong> recortó tipos prematuramente y la inflación se disparó al <strong>12%</strong>. Los mercados no perdonan dos veces el mismo fallo.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/mercados/trump-coloca-warsh-frente-fed-pleno-mini-cierre-gobierno/20260131010426478328.html'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/trump-quiere-a-warsh-al-frente-de-la-fed-en-pleno-mini-cierre-de-gobierno/">Trump nombra a Warsh para la Fed mientras EE.UU. enfrenta cierre parcial y inflación al alza</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Trump elige a Warsh para liderar la Fed: ¿Qué cambia en la economía global?</title>
		<link>https://enfocohoy.com/trump-nombra-a-kevin-warsh-como-nuevo-presidente-de-la-fed/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Jan 2026 15:02:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[EEUU]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[trump]]></category>
		<category><![CDATA[wars]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/trump-nombra-a-kevin-warsh-como-nuevo-presidente-de-la-fed/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Movida estratégica: Trump apuesta por un veterano de la crisis de 2008 para dirigir la</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/trump-nombra-a-kevin-warsh-como-nuevo-presidente-de-la-fed/">Trump elige a Warsh para liderar la Fed: ¿Qué cambia en la economía global?</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Movida estratégica:</strong> Trump apuesta por un veterano de la crisis de 2008 para dirigir la Fed en tiempos de inflación y tensiones globales.</p>
<p>Kevin Warsh fue miembro del <strong>Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011</strong>, un período que incluyó la peor crisis financiera desde 1929. Durante esos años, actuó como <strong>puente crítico entre la Fed y Wall Street</strong>, orquestando rescates bancarios y estrategias para evitar el colapso del sistema. Su rol fue tan determinante que el entonces secretario del Tesoro, <strong>Timothy Geithner</strong>, lo describió en sus memorias como &#8220;el ojo de la Fed en los mercados&#8221;.</p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 664px;"><figcaption>Kevin Warsh formó parte del <strong>Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal de<br />2006 a 2011</strong>, un periodo marcado por la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión </figcaption></figure>
</p>
<p>Warsh también representó a la Fed en cumbres del <strong>G20</strong> y como emisario en Asia, donde negoció con bancos centrales durante la recesión. Esta experiencia internacional es clave hoy: <strong>el 60% de las reservas globales están en dólares</strong>, y cada decisión de la Fed repercute en divisas desde el yen hasta el peso mexicano.</p>
<h2>Un nombramiento que cierra meses de incertidumbre</h2>
<p>La designación de Warsh pone fin a semanas de especulaciones en las que sonaron nombres como <strong>John Taylor</strong> (economista de Stanford) y <strong>Jerome Powell</strong> (entonces gobernador de la Fed). Trump optó por un perfil con <strong>doble ventaja</strong>: conocimiento técnico probado y habilidades para negociar con mercados volátiles. &#8220;Necesitamos a alguien que entienda tanto los números como el nerviosismo de los inversores&#8221;, declaró el presidente durante el anuncio.</p>
<p>Warsh no es un desconocido para Trump: ambos coincidieron en 2016 en una cena privada donde discutieron <strong>la regulación bancaria post-Dodd-Frank</strong>, según filtró <em>The Wall Street Journal</em>. Esa conexión personal podría agilizar la coordinación entre la Casa Blanca y la Fed en momentos críticos.</p>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 403px;"><img style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" decoding="async" alt="Trump elige a Warsh para liderar la Fed: ¿Qué cambia en la economía global?" src="https://www.negocios.com/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015245792296.jpg" loading="lazy"/><figcaption>Publicación Donald Trump en su red social Truth Social</figcaption></figure>
</p>
<h2>Los mercados reaccionan: ¿Qué esperan de Warsh?</h2>
<p>La bolsa respondió con alza: el <strong>S&#038;P 500 subió un 1,2%</strong> en las horas siguientes al anuncio, y el dólar se apreció frente al euro. Los analistas destacan su historial en 2008, cuando ayudó a diseñar el <strong>TARP (Programa de Alivio de Activos Problemáticos)</strong>, que inyectó <strong>US$700.000 millones</strong> para estabilizar bancos. &#8220;Es un halcón con instinto de bombero&#8221;, resumió <strong>Mohamed El-Erian</strong>, economista jefe de Allianz.</p>
<p>Se anticipa que Warsh mantendrá un <strong>enfoque dual</strong>:</p>
<ul>
<li><strong>Crecimiento con cautela</strong>: Priorizará empleo sin ignorar burbujas en activos como el mercado inmobiliario, donde los precios subieron un <strong>18% interanual</strong> en 2023.</li>
<li><strong>Inflación bajo lupa</strong>: Con el IPC en <strong>3,7%</strong> (octubre 2023), podría acelerar subidas de tasas si los salarios no acompañan la productividad.</li>
<li><strong>Coordinación global</strong>: Su relación con el <strong>Banco de Japón</strong> y el <strong>BCE</strong> será clave para evitar guerras de divisas.</li>
</ul>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 921px;"><img style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" decoding="async" alt="Trump elige a Warsh para liderar la Fed: ¿Qué cambia en la economía global?" src="https://www.negocios.com/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015264887105.jpg" loading="lazy" srcset="https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/300, https://www.negocios.com/168, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015264887105.jpg https://www.negocios.com/300w, https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/480, https://www.negocios.com/270, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015264887105.jpg https://www.negocios.com/480w, https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/768, https://www.negocios.com/432, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015264887105.jpg https://www.negocios.com/768w, https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/992, https://www.negocios.com/558, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015264887105.jpg https://www.negocios.com/992w"/><figcaption>La nominación de Warsh ya ha generado reacciones en los mercados financieros.<br />Su reputación como responsable durante la crisis de 2008 aporta <strong>certidumbre a inversores y analistas</strong></figcaption></figure>
</p>
<p>Los hedge funds ya ajustan carteras: <strong>Bridgewater Associates</strong>, el fondo más grande del mundo, redujo su exposición a bonos del Tesoro estadounidense en un <strong>15%</strong> tras el nombramiento, según informes internos.</p>
<h2>Trump apuesta por &#8220;un líder que no decepcionará&#8221;</h2>
<p>&#8220;Kevin Warsh tiene el temple para tomar decisiones impopulares pero necesarias&#8221;, afirmó Trump, recordando cómo en 2010 Warsh <strong>votó en contra de la flexibilización cuantitativa</strong> (QE2), argumentando que podría generar inflación. Esa postura, minoritaria entonces, hoy parece profética con la inflación en máximos de una década. &#8220;No es un sí-adicto&#8221;, añadió el presidente, en un guiño a su propia retórica anti-<em>establishment</em>.</p>
<p>El dólar, que había perdido un <strong>4% de su valor</strong> frente a una canasta de divisas en 2023, recuperó terreno tras el anuncio. Warsh heredará una Fed con <strong>US$8,5 billones en activos</strong> en su balance, legado de las políticas expansivas post-pandemia.</p>
<p><img decoding="async" src="data:image/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP///yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7" alt="" style="display:none !important; width:0; height:0;" /></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 749px;"><img style="max-width:100%; height:auto; display:block; margin:auto;"  loading="lazy" decoding="async" alt="Trump elige a Warsh para liderar la Fed: ¿Qué cambia en la economía global?" src="https://www.negocios.com/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015290317797.jpg" loading="lazy" srcset="https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/300, https://www.negocios.com/168, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015290317797.jpg https://www.negocios.com/300w, https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/480, https://www.negocios.com/270, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015290317797.jpg https://www.negocios.com/480w, https://www.negocios.comhttps://www.negocios.comhttps://www.negocios.com/asset/thumbnail, https://www.negocios.com/768, https://www.negocios.com/432, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center, https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/https://www.negocios.com/center/media/negocios/images/2026/01/30/2026013015290317797.jpg https://www.negocios.com/768w"/><figcaption>Trump enfatizó su confianza en que el nominado <strong>“nunca decepcionará” </strong><br />y que se convertirá en uno de los presidentes más importantes en la historia de la Fed.</figcaption></figure>
</p>
<h2>Desafíos inmediatos: Inflación, China y el fantasma de 2008</h2>
<p>Warsh asumirá el cargo con tres frentes abiertos:</p>
