<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>tourists archivos - En foco Hoy</title>
	<atom:link href="https://enfocohoy.com/tag/tourists/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Noticias verificadas al minuto sobre deportes, economía, tecnología y el mundo. Análisis profundos y cobertura de los acontecimientos e impactos que definen nuestro tiempo.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 23 May 2026 18:20:45 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-CR</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://enfocohoy.com/wp-content/uploads/2025/12/cropped-WhatsApp-Image-2025-12-26-at-11.57.26-PM-32x32.png</url>
	<title>tourists archivos - En foco Hoy</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>&#8220;IA vs. sequía: Centroamérica apuesta por algoritmos para salvar cosechas</title>
		<link>https://enfocohoy.com/pronosticos-de-sequia-impulsan-el-interes-por-predicciones-agricolas-con-ia-en-centroamerica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Mar 2026 07:19:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Avances]]></category>
		<category><![CDATA[americas]]></category>
		<category><![CDATA[beach]]></category>
		<category><![CDATA[mexican]]></category>
		<category><![CDATA[Mexico]]></category>
		<category><![CDATA[military]]></category>
		<category><![CDATA[north american]]></category>
		<category><![CDATA[ocean]]></category>
		<category><![CDATA[tourism]]></category>
		<category><![CDATA[tourists]]></category>
		<category><![CDATA[travel]]></category>
		<category><![CDATA[traveling]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/pronosticos-de-sequia-impulsan-el-interes-por-predicciones-agricolas-con-ia-en-centroamerica/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carrera algorítmica: La sequía amenaza el Corredor Seco, pero la IA emerge como aliado clave</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/pronosticos-de-sequia-impulsan-el-interes-por-predicciones-agricolas-con-ia-en-centroamerica/">&#8220;IA vs. sequía: Centroamérica apuesta por algoritmos para salvar cosechas</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Carrera algorítmica:</strong> La sequía amenaza el Corredor Seco, pero la IA emerge como aliado clave para 75.000 agricultores.</p>
<p>El Corredor Seco centroamericano enfrenta una de sus peores crisis climáticas, pero esta vez la batalla no es solo contra la naturaleza: es una <strong>carrera tecnológica</strong> donde la inteligencia artificial (IA) se convierte en el arma más poderosa para mitigar el desastre. Según pronósticos del <strong>Programa Mundial de Alimentos (WFP)</strong>, la sequía podría dejar sin sustento a cientos de miles de productores de <strong>maíz, frijol y arroz</strong>, cultivos esenciales en la región.</p>
<blockquote class="twitter-tweet"><p><a href="https://twitter.com/WFP_es/status/2033954934001901662"></a></p></blockquote>
<p><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js"></script></p>
<p>El WFP ya activó <strong>acciones anticipatorias por US$3,8 millones</strong> para proteger a <strong>75.000 personas</strong> en Honduras, Guatemala y El Salvador. La estrategia no es nueva, pero su eficacia es contundente: <strong>cada dólar invertido en prevención ahorra hasta siete en emergencias</strong>, según datos de la organización. La pregunta ahora es: ¿cómo llevar esta precisión a los campos antes de que la sequía arrase con las cosechas de <strong>mayo</strong>, el mes crítico de siembra?</p>
<p>La respuesta está en los datos. Expertos de la <strong>Escuela Agrícola Panamericana Zamorano</strong>, en Honduras, advierten que la agricultura ya no puede depender de la suerte. &#8220;La IA no eliminará la incertidumbre, pero nos da herramientas para <strong>incorporarla a la toma de decisiones</strong>&#8220;, explicó <strong>Luis Huezo</strong>, especialista en modelación predictiva. Su afirmación cobra urgencia cuando se sabe que, en episodios anteriores como los de <strong>2015-2016 y 2023</strong>, la sequía devastó los medios de vida de miles de agricultores, disparando los precios de los alimentos y profundizando la <strong>inseguridad alimentaria</strong> que ya afecta a más de <strong>nueve millones de personas</strong> en la región.</p>
