Colapinto arranca 16° en Australia: Ferrari domina y Alonso ni gira
Arranque inesperado: La F1 2026 debutó con Ferrari en la cima y sorpresas como el 5° puesto del debutante Lindblad.
El Gran Premio de Australia inauguró la nueva era híbrida de la Fórmula 1 con una primera sesión de entrenamientos libres que dejó más preguntas que respuestas. Ferrari impuso su ley con un 1-2 histórico de Charles Leclerc y Lewis Hamilton, mientras campeones como Lando Norris (McLaren) abandonaron antes de tiempo y Fernando Alonso ni siquiera salió a pista con su Aston Martin. Entre los 22 pilotos, el argentino Franco Colapinto (Alpine) completó 25 vueltas y cerró en el 16° lugar, superando a su compañero Pierre Gasly (18°) por siete décimas.
Colapinto, que en 2025 había brillado en la Fórmula 2 con 4 victorias y 10 podios, demostró solidez pese a un incidente curioso: un pájaro se coló en la toma de aire de su Alpine, obligando a una pausa no planificada. Su único error fue un leve despiste en la grava, pero logró mantenerse por delante de figuras como Checo Pérez (20°), quien sufrió un trompo y la pérdida de un espejo en su Cadillac. “Estoy teniendo mucho freno de motor, tuve uno masivo ahí“, admitió el mexicano, que quedó a 6 segundos de Leclerc.
El circuito de Albert Park, conocido por su bajo porcentaje de frenada (solo el 8% del tiempo de vuelta), puso a prueba la gestión energética de los nuevos monoplazas. Aquí, los pilotos deben dominar el freno motor en rectas para compensar la falta de recuperación de energía, un desafío que varios no lograron resolver. Alexander Albon (Williams) tuvo que abandonar su auto a 10 minutos del final, mientras que el debutante Arvid Lindblad (Racing Bulls) sorprendió al terminar 5° tras superar los problemas iniciales con su unidad.
Ferrari vs. Red Bull: ¿El duelo del año?
Leclerc lideró la sesión con un tiempo de 1m20s736, seguido de cerca por Max Verstappen (Red Bull) y el joven Isack Hadjar. La escudería italiana, que en los tests de pretemporada mostró consistencia en vueltas largas, parece haber dado un salto cualitativo. En cambio, Red Bull —campeona en 2025— aún ajusta su nuevo motor híbrido, que en Bahréin mostró retrasos de hasta 10 segundos en las largadas por la eliminación del MGU-H (generador que aceleraba el turbo).
“No tengo potencia. Estoy tratando, pero no tengo acelerador“, alertó Oscar Piastri (McLaren) por radio, reflejando los problemas de fiabilidad que afectaron a varios equipos. McLaren, campeón defensor, apareció descolocado: Norris terminó 16° (a 3,5 segundos de Leclerc) y se bajó del auto antes de tiempo, mientras Piastri —quien en 2025 ganó 3 carreras— apenas logró el 6° puesto.
Cadillac y Aston Martin: los grandes ausentes
El regreso de Cadillac a la F1 —con Checo Pérez y Valtteri Bottas— fue accidentado. Pérez, que en 2025 había quedado 3° en el campeonato, terminó 20° y admitió problemas con la vibración del auto. Bottas, quien volvió tras un año como reserva en Mercedes, no superó el 21° lugar. Peor aún fue el desempeño de Aston Martin: Alonso ni siquiera giró, y su compañero, Lance Stroll, quedó 22°, a 7 segundos del líder.
“Creo que tenemos una mejora en el motor, pero hay que trabajar en la fiabilidad“, había dicho Colapinto en declaraciones a ESPN antes de la sesión. Su performance, aunque modesta, contrastó con la de otros equipos: Haas (con Nico Hülkenberg) rodó poco, mientras Audi —ex Sauber— mostró signos de adaptación a los nuevos reglamentos.
