¡Lanús hace historia! 3-2 a Flamengo en el Maracaná y levanta la Recopa
Golpe épico: Lanús remontó con dos goles en la prórroga y venció 3-2 a Flamengo en el Maracaná, consiguiendo su cuarta corona internacional en un partido para el recuerdo.
La Recopa Sudamericana 2024 ya tiene campeón: Lanús se alzó con el título tras una final de infarto que terminó 3-2 frente a Flamengo en el mítico Maracaná. Bajo una lluvia torrencial y con el marcador en contra durante gran parte del partido, el equipo argentino demostró una vez más su jerarquía en instancias decisivas, sumando su segunda copa en menos de tres meses —tras la Sudamericana 2023 obtenida en Asunción ante Atlético Mineiro—.
El camino comenzó con ventaja. En la ida, disputada en La Fortaleza, un cabezazo de Rodrigo Castillo le dio el 1-0 a Lanús, un resultado que, aunque exiguo, alimentó la esperanza para la revancha. Pero en Río de Janeiro, el escenario era distinto: Flamengo, urgido por la necesidad de dar vuelta la serie, salió con todo desde el inicio.
Un partido de dos caras: dominio local y errores fatales
Lanús, consciente de que un error podía ser letal, optó por un planteo defensivo en el Maracaná. Sin embargo, el Mengão no tardó en avisar: a los 5 minutos, De Arrascaeta lanzó un centro que Carrascal remató de primera, obligando a Montoya Losada a realizar una atajada espectacular con la mano derecha. Fue la primera de varias intervenciones clave del arquero, que se convirtió en figura.
Flamengo dominaba la posesión, pero le faltaba precisión en los metros finales. Otra distracción defensiva casi le cuesta caro: Pulgar perdió un balón, Carrascal quedó mano a mano con Losada, y el meta argentino volvió a salvar, esta vez con la pierna izquierda. El local insistía, pero el gol se resistía.
Hasta que el error llegó del lado inesperado. Rossi y Ayrton Lucas, en una jugada de alto riesgo, perdieron la pelota en campo propio. Castillo, siempre oportuno, robó a 30 metros del arco y, sin pensarlo dos veces, disparó un zurdazo imparable: 0-1 para Lanús a los 37 minutos. La ventaja, sin embargo, duró poco. Ocho minutos después, Carrera cortó un centro con el brazo extendido dentro del área. El árbitro no dudó: penal. De Arrascaeta, frío como siempre, empató el partido antes del descanso.
Drama puro: del VAR a la prórroga heroica
El segundo tiempo fue un monólogo de tensión. Lanús se replegó, buscando aguantar el empate que lo coronaba campeón por la regla del gol de visitante. Losada volvió a ser clave al detener un remate de Paquetá que parecía imparable. Pero el destino tenía otro guión preparado.
A 10 minutos del final, Sepúlveda derribó a De Arrascaeta sobre la línea del área. El VAR revisó la jugada y confirmó la infracción. Jorginho, desde los doce pasos, no falló: 2-1 para Flamengo. El partido se iba a la prórroga, y el sueño de Lanús parecía desvanecerse.
Pero en el fútbol, como en la vida, los héroes aparecen cuando más se los necesita. En el minuto 117, Canale, quien había tenido una noche complicada, se redimió con un cabezazo certero que puso el 2-2. Y cuando el cansancio y la lluvia amenazaban con apagar la fiesta, Matías Aquino apareció en el descuento para sellar el 3-2 definitivo. El Maracaná, vacío por las restricciones, fue testigo mudo de la celebración granate.
Lanús, el rey de las remontadas y las copas
Este triunfo no solo consagra a Lanús como campeón de la Recopa 2024, sino que refuerza su leyenda en torneos internacionales. El equipo de Jorge Pellegrino ya había demostrado su temple en la Sudamericana 2023, donde venció a Atlético Mineiro en una final igualmente dramática. Ahora, con cuatro títulos continentales en sus vitrinas, el Granate se consolida como uno de los clubes más ganadores de Argentina en la última década.
Para Flamengo, la derrota duele doble: no solo perdió la chance de sumar otro trofeo a su palmarés, sino que vio cómo su rival de turno le arrebató la gloria en su propia casa. El Mengão, que venía de una irregular campaña en el Brasileirão, ahora deberá recomponerse rápido para no perder el rumbo en la Libertadores 2024.
Mientras tanto, en Lanús, la fiesta recién comienza. ¿Podrá este equipo, que ya hizo historia, mantener su racha ganadora en la Liga Profesional? El desafío está servido.
El Maracaná: de templo invencible a escenario de pesadillas para Flamengo
El 3-2 de Lanús no solo fue un golpe deportivo, sino un mazazo simbólico para Flamengo en su propia fortaleza. El Maracaná, históricamente un coloso donde los rivales sucumbían —el equipo carioca llevaba 18 partidos invictos en el estadio antes de este duelo—, se convirtió en testigo de su tercera derrota en una final internacional en casa. La última vez había sido en 2019, cuando River Plate los venció 2-1 en la final de la Libertadores, un fantasma que ahora se repite con Lanús como verdugo.
El dato es contundente: desde 2013, Flamengo ha disputado cinco finales continentales en el Maracaná (Libertadores, Recopa y Copa do Brasil), y solo ha ganado dos. La más dolorosa, antes de esta, fue la Recopa 2020 contra Independiente del Valle, donde cayeron 3-0 en Ecuador y, pese a ganar 2-0 en Río, perdieron por la regla del gol de visitante. Ahora, la historia se repite con un guion aún más cruel: dos goles en contra en la prórroga, algo que no ocurría en el estadio desde la final del Carioca 2017 ante Fluminense (derrota 3-2).
Pero hay un patrón más preocupante: en sus últimas cuatro eliminaciones en torneos CONMEBOL, Flamengo ha encajado goles en el tiempo añadido o prórroga (vs. Palmeiras en 2021, Athletic Paranaense en 2022, Independiente del Valle en 2023 y ahora Lanús). La pregunta que resuena en Río es clara: ¿se trata de un problema físico, psicológico o táctico en los minutos finales?
- 2019: Derrota vs. River (Libertadores) → Gol de Quintero al 89’ que selló el 2-1.
- 2021: Eliminación vs. Palmeiras (semifinal Libertadores) → Gol de Rony al 95’ en el Allianz Parque.
- 2023: Derrota vs. Independiente del Valle (Recopa) → Dos goles en Ecuador en los últimos 15 minutos.
¿Un ciclo que se agota o una señal de alerta?
Flamengo ha invertido más de 120 millones de euros en fichajes desde 2020, pero su rendimiento en definiciones es inversamente proporcional al presupuesto. Mientras clubs como Palmeiras (6 títulos en 4 años) o Fluminense (Libertadores 2023) optimizan recursos, el Mengão acumula tres finales perdidas en casa desde 2019. El técnico Tite, cuestionado por su manejo de los tiempos complementarios, tiene ahora un desafío urgente: romper esta maldición antes de que la Libertadores 2024 —donde debutan en marzo— se convierta en otro escenario de frustración. El Maracaná, lejos de ser un refugio, se ha transformado en un espejo incómodo.