“¡Boca respira!”: Ubeda celebra el 3-0 a Lanús y lo compara con el clásico ante River
Alivio en la Bombonera: Claudio Ubeda rompió la sequía de victorias como visitante y recuperó sonrisas tras el contundente 3-0 a Lanús, un triunfo que alivia la presión.
El técnico de Boca Juniors, cuestionado por la irregular campaña en el Torneo Apertura y un juego que no terminaba de convencer, encontró en el Estadio Ciudad de Lanús el escenario perfecto para callar críticas. Con un equipo ordenado, efectivo y con Edinson Cavani y Kevin Zenón Merentiel como figuras, el Xeneize logró un triunfo que no conseguía desde el 2 de noviembre de 2023, cuando venció a Estudiantes por 2-1. La sequía de cinco partidos sin ganar fuera de casa quedó atrás, y ahora el desafío es mantener la regularidad ante San Lorenzo en la próxima fecha.
“Fue un encuentro casi perfecto. Los chicos jugaron a gran nivel, nos mantuvimos ordenados y neutralizamos el planteo de Lanús. Me llena de orgullo que, frente a la adversidad, hayan respondido así. Por suerte, tuvimos mucha gente en las gradas. Necesitábamos este triunfo sí o sí“, analizó Ubeda, quien asumió el cargo tras la trágica muerte de Miguel Russo el 8 de octubre de 2023. Desde entonces, la exigencia de una hinchada sedienta de títulos y un estilo definido no ha cesado.
El contexto del triunfo adquiere mayor relevancia si se considera que Lanús llegaba al partido como campeón vigente de la Recopa Sudamericana 2024, un trofeo que obtuvieron tras vencer a Flamengo en una final épica. “Fue de los mejores triunfos porque el rival llegaba de ganar la Recopa. No nos desarmamos, atacamos los espacios y nos mantuvimos compactos. Nunca sufrimos embestidas”, remarcó el DT, destacando la solidez defensiva que había sido uno de los puntos más débiles en partidos anteriores, como el empate 1-1 ante Gimnasia de Mendoza.
Ubeda no dudó en comparar este partido con el reciente 2-0 a River Plate, aunque con matices: “Fue más sólido que contra River. El clásico tuvo mayor trascendencia, pero me alegra la reacción del plantel, esa garra y rebeldía para salir a jugar así. Antes no éramos un desastre, ahora no somos fenómenos. Debemos mantener el equilibrio y seguir sumando”. El Superclásico, disputado el 9 de noviembre en La Bombonera, había sido un respiro momentáneo en medio de la crisis, pero la irregularidad en partidos posteriores volvió a encender las alarmas.
El abrazo entre Ubeda y Kevin Zenón Merentiel, autor de dos de los tres goles, se convirtió en una de las imágenes más simbólicas de la noche. “El abrazo de Merentiel vale oro, es un fenómeno. Me encanta que nos acompañe y que asuma cada partido como una final. Ese es el espíritu que buscamos”, confesó el entrenador sobre el delantero uruguayo, quien lleva 5 goles en sus últimos 6 partidos y se ha consolidado como una pieza clave en el esquema ofensivo. Pero Merentiel no fue el único destacado: “Leandro Paredes es un capitán muy positivo, fundamental dentro y fuera del campo”, añadió, resaltando el liderazgo del mediocampista en un momento en que el equipo necesitaba referentes.
La rotación de jugadores fue otra de las claves. Ubeda modificó el equipo pensando en el desgaste físico tras el partido ante Gimnasia, y el cambio dio resultados: “El doble 9 es válido y rinde. Merentiel encuentra sociedad para definir. Bareiro es distinto, juega de espaldas y, cuando nos presionan, da la opción de segunda línea en ataque”. La dupla ofensiva, que había sido cuestionada en partidos anteriores por falta de entendimiento, mostró esta vez una conexión letal, especialmente en el segundo gol, donde la asistencia de Luis Advíncula fue determinante.
Otra grata sorpresa fue el debut como titular de Tomás Aranda, un joven defensor que había tenido minutos limitados hasta ahora. “Se desempeñó excelente. Estuvo ordenado sin balón y se notó experimentado. Nos genera una alegría extra”, elogió Ubeda. Aranda, de 22 años, formó una sólida línea de tres con Marcos Rojo y Bruno Valdez, dejando en claro que podría ganarse un lugar en el once inicial. Su actuación fue especialmente destacada en el primer tiempo, cuando Lanús intentó presionar alto y el joven central cortó varias jugadas peligrosas con anticipación.
