EN VIVO: Met Gala 2026 arde con polémica por Bezos y looks revolucionarios
Alfombra en llamas: La Met Gala 2026 rompe récords entre protestas por Bezos y vestuarios que desafían el arte.
La Met Gala 2026: entre el boicot a Bezos y la revolución de la moda como arte

Lauren Sánchez (izq.), junto a Anna Wintour, Emma Chamberlain y Cara Delevingne, marca el inicio de la Met Gala 2026 este 4 de mayo en Nueva York, un evento que ya recaudó US$42 millones para el Costume Institute, según confirmó el director Max Hollein. La cifra supera en un 15% la recaudación de 2025, consolidando su estatus como el evento benéfico más lucrativo del mundo de la moda.
Mientras las celebridades desfilan por la alfombra roja del Metropolitan Museum of Art, la edición de este año está eclipsada por la polémica: Jeff Bezos y Lauren Sánchez asumen la presidencia honorífica, un movimiento que desencadenó llamadas al boicot. Críticos argumentan que la participación del magnate de Amazon —cuya fortuna supera los US$200.000 millones— contradice el espíritu artístico del evento, vinculado a la exposición “Costume Art”, que explora el cuerpo como lienzo. ¿Puede el arte convivir con los símbolos del capitalismo más controvertido?
El código de vestimenta, “La moda es arte”, invitó a los asistentes a convertir sus looks en declaraciones vivas. Pero más allá de las prendas, la pregunta subyacente es inevitable: ¿Esta gala reflejará la creatividad o la hipocresía de una industria que celebra la exclusividad?
Recaudación récord: US$42 millones en una noche de lujo y controversia

El Instituto del Traje batió su propio récord con US$42 millones recaudados, fondos que financiarán las nuevas galerías Condé M. Nast, un espacio permanente dedicado a la moda como disciplina artística. Hollein destacó que este monto —equivalente al presupuesto anual de algunos museos europeos— permitirá digitalizar 50.000 piezas históricas de su colección, incluyendo vestuarios de los siglos XVIII al XXI.
Sin embargo, la sombra de Bezos planea sobre el logro: Amazon, su imperio, ha sido acusado de explotación laboral en sus almacenes, donde los empleados denuncian jornadas de hasta 12 horas sin pausas adecuadas. La paradoja es evidente: mientras la gala celebra el arte, su anfitrión encarna las tensiones del trabajo precario en la era digital.
K-Pop domina la alfombra: Karina (AESPA) y Lisa (BLACKPINK) roban miradas
La estrella de AESPA, Karina, irrumpe con un vestido etéreo de tul blanco y una capa negra que evoca los contrastes del arte barroco. Minutos después, Lisa de BLACKPINK desafía los cánones con un diseño transparente de Alexander McQueen, coronado por una cola que mide 3 metros de largo. Ambas representan el poder asiático en una gala donde, históricamente, solo el 12% de los asistentes han sido de origen no occidental (datos de 2023).
El K-Pop no solo llega para quedarse: redefine los estándares. En 2025, el grupo NEWJEANS fue el primero en llevar coreografías a la alfombra roja. Este año, la apuesta es clara: la moda ya no es estática; es performance.
Lauren Wasser: las piernas doradas que desafían el canon de belleza

Lauren Wasser, modelo y activista, pisó la alfombra con sus icónicas prótesis doradas, un símbolo de resistencia tras perder ambas piernas por el Síndrome de Shock Tóxico en 2012. Su presencia no es casual: en 2023, solo el 0,5% de los asistentes a la Met Gala tenían discapacidades visibles. Wasser, quien ha desfilado para Rihanna”s Savage X Fenty, exige una pregunta incómoda: ¿Por qué la moda alta costura sigue ignorando a los cuerpos no normativos?
Naomi Osaka: el vestido que grita “reina del tenis y del glamour“
La ex número 1 del tenis mundial, Naomi Osaka, llegó con un vestido blanco de Robert Wun que pesa 8 kilos, acompañado por guantes con uñas de 15 centímetros. El look, inspirado en las geishas futuristas, rinde homenaje a sus raíces japonesas y haitianas. Osaka, quien ganó 4 Grand Slams antes de retirarse en 2025, usa la moda como extensión de su activismo: en 2020, llevó máscaras con nombres de víctimas de violencia racial a sus partidos.
Lauren Sánchez: sin Bezos, pero con el peso de su apellido

La esposa del magnate posó sin Jeff Bezos, pero su sola presencia reavivó el debate. Sánchez, expresentadora de Fox News, lució un vestido de Ralph Lauren valorado en US$50.000, según fuentes cercanas al diseñador. La ausencia de Bezos —quien evitó la alfombra roja— no calmó las críticas: en las redes, el hashtag #BoycottMetGala2026 acumuló 1,2 millones de menciones en menos de 24 horas.
El contraste es brutal: mientras Sánchez celebra el arte, los trabajadores de Amazon en Alabama y California llevan 6 meses en huelga por salarios justos. ¿Puede el lujo convivir con la explotación?
Maluma: el latino que conquista el Met sin miedo al riesgo
El colombiano Maluma llegó con un traje de Balmain que combina cuero negro y cristales de Swarovski, un guiño a su álbum “Don Juan” (2023), que vendió 3 millones de copias. Su asistencia marca un hito: es el tercer artista latino en ser invitado como copresidente en la historia del evento, después de Shakira (2019) y Bad Bunny (2024).
Cara Delevingne y el regreso de las it girls que rompen moldes

