“Hecho en EE.UU.”: Apple relanza producción local con el Mac mini en 2025
Giro estratégico: Apple apuesta por suelo estadounidense para ensamblar su Mac mini en Houston, reforzando su alianza con la política industrial de Trump.
La multinacional Apple Inc. (AAPL) confirmó este martes que, a partir de finales de 2025, comenzará el ensamblaje de sus computadoras Mac mini de escritorio en instalaciones ubicadas en Houston, Texas, como parte de un plan para revitalizar la manufactura local. Esta decisión se alinea con el programa “Hecho en América” impulsado por el gobierno de Donald Trump, que desde 2017 ha presionado a las empresas tecnológicas para reducir su dependencia de fábricas asiáticas.
El montaje se llevará a cabo en el mismo complejo donde, desde 2023, Apple ya fabrica servidores para centros de datos destinados a potenciar sus sistemas de inteligencia artificial. Además, la compañía anunció que expandirá en 20.000 pies cuadrados sus instalaciones para incluir un centro de capacitación en manufactura avanzada, un movimiento que podría generar cientos de empleos especializados en la región. Houston se convierte así en el segundo polo de producción de Apple en EE.UU., junto a Austin, donde se ensambla el Mac Pro desde 2013.
Históricamente, el 95% de los productos Apple —incluyendo MacBook, iPad y iPhone— se ensamblan en Asia, principalmente en plantas ubicadas en China, Vietnam, Malasia y Tailandia. Sin embargo, el Mac Pro, cuyo volumen de ventas es el más bajo de la línea, ya se producía en Austin, Texas, aunque con múltiples desafíos logísticos y costos elevados. Según informes internos filtrados en 2022, el ensamblaje local encareció el Mac Pro en un 20% respecto a su fabricación en Asia, lo que llevó a Apple a mantener una producción dual: unidades para el mercado estadounidense en Texas y el resto en el extranjero.
El Mac mini, con un precio base de US$599, es uno de los equipos menos demandados de Apple, superado por el MacBook Air y el iMac. No obstante, su bajo costo y capacidad para ejecutar software de inteligencia artificial lo han hecho popular entre desarrolladores y pequeñas empresas. Fuentes cercanas a la compañía, citadas por Bloomberg News, revelaron que Apple prepara una versión actualizada del Mac mini para 2025, equipada con un nuevo chip diseñado internamente, lo que podría impulsar sus ventas.
La estrategia de Apple no incluye, por ahora, la producción local de sus dispositivos estrella: el iPhone y el iPad seguirán fabricándose exclusivamente en Asia. Sin embargo, algunos componentes críticos, como el vidrio reforzado de los iPhone —producido por Corning Inc. en Kentucky—, ya se manufacturan en EE.UU. Este enfoque híbrido le ha permitido a la compañía evitar aranceles del 25% impuestos por la administración Trump a productos tecnológicos importados desde China, un ahorro estimado en más de US$1.200 millones anuales.
La inversión de Apple en manufactura estadounidense asciende a US$600.000 millones, cifra anunciada por el CEO Tim Cook durante una reunión en el Despacho Oval en 2024. En ese encuentro, Cook entregó a Trump dos símbolos de la producción local: un lingote de oro y una pieza de cristal circular, ambos fabricados en fábricas estadounidenses. “Apple está profundamente comprometida con el futuro de la manufactura en EE.UU., y estamos orgullosos de ampliar nuestra huella en Houston con la producción del Mac mini”, declaró Cook en un comunicado.
Críticos, como el senador Bernie Sanders, han cuestionado el alcance real de este movimiento, señalando que se trata más de una maniobra política para ganarse el favor de la Casa Blanca que de un compromiso genuino con la industria local. En 2019, Apple y Trump organizaron un evento mediático para anunciar la producción del Mac Pro en Texas, que terminó envuelto en polémica cuando se supo que la compañía había solicitado —y obtenido— exenciones arancelarias para componentes importados. Esta vez, el lanzamiento del Mac mini se comunicó sin bombo publicitario, mediante un escueto comunicado de prensa.
¿Podrá Apple equilibrar costos y calidad en su apuesta por EE.UU., o terminará priorizando nuevamente la producción asiática? El éxito del Mac mini fabricado en Houston podría definir el futuro de la manufactura tecnológica en el país.
El precedente del Mac Pro: lecciones de una producción local con sobrecostos y exenciones
La decisión de Apple de fabricar el Mac mini en Houston en 2025 revive el fantasma del Mac Pro ensamblado en Austin desde 2013, un proyecto que, pese a su simbolismo político, expuso las grietas de la manufactura tecnológica en EE.UU. Según documentos internos filtrados por The Wall Street Journal en 2022, el ensamblaje del Mac Pro en Texas encareció su producción en un 20% respecto a las plantas asiáticas, un margen que Apple intentó compensar con exenciones arancelarias para 10 componentes clave —entre ellos, la tarjeta lógica (fabricada en China) y el chasis de aluminio (proveniente de Malasia).
El caso más polémico ocurrió en 2019, cuando Apple y la administración Trump organizaron un evento en la planta de Austin para celebrar la producción local del Mac Pro. Sin embargo, solo tres meses después, se reveló que la compañía había solicitado —y obtenido— exenciones por US$250 millones en aranceles para piezas importadas, según registros de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR). Esto significó que, aunque el ensamblaje final era estadounidense, el 70% del valor del producto seguía dependiendo de componentes extranjeros. El senador Elizabeth Warren calificó entonces la operación como un “maquillaje industrial“, mientras que analistas de Goldman Sachs calcularon que, sin esas exenciones, el Mac Pro habría costado US$1.500 más al consumidor.
Otro dato clave: en 2020, Apple redujo la producción del Mac Pro en Austin en un 40% tras detectar defectos en el ensamblaje de las unidades de fuente de alimentación, fabricadas por un proveedor local sin experiencia en estándares de alta gama. La compañía tuvo que enviar 12.000 unidades a reparar en plantas de Foxconn en Shenzhen, un episodio que nunca trascendió públicamente pero que, según fuentes de Nikkei Asia, llevó a Tim Cook a congelar nuevos proyectos de manufactura en EE.UU. hasta 2024.
| Producto | Ubicación | Sobrecosto (vs. Asia) | Exenciones arancelarias (US$) | Incidentes críticos |
|---|---|---|---|---|
| Mac Pro (2013-2025) | Austin, Texas | +20% | 250 millones (2019) | Defectos en 12.000 unidades (2020); reparadas en China |
| Mac mini (2025-) | Houston, Texas | ? | Por definir | Riesgo: dependencia de chips taiwaneses (TSMC) |
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El Mac mini enfrenta un desafío aún mayor que el Mac Pro: su margen de ganancia es un 30% inferior (según estimaciones de Counterpoint Research), lo que deja menos espacio para absorber sobrecostos. Además, a diferencia del Mac Pro —cuya demanda es mayoritariamente corporativa y menos sensible a precios—, el Mac mini compite en un segmento de desarrolladores y pymes donde alternativas como los mini PC de Lenovo (fabricados en México) son hasta un 25% más baratas. La clave estará en si Apple logra replicar el modelo híbrido del Mac Pro —ensamblaje local con exenciones— o si, esta vez, Houston se convertirá en un laboratorio para probar tecnología de automatización avanzada, como los robots de ensamblaje Delta que la compañía patentó en 2023 y aún no ha desplegado a gran escala. Si falla, el riesgo no es solo económico: un nuevo traspié en manufactura local podría enterar la credibilidad de Apple como aliada de la política industrial de Trump de cara a las elecciones de 2028.