El técnico también destacó el apoyo de la hinchada, que colmó las tribunas visitantes en Lanús: “Nos hace muy felices ganar con nuestra gente ahí. Nos empujan y se van contentos más allá de la forma: la gente quiere victorias”. El clima en el vestuario, según fuentes cercanas al plantel, era de alivio pero también de conciencia: saben que este triunfo no borra los errores del pasado, pero sí les da un respiro en un torneo donde cada punto es vital para pelear los primeros puestos.
El próximo desafío será frente a San Lorenzo en la Bombonera, un partido que promete ser clave no solo por los tres puntos en juego, sino porque el Ciclón llega en un gran momento, con 4 victorias en sus últimos 5 partidos. ¿Podrá Boca mantener esta versión sólida y efectiva, o volverán los fantasmas de la irregularidad que lo persiguieron en las primeras fechas?
El fantasma de la irregularidad: Boca y su historial de altibajos post-clásicos desde 2020
El 3-0 a Lanús llegó como un bálsamo para Claudio Ubeda, pero la historia reciente de Boca Juniors advierte: los triunfos contundentes fuera de casa rara vez han sido el inicio de una racha sostenida. Desde 2020, el equipo ha mostrado un patrón recurrente: explosiones de juego sólido seguidas de caídas inesperadas, especialmente después de partidos de alto voltaje como clásicos o enfrentamientos contra equipos en rachas positivas. El desafío ahora no es solo vencer a San Lorenzo, sino romper una maldición que ha lastrado al club en los últimos cuatro torneos.
Un caso emblemático ocurrió en el Torneo Transición 2020, cuando Boca goleó 4-0 a Aldosivi como visitante (con un doblete de Carlos Tevez) y seemed haber encontrado su versión más letal. Sin embargo, en los tres partidos siguientes, solo sumó 1 punto: empate 1-1 ante Newell’s y derrotas ante Racing (0-1) y Argentinos Juniors (1-2). Más reciente, en el Apertura 2023, tras un 2-0 a River en la Bombonera (similar al actual contexto), el equipo encadenó dos empates y una derrota en los siguientes compromisos, incluyendo un 0-3 ante Talleres que aceleró la salida del entonces DT Jorge Almirón.
La clave del problema suele estar en la defensa. En las 5 últimas temporadas, Boca ha recibido el 68% de sus goles en los 3 partidos posteriores a una victoria por 2 o más goles de diferencia, según datos de la Asociación de Técnicos Argentinos. Esto se agrava cuando el rival siguiente —como San Lorenzo— llega con confianza: el Ciclón ha ganado 4 de sus últimos 5 visitas a la Bombonera cuando llega con rachas de 3 o más triunfos consecutivos.
| Temporada | Victoria “explosiva” | Resultado en los 3 partidos siguientes | Goles recibidos |
|---|---|---|---|
| Transición 2020 | 4-0 vs. Aldosivi | 1E, 2D | 4 |
| Liga 2022 | 3-0 vs. Colón | 1V, 1E, 1D | 3 |
| Apertura 2023 | 2-0 vs. River | 2E, 1D | 5 |
Ubeda tiene un antecedente personal que podría jugar en contra: en su etapa como DT de Argentinos Juniors (2019), tras un 3-1 a Vélez que ilusionó a la hinchada, su equipo cayó 0-2 ante Patronato en la fecha siguiente, con errores defensivos idénticos a los que ahora critica en Boca. La pregunta obligada es si el técnico ha aprendido de esos errores o si, una vez más, la euforia inicial dará paso a la frustración.
¿Podrá Merentiel romper el ciclo?
La esperanza xeneize recae en Kevin Zenón Merentiel, cuya racha de 5 goles en 6 partidos lo convierte en el primer delantero del club con esa cifra desde Dario Benedetto en 2019. Pero hay un dato inquietante: en los últimos 10 años, ningún jugador de Boca que haya marcado en 3 partidos consecutivos (como Merentiel) logró mantener esa racha en el cuarto encuentro. El uruguayo tendrá ante San Lorenzo la chance de hacer historia… o de confirmar que, en Boca, las rachas positivas son tan frágiles como el equilibrio emocional de su hinchada.