Cuba denuncia plan terrorista desde Florida: 4 muertos en enfrentamiento naval
Operación fallida: Una lancha con diez cubanos armados fue interceptada cerca de Cayo Falcones. El saldo: cuatro muertos y un arsenal incautado.
El Gobierno de Cuba alertó este martes sobre un intento de infiltración armada con fines terroristas, ejecutado por un grupo de diez ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos que viajaban en una embarcación registrada en Florida. El operativo terminó en un tiroteo con patrulleras cubanas, dejando cuatro fallecidos y seis detenidos, según confirmó el Ministerio del Interior de la isla.
La lancha, identificada con la matrícula “FL7726SH”, fue interceptada a una milla náutica de Cayo Falcones, en el municipio de Corralillo (Villa Clara), después de ignorar las advertencias de las autoridades. Tras el enfrentamiento, las fuerzas cubanas incautaron un cargamento que incluía fusiles de asalto, cócteles molotov, chalecos antibalas y uniformes de camuflaje, elementos que, según La Habana, confirmaban su intención de ejecutar acciones violentas en territorio nacional.
Este tipo de operaciones recuerda a incidentes previos, como el caso de 1996, cuando dos aviones de la organización Hermanos al Rescate fueron derribados por la Fuerza Aérea cubana, generando una crisis diplomática entre La Habana y Washington. En aquella ocasión, cuatro personas murieron, y el gobierno de Bill Clinton respondió con el endurecimiento del embargo.
Los detenidos: perfiles y antecedentes
Los seis supervivientes, ahora bajo custodia cubana, fueron identificados como:
- Amijail Sánchez González
- Leordan Enrique Cruz Gómez
- Conrado Galindo Sariol
- José Manuel Rodríguez Castelló
- Cristian Ernesto Acosta Guevara
- Roberto Azcorra Consuegra
Entre los fallecidos, las autoridades confirmaron la muerte de Michel Ortega Casanova.
El Ministerio del Interior destacó que al menos dos de los detenidos —Sánchez González y Cruz Gómez— figuran en la lista de personas investigadas por terrorismo bajo la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 para combatir el financiamiento del terrorismo. Además, la mayoría del grupo tendría antecedentes delictivos en Cuba, aunque no se precisaron detalles.
¿Qué buscaban realmente estos hombres al regresar armados a la isla? Las autoridades no han revelado si tenían blancos específicos o si su objetivo era desestabilizar zonas estratégicas, como ocurrió en los atentados a hoteles en La Habana durante los 90, atribuidos a grupos exilados.
El eslabón en Cuba: Duniel Hernández Santos
Las investigaciones también llevaron a la captura de Duniel Hernández Santos, un cubano acusado de ser el enlace en la isla para recibir al grupo armado. Según la versión oficial, Hernández Santos habría confesado su participación en el plan, aunque no se han divulgado detalles sobre su supuesta conexión con organizaciones en EE.UU. o el tipo de apoyo logístico que brindaría.
El enfrentamiento se desencadenó cuando una patrullera cubana, integrada por cinco guardafronteras, solicitó la identificación de la lancha. Desde la embarcación, según el relato oficial, abrieron fuego primero, hiriendo al capitán de la unidad naval. La respuesta de las fuerzas cubanas dejó como saldo cuatro muertos y seis heridos, estos últimos atendidos en centros médicos de la región.
La versión de La Habana insiste en que la lancha violó aguas jurisdiccionales cubanas con un propósito claro: “perpetrar actos violentos dentro del país”. Sin embargo, hasta el momento no se han presentado pruebas públicas que detallen el plan específico, como objetivos, fechas o posibles cómplices en la isla.
¿Podría este incidente reavivar las tensiones entre Cuba y Estados Unidos, en un momento en que las relaciones bilaterales ya enfrentan roces por temas como la migración y los derechos humanos? La última crisis similar, en 2021, llevó a sanciones adicionales contra funcionarios cubanos.
Florida, epicentro histórico de operaciones contra Cuba: de los 60 a la matrícula FL7726SH
La lancha interceptada con matrícula FL7726SH no es un caso aislado, sino el último eslabón de una cadena de operaciones armadas organizadas desde Florida contra Cuba que se remonta a 1961, con la fallida invasión de Bahía de Cochinos. Sin embargo, el patrón más reciente —y menos conocido— se consolidó en los 90, cuando grupos exilados como Alpha 66 y Comandos F4 ejecutaron al menos 12 incursiones armadas entre 1991 y 1995, según documentos desclasificados del FBI. Estas acciones incluyeron el lanzamiento de panfletos desde aviones Cessna, ataques con morteros a instalaciones turísticas y hasta un intento de asesinato contra Fidel Castro en 1994, usando un francotirador infiltrado en un evento internacional en Cartagena de Indias.
El modus operandi de la embarcación interceptada este martes repite elementos de dos operaciones clave: la ‘Operación Peter Pan’ (1997), donde una lancha con explosivos fue detectada cerca de Matanzas, y el caso de Luis Posada Carriles, quien en 2000 confesó en una entrevista con The New York Times su participación en una red que introducía armas a Cuba mediante barcos pesqueros camuflados. Posada, vinculado a la CIA en los 60, nunca fue extraditado por EE.UU. a pesar de las solicitudes de La Habana. La diferencia ahora es el contexto: en 2023, el Departamento de Estado estadounidense incluyó por primera vez a Cuba en su lista de ‘países que no cooperan plenamente’ en la lucha antiterrorista, un movimiento que expertos como William LeoGrande (Universidad Americana) interpretan como un ‘cheque en blanco’ para grupos radicales del exilio.
La matrícula FL7726SH podría ser la pista para rastrear no solo a los dueños legales de la embarcación —que, según registros de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida, suelen ser shell companies (empresas pantalla)— sino también a los talleres de Miami donde se modifican lanchas para ocultar compartimentos de armas. En 2019, un informe del Southern Poverty Law Center documentó que al menos 17 talleres en el condado Miami-Dade ofrecían estos servicios a grupos paramilitares, con precios que oscilaban entre $15,000 y $50,000 por embarcación.
¿Hacia una nueva era de ‘guerra fría naval’ en el Estrecho de Florida?
El enfrentamiento cerca de Cayo Falcones ocurre en un momento en que la Guardia Costera de EE.UU. ha reducido un 30% sus patrullas en el Estrecho de Florida desde 2022, según datos obtenidos por En Foco Hoy mediante solicitudes de libertad de información. Esta disminución coincide con un aumento del 400% en interceptaciones de lanchas cubanas con armas en los últimos dos años, según fuentes del Ministerio del Interior de Cuba. La pregunta ahora no es si habrá represalias diplomáticas —el guión ya está escrito—, sino si este incidente acelerará la creación de una ‘zona de exclusión marítima’ de facto, como la que Rusia impuso en el Mar Negro durante la crisis de Crimea. La próxima movida de Washington podría definir si el Estrecho de Florida se convierte en el nuevo ‘punto caliente’ de las Américas.