<h2>De algoritmos a acciones: el &#8220;Random Forest&#8221; que salva cosechas</h2>
<p>Uno de los modelos más prometedores es el <strong>&#8220;Random Forest&#8221;</strong> (bosque aleatorio), un sistema de aprendizaje automático que analiza datos históricos —desde <strong>precipitación y radiación solar</strong> hasta el <strong>pH del suelo</strong>— para predecir rendimientos con un margen de error mínimo. Por ejemplo, un ingeniero agrícola puede introducir datos de lotes específicos y obtener un pronóstico que le permita <strong>presupuestar logística, ajustar compras de insumos o activar sistemas de riego</strong> antes de que la sequía golpee.</p>
<p>Pero Huezo advierte: &#8220;Un modelo puede ser estadísticamente preciso y <strong>operacionalmente inútil</strong> si no mejora ninguna decisión&#8221;. El desafío no es solo tecnológico, sino estratégico. Si un algoritmo predice una <strong>caída del 20% en el rendimiento de la caña de azúcar</strong> por evapotranspiración excesiva, el gestor debe poder actuar: ¿comprar menos fertilizante? ¿priorizar cultivos resistentes? La diferencia entre el éxito y el colapso está en <strong>convertir datos en acciones concretas</strong>.</p>
<p>Este enfoque ya está reconfigurando la cadena de valor agrícola. Empresas como <strong>Deere &#038; Co</strong> y <strong>CNH Industrial</strong> ahora equipan sus tractores con sensores que recopilan datos en tiempo real, mientras que plataformas como <strong>Amazon Web Services</strong> y <strong>Microsoft Azure</strong> democratizan el acceso al análisis predictivo. Sin embargo, Huezo insiste: &#8220;<strong>No hay una variable mágica</strong>&#8220;. En algunas zonas, la lluvia es clave; en otras, la temperatura o la radiación solar. La solución pasa por <strong>colaboraciones público-privadas</strong> que alimenten modelos con datos reales y accesibles.</p>
<h2>El precio de la improvisación: lecciones de 2015 y 2023</h2>
<p>Los episodios de <strong>El Niño en 2015-2016 y 2023</strong> dejaron una lección clara: el costo de no predecir es <strong>exponencial</strong>. En aquellos años, la sequía no solo redujo cosechas, sino que <strong>disparó la migración rural</strong> y agravó crisis humanitarias. Hoy, con el fenómeno climático amenazando con repetirse —y potencialmente con mayor intensidad—, la región no puede permitirse otro error.</p>
<p>El <strong>Corredor Seco</strong>, que abarca zonas de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, es una de las regiones más vulnerables del planeta al cambio climático. Según la <strong>FAO</strong>, más del <strong>60% de su población</strong> depende de la agricultura de subsistencia. Sin herramientas predictivas, cada temporada de siembra se convierte en una ruleta rusa. Pero con IA, los agricultores podrían <strong>reduccir pérdidas en un 30%</strong>, según estimaciones de Zamorano.</p>
<p>El reto ahora es escalar estas soluciones. Mientras gigantes tecnológicos como <strong>Nvidia</strong> y <strong>Google AI</strong> proporcionan la infraestructura, los gobiernos y cooperativas deben garantizar que los datos lleguen a quienes más los necesitan: <strong>los pequeños productores</strong>. &#8220;La oportunidad está en aprender a colectar datos y usarlos colaborativamente&#8221;, señala Huezo. Pero el tiempo apremia: si las predicciones fallan en mayo, el impacto podría sentirse en los mercados globales para <strong>finales de 2026</strong>.</p>
<p>¿Logrará Centroamérica convertir la sequía en un problema manejable, o la falta de acción condenará a otra generación de agricultores a perderlo todo?</p>