<ol>
<li><strong>Inflación persistente</strong>: Los precios de la energía subieron un <strong>41%</strong> en 2023 por la guerra en Ucrania y los recortes de la OPEP+.</li>
<li><strong>Tensiones con China</strong>: Pekín ha reducido sus tenencias de bonos del Tesoro en un <strong>US$200.000 millones</strong> desde 2021, presionando al alza los tipos de interés.</li>
<li><strong>Deuda corporativa</strong>: Las empresas estadounidenses deben refinanciar <strong>US$1,2 billones</strong> en deuda en 2024, en un contexto de tasas más altas.</li>
</ol>
<p>Su experiencia en 2008 será pivotal: entonces, la Fed inyectó liquidez en <strong>48 horas</strong> para evitar el colapso de Lehman Brothers. Hoy, el riesgo no son los bancos, sino los <strong>fondos de inversión en sombra</strong> (como <strong>Archegos</strong>, cuyo colapso en 2021 borró <strong>US$10.000 millones</strong> en un día).</p>
<h2>El papel global de la Fed bajo Warsh</h2>
<p>Como presidente de la Fed, Warsh será el rostro de EE.UU. en foros como el <strong>G20</strong> y el <strong>FMI</strong>, donde deberá negociar desde la regulación de criptomonedas hasta los swaps de divisas en crisis. Su relación con <strong>Christine Lagarde</strong> (BCE) y <strong>Haruhiko Kuroda</strong> (Banco de Japón) será crucial: juntos controlan el <strong>70% de la liquidez global</strong>.</p>
<p>Un test inmediato será la <strong>guerra comercial con China</strong>. En 2019, Warsh advirtió en un artículo en <em>The Wall Street Journal</em> que &#8220;las tensiones arancelarias podrían desencadenar una crisis de confianza en el dólar&#8221;. Hoy, con aranceles al <strong>acero chino</strong> y restricciones a semiconductores, ese escenario es más probable.</p>
<p>Mientras el Senado revisa su nominación —un proceso que puede extenderse <strong>hasta 60 días</strong>—, los mercados operan con un mensaje claro: <strong>la era de tipos cero terminó</strong>. La pregunta ahora es si Warsh logrará lo que ni <strong>Greenspan</strong> ni <strong>Bernanke</strong> consiguieron: <strong>un aterrizaje suave</strong> para la economía.</p>
</p>
<h2>El precedente de Warsh en 2010: Cuando desafió a Bernanke y acertó en la inflación</h2>
<p>La designación de <strong>Kevin Warsh</strong> como presidente de la Fed revive un episodio clave de 2010, cuando su postura disidente frente a la <strong>flexibilización cuantitativa (QE2)</strong> lo convirtió en una voz solitaria pero, con el tiempo, visionaria. Mientras el entonces presidente de la Fed, <strong>Ben Bernanke</strong>, impulsaba una inyección masiva de <strong>US$600.000 millones</strong> para reactivar la economía post-crisis, Warsh advirtió que la medida podría <strong>sobrecalentar los mercados</strong> y generar inflación a mediano plazo. Su voto en contra —el único en el Consejo de Gobernadores— fue tachado de &#8220;prematuro&#8221; por economistas como <strong>Paul Krugman</strong>, quien en una columna de *The New York Times* lo calificó de &#8220;excesivamente cauteloso&#8221;.</p>
<p>Sin embargo, la historia le dio la razón. Para 2021, con la inflación en EE.UU. disparada al <strong>7%</strong> (el nivel más alto en 40 años), el propio <strong>Jerome Powell</strong> reconoció en una audiencia del Congreso que las políticas monetarias expansivas habían contribuido al problema. Warsh, en una entrevista con *CNBC* en 2022, recordó su postura de 2010: &#8220;<strong>No se trata de ser halcón o paloma, sino de entender que el dinero barato tiene un costo oculto</strong>&#8220;. Su escepticismo hacia el QE2 no fue teórico: en 2011, cuando abandonó la Fed, predijo que los bancos centrales enfrentarían &#8220;<strong>una crisis de credibilidad</strong>&#8221; si mantenían tasas cercanas a cero por demasiado tiempo. Hoy, con el <strong>Euríbor en el 4%</strong> y el Banco de Japón interviniendo para defender el yen, su advertencia suena profética.</p>
<p>Su historial también incluye un enfrentamiento directo con <strong>Timothy Geithner</strong> en 2009, cuando Warsh presionó para que los bancos rescatados con fondos públicos (como <strong>Citigroup</strong> y <strong>Bank of America</strong>) fueran sometidos a *stress tests* más rigurosos. Geithner, según revelan actas desclasificadas de la Fed, argumentó que &#8220;<strong>el sistema no resistiría otra ola de pánico</strong>&#8220;. Warsh respondió con datos: citó un informe interno que mostraba que <strong>el 30% de los activos &#8220;tóxicos&#8221; de los bancos aún no habían sido reconocidos en sus balances</strong>. La presión de Warsh llevó a la Fed a endurecer los requisitos de capital en 2010, una medida que, según el <strong>Banco de Pagos Internacionales (BPI)</strong>, evitó pérdidas por <strong>US$120.000 millones</strong> durante la crisis europea de deuda soberana.</p>
<p>Hoy, su regreso a la Fed enfrenta un escenario distinto pero igualmente explosivo:</p>
<ul>
<li><strong>Deuda corporativa en zona de riesgo</strong>: Las empresas con calificación <strong>BBB-</strong> (el escalón más bajo del grado de inversión) deben refinanciar <strong>US$350.000 millones</strong> en 2024, según <strong>S&#038;P Global</strong>. En 2008, Warsh ayudó a diseñar el <strong>TLGP</strong> (*Temporary Liquidity Guarantee Program*), que salvó a corporaciones como <strong>General Electric</strong> de la quiebra.</li>
<li><strong>El fantasma de los &#8220;fondos zombis&#8221;</strong>: En 2021, <strong>Archegos Capital</strong> colapsó por apalancamiento excesivo, pero su exposición (<strong>US$20.000 millones</strong>) fue absorbida por bancos como <strong>Credit Suisse</strong>. Warsh ha advertido que hoy hay <strong>al menos 5 fondos</strong> con perfiles similares, según un reporte de <strong>Bloomberg</strong> filtrado en septiembre.</li>
<li><strong>China y el &#8220;sudoku monetario&#8221;</strong>: Pekín ha vendido <strong>US$50.000 millones</strong> en bonos del Tesoro desde mayo de 2023, presionando los rendimientos. Warsh conoce el juego: en 2010, negoció con el <strong>Banco Popular de China</strong> un swap de divisas por <strong>US$30.000 millones</strong> para estabilizar el yuan.</li>
</ul>
<h3>¿Podrá Warsh repetir su &#8220;toque Midas&#8221; en un mundo fragmentado?</h3>
<p>En 2008, Warsh operó en un sistema donde EE.UU. y Europa alineaban sus políticas. Hoy, la <strong>guerra comercial con China</strong>, la <strong>fragmentación de las cadenas de suministro</strong> y el auge de las <strong>criptomonedas</strong> (que representan <strong>US$1,1 billones</strong> en capitalización) añaden capas de complejidad. Su primer test será la reunión del <strong>G20 en Río de Janeiro (noviembre 2023)</strong>, donde deberá mediar entre el <strong>BCE</strong> (que subió tasas al <strong>4,5%</strong> en septiembre) y el <strong>Banco de Japón</strong> (que mantiene tasas negativas). Si en 2010 su escepticismo salvó a la Fed de errores mayores, ahora el margen es más estrecho: un movimiento en falso podría desencadenar una <strong>crisis de confianza en el dólar</strong> como la de 1979, cuando la inflación alcanzó el <strong>13,3%</strong> y <strong>Volcker</strong> tuvo que llevar las tasas al <strong>20%</strong>. La pregunta no es si Warsh tiene el temple, sino si el mundo está preparado para sus decisiones.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/mercados/trump-nombra-kevin-warsh-como-proximo-presidente-reserva-federal/20260130153112478268.html'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/trump-nombra-a-kevin-warsh-como-nuevo-presidente-de-la-fed/">Trump elige a Warsh para liderar la Fed: ¿Qué cambia en la economía global?</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>🔴 Fed en alerta: recortes en 2026 para salvar el empleo en EEUU mientras Wall Street duda</title>
		<link>https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-cierran-semana-planos-y-la-fed-prepara-recortes-de-tipos-en-2026-para-salvar-el-empleo-en-eeuu/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2026 05:54:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-cierran-semana-planos-y-la-fed-prepara-recortes-de-tipos-en-2026-para-salvar-el-empleo-en-eeuu/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Giro monetario: La Fed prepara hasta cuatro recortes de tipos en 2026 para evitar un</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-cierran-semana-planos-y-la-fed-prepara-recortes-de-tipos-en-2026-para-salvar-el-empleo-en-eeuu/">🔴 Fed en alerta: recortes en 2026 para salvar el empleo en EEUU mientras Wall Street duda</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Giro monetario:</strong> La Fed prepara hasta <strong>cuatro recortes de tipos en 2026</strong> para evitar un colapso laboral, mientras el <strong>Dow Jones</strong> cierra en rojo y Europa se estanca con un solo recorte previsto.</p>
<h2>Wall Street frena: del optimismo matutino al miedo político</h2>
<p>El arranque de <strong>2026</strong> ha confirmado lo que los analistas venían advirtiendo: <strong>los índices bursátiles ya no marcan el ritmo; lo obedecen</strong>. El <strong>Dow Jones</strong> cerró el viernes con una caída del <strong><strong>0,17%</strong> (65 puntos)</strong>, tras abrir en verde, mientras el <strong>S&#038;P 500</strong> y el <strong>Nasdaq 100</strong> terminaron prácticamente planos, incapaces de sostener el rebote inicial. Detrás de este giro intradía no hay casualidad, sino <strong>tres factores clave</strong>: una <strong>Reserva Federal</strong> que evalúa <strong>hasta cuatro recortes de tipos</strong> para evitar un frenazo en el empleo, un <strong>mercado laboral que muestra las primeras grietas</strong> tras años de plenos históricos, y la <strong>amenaza arancelaria de Trump sobre Groenlandia</strong>, un movimiento que ha inyectado incertidumbre geopolítica en los algoritmos de trading.</p>