Cara Delevingne, Ashley Graham y La La Anthony lideraron la primera ola de llegadas. Delevingne, quien en 2022 reveló su lucha contra la depresión y el abuso de sustancias, optó por un look andrógino de Saint Laurent, con un corsé que simula una armadura. Graham, pionera en la inclusión de tallas grandes en pasarelas, llevó un vestido de Christian Siriano que celebra sus curvas. ¿Estamos ante una nueva era donde la vulnerabilidad es el mayor statement?
Anna Wintour: la reina indiscutible con un mensaje en plumas turquesa
La editora de Vogue llegó envuelta en una capa de plumas turquesa, diseñada por Chanel. El color, según expertos, es un guiño a la exposición de Van Gogh que inspira la decoración del evento. Wintour, quien lleva 34 años al frente de la gala, enfrentó este año su mayor crisis de imagen: más de 200 empleados de Condé Nast firmaron una carta interna pidiendo su renuncia por falta de diversidad en las portadas de la revista.
Beyoncé, Venus Williams y Nicole Kidman: el trío de poder que copreside la noche
Por primera vez en una década, Beyoncé regresa al Met. Lo hace como copresidenta, junto a la leyenda del tenis Venus Williams —quien en 2026 cumple 25 años de su primer título en Wimbledon— y la actriz Nicole Kidman, ganadora del Oscar por “The Hours” (2002). Las tres representan generaciones distintas de influencia: música, deporte y cine, unidas por un denominador común: han usado su plataforma para desafiar sistemas.
Van Gogh inunda la alfombra roja: ¿arte inmersivo o greenwashing cultural?
La decoración, inspirada en los girasoles y cielos estrellados de Van Gogh, sumerge a los invitados en un escenario onírico. Pero detrás del espectáculo, hay cifras que incomodan: el museo gastó US$3 millones en la producción, mientras que su programa de becas para diseñadores emergentes recibió solo US$200.000 en 2025. ¿Es el arte un lujo o un derecho?
La exposición “Costume Art”, vinculada a la gala, promete explorar 500 años de moda, desde los corsés renacentistas hasta los trajes impresos en 3D. Pero en un mundo donde el fast fashion genera 92 millones de toneladas de residuos al año (datos de la ONU), la pregunta final es inevitable:
¿Puede la Met Gala 2026 —con su derroche y sus contradicciones— seguir llamándose un homenaje al arte?
El precedente de 2019: Cuando la Met Gala enfrentó su primera crisis de boicot masivo
La polémica por la presencia de Jeff Bezos en la Met Gala 2026 no es la primera vez que el evento enfrenta llamadas al boicot por vínculos con figuras controvertidas. En 2019, la gala fue sacudida por protestas similares cuando Anna Wintour invitó como copresidenta a Lori Loughlin, actriz envuelta en el escándalo de admisiones fraudulentas en universidades (conocido como *Operation Varsity Blues*). Loughlin y su esposo, el diseñador Mossimo Giannulli, habían pagado US$500.000 en sobornos para asegurar el ingreso de sus hijas a la Universidad del Sur de California (USC), un caso que estalló apenas dos meses antes del evento.
Las reacciones fueron inmediatas: más de 150.000 firmas en Change.org exigieron su exclusión, y diseñadores como Marc Jacobs y Diane von Fürstenberg declararon públicamente que no vestirían a ningún asistente vinculado al escándalo. Aunque Loughlin finalmente canceló su asistencia, el daño a la imagen de la gala fue evidente: la recaudación ese año cayó un 8% respecto a 2018, y marcas como Gucci y Prada redujeron su patrocinio en un 30%. El paralelo con 2026 es innegable: entonces, como ahora, el debate giró en torno a si el arte puede —o debe— separarse de la ética de sus mecenas.
Pero hay una diferencia clave: en 2019, la controversia se centró en un caso judicial en desarrollo; hoy, el foco está en prácticas sistémicas (como las condiciones laborales en Amazon) que trascienden a Bezos como individuo. Esto explica por qué el hashtag #BoycottMetGala2026 ha crecido un 400% más rápido que su equivalente en 2019 (#MetGalaWithoutLori), según datos de Brandwatch.
| Año | Figura polémica | Escándalo asociado | Impacto en la gala |
|---|---|---|---|
| 2019 | Lori Loughlin | Sobornos universitarios (US$500.000) | Caída del 8% en recaudación; 30% menos en patrocinios |
| 2026 | Jeff Bezos | Explotación laboral en Amazon (huelgas de 6 meses) | Hashtag de boicot con 1,2M de menciones en 24h |
¿Un punto de no retorno para la Met Gala?
El caso de 2019 demostró que la gala puede sobrevivir a un escándalo puntual, pero 2026 plantea un desafío existencial: no se trata de un error individual, sino de la compatibilidad entre el lujo y la justicia social en la era de las redes. Si en 2019 las marcas retrocedieron en su apoyo por presión mediática, hoy el riesgo es mayor: generaciones jóvenes —el 68% de los usuarios de TikTok, según Pew Research— exigen coherencia. La pregunta ya no es si la Met Gala puede ignorar estas voces, sino cuánto está dispuesta a perder por no escucharlas.