Wall Street frena el derrumbe: Dow Jones supera los 49.400 en día de contrastes extremos
Mercados en vilo: La bolsa estadounidense revierte tres sesiones de caídas, pero metales preciosos y petróleo sufren correcciones históricas en un lunes de alta volatilidad.
El índice MSCI global registró este lunes una subida moderada del 0,06% (hasta 1.044,89 puntos), impulsado por el rebote de Wall Street, mientras los activos refugio —plata, oro y petróleo— experimentaban caídas abruptas. El dólar, por su parte, se fortaleció frente a divisas clave como el euro (-0,5%, a 1,1789 dólares) y el yen (+0,57% para el dólar, cotizando a 155,64 yenes).
El giro alcista en las bolsas contrastó con el desplome en materias primas, en un contexto marcado por la antesala de resultados trimestrales de megacaps tecnológicas (como Alphabet y Amazon), reuniones de bancos centrales (BCE y Banco de Inglaterra) y datos macroeconómicos críticos. La industria manufacturera estadounidense, por ejemplo, registró en enero su primer crecimiento en un año, con un repunte destacado en nuevos pedidos, según el Instituto de Gestión de Suministros (ISM). Este dato, junto a anuncios de nueva financiación ligada a inteligencia artificial, reactivó el interés por la renta variable.
El índice de volatilidad VIX, conocido como el “termómetro del miedo”, cerró en 18,5 puntos, un 12% por debajo de su máximo de la semana pasada, señal de que los inversores redujeron (momentáneamente) su apetito por coberturas de riesgo.
Wall Street cierra en verde: tecnológicas lideran la recuperación
La renta variable estadounidense logró revertir las pérdidas matutinas y cerró con avances en sus tres principales índices, rompiendo una racha de tres sesiones consecutivas en rojo. El sector tecnológico, especialmente las empresas vinculadas a inteligencia artificial (IA), fue el gran impulsor:
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El Dow Jones Industrial Average subió 543,76 puntos (1,11%), cerrando en 49.436,23, su mejor sesión en lo que va de febrero.
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El S&P 500 avanzó 0,65%, hasta 6.984,40 puntos, recuperando el nivel psicológico de los 6.900.
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El Nasdaq Composite, con mayor peso en tecnológicas, ganó 0,72%, hasta 23.630,96 puntos.
En Europa, el STOXX 600 subió un 1,03%, con cerca del 30% de sus componentes listos para publicar resultados esta semana. Entre las empresas destacadas, ASML (clave en semiconductores) avanzó un 2,1% tras anunciar un nuevo contrato con TSMC.
Alphabet (Google) lideró las ganancias en el Nasdaq con un alza del 1,86%, seguida por Amazon (+1,51%). Ambas empresas presentarán resultados esta semana, junto a AMD, cuya cotización subió un 1,3% en previsión de un posible anuncio sobre chips para IA. El sector de semiconductores acumula un repunte del 18% en 2026, según datos de Bloomberg, impulsado por la demanda de centros de datos para modelos de lenguaje.
IA y beneficios: el “menú” de la semana para los inversores
La recuperación de Wall Street se sustentó en dos pilares: la narrativa de la IA y la expectativa de resultados corporativos sólidos. Los analistas de Goldman Sachs destacaron en un informe que “el mercado está dispuesto a tolerar un capex récord en IA siempre que se traduzca en crecimiento de ingresos”. Esto explica por qué empresas como Microsoft (que invierte US$10.000 millones anuales en infraestructura de IA) mantienen valoraciones elevadas.
En Europa, la atención se centra en las reuniones del Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra, previstas para el jueves. Aunque no se esperan cambios en los tipos de interés, los inversores buscarán pistas sobre el calendario de recortes. El BCE ha recortado sus tipos en 150 puntos básicos desde 2024, pero la inflación subyacente en la eurozona sigue en el 2,9%, por encima del objetivo del 2%.
Un factor adicional de incertidumbre es la posible decisión del Banco de la Reserva de Australia, que podría subir tipos en su reunión del martes, contrarrestando la tendencia global. Australia es el único país desarrollado que ha mantenido tipos en el 4,35% desde 2023, debido a una inflación persistente y un mercado laboral tensionado.
Plata en caída libre: la peor racha desde los años 80
Mientras las bolsas celebraban, los metales preciosos vivían una de sus peores sesiones en décadas. La plata prolongó el desplome iniciado el viernes, cuando se hundió un 27% en un solo día —su mayor caída desde al menos 1980—. Este lunes, el metal tocó mínimos intradía de 71,33 dólares la onza antes de cerrar en 80,98 dólares, con un recorte adicional del 4,2%.
Los operadores atribuyen la corrección a tres factores:
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Presión vendedora en futuros de plata en China, donde fondos especulativos liquidaron posiciones masivamente el viernes.
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Liquidaciones en cascada tras el colapso inicial, que obligó a cerrar posiciones apalancadas.