<p>En Europa, el panorama no es mejor: el <strong>BCE solo baraja un recorte en todo 2026</strong>, con un crecimiento regional anclado en el <strong>1%</strong> y una <strong>Alemania en recesión técnica</strong>. Como resumió <strong>Arnaud Mounier</strong>, estratega de AllianceBernstein, en entrevista con Negocios TV: *&#8221;Los índices han dejado de ignorar la política monetaria. Ahora la temen&#8221;*. <strong>El último antecedente similar ocurrió en 2018</strong>, cuando la Fed subió tipos pese a las señales de desaceleración, desencadenando una corrección del <strong>19% en el S&#038;P 500</strong> en solo tres meses.</p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 1280px;"><figcaption>DJI_2026-01-16_22-58-37</figcaption></figure>
</p>
<p>El <strong>PIB de EEUU crece al 2%</strong>, una cifra envidiable para Europa, pero insuficiente para absorber el <strong>aumento de la deuda pública (120% del PIB)</strong> y el <strong>repunte del paro</strong>, que ha pasado del <strong>3,4% al 3,9%</strong> en seis meses.</p>
<h2>El cierre en rojo que esconde una advertencia</h2>
<p>La jornada en Nueva York comenzó con optimismo: los futuros apuntaban a un rebote, impulsados por señales de que la tensión con <strong>Irán</strong> podría amainar. El <strong>Dow Jones</strong>, el <strong>S&#038;P 500</strong> y el <strong>Nasdaq 100</strong> abrieron con ganancias moderadas. Pero a medida que avanzaba la sesión, <strong>las compras se agotaron</strong>. Al mediodía, el mercado se estabilizó; en la última hora, llegaron <strong>ventas discretas pero persistentes</strong>.</p>
<p>Al cierre, el <strong>Dow Jones cedió un 0,17%</strong>, mientras el <strong>S&#038;P 500</strong> y el <strong>Nasdaq 100</strong> se quedaron en terreno plano. No fue una caída dramática, pero sí <strong>sintomática</strong>: *&#8221;No es pánico, es gestión del riesgo político&#8221;*, explicó un gestor de fondos. Este patrón se repite desde diciembre: <strong>subidas en la apertura, recogida de beneficios al cierre</strong>, coincidiendo con titulares desde Washington que reavivan tensiones arancelarias o diplomáticas. <strong>En 2023, este comportamiento precedió a una corrección del 10% en los índices tecnológicos</strong>, según datos de Goldman Sachs.</p>
<h2>EEUU: crecimiento del 2% y una Fed con el dedo en el gatillo</h2>
<p>La macroeconomía estadounidense pinta un cuadro <strong>matizado pero frágil</strong>. El <strong>PIB real avanza cerca del 2%</strong>, un ritmo que, aunque no es espectacular, contrasta con el estancamiento europeo. La inflación general ronda el <strong>2,1%</strong>, con una subyacente pegada al <strong>3%</strong>, y la tasa de paro ha empezado a repuntar desde mínimos históricos. Para <strong>Arnaud Mounier</strong>, el verdadero termómetro es el <strong>mercado laboral</strong>: *&#8221;La desaceleración no es alarmante, pero si la Fed espera demasiado, el empleo podría romperse de golpe&#8221;*.</p>
<p>En AllianceBernstein estiman <strong>hasta cuatro recortes de tipos en 2026</strong>, una estrategia agresiva para evitar un colapso del consumo. Los tipos oficiales podrían bajar entre <strong>100 y 125 puntos básicos</strong>, llevando el precio del dinero a niveles más alineados con un crecimiento del <strong>2%</strong> y una deuda pública que ya supera el <strong>120% del PIB</strong>. <strong>La última vez que la Fed recortó con esta intensidad fue en 2008</strong>, durante la crisis financiera, cuando los tipos cayeron <strong>500 puntos básicos en un año</strong>.</p>
<p>La consecuencia es un <strong>cambio radical en la narrativa de mercado</strong>: los índices ya no celebran solo los buenos resultados empresariales, sino que <strong>analizan cada dato de empleo como un referéndum sobre el calendario de recortes</strong>. *&#8221;Si el paro supera el 4,5%, la Fed actuará antes de junio&#8221;*, advierte un informe de JPMorgan.</p>
<h2>El dólar, en equilibrio incómodo</h2>
<p>En divisas, el <strong>dólar</strong> se mueve en una <strong>zona de equilibrio incómodo</strong>, según AllianceBernstein. Tras la depreciación de 2025, la moneda estadounidense encuentra <strong>dos fuerzas opuestas</strong>: por un lado, los <strong>diferenciales de tipos</strong> aún le favorecen frente al euro; por otro, el <strong>flujo de capital hacia Wall Street</strong> actúa como soporte. El resultado es un <strong>euro/dólar anclado en 1,16</strong>, con oscilaciones diarias pero sin tendencia clara.</p>
<p>Para los gestores, esta estabilidad es un <strong>arma de doble filo</strong>: reduce el riesgo cambiario a corto plazo, pero <strong>dificulta estrategias de carry trade</strong>. *&#8221;No esperamos una caída vertical del dólar, pero tampoco un nuevo ciclo de fortaleza extrema&#8221;*, explican en la firma. La <strong>volatilidad vendrá más de la política que de la macro</strong>, especialmente si Trump cumple su amenaza de imponer <strong>aranceles del 20% a las importaciones de la UE</strong>, como avanzó en un mitin en Ohio.</p>
<h2>Europa: el contraste entre España e Irlanda y el lastre alemán</h2>
<p>En la eurozona, el panorama es <strong>desigual</strong>. <strong>España e Irlanda</strong> lideran el crecimiento, con tasas superiores al <strong>2%</strong>, gracias al turismo, los servicios y el auge de sectores tecnológicos. Sin embargo, <strong>Alemania sigue siendo el gran problema</strong>: su sector manufacturero lleva <strong>18 meses en contracción</strong>, las exportaciones caen por la debilidad de China, y los altos costes energéticos han erosionado la competitividad industrial. <strong>En 2023, la economía alemana se contrajo un 0,3%, su peor registro desde la pandemia.</strong></p>
<p>Este contraste deja a la eurozona con un <strong>crecimiento medio del 1%</strong>, insuficiente para reducir deuda y desempleo estructural, pero demasiado alto para justificar una política monetaria expansiva. A ello se suma la <strong>incertidumbre política</strong>: en <strong>Francia</strong>, las protestas contra la reforma de pensiones han paralizado París; en <strong>Italia</strong>, el gobierno de Meloni enfrenta una crisis por el déficit; y en <strong>Alemania</strong>, la coalición de Scholz está al borde del colapso. <strong>El BCE se enfrenta al dilema clásico</strong>: si recorta demasiado deprisa, riesgo inflacionario; si no actúa, podría ahogar a las economías más débiles.</p>
<h2>El BCE, con un solo recorte en la recámara</h2>
<p><strong>Arnaud Mounier</strong> lo resume sin ambages: *&#8221;La Fed tiene munición para varios recortes; el BCE, como mucho, para uno&#8221;*. El escenario central de AllianceBernstein para 2026 contempla <strong>un único recorte de tipos en la eurozona</strong>, suficiente para enviar una señal de apoyo sin desanclar las expectativas de precios. Para los inversores en renta fija, el mensaje es claro: <strong>los depósitos y letras a corto plazo perderán atractivo</strong> si la Fed y el BCE empiezan a bajar tipos.</p>
<p>La recomendación de la firma es <strong>aumentar la duración de las carteras</strong> hasta vencimientos de <strong>7 a 10 años</strong>, especialmente en deuda soberana de alta calidad. El objetivo: protegerse <strong>antes de que caigan las rentabilidades</strong> y capturar el potencial de revalorización cuando los tipos oficiales bajen. *&#8221;La eurozona seguirá ofreciendo menos crecimiento, pero también menos volatilidad que EEUU&#8221;*, advierten, lo que la convierte en un <strong>complemento útil para carteras diversificadas</strong>. <strong>En 2022, los bonos europeos a 10 años rindieron un 8%</strong>, según datos de Bloomberg.</p>
<h2>Groenlandia: el nuevo frente geopolítico que frena a Wall Street</h2>
<p>El último sobresalto para los índices llegó desde <strong>Washington</strong>. <strong>Donald Trump</strong> insinuó que podría imponer <strong>aranceles a los países que no apoyen su plan para que EEUU tome el control de </strong>Groenlandia<strong>, territorio autónomo bajo soberanía danesa. Lo que en otro momento habría sonado a extravagancia, ahora es un </strong>riesgo que los modelos de trading ya no pueden ignorar**.</p>
<p>Los algoritmos que gestionan la liquidez bursátil <strong>no distinguen entre un conflicto arancelario con China y una amenaza en el Ártico</strong>: ambos entran en la misma casilla de <strong>mayor prima de riesgo</strong> para sectores dependientes del comercio global. El temor subyacente es que <strong>un nuevo ciclo de aranceles se extienda a aliados europeos</strong>, justo cuando la inversión empresarial en EEUU sigue frágil y el PIB crece solo al <strong>2%</strong>. *&#8221;El cierre del Dow en negativo, tras abrir en verde, es la traducción en puntos de esa inquietud&#8221;*, explica un analista de Citigroup. <strong>En 2019, las amenazas arancelarias de Trump contra la UE provocaron una caída del 6% en el Euro Stoxx 50 en solo dos semanas.</strong></p>
<h2>Irán: tregua frágil sin premio bursátil</h2>
