Buque de guerra iraní patrullando el estrecho de Ormuz con oleoductos y petroleros en riesgo al fondo

Irán amenaza: dispararán a barcos en Ormuz tras ataques de EE.UU. e Israel

Escalada peligrosa: Irán advierte que usará fuerza letal contra buques en el estrecho de Ormuz, clave para el 20% del petróleo mundial.

La Guardia Revolucionaria de Irán intensificó este lunes su postura en el estrecho de Ormuz, la vía marítima más crítica para el suministro global de crudo, al anunciar que disparará contra cualquier embarcación que intente transitar por la zona. Según Teherán, esta medida es una respuesta directa a los recientes bombardeos estadounidenses e israelíes en territorio iraní, que han elevado la tensión regional a niveles no vistos desde la crisis de 2019, cuando Irán derribó un dron estadounidense y casi desencadena un conflicto abierto.

El general de brigada Ebrahim Yabari, asesor del mando supremo de la Guardia Revolucionaria, dejó en claro que “nuestros valientes de la Armada y de la Guardia Revolucionaria Islámica responderán con firmeza a todo buque infractor”. Además, advirtió que no solo bloquearán la salida de petróleo de la región, sino que “los oleoductos también están a tiro”, asegurando que “ni una sola gota de petróleo” llegará a Estados Unidos, según informó la agencia estatal Tasnim.

Esta amenaza se produce en un contexto donde el 20% del petróleo mundial transita por el estrecho de Ormuz diariamente, lo que convierte cualquier interrupción en un golpe directo a la economía global. En 2019, los ataques a petroleros en la zona dispararon los precios del crudo en un 10% en solo 48 horas, un escenario que los mercados temen se repita.

El domingo, el canciller iraní, Abbas Araqchi, había intentado suavizar el tono al señalar que Irán no había emitido una orden formal para cerrar el estrecho. Sin embargo, aseguró que el paso ya estaba “interrumpido de facto” como consecuencia de los ataques recibidos, una declaración que contrasta con la postura belicosa de la Guardia Revolucionaria.

Ver  Acuerdo en el Senado de EEUU: evitan cierre gubernamental tras polémicas redadas en Minnesota

Durante el sábado, varios capitanes de embarcaciones comerciales reportaron haber recibido mensajes de radio de la Marina iraní prohibiendo la navegación por el estrecho. No obstante, el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) aclaró que estas comunicaciones no tienen validez legal y no constituyen un veto oficial al tránsito marítimo.

Según el UKMTO, dos buques mercantes fueron alcanzados por proyectiles el fin de semana mientras atravesaban la zona. Entre ellos se encuentra el petrolero “Skylight”, incluido en la lista de sanciones de Washington por su presunto transporte de crudo iraní. Este tipo de incidentes recuerda a los ataques de 2019 contra el “Front Altair” y el “Kokuka Courageous”, que entonces fueron atribuidos a Irán y provocaron una crisis diplomática internacional.

Este lunes, la Guardia Revolucionaria confirmó su ataque contra el “Athe Nova”, un petrolero con bandera hondureña que, según Teherán, mantenía “vínculos con Estados Unidos”. El incidente ocurrió mientras la embarcación navegaba por el estrecho, aunque no se han proporcionado detalles sobre daños o víctimas.

Desde el punto de vista legal, para que un bloqueo en el estrecho de Ormuz sea válido, Irán debería anunciarlo formalmente a través de su Ejecutivo. Además, el derecho de paso ininterrumpido está garantizado por la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), un tratado que Irán ha ratificado. Cualquier violación de este principio podría desencadenar sanciones adicionales o incluso una intervención militar internacional, como ocurrió en 1988 durante la “Operación Mantis Religiosa”, cuando EE.UU. hundió parte de la flota iraní en respuesta a ataques contra buques neutrales.

Con el petróleo ya cotizando al alza y los mercados en alerta, la pregunta ahora es clara: ¿Estamos al borde de un conflicto que podría paralizar la economía global?

