China autoriza el primer dispositivo cerebral invasivo para la venta
China ha dado luz verde a su primer sistema invasivo de interfaz cerebro-ordenadora para comercialización, un paso regulatorio crucial que permite a las jóvenes compañías locales competir con firmas estadounidenses como Neuralink de Elon Musk en esta frontera tecnológica.
El viernes, la Administración Nacional de Productos Médicos de China comunicó que autorizó la venta del implante desarrollado por Neuracle Technology (Shanghai) Co. para adultos con parálisis parcial originada por lesión medular.
Resultados en ensayos clínicos
Durante los estudios, la interfaz cerebro-computadora (BCI) de Neuracle permitió a los participantes mejorar la precisión al sujetar y agarrar objetos con sus manos.
La firma se suma a un creciente grupo de startups nacionales que crean tecnologías para manejar ordenadores u otros equipos exclusivamente con la mente.
Estas compañías cuentan con el respaldo del Estado, que incluyó la BCI entre las seis industrias estratégicas del futuro en el actual plan quinquenal. Tras fijar la meta de formar líderes globales para finales de la década, el gobierno prometió acelerar la revisión regulatoria y definir políticas de reembolso antes del lanzamiento de los productos.
Repercusiones bursátiles
La noticia disparó los títulos de varias empresas vinculadas a la tecnología BCI que cotizan en Hong Kong. Sanbo Hospital Management Group, Innovation Medical Management y Nanjing Panda Electronics ganaron más del 10 %.
El sistema de Neuracle, probado en 36 pacientes según los informes, integra sensores implantados, un guante robótico, instrumental quirúrgico, algoritmos de decodificación de señales cerebrales, software de análisis médico y plataforma de gestión clínica.
Su uso está aprobado solo para personas que conservan cierta movilidad en la parte superior del brazo, una indicación más limitada que la de implantes avanzados que ya permiten a pacientes completamente paralizados navegar por internet, escribir correos o jugar videojuegos.
Diseño del dispositivo
Esta restricción obedece, en parte, al diseño del implante, que posee menos canales de lectura de señales y se sitúa fuera de la meninge externa, mientras que otros equipos cuentan con más electrodos o se colocan más cerca del tejido cerebral.
La inversión mundial en el sector crece vertiginosamente. Esta semana, Shanghai StairMed Technology Co., una de las primeras firmas chinas en iniciar ensayos clínicos con un chip cerebral similar al de Neuralink, cerró una ronda de 500 millones de yuanes (72,6 millones de dólares) liderada por Alibaba Group y planea implantar su dispositivo en 40 pacientes más este año.
Por su parte, Gestala Chengdu Technology Co., que trabaja en un enfoque comparable al de Merge Labs de Sam Altman, anunció una financiación inicial de 150 millones de yuanes.
En EE.UU., Science Corp. recaudó recientemente 230 millones de dólares para comercializar su implante contra la ceguera y desarrollar nuevos dispositivos cerebrales.
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