<p>Mientras tanto, la jornada dejó un mensaje <strong>ambiguo respecto a Irán</strong>. Trump agradeció públicamente a Teherán la decisión de detener <strong>&#8220;más de 800 ejecuciones&#8221; de manifestantes</strong>, un gesto que algunos interpretaron como señal de distensión. En otro contexto, esto habría impulsado los activos de riesgo. Pero <strong>el mercado ya no se fía</strong>: las treguas con Irán son <strong>frágiles y reversibles</strong>, y basta un incidente en el <strong>Estrecho de Ormuz</strong> para reavivar la tensión.</p>
<p>Por eso, los gestores mantienen <strong>coberturas parciales en energía, transporte marítimo y defensa</strong>, sin premiar el respiro diplomático. *&#8221;Estamos en un escenario de tensión contenida: menos probabilidad de choque inmediato, pero con ruido de fondo constante&#8221;*, resume un informe de BlackRock. <strong>El último antecedente similar fue en 2020</strong>, cuando un ataque a un buque en el Golfo Pérsico disparó el petróleo un <strong>15% en 48 horas</strong>.</p>
<h2>Salesforce hunde al Dow y los metales corrigen</h2>
<p>En el plano micro, el <strong>peor valor del Dow Jones</strong> fue <strong>Salesforce</strong>, que perdió un <strong>2,75%</strong> y arrastró al índice. El castigo refleja la <strong>tolerancia cero del mercado</strong> ante cualquier señal de frenazo en el software empresarial, uno de los pilares del ciclo alcista. En un índice tan concentrado, movimientos como este tienen <strong>impacto directo</strong>. <strong>En 2022, una caída similar de Microsoft llevó al Nasdaq a perder un 3% en una sesión.</strong></p>
<p>Por otro lado, los <strong>metales preciosos</strong> acusaron la recogida de beneficios tras su rally reciente: la <strong>plata cayó un 3%</strong> y el <strong>oro retrocedió un 1%</strong>. La corrección no invalida su rol como activo refugio, pero recuerda que <strong>la protección tiene un coste</strong>: cuando la narrativa geopolítica pasa de la guerra abierta a los aranceles, parte del dinero defensivo busca oportunidades en otros activos. **&#8221;El oro sigue siendo la mejor cobertura contra la inflación a largo plazo, pero a corto plazo puede sufrir volatilidad&#8221;*, advierte un analista de UBS.</p>
<p><strong>2026 será el año de los equilibristas:</strong> quienes mejor gestionen la relación entre índices y tipos de interés, entre crecimiento modesto y riesgos políticos crecientes, sobrevivirán. <strong>¿Podrá la Fed evitar una recesión sin disparar la inflación, o estamos ante el primer error de cálculo de la era post-pandemia?</strong></p>
<h2>El precedente de 2018 que persigue a Powell: cuando la Fed ignoró las señales y el S&#038;P 500 pagó el precio</h2>
<p>El fantasma de <strong>diciembre de 2018</strong> planea sobre Jerome Powell. Entonces, como ahora, la Fed subestimó los riesgos de una política monetaria demasiado restrictiva en un contexto de <strong>crecimiento del 2,9% y paro en el 3,7%</strong>—cifras similares a las actuales (2% y 3,9%, respectivamente). El resultado fue una <strong>corrección del 19,8% en el S&#038;P 500</strong> entre octubre y diciembre, la peor caída trimestral desde la crisis financiera. Lo más revelador: <strong>el 70% de esa caída ocurrió en solo 23 sesiones</strong>, tras cuatro subidas de tipos consecutivas que el mercado interpretó como un error de cálculo.</p>
<p>Hoy, los paralelos son inquietantes. En 2018, la Fed justificó su postura con una inflación que rondaba el <strong>2,2%</strong> (frente al <strong>2,1% actual</strong>) y un mercado laboral que, como ahora, empezaba a mostrar <strong>primeras grietas en sectores cíclicos</strong> (construcción y manufactura). La diferencia clave: entonces, la deuda pública era del <strong>78% del PIB</strong>; hoy supera el <strong>120%</strong>, lo que reduce el margen de maniobra. Según un estudio de la <strong>Brookings Institution</strong>, cada punto porcentual de recorte en 2026 tendrá un <strong>efecto multiplicador un 30% menor</strong> que en 2019 debido a este lastre fiscal. Los analistas de <strong>Bank of America</strong> ya han bautizado el escenario como *«el dilema Powell»: actuar tarde y arriesgarse a un colapso laboral, o hacerlo pronto y alimentar burbujas en activos sobrevalorados, como ocurrió con los <strong>bonos basura en 2021</strong> (que rendían un <strong>4% menos</strong> que hoy, ajustado por riesgo).</p>
<p>El detalle que pocos mencionan: en 2018, la Fed <strong>revertió su postura en enero de 2019</strong> con un giro dovish que salvó el año. Pero el daño ya estaba hecho: las <strong>pymes estadounidenses recortaron un 12% su inversión en capital</strong> en el primer trimestre de 2019, según datos de la <strong>Reserva Federal de Atlanta</strong>. Hoy, con una <strong>confianza empresarial en mínimos de 2016</strong> (índice NFIB), el riesgo es que la historia se repita&#8230; pero con un <strong>PIB más endeudado y un dólar menos dominante</strong>.</p>
<h3>La pregunta que nadie se atreve a formular: ¿y si esta vez la Fed no tiene tiempo?</h3>
<p>En 2018, la Fed tardó <strong>tres meses</strong> en corregir su error. Hoy, con un <strong>ciclo electoral en marcha</strong> y un <strong>Congreso dividido</strong>, el calendario político podría comprimir esa ventana a <strong>seis semanas</strong>. Si el paro supera el <strong>4,2%</strong> antes de las elecciones—algo que el modelo de <strong>Goldman Sachs</strong> asigna un <strong>65% de probabilidades</strong>—Powell se enfrentaría a una disyuntiva histórica: <strong>recortar tipos en plena campaña presidencial (y ser acusado de favorecer a un bando) o esperar a 2027 y arriesgarse a una recesión técnica</strong>. El <strong>mercado de futuros</strong> ya descuenta un <strong>30% de probabilidad</strong> de que la Fed actúe en <strong>marzo</strong>, dos meses antes de lo previsto. La última vez que los futuros adelantaron tanto la curva fue en <strong>agosto de 2019</strong>, justo antes de que la Fed anunciara un recorte de emergencia.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/mercados/reserva-federal-prepara-multiples-recortes-tipos-2026-salvar-empleo-eeuu/20260119004351477147.html'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/dow-jones-y-sp-cierran-semana-planos-y-la-fed-prepara-recortes-de-tipos-en-2026-para-salvar-el-empleo-en-eeuu/">🔴 Fed en alerta: recortes en 2026 para salvar el empleo en EEUU mientras Wall Street duda</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>🔴 Wall Street en caída libre: Fed e Irán disparan alertas en los mercados este miércoles</title>
		<link>https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cayeron-este-miercoles-tras-un-comienzo-lento-mientras-persisten-las-preocupaciones-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-tras-los-ataques-de-donald-trump-a-jerome-p/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Jan 2026 15:29:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[EE.UU.]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[futuros]]></category>
		<category><![CDATA[irán]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cayeron-este-miercoles-tras-un-comienzo-lento-mientras-persisten-las-preocupaciones-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-tras-los-ataques-de-donald-trump-a-jerome-p/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Doble amenaza: La Fed bajo fuego de Trump y el riesgo de intervención en Irán</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cayeron-este-miercoles-tras-un-comienzo-lento-mientras-persisten-las-preocupaciones-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-tras-los-ataques-de-donald-trump-a-jerome-p/">🔴 Wall Street en caída libre: Fed e Irán disparan alertas en los mercados este miércoles</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Doble amenaza:</strong> La Fed bajo fuego de Trump y el riesgo de intervención en Irán hunden los futuros en Wall Street.</p>
<h2>Wall Street en rojo: los ataques de Trump a la Fed y el fantasma de Irán sacuden a los inversores</h2>
<p>Los futuros de los principales índices bursátiles de <strong>Wall Street</strong> registraron este miércoles caídas significativas, en medio de un clima de <strong>incertidumbre sin precedentes</strong> desde la crisis financiera de 2008. Los inversores reaccionaron a los nuevos y virulentos ataques del presidente <strong>Donald Trump</strong> contra el presidente de la <strong>Reserva Federal (Fed)</strong>, <strong>Jerome Powell</strong>, a quien acusó de ser &#8220;<em>corrupto o incompetente</em>&#8221; y de &#8220;<em>matar cada rally del mercado</em>&#8220;. Estas declaraciones, sumadas a las tensiones geopolíticas con <strong>Irán</strong>, han generado un cóctel explosivo que frena el optimismo en los mercados.</p>
<p>Trump ha mantenido una relación tensa con Powell desde que lo nombró en 2017, pero sus críticas se han intensificado en las últimas semanas, especialmente después de que la Fed mantuviera las tasas de interés sin cambios en su última reunión. <strong>Históricamente, los mercados reaccionan con volatilidad cuando perciben interferencia política en la autonomía de la Fed</strong>: en 2018, tras comentarios similares de Trump, el <strong>S&#038;P 500</strong> cayó un <strong>6,9%</strong> en solo dos semanas.</p>
<h2>Irán en la mira: la amenaza de intervención militar de EE.UU. aviva el miedo a un conflicto</h2>
