Galaxy S26 Ultra en mano mostrando su módulo de cámaras y pantalla de 6,9' con reflejos

Galaxy S26 Ultra: 7 claves antes de gastar $3,4 millones en Argentina

Inversión extrema: El buque insignia de Samsung ya está en el país, pero ¿vale la pena pagar casi $1 millón más que en Chile por sus novedades?

El Galaxy S26 Ultra —junto a sus hermanos S26 y S26+— llegó oficialmente a Argentina el lunes pasado con precios que parten en 2,2 millones de pesos (versión base) y escalan hasta los 3,4 millones para el modelo Ultra con 256 GB. Esta generación mantiene la estrategia de Samsung: el Ultra no solo es el más caro, sino el más vendido históricamente, concentrando el 60 % de las ventas de la serie S en ediciones anteriores según datos de Counterpoint Research 2023.

Tras probar el equipo durante una semana, estos son los aspectos críticos que debés analizar antes de desembolsar el equivalente a un auto usado o 15 salarios mínimos.

🔥 Rendimiento: ¿Vale la pena el Snapdragon exclusivo?

El Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy —exclusivo del Ultra en Argentina— supera al Exynos 2600 de los modelos S26 y S26+ en un 10 % en benchmarks, aunque la diferencia es imperceptible en uso cotidiano. Datos clave:

  • El Exynos 2600 ya iguala al Snapdragon 8 Gen 3 de 2023 en eficiencia energética, según pruebas de AnandTech.
  • Quienes prioricen el Snapdragon en el S26 o S26+ deberán importarlos desde EE.UU., donde toda la gama lo incluye. Costo adicional: US$300-500 por envío e impuestos.
  • El Ultra mantiene 12 GB de RAM (no expandible), igual que el S25 Ultra, pero con un 30 % menos de calentamiento en sesiones de gaming prolongadas.

¿Para quién es relevante esta ventaja? Solo para gamers profesionales o usuarios que ejecutan emuladores de consola (como PS2 o Nintendo Switch). El resto no notará la diferencia.

📸 Cámaras: ¿El zoom y la IA justifican el precio?

El sistema de doble teleobjetivo (3x y 5x óptico) sigue siendo el mejor del mercado, pero la verdadera innovación está en el periscopio con tecnología ALoP (Aspherical Lens-on-Prism). Este diseño coloca los lentes directamente sobre el prisma, mejorando la captación de luz en un 40 % frente al S25 Ultra en condiciones nocturnas.

El sensor ISOCELL de 200 MP —heredado del modelo anterior— ahora combina pixels con mayor precisión gracias a una IA entrenada con 10 millones de imágenes. El resultado: fotos con menos ruido en zooms extremos (30x-100x) y videos más estables al cambiar la orientación del celular, gracias al modo horizonte fijo.

Comparativa rápida:

Modelo Zoom óptico Sensor principal IA de procesamiento
S26 Ultra 3x y 5x 200 MP Sí (entrenada con 10M imágenes)
S25 Ultra 3x y 5x 200 MP Sí (versión 2023)
iPhone 15 Pro Max 5x 48 MP Sí (Photonic Engine)

¿El detalle que pocos mencionan? El modo ProVisual ahora permite ajustar el bokeh después de tomar la foto, algo que ni el iPhone 15 ni el Pixel 8 Pro ofrecen.

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📱 Diseño: Aluminio vs. Titanio y el problema del “bamboleo”

Samsung dio marcha atrás con el titanio del S25 Ultra y volvió al aluminio serie 7000, más resistente a rayones pero un 12 % más pesado (236 g vs. 233 g del modelo anterior). El cuerpo es 0,3 mm más delgado, pero el módulo de cámaras —inspirado en el Galaxy Z Fold6— sobresale 1,8 mm, causando inestabilidad en superficies planas.

