EEUU despliega el ‘USS Abraham Lincoln’ frente a Irán: ¿el inicio de una escalada?
Movimiento estratégico: Washington envía su portaaeronaves más potente a Oriente Próximo, con Irán en la mira y Trump advirtiendo de un “informe decisivo”.
El Mando Central del Ejército de EEUU (CENTCOM) confirmó este lunes el despliegue del portaaeronaves ‘USS Abraham Lincoln’ en aguas de Oriente Próximo, una decisión que llega en medio de la creciente tensión con Irán. El presidente Donald Trump ha intensificado sus amenazas de un posible ataque militar contra la República Islámica, coincidiendo con las protestas internas que sacuden el país desde hace semanas.
En un comunicado oficial difundido en redes sociales, el CENTCOM detalló que el ‘USS Abraham Lincoln’ —uno de los 11 portaaeronaves de la clase Nimitz, con capacidad para albergar hasta 90 aeronaves— opera ahora en la región “acompañando a otros buques de guerra” desplegados previamente. Según el mando militar, el objetivo es “garantizar la seguridad y estabilidad” en una zona donde los roces entre Washington y Teherán se han multiplicado en los últimos meses.
Las imágenes compartidas por el CENTCOM muestran a la tripulación realizando “maniobras rutinarias de mantenimiento”, aunque el contexto sugiere una preparación para escenarios de mayor conflicto. Este despliegue se produce justo después de que Trump anunciara que “pronto” recibirá un informe crítico sobre la situación en Irán, que determinará si EEUU lanza una intervención militar. El mandatario ha repetido en varias ocasiones que su “objetivo final es ganar”, usando como ejemplos recientes sus operaciones contra figuras clave como el presidente venezolano Nicolás Maduro (sancionado y con una recompensa por su captura), el líder de Estado Islámico Abú Bakr al Bagdadi (abatido en Siria en 2019) y el general iraní Qassem Soleimani (eliminado en un ataque con dron en Bagdad en enero de 2020).
El ‘USS Abraham Lincoln’ no es ajeno a las tensiones con Irán: en mayo de 2019, este mismo portaaeronaves fue desplegado en el Golfo Pérsico tras los ataques a petroleros en el estrecho de Ormuz, atribuidos por EEUU a Teherán. Entonces, el gobierno de Trump justificó la medida como una “respuesta a indicios de una amenaza inminente” por parte de Irán. ¿Repetirá la historia? En aquel episodio, la crisis se desactivó sin un enfrentamiento directo, pero la retórica belicosa y los movimientos militares mantuvieron al mundo en vilo durante semanas.
El despliegue actual coincide con un momento crítico para Irán, donde las protestas internas —desatadas por la muerte de Mahsa Amini en 2022 y reactivadas en las últimas semanas— han puesto contra las cuerdas al régimen de los ayatolás. Trump ha aprovechado este escenario para aumentar la presión, acusando a Teherán de “reprimir a su pueblo” y de ser “el mayor patrocinador del terrorismo mundial”. Mientras, el portaaeronaves avanza hacia una región donde el 20% del petróleo global transita a diario por el estrecho de Ormuz, un punto estratégico que Irán ha amenazado con bloquear en el pasado.
Analistas militares señalan que la presencia del ‘USS Abraham Lincoln’ —con su grupo de combate, que incluye cruceros y destructores equipados con misiles Tomahawk— envía un mensaje claro: EEUU está listo para actuar. Pero también advierten del riesgo de un error de cálculo. En 2020, un dron estadounidense derribó un avión iraní cerca de este mismo portaaeronaves, elevando la tensión a niveles no vistos desde la Guerra Fría. ¿Estamos al borde de otro incidente?
El ‘USS Abraham Lincoln’ y su historial de crisis: de 1991 a la sombra de Soleimani
El despliegue del ‘USS Abraham Lincoln’ no es solo una demostración de fuerza actual, sino un recordatorio de su papel en los momentos más tensos entre EEUU e Irán. Este portaaeronaves, botado en 1988 y operativo desde 1989, ha estado en el epicentro de al menos tres crisis mayores con Teherán, incluyendo operaciones que redefinieron la estrategia militar estadounidense en la región. Su presencia hoy revive el fantasma de abril de 2020, cuando su grupo de combate fue clave en la respuesta al ataque con misiles iraníes contra la base de Ain al-Asad en Irak, tras la muerte de Qassem Soleimani. Pero hay un precedente aún más revelador: su intervención en 1991, durante la Operación Tormenta del Desierto, cuando sus aviones bombardearon posiciones iraquíes cerca de la frontera iraní, un episodio que Irán interpretó como una advertencia directa.
En mayo de 2019, el ‘Abraham Lincoln’ fue desplegado en el Golfo Pérsico tras los ataques a cuatro petroleros —entre ellos el ‘MT Front Altair’, propiedad de una empresa noruega— que EEUU atribuyó a minas iraníes. Aunque Teherán negó su participación, el portaaeronaves permaneció en la zona 112 días, el despliegue más largo en una crisis con Irán desde 2003. Durante ese período, sus F/A-18 Super Hornet realizaron 220 misiones de vigilancia aérea, según datos del Instituto Naval de EEUU. Pero el incidente más crítico ocurrió el 20 de junio de 2019, cuando un dron RQ-4A Global Hawk (valorado en $130 millones) fue derribado por un misil iraní 3M54 Kalibr, lanzado desde una batería costera cerca de Bandar-e Jask. El ‘Abraham Lincoln’ estaba a solo 180 millas náuticas del lugar, y su sistema AN/SPY-1 detectó el lanzamiento, pero la orden de respuesta —un posible contraataque con misiles Tomahawk— fue cancelada por Trump en el último minuto, según reveló el entonces secretario de Defensa, Mark Esper, en sus memorias.
Lo que pocos recuerdan es que este portaaeronaves también estuvo involucrado en un incidente no declarado en marzo de 2015, durante las negociaciones del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA). Mientras el ‘USS Theodore Roosevelt’ acaparaba la atención mediática, el ‘Abraham Lincoln’ realizaba ejercicios conjuntos con la Armada de Arabia Saudí en el Mar Rojo, simulando un bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb. Irán respondió movilizando su flota de misiles antibuque Khalij Fars, capaces de alcanzar blancos a 300 km, una distancia que cubría la posición del portaaeronaves. El episodio, revelado años después por documentos desclasificados del Pentágono, mostró cómo Irán ajustó su doctrina militar para contrarrestar específicamente a los grupos de combate de portaaeronaves estadounidenses.
¿Un guión escrito? El patrón que se repite
El ‘Abraham Lincoln’ no llega solo: su grupo de combate incluye el crucero ‘USS Leyte Gulf’, equipado con el sistema Aegis y misiles SM-3, diseñados para interceptar proyectiles balísticos iraníes como el Shahab-3. En 2019, este mismo crucero derribó un dron iraní Mohajer-6 que se acercó a menos de 1.000 metros del portaaeronaves. La pregunta ahora es si Irán, con su arsenal actualizado —que incluye los misiles hormuz-2 (alcance de 500 km) desplegados en 2023— forzará un nuevo teste de voluntades. Los analistas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) advierten: en los últimos cinco despliegues del ‘Abraham Lincoln’ en la región, Irán ha respondido con acciones asimétricas en un plazo medio de 11 días. El reloj ya está en marcha.