Bandera de Israel y Líbano sobre mapa de Oriente Medio con reloj marcando 10 días de tregua

¡Alto el fuego histórico! Trump logra tregua de 10 días entre Israel y Líbano

Tregua inesperada: Trump anuncia un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano, tras décadas de tensión y solo horas después de negociaciones en Washington.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado este jueves un acuerdo de tregua entre Israel y Líbano, que entrará en vigor a partir de la medianoche de este viernes (00:00 hora local). El pacto, logrado tras conversaciones que Trump calificó como “excelentes“, marca un hito: es la primera vez en 34 años que representantes de ambos países se reúnen bajo mediación estadounidense.

“Acabo de mantener conversaciones excelentes con el presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu“, declaró Trump en un mensaje difundido en redes sociales. Según el mandatario, ambos líderes acordaron “trabajar por la paz“, un objetivo que, aseguró, se concretó gracias a la intervención de su equipo, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente, JD Vance.

La tregua comenzará a las 17:00 (hora de Washington), equivalente a la medianoche en Oriente Medio. Trump subrayó que este acuerdo es el décimo conflicto internacional que resuelve su administración, tras afirmar haber mediado en nueve guerras previas. Además, invitó a Aoun y Netanyahu a la Casa Blanca para consolidar el diálogo: “Las dos partes quieren la paz, y creo que llegará pronto“.

Líbano celebra el alto el fuego, pero exige el fin de la ocupación

El primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el acuerdo como una “exigencia fundamental” por la que su país ha luchado “desde el primer día de la guerra”. En un mensaje en redes, Salam rindió homenaje a los “mártires caídos” y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y los más de 200.000 desplazados —cifra estimada por la ONU desde el inicio del conflicto en 2024—. “Rezo para que puedan regresar a sus hogares lo antes posible“, añadió.

Salam agradeció los esfuerzos de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, Francia y los países árabes, como Arabia Saudí, Egipto, Qatar y Jordania. Este apoyo regional es clave: en 2023, una iniciativa similar fracasó por la falta de consenso entre las potencias suníes y chiíes de la zona.

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Netanyahu rechaza retirar tropas: “Permaneceremos en Líbano”

Mientras Beirut aplaude la tregua, Israel mantiene su postura intransigente. Netanyahu confirmó en un vídeo que acepta el alto el fuego, pero advirtió: “No nos iremos“. El primer ministro israelí insistió en que sus fuerzas permanecerán en una “zona de seguridad cerrada“, que abarca desde el mar Mediterráneo hasta los montes Dov y Hermón, cerca de la frontera con Siria.

“Hemos alterado radicalmente el equilibrio de fuerzas en Líbano”, afirmó Netanyahu, quien condicionó cualquier avance en las negociaciones al desmantelamiento de Hezbolá, el grupo armado respaldado por Irán. Esta demanda choca con la posición de Beirut, que exige primero la retirada israelí de su territorio.

La oposición israelí no tardó en criticar el acuerdo. Yair Lapid, líder del partido Yesh Atid, tachó la tregua de “insuficiente“: “El conflicto solo terminará cuando eliminemos la amenaza sobre los asentamientos del norte”, declaró. Lapid prometió que, de llegar al poder, su gobierno actuaría con “fuerza permanente“.

Contexto: ¿Por qué este acuerdo es histórico?

Este alto el fuego rompe un ciclo de violencia que se remonta a 1982, cuando Israel invadió Líbano para expulsar a la OLP. Desde entonces, los conflictos se han sucedido:

  • 2006: Guerra de 34 días entre Israel y Hezbolá, con más de 1.200 muertos (mayoría libaneses).
  • 2020: Enfrentamientos en la frontera tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani.
  • 2024: Escalada actual, con bombardeos israelíes en Beirut y ataques de Hezbolá a Galilea.

La tregua actual es la primera que incluye una reunión directa entre delegaciones de ambos países desde 1991. Sin embargo, el principal obstáculo sigue siendo Hezbolá, cuyo arsenal —estimado en 150.000 cohetes por el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel— amenaza con reavivar el conflicto.