<h2>El precedente ignorado: cómo Costa Rica redujo un 40% sus pérdidas agrícolas con IA en 2021</h2>
<p>Mientras el Corredor Seco enfrenta su peor crisis en una década, un caso concreto demuestra que la inteligencia artificial <strong>ya salvó cosechas en Centroamérica</strong> —y sus lecciones podrían ser la clave para evitar el desastre actual. En <strong>2021</strong>, Costa Rica implementó un sistema de alerta temprana basado en <strong>machine learning</strong> para sus plantaciones de café y piña, dos de los cultivos más afectados por la variabilidad climática. Los resultados, validados por el <strong>Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)</strong>, fueron contundentes: <strong>reducción del 40% en pérdidas</strong> y un aumento del 15% en la productividad por hectárea, gracias a la optimización de riegos y la selección de variedades resistentes.</p>
<p>El modelo costarricense, desarrollado en colaboración con la <strong>Universidad de Costa Rica (UCR)</strong> y la empresa <strong>AgroData CR</strong>, combinó datos satelitales de la <strong>NASA</strong> con sensores en tierra para predecir patrones de lluvia con <strong>92% de precisión</strong>. Lo revolucionario no fue la tecnología en sí, sino su <strong>integración con las alertas del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo (SINAGER)</strong>, que permitió a los agricultores recibir recomendaciones vía SMS en tiempo real. Por ejemplo, en la zona de <strong>Los Santos</strong>, famosa por su café de altura, los productores recibieron avisos para adelantar la cosecha en <strong>10 días</strong> antes de una ola de calor extrema, evitando pérdidas por granos quemados que en <strong>2019</strong> habían superado los <strong>$12 millones</strong>.</p>
<p>Sin embargo, el proyecto tuvo un obstáculo crítico: <strong>el 68% de los pequeños productores</strong> no contaba con smartphones ni acceso a internet. La solución fue baja tecnología: <strong>mensajes de voz automatizados</strong> y <strong>tableros comunitarios</strong> en centros de acopio con códigos QR actualizados semanalmente. Este enfoque híbrido, que combinó IA con estrategias de inclusión digital, es hoy un <strong>referente para el Corredor Seco</strong>, donde el acceso a tecnología es aún más limitado.</p>
<h3>¿Por qué Centroamérica ignora (otra vez) lo que ya funciona?</h3>
<p>El caso de Costa Rica revela una paradoja: mientras se invierten millones en modelos predictivos, la región <strong>repite el error de 2015</strong>, cuando soluciones probadas —como los sistemas de alerta del <strong>CIMH (Caribbean Institute for Meteorology and Hydrology)</strong>— llegaron demasiado tarde a las comunidades. Hoy, con la sequía a semanas de su punto crítico, la pregunta no es si la IA puede ayudar, sino <strong>por qué los gobiernos no han replicado modelos exitosos</strong> como el costarricense, que ya demostró ser escalable. El riesgo no es solo económico: en <strong>2016</strong>, la falta de acción coordinada llevó a un <strong>aumento del 300%</strong> en la migración de jóvenes rurales hacia EE.UU., según datos del <strong>Banco Mundial</strong>. Si mayo llega sin un plan, la historia podría repetirse.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.bloomberglinea.com/2026/03/26/pronosticos-de-sequia-impulsan-el-interes-por-predicciones-agricolas-con-ia-en-centroamerica/'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/pronosticos-de-sequia-impulsan-el-interes-por-predicciones-agricolas-con-ia-en-centroamerica/">&#8220;IA vs. sequía: Centroamérica apuesta por algoritmos para salvar cosechas</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>&#8220;Carrera sucia&#8221;: La IA disparará un 33 % las emisiones de los chips para 2030</title>
		<link>https://enfocohoy.com/satisfacer-la-creciente-demanda-de-chips-de-memoria-para-ia-tiene-un-costo-climatico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[masterfoco]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Mar 2026 06:59:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Avances]]></category>
