🔴 Trump rompe con España: “Aliado pésimo” y corte comercial total
Ruptura histórica: El presidente Trump cancela todo el comercio con España y amenaza con usar bases militares sin permiso tras el rechazo a operaciones contra Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado un duro ataque contra España al calificarla como un aliado ‘pésimo’ y anunciar la suspensión inmediata de todo el comercio bilateral. La medida llega tras la negativa del gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de las bases estadounidenses de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para operaciones militares contra Irán, un país con el que Washington mantiene una escalada de tensiones desde 2018, cuando abandonó el acuerdo nuclear.
Desde el Despacho Oval, tras una reunión con el canciller alemán Friedrich Merz, Trump declaró sin ambages: ‘España se está portando fatal. He ordenado cancelar todos los acuerdos comerciales con España’. El mandatario, conocido por su estilo confrontativo en política exterior, no dudó en tachar de ‘poco amistosa’ la postura de Madrid y recordó que España es ‘el único aliado de la OTAN que no cumple ni siquiera con el 2 % de gasto en Defensa’, muy por debajo del 3,5 % exigido por la Alianza.
La amenaza fue aún más lejos: ‘Vamos a cortar todo el comercio’, sentenció Trump, añadiendo que su Administración ‘no quiere tener nada que ver con España’ y que Washington tiene capacidad para ‘detener hoy mismo cualquier relación con Madrid’. El presidente no descartó imponer embargos a empresas españolas con intereses en EE.UU., una medida que podría afectar a sectores clave como el automovilístico (con marcas como Seat) o el energético (Repsol opera en el país).
Trump también cuestionó el derecho de España a vetar el uso de las bases militares: ‘Podemos usarlas cuando queramos; nadie nos lo va a impedir’. Esta afirmación choca frontalmente con los acuerdos bilaterales firmados en 1988, que regulan el uso compartido de las instalaciones y exigen autorización expresa de Madrid para operaciones ofensivas. La base de Rota, en particular, alberga el Mando de la Fuerza Naval de EE.UU. en Europa y África y es clave para las operaciones en el Mediterráneo.
Alemania presiona a España por el gasto en Defensa
El canciller alemán, Friedrich Merz, quien acompañaba a Trump en la reunión, subrayó que los aliados de la OTAN están intentando ‘convencer a España’ para que eleve su gasto militar al 3 % o 3,5 % del PIB, en línea con los compromisos de la Alianza. ‘Es parte de la seguridad común y hay que cumplir los números’, insistió Merz, quien recordó que el pacto de la OTAN establece un 3,5 % para gasto militar directo y un 1,5 % adicional para infraestructuras de defensa.
España, que en 2023 destinó apenas un 1,3 % de su PIB a Defensa (según datos de la OTAN), se sitúa entre los países con menor inversión militar de la Alianza, solo por encima de Luxemburgo (0,7 %) y Bélgica (1,1 %). Este incumplimiento ha generado roces repetidos con Washington, especialmente desde que Trump llegó al poder en 2017 y priorizó la exigencia de mayores contribuciones económicas a los aliados.
La tensión actual se enmarca en un contexto más amplio: EE.UU. ha incrementado su presión sobre los países europeos para que asuman un mayor peso en la defensa colectiva, mientras reduce su propia presencia militar en el continente. En 2020, Trump ya retiró 12.000 soldados de Alemania como medida de presión, una decisión que ahora podría replicarse con España si persiste el conflicto por las bases.
¿Qué pasará si España mantiene su postura y EE.UU. ejecuta el corte comercial? El precedentes más cercano es el de Turquía en 2019, cuando Trump impuso sanciones por la compra de sistemas rusos S-400, lo que provocó una caída del 30 % en las exportaciones turcas a EE.UU. en solo seis meses. ¿Está Madrid preparado para asumir un costo similar?
Rota y Morón: las bases que EE.UU. ha usado sin permiso (y las consecuencias)
La amenaza de Trump de operar en las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) sin autorización española no es retórica: tiene un precedente reciente. En abril de 2018, durante los bombardeos a Siria tras un supuesto ataque químico del régimen de Assad, EE.UU. lanzó 66 misiles Tomahawk desde destructores desplegados en el Mediterráneo, algunos de los cuales sobrevolaron espacio aéreo español sin notificación previa. El entonces ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, admitió que Madrid solo supo de la operación a posteriori, pero evitó una crisis diplomática. Ahora, la situación es distinta: Irán no es Siria, y el gobierno de Sánchez ha sido explícito en su rechazo a participar en acciones ofensivas.
Las bases en cuestión son estratégicas para Washington. Rota alberga el 60% de la capacidad de la Sexta Flota estadounidense y es clave para el escudo antimisiles de la OTAN en Europa. En 2015, durante la crisis de los refugiados, EE.UU. desplegó desde allí 4.000 marines adicionales sin consultar a España, lo que generó protestas del gobierno de Mariano Rajoy. Morón, por su parte, es el único aeródromo en Europa con pista para aviones de combate F-35 y drones MQ-9 Reaper, usados en misiones de vigilancia sobre el Sahel. La base acoge también al 53º Escuadrón de Operaciones Especiales, implicado en operaciones encubiertas en África.
El riesgo ahora es que Trump active el Artículo 5 del Acuerdo de Cooperación para la Defensa (1988), que permite a EE.UU. usar las bases en caso de ‘emergencia suprema’ —un término ambiguo que Washington ha interpretado antes a su conveniencia. En 2003, durante la invasión de Irak, el gobierno de Aznar autorizó el uso de Rota para el despliegue de tropas, pero ocultó que se usarían para ataques, lo que derivó en una demanda de la Fiscalía General del Estado por violación de la Constitución. El caso se archivó, pero sentó un precedente: España puede ser cómplice legal de operaciones no aprobadas si no actúa.
¿Un ‘Brexit militar’ para España?
Si Trump cumple su amenaza, España podría enfrentar un escenario similar al de Turquía en 2020, cuando EE.UU. la expulsó del programa de cazas F-35 y bloqueó la venta de 100 aviones de combate por valor de 1.400 millones de dólares. Pero hay una diferencia clave: Ankara tenía alternativas (Rusia, China). Madrid no. El 80% de las exportaciones de defensa españolas (como los buques de Navantia o los sistemas de Indra) dependen de certificaciones estadounidenses. Sin ellas, sectores como el aeronáutico —que factura 3.200 millones anuales— colapsarían en meses. La pregunta no es si España puede permitirse el lujo de decir ‘no’; es si puede permitirse las consecuencias de un ‘sí’ a medias.