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La decisión del CME Group de elevar los márgenes en contratos de plata y oro, encareciendo el costo de mantener posiciones abiertas. Los márgenes para la plata aumentaron un 22%, según un comunicado del domingo.
El movimiento recuerda al “Silver Thursday” de 1980, cuando los hermanos Hunt intentaron acaparar el mercado de la plata, llevando su precio de US$6 a US$50 la onza en meses, antes de un colapso del 80%. “Es un clásico ejemplo de blow-off top: subidas parabólicas seguidas de una purga violenta”, explicó Marcus Garvey, estratega de metales de Commerzbank.
Oro: del récord histórico a una corrección del 10% en dos días
El oro, tradicional refugio en tiempos de crisis, tampoco se salvó. Tras marcar un máximo histórico de 4.875 dólares la onza el jueves, el metal encadenó dos sesiones de fuertes caídas:
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Viernes: -9,8% (mayor caída diaria desde 2020).
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Lunes: -3,8%, cerrando en 4.679,50 dólares.
Analistas como John Meyer, de SP Angel, comparan la situación con una “montaña rusa”: “El oro subió un 35% en lo que va de año, impulsado por tensiones geopolíticas y tipos reales negativos. Pero cuando el dólar se fortalece y la Fed sugiere que los recortes serán graduales, los inversores toman beneficios”.
Un dato clave: la rentabilidad del Treasury a 10 años superó el 4,27%, ofreciendo una alternativa menos volátil que el oro para los fondos institucionales. El metal amarillo ha perdido un 12% desde su pico, pero sigue un 40% por encima de su precio de enero de 2023.
Dólar fuerte y bonos: el “efecto Warsh” ya se nota
El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar, subió un 0,41% hasta 97,62 puntos, presionando a divisas como el euro y el yen. El movimiento se produjo en medio de especulaciones sobre la posible nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal (Fed).
Warsh, gobernador de la Fed entre 2006 y 2011, es conocido por su perfil hawkish (favorables a tipos altos para controlar la inflación), aunque en los últimos años ha moderado su discurso. Durante su gestión, la Fed subió tipos de emergencia del 1% al 5,25% para enfrentar la crisis financiera de 2008. Ahora, el mercado descuenta recortes graduales a partir del segundo semestre de 2026, pero con Warsh al frente, esa expectativa podría revisarse.
En el mercado de deuda, las rentabilidades subieron:
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Treasury a 10 años: 4,271% (+3 pb).
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Treasury a 30 años: 4,9035%.
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Treasury a 2 años (más sensible a la política de la Fed): 3,565% (+3,8 pb).

El aumento en las rentabilidades refleja una mayor aversión al riesgo en deuda soberana, especialmente tras conocerse que la deuda pública de EE.UU. superó los US$34,5 billones en enero, según el Tesoro.
Petróleo cae un 4% tras señales de distensión con Irán
El crudo fue otro de los activos castigados. El West Texas Intermediate (WTI) cerró con una caída del 4,71%, a 62,14 dólares por barril, mientras el Brent perdió un 4,36%, hasta 66,30 dólares.
La corrección se produjo después de que Donald Trump afirmara que Irán está “hablando seriamente” con Washington, reduciendo el riesgo de un conflicto militar inmediato. Fuentes de Reuters confirmaron que ambas partes retomarán el viernes en Turquía las negociaciones sobre el programa nuclear, con la mediación de Arabia Saudí y Egipto.
El crudo había subido un 15% en lo que va de año por tensiones en Oriente Medio, pero el mercado había descontado ya parte de la “prima de riesgo geopolítico”. “Si la vía diplomática avanza, el Brent podría caer hasta los US$60”, advirtió Tamas Varga, analista de PVM Oil.
Bitcoin rebota un 2,5% tras el “sábado negro”
Las criptomonedas registraron un rebote técnico este lunes, tras el desplome del fin de semana. Bitcoin subió un 2,59%, hasta 78.350,57 dólares, mientras Ethereum avanzó un 2,06%, a 2.333,59 dólares.
El movimiento sigue al “sábado negro”, cuando Bitcoin perforó los 80.000 dólares con caídas del 6%, arrastrando a Ethereum (-10%) y otras altcoins. El volumen de liquidaciones en 24 horas superó los US$1.200 millones, según datos de Coinglass, el mayor desde noviembre de 2025.
Los analistas interpretan la recuperación como un “rebote de cortesía”, pero advierten: “El nivel de 80.000 dólares es clave. Si no se recupera con volumen, podríamos ver nuevas caídas hacia los 75.000”, señaló Alex Küper, de Bitfinex. El mercado cripto ha perdido US$300.000 millones en capitalización desde su pico de febrero.