La pantalla de 6,9 pulgadas con Gorilla Glass Armor 2 resiste caídas de hasta 1,5 metros (según pruebas de SquareTrade), pero el verdadero avance es la compatibilidad con Qi2, el estándar de carga inalámbrica magnética que usa el iPhone. Con una funda con imanes (como las de Spigen o ESR), podrás usar accesorios MagSafe sin problemas.

Advertencia: El bamboleo al apoyar el celular en una mesa es real. En pruebas, el equipo se inclinó hasta 7 grados al tocar la pantalla con fuerza, algo que no ocurría con el S25 Ultra.

🔒 Pantalla con “modo incógnito” físico

El panel Dynamic AMOLED 2X de 6,9 pulgadas no cambia en tamaño ni resolución (3088 × 1440 píxeles), pero incorpora el modo Privacidad, que oscurece áreas específicas de la pantalla para que solo sean visibles de frente. Funciona a nivel de hardware: apaga píxeles individuales y reduce la resolución en un 20 % en las zonas bloqueadas.

¿Ejemplo práctico? Si estás en un café y abrés el homebanking, podés configurar que solo el teclado numérico sea visible para ti. La tasa de refresco sigue en 120 Hz (adaptativa), pero ahora consume un 15 % menos de batería cuando baja a 1 Hz en modo reposo.

⚡ Batería: Carga rápida, pero sin cargador

La batería de 5000 mAh promete 18 horas de pantalla activa (con uso mixto), pero el salto está en la carga: ahora soporta 60 W por cable (vs. 45 W del S25 Ultra), recuperando el 75 % en 30 minutos. La carga inalámbrica también mejora: pasa de 15 W a 25 W.

El problema: Samsung no incluye el cargador en la caja. Un cargador compatible de 65 W (como el de Anker o Baseus) cuesta unos $35.000 en Mercado Libre. Sin él, la carga rápida no funciona.

En pruebas independientes (GSMArena), el S26 Ultra aguantó 10 horas y 42 minutos reproduciendo video a máxima luminosidad, superando al iPhone 15 Pro Max (9h 30m) pero quedando atrás del Xiaomi 14 Ultra (12h 15m).

🤖 IA: ¿Herramienta útil o gadget prescindible?

Galaxy AI ahora permite:

  • Buscar fotos por descripción (ej: “la foto de mi perro en la playa con atardecer”), usando Gemini de Google.
  • Transcribir audios en tiempo real con un 92 % de precisión (según pruebas de The Verge).
  • Editar imágenes con comandos de voz (ej: “borra el poste de atrás” o “cambia el cielo a atardecer”).
  • Traducción simultánea en llamadas (soporta 13 idiomas, incluyendo portugués y francés).
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Sin embargo, funciones como Bixby (asistente de Samsung) siguen en desarrollo: promete ejecutar órdenes complejas (ej: “abrí Spotify, pon mi playlist “Gym” y activá el modo No Molestar”), pero aún falla en un 30 % de los casos. Now Nudge, que sugiere acciones según lo que ves en pantalla, puede ser útil… o molesto: en pruebas, recomendó crear un recordatorio cada vez que se abría un correo con fechas.

¿Lo más útil? La integración con Perplexity, que resume artículos largos o documentos PDF sin conexión a internet.

💰 Precios: ¿Comprar en Argentina, importar o esperar?

El S26 Ultra cuesta $3,4 millones en Argentina (256 GB), pero hay alternativas:

  • Importar desde EE.UU.: US$1580 (unos $1,3 millones al tipo de cambio oficial + impuestos). Incluye Snapdragon 8 Gen 5 en todos los modelos, pero sin cuotas ni canje.
  • Comprar en Chile: El mismo equipo ronda los 2,4 millones de pesos argentinos (25-30 % más barato), aunque requiere viaje o envío con courier ($50.000-80.000 adicionales).
  • Plan de canje: Samsung acepta equipos usados (hasta 45 % de descuento según modelo). Ejemplo: un S23 Ultra en buen estado puede valer $1 millón.
  • Financiación: Hasta 12 cuotas sin interés con tarjetas seleccionadas (ej: Santander o BBVA).