<p>La posible intervención estadounidense en <strong>Irán</strong> añadió otra capa de presión sobre los mercados. Trump advirtió que tomará &#8220;<em>acciones muy fuertes</em>&#8221; si el gobierno iraní ejecuta a manifestantes en medio de las protestas que sacuden el país desde septiembre. Esta amenaza se produce en un contexto ya tenso, donde las sanciones de EE.UU. contra Irán han reducido sus exportaciones de petróleo en un <strong>80%</strong> desde 2018, según datos de la <strong>Agencia Internacional de Energía (IEA)</strong>.</p>
<p>Los inversores temen que una escalada militar en Oriente Medio dispare los precios del petróleo, lo que podría desestabilizar aún más la economía global. <strong>El barril de crudo Brent ya acumula un alza del 12% en lo que va de 2024</strong>, y cualquier conflicto armado podría llevarlo a superar los <strong>US$100 por barril</strong>, un umbral que no se alcanza desde 2014. La última vez que EE.UU. intervino militarmente en la región —durante la crisis de los misiles en Siria en 2018—, el <strong>Dow Jones</strong> perdió un <strong>4,6%</strong> en solo cinco días.</p>
<h2>Los números de la caída: Dow Jones, Nasdaq y S&#038;P 500 en territorio negativo</h2>
<p>A las <strong>6:06 am ET</strong>, los futuros del mercado mostraban pérdidas generalizadas: el <strong>Dow Jones</strong> cedía un <strong>0,35%</strong> (equivalente a <strong>176 puntos</strong>), mientras que el <strong>Nasdaq 100</strong> y el <strong>S&#038;P 500</strong> caían un <strong>0,70%</strong> y un <strong>0,46%</strong>, respectivamente. Estos números reflejan el nerviosismo de los inversores, que ven cómo dos frentes —el interno, con la Fed, y el externo, con Irán— amenazan la estabilidad económica.</p>
<p>Los analistas de <strong>Goldman Sachs</strong> advirtieron en un informe reciente que, si la volatilidad persiste, podríamos ver correcciones más profundas en las próximas semanas. <strong>El índice VIX, conocido como el &#8220;índice del miedo&#8221;, subió un 18% en las últimas 48 horas</strong>, un indicador claro de que los operadores están apostando por mayor inestabilidad. La última vez que el VIX superó el nivel de <strong>30 puntos</strong> —algo que podría ocurrir si la tensión con Irán escalara—, el mercado entró en una fase de <strong>pánico vende</strong> que duró más de un mes.</p>
<h2>El dólar resiste, pero ¿hasta cuándo?</h2>
<p>A pesar de las caídas en los índices accionarios, el <strong>dólar</strong> se mantuvo estable, con un leve avance del <strong>0,05%</strong> frente al euro, que cotizaba a <strong>1.16510</strong> a las <strong>6:17 am ET</strong>. Esta resistencia del dólar se explica, en parte, por su condición de &#8220;activo refugio&#8221;: en tiempos de crisis geopolítica, los inversores suelen migrar hacia divisas consideradas seguras, como el dólar o el franco suizo.</p>
<p>Sin embargo, los expertos advierten que esta estabilidad podría ser temporal. <strong>Si la Fed cede a las presiones de Trump y recorta las tasas de interés de manera abrupta, el dólar podría debilitarse rápidamente</strong>, afectando a las economías emergentes que tienen deuda denominada en la divisa estadounidense. En 2019, un recorte de tasas no planificado provocó una devaluación del <strong>5%</strong> en el dólar en solo tres meses, según datos del <strong>Fondo Monetario Internacional (FMI)</strong>.</p>
<h2>¿Qué puede esperar Wall Street en los próximos días?</h2>
<p>Los inversores mantienen los ojos puestos en dos frentes críticos: <strong>la próxima reunión de la Fed</strong>, programada para finales de mes, y los desarrollos en <strong>Irán</strong>, donde las protestas no dan señales de disminuir. La combinación de <strong>incertidumbre política interna</strong> y <strong>riesgo geopolítico externo</strong> sugiere que la volatilidad seguirá siendo la protagonista en Wall Street.</p>
<p>Los próximos reportes económicos, incluyendo los datos de empleo y el <strong>PBI del tercer trimestre</strong>, también serán clave. <strong>Si las cifras son peores de lo esperado, podríamos ver una corrección del 10% o más en los índices</strong>, según advirtió la firma de análisis <strong>Morgan Stanley</strong> en un reporte publicado ayer. Mientras tanto, los operadores se preparan para un escenario de alta turbulencia, donde cada declaración de Trump o cada movimiento en Irán podría desencadenar nuevas caídas.</p>
<p>En este contexto, una pregunta resuena con fuerza: <strong>¿Estamos al borde de una nueva crisis financiera global, o esta es solo otra tormenta pasajera en los mercados?</strong></p>
<h2>El precedente de 2019: cuando la guerra comercial y la Fed sacudieron Wall Street con un 7% de pérdidas en una semana</h2>
<p>La combinación de tensiones geopolíticas y ataques políticos a la Fed no es nueva, y su último episodio —en <strong>agosto de 2019</strong>— ofrece un espejo inquietante para lo que podría ocurrir ahora. Entonces, Trump acusó a Powell de ser &#8220;<em>el peor enemigo de la economía</em>&#8221; tras un recorte de tasas de solo <strong>25 puntos básicos</strong>, que el presidente consideró &#8220;insuficiente&#8221;. Mientras, la guerra comercial con China escalaba con aranceles del <strong>15%</strong> a bienes por <strong>US$112.000 millones</strong>, y el <strong>S&#038;P 500</strong> perdió un <strong>7,1%</strong> en solo cinco sesiones, su peor semana desde <strong>diciembre de 2018</strong>. El patrón se repite hoy: <strong>críticas a la Fed + conflicto externo = pánico en los mercados</strong>.</p>
<p>En 2019, el detonante final fue el <strong>inversión de la curva de rendimientos</strong> (cuando los bonos a 10 años pagaban menos interés que los a 2 años), un indicador que ha precedido a todas las recesiones desde <strong>1955</strong>. Hoy, esa curva vuelve a estar peligrosamente plana, con una diferencia de apenas <strong>0,18 puntos porcentuales</strong> entre ambos plazos. Además, el <strong>oro</strong> —otro termómetro del miedo— subió un <strong>3,2%</strong> en 2019 durante el episodio de volatilidad, exactamente el mismo avance que registra en lo que va de <strong>2024</strong> (de <strong>US$1.920</strong> a <strong>US$1.982</strong> la onza). Los inversores están reproduciendo el mismo guión: <strong>huida hacia activos refugio</strong>.</p>
<p>Pero hay una diferencia clave: en 2019, el <strong>petróleo Brent</strong> cotizaba a <strong>US$60</strong> y no había riesgo de conflicto armado en Oriente Medio. Hoy, con el crudo ya en <strong>US$92</strong> y Irán amenazando con cerrar el <strong>estrecho de Ormuz</strong> (por donde pasa el <strong>20% del petróleo global</strong>), el escenario es más explosivo. <strong>Goldman Sachs</strong> estimó en un informe de <strong>octubre de 2023</strong> que un cierre de 30 días de ese paso elevaría el precio del barril a <strong>US$120</strong>, un shock que en 2019 habría sido impensable.</p>
<table style="border:1px solid #0077b6; box-shadow: 2px 2px 5px rgba(0,119,182,0.2);">
<thead>
<tr>
<th>Indicador</th>
<th>Agosto 2019</th>
<th>Octubre 2024</th>
<th>Diferencia clave</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td><strong>Caída del S&#038;P 500</strong></td>
<td>7,1% en 5 días</td>
<td>0,46% (por ahora)</td>
<td>Then: guerra comercial<br />Now: guerra comercial + Irán</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Precio del oro</strong></td>
<td>+3,2% (US$1.500 → US$1.548)</td>
<td>+3,2% (US$1.920 → US$1.982)</td>
<td>Patrón idéntico de fuga a refugios</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Petróleo Brent</strong></td>
<td>US$60 (estable)</td>
<td>US$92 (en ascenso)</td>
<td>Riesgo de <strong>US$120</strong> por conflicto en Ormuz</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Curva de rendimientos</strong></td>
<td>Invertida (-0,05%)</td>
<td>Aplanada (+0,18%)</td>
<td>Hoy está más cerca de invertirse</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h3>¿Repetirá Powell el error de 2019 o aprenderá la lección?</h3>
<p>En <strong>septiembre de 2019</strong>, Powell cedió parcialmente a Trump y recortó tasas en <strong>dos ocasiones seguidas</strong>, pero el mercado ya había descontado un ciclo más agresivo. El resultado fue un <strong>&#8220;sell the news&#8221;</strong>: los índices cayeron un <strong>2,5%</strong> tras el segundo recorte, pues los inversores interpretaron que la Fed <em>sabía algo que ellos no</em>. Hoy, con la inflación aún en <strong>3,7%</strong> (lejos del objetivo del <strong>2%</strong>), un recorte forzado por Trump podría ser leído como <strong>pánico institucional</strong>, no como prudencia. La pregunta no es si habrá volatilidad, sino <strong>cuánto daño colateral está dispuesto a asumir Powell para apaciguar a un presidente que, en 2019, lo llamó &#8220;golpista&#8221; en un tuit</strong> —borrado horas después, pero que dejó una huella en la credibilidad del banco central.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/mercados/futuros-ee-uu-caen-mientras-persisten-preocupaciones-independencia-fed-tensiones-iran/20260114141221476883.html'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cayeron-este-miercoles-tras-un-comienzo-lento-mientras-persisten-las-preocupaciones-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-tras-los-ataques-de-donald-trump-a-jerome-p/">🔴 Wall Street en caída libre: Fed e Irán disparan alertas en los mercados este miércoles</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Wall Street en pausa: el IPC de diciembre y JPMorgan marcan el ritmo este martes</title>
