Colapinto en China: homenaje a Boca y el desafío de Alpine en el GP
Pasión xeneize: Franco Colapinto llegó a Shanghái con un gesto que emocionó a los hinchas de Boca y marcó su identidad antes del GP de China.
“El fútbol me apasiona, amo el deporte y sobre todo soy bostero”. La frase es de Franco Colapinto, el piloto argentino que en 2026 afronta su primera temporada completa en la Fórmula 1 con Alpine. Mientras el mundo del automovilismo analiza su desempeño en Australia, el joven de 21 años —nacido en Pilar, Buenos AiresBoca Juniors trasciende las fronteras. Tras competir en el Gran Premio de Australia, donde finalizó decimocuarto, Colapinto aterrizó en Shanghái para la segunda fecha del calendario y lo hizo con un símbolo inconfundible: una gorra piluso con los colores y el escudo del Xeneize.
El gesto no pasó desapercibido. En el área de llegadas del aeropuerto, el piloto fue recibido por aficionados asiáticos que lo esperaban para sacarse fotos y conseguir autógrafos. La escena recordó a su llegada al GP de Australia, donde ya había lucido una visera de Boca mientras compartía mate con la prensa —otra de sus tradiciones argentinas, junto a las empanadas, como confesó en diciembre a la revista GQ España. Su pasión por el club de la Ribera es tan conocida que hasta el presidente xeneize, Juan Román Riquelme, lo felicitó públicamente en 2023 por su ascenso a la F1.
El GP de China —que se disputará entre el 13 y 15 de marzo— llega en un momento clave para Alpine. El equipo francés sumó apenas un punto en Melbourne gracias al décimo puesto de Pierre Gasly, mientras que Colapinto quedó fuera de la zona de puntuación. Sin embargo, el ambiente en la escudería es de cauteloso optimismo. Flavio Briatore, asesor del equipo, compartió un mensaje en Instagram tras la carrera australiana: “Buen trabajo de Alpine al comenzar el campeonato con un punto. Conocemos nuestras debilidades y seguiremos esforzándonos para corregirlas. Estamos listos para el desafío en China”.
El circuito de Shanghái —con sus 5,451 km y 16 curvas— pondrá a prueba a los monoplazas, especialmente porque este fin de semana incluirá el formato sprint. Esto reduce las sesiones de entrenamiento a una única práctica libre, lo que obliga a los equipos a afinar sus estrategias al máximo. Para los fanáticos argentinos, el horario será un desafío: por el desfase de +11 horas, las sesiones se transmitirán de noche. Colapinto, sin embargo, tiene un objetivo claro: sumar sus primeros puntos en la temporada y honrar el apoyo de los hinchas que lo siguen desde Argentina y ahora también desde Asia.
El piloto ya demostró en categorías inferiores que sabe remontar: en 2023, en la Fórmula 2, logró 4 victorias y 3 poles antes de dar el salto a la F1. ¿Podrá repetir esa regularidad en un circuito tan exigente como Shanghái, donde la última carrera se disputó en 2019?
Shanghái 2019 vs. 2024: El circuito que Colapinto nunca corrió y los fantasmas de Alpine
El Circuito Internacional de Shanghái no es un terreno neutral para Franco Colapinto: es una incógnita técnica. El argentino, que debutó en la F1 este año, nunca compitió aquí en ninguna categoría, a diferencia de otros pilotos como Lando Norris (que corrió en F2 en 2018) o Charles Leclerc (ganador en F2 en 2017). Pero el verdadero desafío no es solo la falta de experiencia del piloto, sino el historial de Alpine en este trazado: en la última edición del GP de China, en 2019, el equipo (entonces llamado Renault F1) terminó fuera de los puntos con Nico Hülkenberg (P12) y Daniel Ricciardo (P7, pero con un coche que luego sería descalificado por irregularidades técnicas).
El dato clave es que, desde entonces, el circuito sufrió modificaciones en el asfalto y las zonas de escape, según informes de la FIA en 2023. Esto suma presión a un equipo que ya llega con problemas: en los tests de pretemporada en Bahrein, Alpine registró un déficit de 0.8 segundos por vuelta respecto a los top 5 (Red Bull, Mercedes, Ferrari), según telemetrías de Motorsport.com. Además, el formato sprint —con solo una sesión de libres— limita el margen para ajustar el A524, el monoplaza que en Australia mostró problemas de subviraje en curvas lentas, como la Turn 6 de Shanghái, una horquilla donde en 2019 se registraron 3 de los 5 adelantamientos clave de la carrera.
Para Colapinto, la referencia más cercana es su actuación en Yas Marina 2023 (F2), donde remontó del P12 al P5 en un circuito con características similares (asfalto abrasivo, zonas de frenada largas). Pero hay un precedente oscuro: en la Fórmula 3 Asiática 2020, otro argentino, Nazim Azman, sufrió un accidente múltiple en la curva 1 de Shanghái por un error en la estrategia de neumáticos. Alpine ya anunció que probará en China los compuestos C3-C4 (duros y medios), los mismos que en 2019 llevaron a Sebastian Vettel (Ferrari) a una degradación del 30% mayor de lo previsto.
La apuesta de Briatore: ¿Repetirán el error de 2019?
Flavio Briatore, el asesor de Alpine, tiene un historial controvertido en Shanghái: en 2009, como director de Renault, ordenó una estrategia agresiva con dos paradas que dejó a Fernando Alonso fuera de los puntos. Ahora, con un coche menos competitivo y un piloto novato, la pregunta es si arriesgarán con Colapinto en la sprint race —donde en 2019 el 70% de los pilotos que partieron con neumáticos medios abandonaron antes de la vuelta 10— o si priorizarán la supervivencia para sumar puntos el domingo. La gorra de Boca puede ser su amuleto, pero los datos dicen que el verdadero talismán será evitar la curva 1 en la primera vuelta.