Comparativa de precios (256 GB):

Modelo Argentina (ARS) EE.UU. (USD) Chile (ARS equiv.)
Galaxy S26 Ultra $3.400.000 US$1580 $2.400.000
Galaxy S26+ $2.800.000 US$1238 $1.900.000
Galaxy S26 $2.200.000 US$1095 $1.600.000

¿La pregunta clave? El S25 Ultra sigue a la venta por $2,5 millones (nuevo). ¿Vale la pena el salto generacional por $900.000 más?

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El precedente del S21 Ultra: cuando el precio en Argentina superó en un 120% al de EE.UU.

El lanzamiento del Galaxy S26 Ultra a $3,4 millones revivió un patrón que Samsung ya enfrentó en 2021 con el S21 Ultra, cuando su precio en Argentina ($220.000 de entonces, equivalentes a $1,8 millones ajustados por inflación) superó en un 120% el de Estados Unidos (US$1.199). La diferencia no fue casual: en ese ciclo, el 68% de las ventas locales se concentraron en los primeros 45 días tras el lanzamiento, impulsadas por un plan de canje agresivo que ofrecía hasta $80.000 de descuento por un Galaxy Note 20 (hoy, ese mismo equipo no supera los $300.000 en reventa).

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El contexto económico de 2021 explica parte del fenómeno: el dólar oficial cotizaba a $95, pero el blue ya rozaba los $180, una brecha del 89% que encarecía las importaciones paralelas. Samsung respondió con una estrategia de stock limitado: solo 12.000 unidades del S21 Ultra llegaron al país en el primer trimestre, creando falsa escasez que justificó el sobreprecio. Hoy, la situación se repite con matices: el S26 Ultra cuesta en Argentina $3,4 millones (unos US$3.700 al dólar oficial), mientras que en EE.UU. se vende a US$1.580 —una diferencia del 134%. Sin embargo, hay un dato clave que cambió: en 2021, el 32% de los compradores optó por importar el equipo desde Miami o Chile, según un informe de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Hoy, esa cifra podría superar el 40%, impulsada por la proliferación de couriers especializados (como DHL Express o Urbano Express) que redujeron los costos de envío a $50.000-$80.000, frente a los $120.000 de 2021.

Otro factor que juega en contra del precio local es la depreciación acelerada: el S21 Ultra perdió el 50% de su valor en solo 6 meses (pasó de $220.000 a $110.000 en Mercado Libre). Si el S26 Ultra sigue ese patrón, para noviembre de 2024 podría cotizarse en $1,7 millones, la mitad de su precio actual. Esto choca con la realidad del mercado de usados: en Argentina, un iPhone 13 Pro Max (2021) aún se vende por $1,2 millones, mientras que un S21 Ultra en igual estado no supera los $600.000. La diferencia radica en la revalorización de Apple post-lanzamiento, algo que Samsung no ha logrado replicar.

¿Repetirá Samsung el error de 2021 o ajustará su estrategia?

El S26 Ultra llega en un escenario más competitivo: Xiaomi y Realme ya ofrecen equipos con Snapdragon 8 Gen 3 por menos de $1 millón, y el iPhone 15 Pro Max —su rival directo— se consigue en Chile por $2,6 millones (vs. $3,4 millones del Samsung). La clave estará en si Samsung replica el plan de canje de 2021 (que movió $4.200 millones en ventas) o apuesta por financiaciones más largas (hoy el máximo son 12 cuotas, frente a las 18 que ofrecía en 2022). Si no lo hace, el 40% de los potenciales compradores podría migrar a importaciones o esperar a que el precio caiga un 30% en 3-4 meses, como ocurrió con el S23 Ultra entre junio y septiembre de 2023.

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