Tecnología y regulaciones: el desafío invisible
El Albert Park es el primer circuito de la temporada con límite reducido de recuperación energética (8 MJ por vuelta, frente a los habituales 8,5 MJ). Esto obliga a los pilotos a usar técnicas como levantar el pie antes de frenar para ahorrar combustible y recargar la batería. Además, las transmisiones televisivas estrenarán mini sectores en los cronómetros, una herramienta probada en pretemporada que permitirá analizar el rendimiento en tramos específicos de la pista.
La eliminación del MGU-H —clave en las largadas— añade incertidumbre. En los tests de Bahréin, algunos autos tardaron hasta 10 segundos en responder al acelerador, aumentando el riesgo de colisiones en cadena. “Es como manejar un auto de los 90 con turbo lag“, comparó un ingeniero de Red Bull.
La segunda sesión de entrenamientos, programada para las 2 AM (hora argentina) de este viernes, será clave para ajustar estrategias. La carrera, a 58 vueltas, se disputará el domingo a la 1 AM, con transmisión en vivo por Disney+ y Fox Sports.
¿Podrá Colapinto escalar posiciones en un circuito donde la gestión energética vale más que la potencia pura? ¿Logrará Ferrari mantener su ventaja frente a un Red Bull que aún no muestra su verdadero potencial? Australia ya dejó claro que 2026 será una temporada de sorpresas.
El fantasma de 2014: Cuando Ferrari dominó en Australia y luego se desplomó
El 1-2 de Ferrari en los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Australia ha revivido recuerdos de 2014, la última vez que la escudería italiana arrancó la temporada con un dominio tan claro en este mismo circuito. Entonces, Fernando Alonso lideró la primera sesión con un tiempo de 1m31s840, seguido por su compañero Kimi Räikkönen, mientras Red Bull —campeona en 2013— luchaba con los nuevos motores V6 turbo híbridos. Sin embargo, aquel arranque prometedor se esfumó: Ferrari terminó la temporada sin victorias y en 4° lugar del campeonato de constructores, su peor resultado desde 1993.
El paralelo con 2026 es inquietante. En 2014, el equipo de Maranello también había brillado en los tests de pretemporada, pero problemas crónicos con el consumo de combustible y la fiabilidad del motor (el 059/3, que sufría sobrecalentamiento) los relegaron. Ese año, el auto tenía un defecto de diseño en el turbo que limitaba su potencia en rectas, algo similar a lo que hoy se rumorea sobre el SF-26: fuentes en el paddock señalan que su unidad híbrida actual podría estar sacrificando durabilidad por rendimiento puro, un riesgo calculado que en 2014 les costó caro.
Otro dato revelador: en 2014, el piloto que más vueltas completó en esos primeros entrenamientos en Australia fue Jules Bianchi (Marussia), con 31 giros, mientras los Ferrari apenas superaron las 20 vueltas cada uno. Hoy, Colapinto (25 vueltas) y Gasly (22) superaron a los pilotos de la escudería líder, pero la historia sugiere que el kilometraje en esta fase es clave. En 2014, Mercedes —que había sido discreta en Melbourne— arrasó con 16 victorias en 19 carreras ese año.
¿Repetirá Ferrari el error de confiar en un inicio engañoso?
El circuito de Albert Park, con su bajo desgaste de neumáticos y pocas zonas de frenada intensa, suele favorecer a autos con buena tración inicial, pero oculta debilidades en degradación de gomas y eficiencia energética. Si Ferrari no resuelve sus fantasmas del pasado —como el sobrecalentamiento en largas tiradas que ya mostró en Bahréin—, su ventaja en Australia podría ser tan efímera como la de 2014, cuando Alonso pasó de liderar el viernes a abandonar en la tercera vuelta del domingo por un fallo eléctrico. La pregunta no es si Leclerc puede ganar aquí, sino si su auto aguantará hasta Abu Dabi.