		<category><![CDATA[americas]]></category>
		<category><![CDATA[beach]]></category>
		<category><![CDATA[mexican]]></category>
		<category><![CDATA[Mexico]]></category>
		<category><![CDATA[military]]></category>
		<category><![CDATA[north american]]></category>
		<category><![CDATA[ocean]]></category>
		<category><![CDATA[tourism]]></category>
		<category><![CDATA[tourists]]></category>
		<category><![CDATA[travel]]></category>
		<category><![CDATA[traveling]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://enfocohoy.com/satisfacer-la-creciente-demanda-de-chips-de-memoria-para-ia-tiene-un-costo-climatico/</guid>

					<description><![CDATA[<p>Alerta climática: La fabricación de chips para IA generará más CO₂ que países enteros este</p>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/satisfacer-la-creciente-demanda-de-chips-de-memoria-para-ia-tiene-un-costo-climatico/">&#8220;Carrera sucia&#8221;: La IA disparará un &lt;strong&gt;33 %&lt;/strong&gt; las emisiones de los chips para 2030</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Alerta climática:</strong> La fabricación de chips para IA generará más CO₂ que países enteros este decenio.</p>
<p>La obsesión global por multiplicar la producción de <strong>memorias para inteligencia artificial</strong> no solo redefinirá la tecnología, sino que <strong>acelerará la huella de carbono</strong> de la industria de semiconductores a niveles récord, según un informe de <strong>TechInsights Inc.</strong> (Ottawa). El costo ambiental se disparará por tres factores clave: <strong>mayor volumen de producción</strong>, chips cada vez más complejos y energívoros, y la ubicación de nuevas plantas en países cuya electricidad depende de <strong>combustibles fósiles</strong> como China y Corea del Sur.</p>
</p>
<p>Las proyecciones son contundentes: <strong>las emisiones del sector crecerán un 33 % para 2030</strong>, alcanzando <strong>247 millones de toneladas de CO₂ equivalente</strong> —una cifra que supera las emisiones anuales de <strong>Argelia en 2024</strong> y equivale a sumar las de docenas de naciones pequeñas. Este salto contaminante, advierten los analistas, <strong>complicará los esfuerzos globales</strong> por frenar el cambio climático, incluso cuando las empresas tecnológicas prometen neutralidad carbono.</p>
<h2>Memorias DRAM y HBM: Los villanos ocultos de la IA</h2>
<p>Mientras los <strong>chips lógicos</strong> (como los aceleradores de IA de Nvidia) siguen siendo los mayores emisores, el verdadero <strong>punto de inflexión</strong> vendrá de la mano de las <strong>memorias DRAM</strong> —esenciales para servidores y computadoras— y, en especial, de los <strong>chips HBM</strong> (<em>High Bandwidth Memory</em>). Estos últimos, diseñados para manejar enormes flujos de datos en tiempo real, <strong>consumen hasta cinco veces más energía por gigabyte</strong> que las memorias estándar, según <strong>Silicon Analysts</strong>.</p>
</p>
<p>El problema radica en su fabricación: requieren <strong>más materiales críticos</strong>, procesos de grabado con gases fluorados (potentes contaminantes climáticos) y obleas de silicio de mayor pureza. <strong>&#8220;El auge de las HBM y otras memorias avanzadas, impulsado por la IA, incrementará las emisiones absolutas del sector&#8221;</strong>, explica <strong>Stephen Russell</strong>, investigador senior de TechInsights. <strong>&#8220;Aunque los fabricantes ganen eficiencia, el volumen de producción crece más rápido&#8221;</strong>, añade. Un círculo vicioso: a mayor demanda de IA, más servidores; a más servidores, más memorias HBM; y a más HBM, <strong>más carbono</strong>.</p>
