“Nadie llamó”: Coudet cierra la puerta a River con juramento familiar
Negativa rotunda: Eduardo Coudet desmintió con un juramento por sus cuatro hijos cualquier contacto de River Plate, mientras enfoca su energía en salvar al Alavés del descenso.
El técnico argentino, en la previa del duelo clave entre su Deportivo Alavés y el Levante por la permanencia en LaLiga EA Sports, cortó de raíz las especulaciones. Según informó Diario AS, Coudet anticipó la pregunta inevitable sobre su posible llegada al banco de Núñez y fue contundente: “Nadie se comunicó conmigo ni con mi representante”. Para remarcar su postura, apeló a lo más sagrado: “Tengo cuatro hijos y puedo jurar por los cuatro que nadie de River se puso en contacto conmigo ni con mi representante”.
La salida de Marcelo Gallardo —tras 8 años y 14 títulos en el club— encendió las alarmas en Argentina y disparó una lista de candidatos donde el nombre de Coudet sonó con fuerza. Su trayectoria en Racing Club (campeón en 2018), su identificación con la hinchada millonaria y su actual desafío en España —donde dirige al Alavés desde 2022— lo convirtieron en un candidato lógico para los medios. Sin embargo, el entrenador prefirió bajar el tono a los rumores.
Coudet no eludió reconocer el peso institucional del club de Núñez. “Cuando aparece un club como River, está a la altura del Madrid o el Barcelona, son top mundial”, declaró, dejando en claro la dimensión del equipo que, según él, no lo buscó. Aun así, valoró el solo hecho de ser mencionado: “Es un orgullo que me incluyan entre los candidatos”. El técnico, que en 2021 llevó a Internacional de Porto Alegre a la final de la Copa Libertadores, sabe lo que significa dirigir un gigante del fútbol sudamericano.
El ruido mediático no pasó desapercibido. “El teléfono no suena, salta”, graficó, admitiendo que en los últimos días recibió más llamadas que en toda la temporada. Incluso confesó: “No me planteo lo que pasaría en caso de una llamada”, y usó una metáfora futbolera para cerrar el tema: “Si yo midiera 1,90 y le pegara perfecto, sería un fuera de serie”, en referencia a que, sin un contacto real, cualquier especulación carece de sentido.
La prioridad es Valencia, donde el Alavés jugará un partido vital por la permanencia. Coudet aseguró que la semana transcurrió con normalidad en el vestuario: “No hablamos con los chicos sobre cosas que no suceden”. El club vasco, mientras tanto, ya evalúa planes de contingencia por si el entrenador termina yéndose, una precaución obligada en el fútbol moderno, donde los cambios de banco pueden definirse en horas.
Con un pasado que incluye pasajes por Rosario Central, Racing y la selección argentina (como asistente de Jorge Sampaoli en el Mundial 2018), Coudet conoce los entresijos de los grandes clubes. “Sé cómo actúan”, sentenció, aunque por ahora su discurso apunta a la continuidad: análisis de video, planificación táctica y foco absoluto en el Levante. ¿Podrá el Alavés mantener la categoría y, al mismo tiempo, Coudet resistir el canto de sirena de River si el llamado llega?
El precedente de Coudet con River: cuando casi dirigió al eterno rival de Racing
Mientras el Chacho jura por sus hijos que River Plate no lo contactó, vale recordar que su relación con el club de Núñez ya tuvo un giro inesperado en 2019, cuando estuvo a punto de sentarse en el banco millonario… pero como técnico de Racing Club, su equipo de toda la vida, se lo impidió. Ese episodio, poco conocido fuera de Argentina, revela por qué su actual negativa suena más a estrategia que a rechazo definitivo.
Corría diciembre de 2019, y River buscaba reemplazar a Marcelo Gallardo —sí, el mismo que acaba de irse ahora— tras una crisis institucional. Coudet, entonces en Internacional de Porto Alegre, era el favorito: había llevado al equipo brasileño a la final de la Copa Libertadores 2020 (perdida ante Flamengo) y su estilo ofensivo seducía a la dirigencia. Según confirmó el periodista Diego Borinsky en TyC Sports, las negociaciones avanzaron hasta que la hinchada de Racing —donde Coudet es ídolo por el título de 2018— presionó con un #CoudetNoTeVayas que trending topic en Argentina. El técnico, en un gesto simbólico, renovó con la Academia por un año más, aunque finalmente terminó yéndose a Celta de Vigo en 2020. ¿El detalle clave? River nunca desmintió el interés: el entonces presidente, Rodolfo D’Onofrio, declaró en Fox Sports que Coudet era su «primera opción», pero respetaron su decisión.
Hoy, la situación se invierte: Coudet no tiene contrato vigente con Racing (se fue en 2021), y el Alavés, 18° en LaLiga con 37 puntos, podría descender este fin de semana. Si River insiste —y el Millonario suele conseguir lo que quiere—, el juramento por sus hijos podría chocar con una realidad: en el fútbol argentino, los ídolos rara vez rechazan al club de sus amores dos veces. Basta recordar a Gallardo, quien en 2014 dejó a Nacional de Uruguay (donde era querido) por River… y ganó 14 títulos.
La paradoja: ¿Un “no” que es un “sí, pero no ahora”?
Coudet sabe que, en el fútbol, las negativas públicas suelen ser tácticas para subir el precio. Su agente, Pablo Tallarico (el mismo que gestionó el pase de Lautaro Martínez al Inter), ya manejó en 2019 una cláusula de rescisión de €2 millones con el Celta. Hoy, con el Alavés al borde del descenso, esa cifra podría dispararse… o caer si el equipo baja. River, que en 2021 pagó €4 millones por Julián Álvarez (entonces en el mismo club), tiene los recursos. La pregunta no es si Coudet irá, sino cuándo —y si el Alavés aguantará lo suficiente para que el Chacho elija el momento, no al revés.