Ver  "Ucrania olvida el mundo": 4 años de guerra y una crisis humanitaria en silencio

El precedente de 2019: cómo un ataque en Ormuz disparó el petróleo y casi lleva a EE.UU. e Irán a la guerra

La amenaza iraní de bloquear el estrecho de Ormuz no es retórica: en junio de 2019, una serie de ataques a petroleros en la misma zona desencadenó una crisis que elevó el precio del crudo en un 10% en 48 horas y puso al mundo al borde de un conflicto armado. Entonces, como ahora, Teherán respondió a sanciones estadounidenses con acciones directas contra el tráfico marítimo, pero con un detalle clave: los ataques de 2019 fueron selectivos y negados inicialmente por Irán, hasta que pruebas forenses —como restos de minas magnéticas adheridas a los cascos— los vincularon directamente a la Guardia Revolucionaria.

El 13 de junio de 2019, el petrolero japonés ‘Kokuka Courageous’ y el noruego ‘Front Altair’ fueron sabotearon cerca del puerto iraní de Jask. El ‘Kokuka’ sufrió un agujero de 1.5 metros de diámetro en el casco, mientras que el ‘Front Altair’ ardió durante horas con 75.000 toneladas de nafta a bordo. Irán atribuyó los incidentes a ‘fuerzas regionales’, pero un informe de la ONU confirmaría meses después que las minas usadas eran idénticas a las empleadas por la Guardia Revolucionaria en ejercicios militares. La respuesta de EE.UU. fue inmediata: el presidente Donald Trump ordenó un ataque con drones contra posiciones iraníes, que fue cancelado 10 minutos antes de ejecutarse para evitar ‘200 muertes’, según declaró él mismo.

El paralelo con 2024 es inquietante: entonces, como ahora, Irán combinó amenazas veladas (el líder supremo Alí Jamenei advirtió que ‘la guerra con Irán es la madre de todas las guerras’) con acciones limitadas para evitar una escalada total. Pero hay una diferencia crítica: en 2019, el 40% del petróleo que transitaba por Ormuz tenía como destino Asia, especialmente China e India, lo que dio a Irán margen de negociación. Hoy, con el 60% del crudo de la región dirigiéndose a Europa y EE.UU. (según datos de Kpler), un bloqueo prolongado tendría un impacto inmediato en las economías occidentales.

Ver  Sánchez planta cara: "No a la guerra" sin miedo a Trump ni a Irán
Crisis Año Subida del petróleo Respuesta de EE.UU.
Atques a ‘Front Altair’ y ‘Kokuka Courageous’ 2019 +10% en 48h (Brent: $62 → $68) Ataque con drones cancelado in extremis
Crisis de los misiles contra Arabia Saudí 2019 (septiembre) +15% en una semana (Brent: $60 → $69) Despliegue de 3.000 tropas adicionales en Arabia Saudí
Operación ‘Mantis Religiosa’ 1988 +30% en tres meses (crudo: $15 → $20) Hundimiento de 3 barcos iraníes; 55 muertos

¿Por qué esta vez podría ser peor?

En 2019, Irán actuó bajo el paraguas de la paciencia estratégica: sus ataques fueron calculados para evitar una respuesta militar directa. Pero hoy, con la economía iraní asfixiada por sanciones (el PIB se contrajo un 6% en 2023, según el FMI) y la Guardia Revolucionaria en pleno control de la política exterior, el margen para errores es mínimo. El general Yabari mencionó explícitamente los ‘oleoductos’ como objetivos, algo que ni en 2019 ni en la ‘Guerra de los Petroleros’ (1984-1988) —cuando Irán atacó 546 buques— se atrevió a hacer. Si un misil impacta en infraestructura saudí o emirí, como el oleoducto East-West (capacidad: 5 millones de barriles/día), el precio del crudo podría superar los $100 por barril en horas, y esta vez, ni Trump ni Biden tendrían espacio para retroceder.

Referencia de contenido: aquí

Categorías