Dow Jones rompe techo histórico por tercera vez mientras el S&P 500 se resiente
División extrema en Wall Street: un índice en la gloria, otros en la sombra
Récord en tensión: El mercado cerró con una fractura sin precedentes: el Dow Jones escaló a su tercer máximo histórico consecutivo, mientras el S&P 500 y el Nasdaq retrocedieron, reflejando una guerra entre sectores que define 2024.
El Dow Jones Industrial avanzó un 0.10%, cerrando en 50,188.14 puntos —su tercera marca histórica en fila—, pero el S&P 500 perdió un 0.33% y el Nasdaq, dominado por tecnológicas, cedió un 0.59%. Esta brecha confirma lo que los analistas vienen advirtiendo: los inversores están huyendo de la tecnología para refugiarse en acciones defensivas y blue chips, un movimiento que no se veía con esta intensidad desde la crisis de 2018.
Señales de alerta: la economía EE.UU. frena en seco
El dato que sacudió los mercados fue el estancamiento de las ventas minoristas en diciembre (0.0%), muy por debajo del 0.4% pronosticado. Peor aún: en noviembre, el retroceso fue del 0.6%, corrigiendo a la baja las estimaciones previas. Estos números, combinados con la caída en la confianza del consumidor reportada la semana pasada, encendieron las alarmas sobre un posible enfriamiento económico que podría obligar a la Fed a actuar antes de lo previsto.
El mercado ahora asigna un 36.9% de probabilidades a un recorte de tasas en abril (frente al 32.2% de la semana pasada), según FedWatch. Como explicó Mark Luschini, estratega jefe de Janney Montgomery Scott, estamos ante un escenario de “malas noticias que son buenas”: datos débiles que, irónicamente, benefician a sectores sensibles a las tasas, como bienes raíces y utilities, al aumentar las expectativas de un giro en la política monetaria. La última vez que este fenómeno ocurrió fue en 2019, cuando la Fed recortó tasas tres veces en siete meses.
Gigantes en movimiento: de la deuda millonaria de Google al rally de Spotify
Alphabet (Google) acaparó titulares al colocar US$20,000 millones en bonos —la mayor emisión corporativa desde 2021—, destinados a financiar su agresiva expansión en inteligencia artificial. La operación, sin embargo, castigó su acción, que cerró con una caída del 1.8%. El mercado interpretó la movida como una señal de que la compañía necesita liquidez externa para competir en la carrera de la IA, dominada por Microsoft y Nvidia.
En el extremo opuesto, Spotify se disparó un 14.7% tras superar las expectativas de suscriptores premium, mientras que Marriott escaló un 8.5% impulsada por la demanda récord en viajes de lujo, un sector que crece al 12% anual desde 2023. Coca-Cola, en cambio, decepcionó con un retroceso del 1.5% al no cumplir con sus metas de ingresos en Asia, su segundo mercado más importante.
El sector financiero en caída libre: S&P Global se desploma
El rubro de información financiera fue el más golpeado: S&P Global se hundió un 9.7% —su peor sesión desde 2020— tras revisar a la baja sus previsiones de crecimiento para 2024, arrastrando a Moody”s (-4.2%) y MSCI (-3.8%). Los analistas atribuyen el castigo a la reducción en la demanda de datos de riesgo por parte de bancos e inversores institucionales, que están recortando gastos ante la incertidumbre económica. Este sector había sido uno de los más resilientes en 2023, con ganancias superiores al 15% en promedio.
¿Qué viene? Nóminas pospuestas y un posible cambio en la Fed
Los operadores ahora tienen los ojos puestos en dos factores críticos: el reporte de nóminas no agrícolas, cuya publicación fue retrasada por el gobierno, y el posible nombramiento de Kevin Warsh —exmiembro de la Fed— como próximo presidente del banco central. Warsh, conocido por su postura “halcón” en los años 2010, podría endurecer el discurso monetario si asume el cargo. La última vez que un presidente de la Fed cambió de rumbo abruptamente fue en 2018, cuando Jerome Powell aceleró los aumentos de tasas, desencadenando una corrección del 20% en el S&P 500.
Con los mercados operando cerca de máximos históricos pero con señales de agotamiento técnico, los analistas advierten: una sorpresa en cualquiera de estos frentes podría desencadenar una corrección del 5% al 10% en cuestión de días. La pregunta que todos se hacen: ¿Estamos ante el último suspiro del rally o el inicio de un nuevo ciclo?
El precedente de 2019: cuando la Fed salvó a Wall Street con tres recortes seguidos
La dinámica actual del mercado —donde malos datos económicos impulsan alzas en sectores defensivos— es un déjà vu de lo ocurrido entre julio y octubre de 2019. Entonces, como ahora, la Reserva Federal enfrentó una ralentización inesperada (el PIB creció solo un 1.9% en el tercer trimestre de ese año) y un mercado laboral que mostraba grietas: las nóminas no agrícolas cayeron a 130,000 en agosto, desde los 224,000 de junio. La respuesta de Jerome Powell fue contundente: tres recortes de tasas en 75 días (25 puntos básicos cada uno), que inyectaron liquidez y dispararon un rally del 12% en el S&P 500 en solo cuatro meses.
Pero hay una diferencia clave con 2024: en 2019, la inflación estaba en 1.7% (bajo la meta del 2%), lo que dio margen a la Fed para actuar sin riesgos. Hoy, con la inflación aún en 3.4% (diciembre 2023) y el mercado laboral agotando su capacidad de recuperación (la tasa de desempleo subió a 3.7% en enero), un recorte prematuro podría reavivar presiones inflacionarias. Bill Dudley, expresidente de la Fed de Nueva York, advirtió esta semana en Bloomberg que «un error de timing en 2024 tendría consecuencias más graves que en 2019», cuando el margen de maniobra era amplio.
Otro paralelo inquietante: en 2019, el Dow Jones marcó 15 récords históricos en seis meses, mientras el Nasdaq se estancaba. La brecha entre ambos índices alcanzó entonces un 22% en rendimiento anualizado, similar a la divergencia actual (18% en lo que va de 2024). La lección de aquel episodio: los récords del Dow no evitaron una corrección del 6% en septiembre, cuando la guerra comercial con China escaló. Hoy, el riesgo geopolítico —desde tensiones en el Mar Rojo hasta elecciones en EE.UU.— añade una capa de volatilidad que no existía en 2019.
La trampa del «pivot»: ¿repetición de 2019 o error de cálculo?
Si la Fed actúa en abril, como descuenta el 36.9% del mercado, los sectores más beneficiados serían utilities (+18% en 2019 post-recortes) y bienes raíces (+12%). Pero si Powell espera a junio —como sugieren las minutas de diciembre—, el Dow podría extender su racha histórica… hasta chocar con un muro: el 68% de las correcciones desde 1950 ocurrieron cuando el índice superaba su media móvil de 200 días en más de un 10%. Hoy, esa brecha es del 8.7%. La cuenta regresiva ya comenzó.