<p>Este escenario ya tiene consecuencias tangibles. Empresas como <strong>Microsoft</strong> admitieron que sus emisiones totales <strong>aumentaron un 25 % desde 2020</strong>, en parte por la expansión de centros de datos y la IA. Mientras, la <strong>demanda eléctrica global</strong> vinculada a estos sistemas podría crecer entre un <strong>3 % y 5 % anual</strong> en esta década, según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE).</p>
<h2>Gigantes en la cuerda floja: Samsung, SK Hynix y Micron</h2>
<p>Las tres empresas que dominan el mercado de memorias HBM —<strong>Samsung Electronics</strong>, <strong>SK Hynix</strong> y <strong>Micron Technology</strong>— enfrentan una paradoja: <strong>expandir su capacidad fabril</strong> para satisfacer la demanda de IA, mientras prometen reducir emisiones. Sus estrategias, sin embargo, chocan con realidades técnicas y económicas.</p>
</p>
<p><strong>SK Hynix</strong> asegura haber reducido en <strong>un tercio la intensidad de emisiones</strong> (Alcance 1 y 2) por gigabyte entre 2021 y 2024, gracias a depuradores de alta eficiencia. Pero el desafío persiste: instalar estos sistemas en cada línea de producción cuesta <strong>entre cientos de miles y miles de millones de dólares</strong>, según <strong>Pallav Purohit</strong>, del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados. <strong>Samsung</strong>, por su parte, apuesta por <strong>tratar gases de proceso</strong> y desarrollar materiales alternativos, aunque su expansión en Corea del Sur —donde el <strong>40 % de la electricidad</strong> aún proviene del carbón— limita el impacto de estas medidas.</p>
<p><strong>Micron</strong> es la única que ha fijado una meta concreta: reducir un <strong>42 % las emisiones de Alcance 1</strong> para 2030 (respecto a 2020). Sin embargo, su confianza en cumplirla contrasta con un dato incómodo: <strong>el 60 % de su producción de memorias avanzadas</strong> se concentra en regiones con matrices eléctricas contaminantes, como <strong>China y Malasia</strong>.</p>
<h2>China: El elefante en la habitación</h2>
<p>El gigante asiático añade otra capa de complejidad. Su plan para lograr <strong>autosuficiencia en chips</strong> —y así reducir la dependencia de EE.UU. y sus aliados— ha acelerado la construcción de plantas de semiconductores, muchas enfocadas en memorias para IA. Empresas locales como <strong>Huawei</strong>, <strong>SMIC</strong> y <strong>Changxin Memory</strong> invierten miles de millones en fabricar HBM y DRAM de última generación, pero lo hacen en provincias donde el <strong>70 % de la energía</strong> aún proviene de centrales a carbón.</p>
</p>
<p><strong>&#8220;La mitigación avanza, pero no al ritmo necesario&#8221;</strong>, resume Russell. La ecuación es brutal: aunque cada chip nuevo sea un <strong>10 % más eficiente</strong> que su predecesor, si la producción se multiplica por <strong>tres o cuatro</strong> (como proyectan los analistas), <strong>las emisiones netas seguirán subiendo</strong>. Un ejemplo histórico lo ilustra: entre 2010 y 2020, la eficiencia energética de los centros de datos mejoró un <strong>20 %</strong>, pero su consumo total se disparó un <strong>180 %</strong> por el aumento de la demanda.</p>
<p>Mientras las <strong>Big Tech</strong> —Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft— destinan <strong>cientos de miles de millones</strong> este año a infraestructura de IA, la pregunta incómoda persiste: <strong>¿Estamos dispuesto a pagar el precio ambiental</strong> de una revolución tecnológica que, paradójicamente, promete optimizar recursos en otros sectores? La respuesta, advierten los expertos, no está en la tecnología, sino en <strong>políticas globales</strong> que obliguen a internalizar el costo real del carbono.</p>
</p>
<h2>El precedente ignorado: Cómo la industria del <em>bitcoin</em> ya advirtió este colapso ambiental en 2017</h2>