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¿Qué sigue? Tres escenarios posibles

Expertos consultados por En Foco Hoy señalan tres rutas:

  1. Diálogo prolongado: Si ambas partes cumplen la tregua, podrían abordar el desarme de Hezbolá y la delimitación fronteriza (en disputa desde 2020).
  2. Estancamiento: Israel podría usar la tregua para consolidar su presencia en el sur de Líbano, como hizo tras la guerra de 2006.
  3. Nuevo conflicto: Hezbolá ha advertido que responderá si Israel no se retira. En 2023, un ataque similar desencadenó una semana de bombardeos.

La clave estará en Washington. Trump ha prometido enviar a su equipo —incluido el jefe del Estado Mayor, Dan Caine— para supervisar el proceso. Pero con elecciones en EE.UU. en noviembre, el tiempo apremia.

Mientras el mundo observa, una pregunta urge: ¿Será este alto el fuego el inicio de una paz duradera, o solo un respiro antes de la próxima escalada?

El precedente olvidado: Cuando EE.UU. fracasó en mediaciones similares (1996 y 2000)

El acuerdo anunciado por Trump evoca dos intentos fallidos de Washington en los 90, cuando Bill Clinton intentó —sin éxito— imponer treguas entre Israel y Líbano. Ambos casos revelan patrones que hoy podrían repetirse: promesas incumplidas, actores externos (Irán y Siria) sabotearon los pactos, y la falta de un mecanismo de verificación independiente llevó al colapso en menos de 6 meses.

En abril de 1996, Clinton logró un “Acuerdo de Entendimiento” tras la operación israelí “Uvas de la Ira“, que dejó 175 civiles muertos en un bombardeo a un campamento de la ONU en Qana (Líbano). El pacto, mediado por el entonces secretario de Estado Warren Christopher, incluía: 1) Cese de ataques a civiles, 2) Retirada israelí de zonas pobladas, y 3) Despliegue de observadores de la ONU. Sin embargo, Hezbolá —excluido de las negociaciones— rechazó el texto y reinició los ataques en julio de 1996, usando cohetes Katyusha contra el norte de Israel. Para septiembre, el acuerdo era letra muerta.

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Cuatro años después, en mayo de 2000, Clinton intentó nuevamente una tregua tras la retirada unilateral israelí del sur de Líbano, ordenada por el primer ministro Ehud Barak. El plan, conocido como “Línea Azul“, buscaba demarcar la frontera con ayuda de la ONU. Pero Siria —aliada de Hezbolá— presionó a Beirut para boicotear el proceso, mientras Irán suministró misiles Fajr-3 (alcance de 43 km) al grupo chií. En octubre de 2000, Hezbolá secuestró a tres soldados israelíes en la zona desmilitarizada, desencadenando una nueva espiral de violencia. El entonces jefe de la ONU, Kofi Annan, calificó el episodio como un “fracaso colectivo de la diplomacia preventiva“.

Hoy, tres factores diferencian el escenario:

  • Hezbolá tiene 10 veces más armamento: En 2000, disponía de unos 13.000 cohetes; hoy, Israel estima su arsenal en 150.000 proyectiles, incluyendo misiles de precisión M600 (alcance de 250 km).
  • Irán está más cerca geográficamente: Desde 2011, Teherán ha establecido una “ruta terrestre” a través de Irak y Siria para abastecer a Hezbolá, reduciendo el tiempo de reabastecimiento de semanas a días.
  • Trump carece de aliados regionales fuertes: En 1996, Clinton contó con el apoyo de Hafez al-Ásad (Siria) y Hosni Mubarak (Egipto). Hoy, Bashar al-Ásad está aislado y Egipto prioriza su crisis económica.

¿Repetirá la historia su guión en 10 días?

El cronómetro ya corre: las treguas de 1996 y 2000 duraron 90 y 120 días respectivamente antes de colapsar. Esta vez, el plazo es de solo 10 días, y Hezbolá ha advertido que no aceptará “imposiciones“. El secretario general del grupo, Hassan Nasrallah, declaró en 2023 que cualquier acuerdo sin la retirada israelí total sería “un papel mojado“. Mientras, en Tel Aviv, el ministro de Defensa Yoav Gallant ha ordenado mantener los F-35 en estado de alerta. La pregunta no es si habrá violaciones del alto el fuego, sino quién disparará primero —y qué excusa usará.

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