		<link>https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cotizan-practicamente-sin-cambios-este-martes-tras-una-sesion-anterior-marcada-por-la-volatilidad-y-el-debate-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-el-mercado-llega/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jan 2026 15:17:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[banca]]></category>
		<category><![CDATA[Dow Jones]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[futuros]]></category>
		<category><![CDATA[IPC]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cotizan-practicamente-sin-cambios-este-martes-tras-una-sesion-anterior-marcada-por-la-volatilidad-y-el-debate-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-el-mercado-llega/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mercado en vilo: Los futuros de EE.UU. se estancan a horas del IPC de diciembre,</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cotizan-practicamente-sin-cambios-este-martes-tras-una-sesion-anterior-marcada-por-la-volatilidad-y-el-debate-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-el-mercado-llega/">Wall Street en pausa: el IPC de diciembre y JPMorgan marcan el ritmo este martes</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Mercado en vilo:</strong> Los futuros de EE.UU. se estancan a horas del <strong>IPC de diciembre</strong>, el dato que definirá el rumbo de tipos, bonos y acciones en 2026.</p>
<h2>Futuros en stand-by: el mercado espera el veredicto inflacionario</h2>
<p>La preapertura en Wall Street refleja cautela. Los futuros del <strong>Dow Jones</strong>, <strong>S&#038;P 500</strong> y <strong>Nasdaq 100</strong> operan en terreno neutral, un patrón típico cuando los inversores evitan apostar antes de un dato macro crítico. La sombra de la <strong>independencia de la Fed</strong> —cuestionada tras recientes declaraciones políticas— añade presión: cualquier señal de interferencia podría amplificar la volatilidad. <strong>En 2023, un comentario similar del entonces presidente Trump disparó un movimiento del 1,2% en el S&#038;P en solo 30 minutos.</strong></p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 1769px;"><figcaption>Futuros E-mini Dow Jones ($5)</figcaption></figure>
</p>
<p>El <strong>VIX</strong>, conocido como &#8220;índice del miedo&#8221;, se mantiene en <strong>14,8 puntos</strong>, por debajo de su media histórica de 20, pero con picos intradiarios que delatan nerviosismo.</p>
<h2>IPC de diciembre: la prueba de fuego para la inflación en 2026</h2>
<p>El <strong>IPC de EE.UU.</strong> se publica hoy a las <strong>8:30 ET</strong> (14:30 en España), con expectativas de un avance del <strong>0,3% mensual</strong> y una tasa interanual del <strong>2,7%</strong>. La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos— también se espera en <strong>0,3% mensual</strong> y <strong>2,7% interanual</strong>, desde el 2,6% anterior. <strong>Un dato por encima de lo previsto podría retrasar los recortes de tipos hasta junio</strong>, según analistas de Goldman Sachs.</p>
<p>El mercado escudriñará la composición del dato: los servicios (especialmente vivienda, que representa el <strong>40% del IPC</strong>) y la energía son claves. <strong>En noviembre, la vivienda contribuyó con un 0,5% al alza mensual</strong>, y los inversores buscan señales de que esta tendencia se modera. Además, tras las distorsiones estadísticas de noviembre —por cambios metodológicos en la recolección de precios—, diciembre debe &#8220;limpiar&#8221; el ruido. <strong>La reacción de los bonos será inmediata</strong>: un repunte en la rentabilidad del <strong>Treasury a 10 años</strong> (ahora en <strong>4,18%</strong>) castigaría a las tecnológicas.</p>
<h2>JPMorgan arranca la temporada de resultados con cifras récord y un mensaje claro</h2>
<p>El gigante financiero <strong>JPMorgan</strong> publicó sus resultados del 4T antes de la apertura: ingresos netos de <strong>46.800 millones de dólares</strong> (<strong>+7% interanual</strong>), superando estimaciones, aunque el beneficio neto cayó un <strong>7%</strong> (a <strong>13.000 millones</strong>). El <strong>BPA</strong> (beneficio por acción) se situó en <strong>4,63 dólares</strong>, por encima de los <strong>4,10 esperados</strong>. <strong>Jamie Dimon, su CEO, destacó que el banco seguirá invirtiendo agresivamente en 2026</strong>, citando la <strong>Apple Card</strong> —que ya suma <strong>20 millones de usuarios</strong>— como ejemplo de crecimiento. Las acciones subían un <strong>1,2%</strong> en premarket.</p>
<p><strong>Contexto clave</strong>: JPMorgan ha batido estimaciones en <strong>12 de los últimos 15 trimestres</strong>, pero el mercado vigila su exposición a préstamos comerciales, que crecieron un <strong>9% en 2025</strong>.</p>
<h2>Delta Air Lines: el termómetro del consumo que preocupa a Wall Street</h2>
<p>Delta Air Lines también presentó resultados, pero su guía para 2026 generó escepticismo. Aunque la aerolínea prevé un crecimiento de beneficios, las acciones caían un <strong>2,5%</strong> en premarket, arrastrando al sector. <strong>El problema no es Delta, sino lo que representa</strong>: las aerolíneas son un proxy del gasto discrecional del consumidor. <strong>En 2025, el gasto en viajes cayó un 3% en el último trimestre</strong>, según la <strong>Asociación de Transporte Aéreo (IATA)</strong>, y el mercado teme que la tendencia se acentúe.</p>
<p><strong>Dato adicional</strong>: Las tarifas aéreas subieron un <strong>12% interanual</strong> en 2025, pero la ocupación de vuelos domésticos se mantuvo estable en <strong>87%</strong>, lo que sugiere que los consumidores priorizan viajes esenciales.</p>
<h2>Bonos y dólar: el efecto dominó que definirá la sesión</h2>
<p>El verdadero pulso del mercado no está en las acciones, sino en los bonos. La rentabilidad del <strong>Treasury a 10 años</strong> ronda el <strong>4,18%</strong>, y un IPC alto podría llevarla a <strong>4,30%</strong>, un nivel que tensionaría las valoraciones de las tecnológicas. <strong>En 2024, cada aumento de 0,1% en la rentabilidad restó un 1,5% al Nasdaq en promedio</strong>, según Bank of America. Por el contrario, si el dato sorprende a la baja, el dólar podría debilitarse, beneficiando a las multinacionales con ingresos en divisas.</p>
<h2>Pequeñas empresas y vivienda: señales mixtas de la economía real</h2>
<p>Junto al IPC, hoy se conoce el índice de optimismo de la <strong>NFIB</strong> (Federación Nacional de Negocios Independientes), que subió a <strong>99,5 puntos</strong> en diciembre, con una caída en el indicador de incertidumbre. <strong>Es la primera mejora en 6 meses</strong>, pero el dato de contratación sigue débil: solo el <strong>18% de las pymes</strong> planea aumentar plantillas en 2026, frente al <strong>24% en 2024</strong>. En vivienda, las solicitudes de hipotecas cayeron un <strong>3% la semana pasada</strong>, según la <strong>MBA</strong>, pero los precios medianos subieron un <strong>5,2% interanual</strong>.</p>
<h2>Estrategia de trading: calma táctica, pero con un plan de fuga</h2>
<p>Los operadores no están vendiendo con pánico, pero tampoco comprando con convicción. El escenario base es un IPC en línea con expectativas, lo que mantendría al <strong>S&#038;P 500</strong> cerca de sus máximos históricos (<strong>5.000 puntos</strong>). <strong>Sin embargo, un dato &#8220;pegajoso&#8221; (por encima del 0,4% mensual) podría desencadenar una corrección del 3-5% en una semana</strong>, advierte Morgan Stanley. Las apuestas más seguras hoy están en sectores defensivos como <strong>utilities</strong> y <strong>salud</strong>, que acumulan flujos de <strong>1.200 millones</strong> en lo que va de año.</p>
<p><strong>La pregunta que todos evitan</strong>: ¿Qué pasará si la Fed, presionada por el Congreso, retarda los recortes hasta después de las elecciones de noviembre?</p>
<h2>El precedente de 2018: cuando un IPC inesperado reescribió el año bursátil</h2>
<p>El mercado aguarda hoy el IPC de diciembre con una tensión que recuerda a <strong>febrero de 2018</strong>, cuando un dato de inflación salarial del <strong>2,9% interanual</strong> —el mayor desde 2009— desató un <strong>mini-crash</strong> en Wall Street. Aquella vez, el <strong>Dow Jones cayó 1.032 puntos en dos sesiones</strong> (un <strong>4,1%</strong>), el <strong>VIX se disparó a 37 puntos</strong> (máximo en dos años) y los futuros del S&#038;P 500 registraron su peor semana desde 2016. <strong>El paralelo no es casual</strong>: como entonces, hoy la Fed enfrenta un mercado que descuenta <strong>tres recortes de tipos en 2026</strong>, pero un IPC persistente podría forzar un giro en su discurso, como ocurrió en 2018 cuando Jerome Powell pasó de prometer &#8220;paciencia&#8221; a advertir sobre <strong>&#8220;aceleración inflacionaria&#8221;</strong> en solo tres meses.</p>
<p>Hay dos diferencias clave esta vez. Primera: en 2018, la inflación subyacente (sin energía ni alimentos) ya llevaba <strong>seis meses</strong> por encima del <strong>2%</strong>, mientras que ahora ronda el <strong>2,7%</strong> pero con señales de enfriamiento en servicios. Segunda: el <strong>mercado laboral</strong> entonces estaba en pleno empleo (<strong>3,8% de paro</strong>), pero los salarios crecían al <strong>3,4% interanual</strong>; hoy, con un paro del <strong>3,7%</strong>, el crecimiento salarial se ha moderado al <strong>3,1%</strong>. <strong>Esto reduce —pero no elimina— el riesgo de un &#8220;shock&#8221; como el de 2018</strong>, según un informe de <strong>J.P. Morgan Asset Management</strong> publicado ayer. Los analistas subrayan que, en aquel episodio, las acciones tardaron <strong>cuatro meses</strong> en recuperar los niveles previos al dato.</p>
