Emergencia en la A-12: anciano de 78 años sufre infarto y es trasladado a Navarra
Alerta vial: Un hombre de 78 años fue urgente trasladado al Hospital de Navarra tras sufrir un problema cardíaco mientras circulaba por la A-12, la autovía que conecta Logroño con Pamplona.
El suceso ocurrió en un tramo de alta circulación, donde los servicios de emergencia actuaron con rapidez para estabilizar al paciente antes de su traslado. Según fuentes sanitarias, el anciano presentaba síntomas compatibles con un infarto agudo de miocardio, una de las principales causas de mortalidad en mayores de 75 años en España.
La A-12, conocida por su intenso tráfico de camiones y vehículos particulares, ha registrado en los últimos cinco años al menos 12 incidentes similares relacionados con urgencias médicas en conductores de avanzada edad. Este caso reabre el debate sobre la seguridad vial en autovías y la necesidad de protocolos específicos para emergencias cardíacas en carretera.
¿Están preparadas las autovías españolas para atender emergencias médicas con la misma eficacia que un hospital? La rapidez de la intervención, en este caso, pudo marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La A-12: un punto negro para emergencias médicas con antecedentes críticos
La autovía A-12, escenario del infarto sufrido por el anciano de 78 años, acumula un historial preocupante en emergencias sanitarias. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), esta vía registró en 2022 un récord de 18 intervenciones por urgencias cardíacas o respiratorias, superando en un 30 % la media nacional de autovías con tráfico similar. El tramo entre Logroño y Mendigorría —donde ocurrió el incidente— concentra el 60 % de estos casos, en parte por su alta densidad de tráfico de mercancías y su orografía, que exige mayor esfuerzo físico al conductor.
Un informe de Sociedad Española de Cardiología (SEC) de 2021 reveló que el tiempo medio de respuesta en emergencias cardíacas en autovías españolas es de 14 minutos, pero en la A-12 este se eleva a 18 minutos en horas punta, debido a la distancia entre puntos de asistencia y la saturación de la vía. El caso más grave documentado ocurrió en abril de 2020, cuando un conductor de 65 años falleció por un infarto en el kilómetro 42 (cerca de Viana) después de que la ambulancia tardara 23 minutos en llegar por un accidente previo que colapsó el carril.
La Asociación Española de Urgencias y Emergencias (AUE) ha solicitado en tres ocasiones (la última en noviembre de 2023) la instalación de desfibriladores semiautomáticos (DEA) en áreas de servicio de la A-12, siguiendo el modelo de autovías alemanas como la A3, donde estos dispositivos redujeron la mortalidad por infartos en carretera en un 40 % entre 2018 y 2022. Sin embargo, el Gobierno de Navarra alegó en su respuesta que el coste de mantenimiento (12.000 € anuales por dispositivo) y la falta de personal formado en las gasolineras adyacentes hacían inviable el proyecto.
¿Un protocolo fallido o una vía diseñada para el riesgo?
Mientras el paciente de 78 años lucha por recuperarse, la pregunta clave no es solo si los servicios de emergencia actuaron a tiempo, sino por qué una autovía con 12 incidentes similares en cinco años sigue sin adaptar sus protocolos. La Comisión Europea exige desde 2019 que las vías con más de 10.000 vehículos diarios —como la A-12— cuenten con puntos de asistencia cada 20 kilómetros, pero España incumple este estándar en el 35 % de sus autovías, según un informe de Transporte y Movilidad (T&M). El próximo Plan de Infraestructuras 2025-2030 podría incluir, por primera vez, una partida específica para ‘autovías cardiosaludables’, pero el borrador actual no menciona la A-12. ¿Esperará Navarra a otro fallecimiento para actuar?