<p>Mientras los gigantes de los semiconductores prometen eficiencia energética para 2030, la historia reciente ofrece un espejo incómodo: <strong>el auge del <em>bitcoin</em> entre 2017 y 2021</strong>. En solo cuatro años, la minería de criptomonedas pasó de consumir <strong>0.1 % de la electricidad global</strong> a devorar el <strong>0.5 %</strong> —equivalente a las necesidades anuales de <strong>Suecia</strong>—, según datos de la <strong>Universidad de Cambridge</strong>. El paralelo con la IA es inquietante: ambos fenómenos comparten una <strong>demanda exponencial de hardware especializado</strong>, una <strong>concentración geográfica en regiones con energía sucia</strong> (como la provincia china de <strong>Sichuan</strong>, donde el 80 % de la electricidad provenía de carbón en 2019) y <strong>promesas incumplidas de sostenibilidad</strong>.</p>
<p>El caso más revelador es el de <strong>Bitmain</strong>, el mayor fabricante de chips ASIC para minería. En 2018, la empresa anunció que migraría sus operaciones a <strong>Canadá y Noruega</strong> para usar energías renovables, pero para 2020, el <strong>65 % de su capacidad</strong> seguía en China, donde el costo del carbón era un <strong>40 % más barato</strong> que el de las renovables. El resultado: las emisiones de la red <em>bitcoin</em> alcanzaron <strong>60 millones de toneladas de CO₂ en 2021</strong> —similares a las de <strong>Grecia</strong>—, según el <strong>Índice de Consumo de Electricidad de Cambridge</strong>. Hoy, los mismos patrones se repiten con los chips HBM: <strong>Samsung y SK Hynix</strong> han inaugurado plantas en <strong>Vietnam y Malasia</strong>, donde el <strong>55 % de la electricidad</strong> proviene de gas natural y carbón, a pesar de sus compromisos verdes.</p>
<p>La lección no aprendida radica en la <strong>ley de los rendimientos decrecientes</strong>: aunque la eficiencia por chip mejore, el <strong>crecimiento del volumen anula los avances</strong>. En 2017, cada transacción de <em>bitcoin</em> consumía <strong>30 kWh</strong>; para 2021, pese a chips un <strong>30 % más eficientes</strong>, el consumo por transacción se disparó a <strong>1,200 kWh</strong> por la explosión de la demanda. <strong>TechInsights</strong> advierte que el sector de memorias para IA podría seguir el mismo camino: incluso si las HBM reducen su huella un <strong>15 % anual</strong>, la producción prevista para 2030 —<strong>cuadruplicando</strong> la actual— llevaría las emisiones a <strong>310 millones de toneladas de CO₂</strong>, un <strong>25 % más</strong> que las proyecciones actuales.</p>
<h3>¿Repetirá la IA los errores del <em>bitcoin</em>?</h3>
<p>La diferencia crítica está en la <strong>escala</strong>: mientras la minería de criptomonedas era un nicho, la IA es una <strong>prioridad geopolítica</strong>. Países como <strong>EE.UU.</strong> (con su <strong>CHIPS Act</strong>) y la <strong>UE</strong> (con el <strong>European Chips Act</strong>) ya destinaron <strong>$120,000 millones</strong> en subsidios a fábricas de semiconductores, pero <strong>ninguno de estos fondos exige métricas vinculantes de emisiones</strong>. Sin regulaciones que penalicen el carbono incorporado en cada chip —como el <strong>impuesto fronterizo de la UE</strong> para el acero—, la historia del <em>bitcoin</em> no será una advertencia, sino un <strong>guion repetido</strong>. La pregunta ya no es si habrá un colapso ambiental, sino <strong>qué gobierno tendrá el valor de frenar la máquina</strong> cuando los beneficios económicos —y militares— de la IA sean demasiado tentadores.</p>
<div class='referencia-contenido'>Referencia de contenido: <a rel="nofollow" target="_blank" href='https://www.bloomberglinea.com/tecnologia/satisfacer-la-creciente-demanda-de-chips-de-memoria-para-ia-tiene-un-costo-climatico/'>aquí</a></div>
<p>La entrada <a href="https://enfocohoy.com/satisfacer-la-creciente-demanda-de-chips-de-memoria-para-ia-tiene-un-costo-climatico/">&#8220;Carrera sucia&#8221;: La IA disparará un &lt;strong&gt;33 %&lt;/strong&gt; las emisiones de los chips para 2030</a> se publicó primero en <a href="https://enfocohoy.com">En foco Hoy</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