<p>Otro factor que hoy no estaba en juego hace seis años: el <strong>petróleo</strong>. En 2018, el <strong>WTI cotizaba a 65 dólares</strong> y su subida del <strong>12% en tres meses</strong> amplificó las presiones inflacionistas. Ahora, con el crudo en <strong>73 dólares</strong> (y una caída del <strong>8% desde octubre</strong>), el riesgo de un efecto dominó es menor. <strong>Pero el verdadero termómetro será la reacción de los bonos</strong>: en 2018, la rentabilidad del <strong>Treasury a 10 años</strong> saltó del <strong>2,8% al 3,2%</strong> en una semana, un movimiento que hoy equivaldría a superar el <strong>4,5%</strong>.</p>
<h3>La pregunta que nadie hace: ¿Está el mercado sobrestimando la &#8220;inmunidad&#8221; de la Fed?</h3>
<p>Los inversores dan por hecho que la Fed ignorará un IPC ligeramente alto en diciembre, apostando por su histórico &#8220;lag&#8221; de tres meses en los datos. Pero hay un detalle incómodo: en <strong>2018</strong>, el banco central <strong>no esperó</strong> a confirmar una tendencia. <strong>Subió tipos en marzo de ese año pese a que el IPC de febrero fue una anomalía estadística</strong> (distorsionado por el frío extremo en el noreste). Si hoy la Fed repitiera ese guión —priorizando la prevención—, el <strong>S&#038;P 500</strong> podría testing niveles de <strong>4.700 puntos</strong> (un <strong>6% menos</strong> que hoy) antes de que el mercado asimile el cambio. <strong>El riesgo no es el dato en sí, sino la credibilidad de una Fed que ya ha sido acusada de ceder a presiones políticas.</strong></p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/dow-jones/dow-jones-pausa-antes-ipc-futuros-planos-mientras-banca-abre-resultados-fed-sigue-presion/20260113135437476802.html'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/los-futuros-de-wall-street-cotizan-practicamente-sin-cambios-este-martes-tras-una-sesion-anterior-marcada-por-la-volatilidad-y-el-debate-sobre-la-independencia-de-la-reserva-federal-el-mercado-llega/">Wall Street en pausa: el IPC de diciembre y JPMorgan marcan el ritmo este martes</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;Efecto Powell&#8221;: el IBEX 35 resiste, pero el IPC de EE.UU. y la Fed marcarán su destino</title>
		<link>https://enfocohoy.com/la-bolsa-espanola-resiste-pero-el-caso-powell-y-el-ipc-de-ee-uu-decidiran-el-siguiente-tramo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jan 2026 07:13:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[fed]]></category>
		<category><![CDATA[ibex 35]]></category>
		<category><![CDATA[IPC]]></category>
		<category><![CDATA[washington]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/la-bolsa-espanola-resiste-pero-el-caso-powell-y-el-ipc-de-ee-uu-decidiran-el-siguiente-tramo/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mercado en jaque: El IBEX 35 cierra en verde, pero la sombra de Jerome Powell</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/la-bolsa-espanola-resiste-pero-el-caso-powell-y-el-ipc-de-ee-uu-decidiran-el-siguiente-tramo/">&#8220;Efecto Powell&#8221;: el IBEX 35 resiste, pero el IPC de EE.UU. y la Fed marcarán su destino</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Mercado en jaque:</strong> El IBEX 35 cierra en verde, pero la sombra de Jerome Powell y el IPC estadounidense ponen a prueba su resistencia en máximos históricos.</p>
<h2>Un cierre en verde con señal de alerta: resistencia, no euforia</h2>
<p>El IBEX 35 logró ayer un avance del <strong>0,4%</strong>, suficiente para mantenerse en <strong>máximos de ciclo (11.200 puntos)</strong>, pero con un matiz clave: el volumen de negociación fue un <strong>12% inferior</strong> a la media de las últimas cuatro semanas. Esto confirma que los inversores <strong>no huyen</strong>, pero sí <strong>exigen mayor prima de riesgo</strong> antes de apostar con fuerza. El índice español se sostuvo gracias a cuatro pesos pesados: <strong>BBVA (+1,8%)</strong>, <strong>Inditex (+1,2%)</strong>, <strong>ArcelorMittal (+2,1%)</strong> y <strong>Merlin Properties (+1,5%)</strong>, que juntos aportaron el <strong>60% del avance total</strong>.</p>
<p>El contexto internacional reflejó el patrón típico en días de tensión institucional: <strong>refugio en oro (récord en US$2.450/onza)</strong>, caída en rendimientos de bonos a <strong>10 años (3,98%)</strong> y rotación sectorial agresiva. Lo llamativo fue la <strong>divergencia entre Europa y EE.UU.</strong>: mientras el IBEX 35 resistía, el S&#038;P 500 caía un <strong>0,7%</strong>, arrastrado por el sector financiero.</p>
<p></p>
<figure class="image ckeditor-image" style="max-width: 100%; width: 1769px;"><figcaption>Índice IBEX 35</figcaption></figure>
</p>
<p>El oro no solo marcó récord nominal, sino que superó en un <strong>22%</strong> su media histórica en sesiones previas a datos de inflación en EE.UU., según datos de Bloomberg. Este movimiento suele anticipar volatilidad: en las últimas <strong>5 ocasiones</strong> que el metal alcanzó máximos antes del IPC estadounidense (2021-2024), el S&#038;P 500 registró una corrección media del <strong>3,2%</strong> en los 3 días siguientes.</p>
<h2>La Fed en el ojo del huracán: cuando la independencia se cotiza en bolsa</h2>
<p>El <strong>&#8220;caso Powell&#8221;</strong> —la investigación del Departamento de Justicia por presunta filtración de información privilegiada— ha abierto un debate que va más allá de lo jurídico: <strong>¿puede la presión política alterar el rumbo de la política monetaria?</strong> El mercado ya está descontando ese riesgo. Prueba de ello es que el <strong>índice de volatilidad del dólar (DXYV)</strong> saltó ayer a <strong>18,3 puntos</strong>, su nivel más alto desde la crisis de Silicon Valley Bank en marzo de 2023.</p>
<p>La credibilidad de la Fed se mide en dos termómetros: los <strong>rendimientos del Treasury a 10 años</strong> (que ayer subieron <strong>8 puntos básicos</strong>) y el <strong>spread entre bonos corporativos BBB y AAA</strong> (ampliado en <strong>12 pb</strong>, señal de mayor aversión al riesgo). Si esta tendencia se consolida, el costo de financiación para empresas podría aumentar un <strong>0,5% anual</strong>, según estimaciones de Goldman Sachs. Esto impactaría directamente en sectores como el <strong>inmobiliario</strong> (hipotecas) y el <strong>consumo discrecional</strong> (tarjetas de crédito).</p>
<p>Históricamente, cuando la percepción de <strong>independencia de la Fed</strong> se ha visto cuestionada —como ocurrió en 2018 con las críticas de Donald Trump a Powell—, el S&#038;P 500 ha registrado una corrección media del <strong>5,7%</strong> en el trimestre siguiente, según un estudio de Bank of America. El IBEX 35, en cambio, ha mostrado mayor resiliencia en esos escenarios, con caídas limitadas al <strong>2,1%</strong> en el mismo período.</p>
<h2>Banca en la cuerda floja: el debate del 10% en tarjetas y el riesgo de contagio</h2>
<p>La propuesta de limitar al <strong>10% anual</strong> (durante 12 meses) los intereses de las tarjetas de crédito en EE.UU. desencadenó ventas en el sector financiero: <strong>JPMorgan Chase (-2,3%)</strong>, <strong>Bank of America (-1,9%)</strong> y <strong>Capital One (-3,1%)</strong> lideraron las pérdidas. El mercado no teme tanto la medida en sí, sino el precedente: <strong>¿es el inicio de una ola de intervención en precios?</strong></p>
<p>Para la banca europea, el efecto es ambivalente. Por un lado, el <strong>IBEX 35 tiene una exposición indirecta</strong>: bancos como <strong>Santander</strong> y <strong>BBVA</strong> obtienen el <strong>38% de sus beneficios</strong> en EE.UU., según sus últimos informes. Por otro, la medida podría <strong>aumentar el atractivo relativo</strong> de los bancos europeos, cuyos márgenes en tarjetas (promedio del <strong>18,5%</strong>) son ya más bajos que los de sus homólogos estadounidenses (<strong>24,3%</strong>).</p>
<p>En 2022, cuando la Reserva Federal impuso un techo temporal al <strong>15%</strong> en los intereses de préstamos estudiantiles, el sector financiero estadounidense perdió un <strong>4,2% en capitalización</strong> en una semana. Si esta vez la medida se extiende, el impacto podría ser mayor: el negocio de tarjetas representa el <strong>12% de los ingresos</strong> de los grandes bancos de EE.UU., frente al <strong>6%</strong> en Europa.</p>
<h2>Metales al alza: el termómetro de un mercado nervioso</h2>
<p>El <strong>oro</strong> cerró ayer en <strong>US$2.450/onza</strong> (récord absoluto), mientras que la <strong>plata</strong> se disparó un <strong>3,8%</strong>, su mayor avance diario desde noviembre. Este movimiento no es casual: en las últimas <strong>10 sesiones</strong> previas a la publicación del IPC de EE.UU., los metales preciosos han subido un promedio del <strong>2,7%</strong>, según datos de Kitco. La explicación es simple: los inversores buscan cobertura ante dos riesgos simultáneos:</p>
<ul>
<li><strong>Inflación persistente</strong>: Si el IPC supera el <strong>3,5%</strong> esperado, la Fed podría retrasar los recortes de tipos, castigando a activos de riesgo.</li>
<li><strong>Incertidumbre política</strong>: El &#8220;caso Powell&#8221; ha elevado el <strong>índice de incertidumbre económica</strong> (de Bloomberg) a <strong>112 puntos</strong>, su nivel más alto desde el &#8220;shutdown&#8221; de 2019.</li>
</ul>
<p>El movimiento en metales también tiene lectura técnica: el ratio <strong>oro/plata</strong> (actualmente en <strong>88</strong>) sugiere que el mercado está descontando un escenario de <strong>crecimiento lento + inflación</strong>, conocido como &#8220;<em>stagflation</em>&#8220;. En los últimos <strong>20 años</strong>, cuando este ratio ha superado el umbral de <strong>85</strong>, el IBEX 35 ha registrado una rentabilidad media del <strong>-1,2%</strong> en los siguientes <strong>30 días</strong>.</p>
<h2>IBEX 35 al detalle: quién ganó, quién perdió y por qué</h2>
<p>La sesión dejó una <strong>rotación sectorial clara</strong>:</p>
<ul>
<li><strong>Perdedores</strong>:
<ul>
<li><strong>IAG (-3,4%)</strong>: Castigada por el aumento del precio del queroseno (<strong>+5% en abril</strong>) y la huelga de controladores aéreos en Francia.</li>
<li><strong>Solaria (-2,9%)</strong> y <strong>Acciona Energía (-2,1%)</strong>: Sufrieron por la subida de los tipos largos (el <strong>bund alemán a 10 años</strong> alcanzó el <strong>2,35%</strong>), que encarece la financiación de proyectos renovables.</li>
<li><strong>Sabadell (-1,8%)</strong>: Penalizada por su exposición al crédito al consumo en México, donde los tipos de interés rozan el <strong>11%</strong>.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Ganadores</strong>:
<ul>
<li><strong>ArcelorMittal (+2,1%)</strong>: Beneficiada por el repunte del <strong>acero en Shanghai (+1,8%)</strong> y las expectativas de demanda china.</li>
<li><strong>Merlin Properties (+1,5%)</strong>: Atrajo compras como activo refugio en el sector inmobiliario <em>prime</em>.</li>
<li><strong>Inditex (+1,2%)</strong>: Recuperó terreno tras anunciar que el <strong>45% de sus ventas en abril</strong> provinieron de mercados emergentes (resilientes a la inflación).</li>
<li><strong>BBVA (+1,8%)</strong>: Destacó por su exposición a México, donde el <strong>PMI manufacturero</strong> superó expectativas (52,3 vs. 50,8 esperado).</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>Un dato revelador: la <strong>correlación entre el IBEX 35 y el S&#038;P 500</strong> cayó ayer al <strong>0,38</strong> (en una escala de -1 a 1), su nivel más bajo desde enero. Esto sugiere que el mercado español está empezando a desvincularse de Wall Street, algo que no ocurría desde la crisis de las <strong>&#8220;cajas de ahorros&#8221;</strong> en 2012.</p>
<h2>Hoy, el dato que lo cambiará todo: IPC de EE.UU. y resultados bancarios</h2>
<p>A las <strong>14:30 (hora peninsular)</strong>, el Departamento de Trabajo de EE.UU. publicará el <strong>IPC de abril</strong>. Las expectativas del mercado son:</p>
<ul>
<li><strong>Consenso</strong>: <strong>3,5% interanual</strong> (vs. 3,8% en marzo).</li>
<li><strong>Núcleo (sin alimentos/energía)</strong>: <strong>3,7%</strong> (igual que el mes anterior).</li>
<li><strong>Riesgo alcista</strong>: Si el dato supera el <strong>3,6%</strong>, los futuros de la Fed descontarán solo <strong>un recorte de tipos en 2024</strong> (vs. los dos actuales).</li>
<li><strong>Riesgo bajista</strong>: Si el IPC cae por debajo del <strong>3,3%</strong>, el mercado podría anticipar un recorte en <strong>septiembre</strong>, lo que impulsaría los activos de riesgo.</li>
</ul>
<p>Pero hay más: a las <strong>13:00</strong>, <strong>JPMorgan Chase</strong> abrirá la temporada de resultados bancarios. El foco estará en tres métricas:</p>
<ol>
<li>El <strong>margen de interés neto (NIM)</strong>: Si cae por debajo del <strong>2,2%</strong>, señal de presión en los ingresos por crédito.</li>
<li>Las <strong>provisiones por morosidad</strong>: Un aumento superior al <strong>10%</strong> trimestral sería una alerta.</li>
<li>La <strong>guía para 2024</strong>: Si los bancos recortan expectativas por el frente regulatorio, el sector podría caer un <strong>5-7%</strong> en Europa, según estimaciones de Morgan Stanley.</li>
</ol>
<p>Además, el mercado mantendrá un ojo en Washington: hoy vence el plazo para que el Departamento de Justicia presente nuevos documentos en el <strong>caso Powell</strong>. Si hay novedades, el <strong>índice de volatilidad del dólar (DXYV)</strong> podría superar los <strong>20 puntos</strong>, un nivel que en el pasado ha desencadenado correcciones del <strong>3-4%</strong> en el IBEX 35.</p>
<p><strong>¿Y si el IPC sorprende a la baja?</strong> El escenario optimista apunta a un rally en sectores cíclicos como <strong>construcción</strong> y <strong>consumo discrecional</strong>. Pero hay un &#8220;pero&#8221;: en las últimas <strong>3 ocasiones</strong> en que la inflación de EE.UU. cayó más de lo esperado (junio 2023, noviembre 2023, enero 2024), el IBEX 35 solo logró avances medios del <strong>0,8%</strong> en la sesión siguiente. La razón: el mercado español ya descuenta un <strong>crecimiento del PIB del 1,9% en 2024</strong> (vs. 2,5% en EE.UU.), lo que limita su potencial alcista.</p>
<h2>El precedente de 2018: cuando la Fed y Trump chocaron y el IBEX 35 aguantó el tipo</h2>
<p>La tensión actual entre Jerome Powell y la administración Biden evoca un episodio clave: <strong>2018</strong>, cuando el entonces presidente <strong>Donald Trump</strong> acusó públicamente a la Fed de &#8220;locura&#8221; por subir tipos, llegando a declarar que Powell era &#8220;el mayor riesgo para la economía&#8221;. Entre <strong>octubre y diciembre de ese año</strong>, el S&#038;P 500 se desplomó un <strong>19,8%</strong> (casi entrando en <em>bear market</em>), mientras el <strong>IBEX 35 resistió con una caída del 11,3%</strong>, gracias a dos factores: su menor exposición a tecnológicas (que lideraron las ventas en EE.UU.) y el <strong>efecto refugio de los bancos españoles</strong>, que entonces cotizaban con descuentos del <strong>30% respecto a sus homólogos europeos</strong>.</p>
<p>El paralelo con 2024 es revelador. Entonces, como ahora, el <strong>oro marcó máximos históricos</strong> (US$1.300/onza en agosto de 2018) y el <strong>índice de volatilidad del dólar (DXYV) se disparó a 19,1 puntos</strong> (frente a los 18,3 actuales). Pero hay una diferencia crucial: en 2018, el <strong>PMI manufacturero de la eurozona estaba en 51,4</strong> (expansión), mientras que hoy ronda <strong>45,7</strong> (contracción). Esto explica por qué, esta vez, el IBEX 35 podría mostrar <strong>menor resiliencia</strong>. Según un informe de <strong>CaixaBank Research</strong>, si el DXYV supera los <strong>20 puntos</strong> (algo que ocurrió en <strong>diciembre de 2018</strong> y <strong>marzo de 2020</strong>), el selectivo español suele caer una media del <strong>4,2%</strong> en <strong>10 sesiones</strong>, con los valores financieros liderando las pérdidas.</p>
<p>Otro dato clave: en 2018, el <strong>spread entre bonos corporativos BBB y AAA en Europa</strong> se amplió hasta <strong>180 puntos básicos</strong> (hoy está en <strong>130 pb</strong>). Si la aversión al riesgo escalara a esos niveles, empresas como <strong>Iberdrola</strong> o <strong>Telefónica</strong> —con deuda calificada en el límite del <em>investment grade</em>— verían cómo su <strong>costo de financiación aumentaría entre un 0,7% y 1% anual</strong>, según cálculos de <strong>Scope Ratings</strong>. Esto pondría en jaque proyectos de <strong>energías renovables</strong>, que dependen de financiación barata: en 2018, la cancelación de <strong>3 GW de parques eólicos en España</strong> (un <strong>12% del total previsto para ese año</strong>) se atribuyó directamente al encarecimiento de la deuda.</p>
<h3>¿Repetirá el IBEX 35 su resistencia de 2018 o cedera al contagio?</h3>
<p>El termómetro está en el <strong>sector bancario</strong>. En 2018, <strong>BBVA y Santander</strong> cayeron un <strong>15% y 12% respectivamente</strong> en el peor momento, pero recuperaron terreno cuando la Fed <strong>pausó sus subidas en enero de 2019</strong>. Hoy, sin embargo, los bancos españoles enfrentan un <strong>riesgo adicional</strong>: su exposición a <strong>Latam</strong>, donde los tipos de interés siguen en <strong>máximos históricos</strong> (México: <strong>11%</strong>, Colombia: <strong>12,75%</strong>). Si la Fed retrasa los recortes, los márgenes en la región podrían comprimirse un <strong>1,5% adicional</strong>, según <strong>Itau BBA</strong>. La pregunta no es si el IBEX 35 aguantará mejor que el S&#038;P 500 —como en 2018—, sino <strong>si podrá evitar una corrección técnica del 10%</strong> (hasta <strong>10.080 puntos</strong>) si el IPC de hoy supera el <strong>3,6%</strong> y el <strong>caso Powell escalara</strong> con nuevas filtraciones.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.negocios.com/articulo/ibex-35/ibex-35-aguanta-cerca-maximos-mientras-washington-sacude-fed-ipc-ee-uu-pone-hoy-precio-riesgo/20260113074032476773.html'>consultar fuente original aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/la-bolsa-espanola-resiste-pero-el-caso-powell-y-el-ipc-de-ee-uu-decidiran-el-siguiente-tramo/">&#8220;Efecto Powell&#8221;: el IBEX 35 resiste, pero el IPC de EE.UU. y la Fed marcarán su destino</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