¿Qué viene ahora? Cuatro focos para los inversores
Con el Dow Jones en 49.436 puntos, el S&P 500 en 6.984 y el Nasdaq por encima de 23.600, los estrategas coinciden en que el entorno sigue tensionado pero no roto. Estos son los cuatro ejes que marcarán la semana:
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Resultados tecnológicos: Alphabet, Amazon y AMD deben validar la narrativa de la IA con cifras sólidas. El gasto en IA podría superar los US$1 billón en 2026, según IDC.
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Bancos centrales: BCE, Banco de Inglaterra y Reserva de Australia definirán el tono para los próximos meses. El BCE ha recortado tipos en 6 de sus últimas 8 reuniones.
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Política de la Fed: Las primeras señales de Kevin Warsh podrían redefinir las expectativas de recortes. Warsh votó en 2008 a favor de subidas de emergencia.
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Materias primas: La plata y el oro buscarán estabilizarse tras el ajuste de márgenes, mientras el crudo dependerá de las negociaciones con Irán. La demanda física de oro en China cayó un 18% en enero, según el Consejo Mundial del Oro.
El mensaje de fondo es claro: el ciclo alcista en renta variable no está roto, pero el castigo a activos sobrecomprados —como la plata o el oro— recuerda que el margen de error es mínimo. ¿Podrá Wall Street mantener el ritmo si los bancos centrales frenan los recortes y la geopolítica vuelve a calentarse?
El precedente de 2011: cuando el oro y la plata colapsaron tras un rally récord
La caída libre de la plata y el oro este lunes no es un fenómeno aislado. En agosto de 2011, ambos metales experimentaron un derrumbe similar tras alcanzar máximos históricos, en un episodio que los analistas denominaron el “flash crash de los metales preciosos”. El paralelo con la situación actual es inquietante: entonces, como ahora, la subida previo al colapso fue impulsada por inversores minoristas y fondos especulativos, mientras los bancos centrales (en 2011, la Fed de Ben Bernanke) mantenían una política monetaria ultraexpansiva. La plata, que había escalado de $18 a $49,50 la onza en solo 9 meses, se desplomó un 30% en dos semanas. El oro, por su parte, pasó de $1.920 a $1.530 en el mismo período, una corrección del 20%. El detonante fue un aumento de márgenes en el COMEX (similar al anunciado por el CME Group este domingo) y la liquidación masiva de 25.000 contratos de futuros en un solo día, según datos de la CFTC.
Hay dos diferencias clave con 2026. Primero, el contexto geopolítico: en 2011, el colapso ocurrió en plena crisis de la deuda europea y con el dólar en mínimos históricos (el índice DXY cotizaba en 73 puntos, frente a los 97,62 actuales). Segundo, la velocidad del ajuste: este lunes, la plata perdió un 4,2% tras el 27% del viernes, mientras que en 2011 la caída fue más gradual. “En 2011, el mercado tuvo tiempo de digerir las pérdidas; ahora estamos viendo una liquidación en cascada acelerada por algoritmos”, explica Liam Sheasby, jefe de trading de metales en Marex Spectron. Un dato revelador: en 2011, el volumen de operaciones en plata superó en un 400% su media de 6 meses durante el crash. Este lunes, el volumen en el COMEX fue “solo” un 250% superior, lo que sugiere que podría haber más espacio para caídas si se disparan órdenes de venta automatizadas.
Otro factor a vigilar es el posicionamiento de los fondos. En 2011, los hedge funds tenían una posición neta larga récord en plata (equivalente a 30.000 contratos, según la CFTC), que se liquidó en cuestión de días. Hoy, los datos más recientes (del 17 de febrero) muestran que los fondos especulativos mantienen 28.500 contratos largos en plata, un nivel similar al de 2011. “Si el CME vuelve a subir los márgenes esta semana, podríamos repetir el escenario de hace 15 años, pero a velocidad warp”, advierte Sheasby.
| Indicador | Agosto 2011 | Febrero 2026 |
|---|---|---|
| Precio máximo plata (onza) | $49,50 | $98,30 (5 feb 2026) |
| Caída máxima en 2 sesiones | 22% | 31,2% (viernes-lunes) |
| Índice DXY (fortaleza dólar) | 73,10 | 97,62 |
| Posición neta fondos (contratos) | 30.000 (récord) | 28.500 (17 feb 2026) |
¿Estamos ante un “deja vu” con esteriodes?
El mercado de metales preciosos enfrenta ahora un triple riesgo: márgenes más altos (que encarecen las posiciones apalancadas), un dólar fuerte (que reduce el atractivo del oro como refugio) y señales de que la Fed podría retrasar recortes si Kevin Warsh asume la presidencia. En 2011, la recuperación tardó 6 meses en materializarse, y solo después de que la Fed lanzara una nueva ronda de flexibilización cuantitativa (QE3). Hoy, con la inflación aún por encima del 3% en EE.UU. y Europa, ese “salvavidas” monetario parece menos probable. La pregunta no es si habrá un rebote, sino a qué precio: en 2011, la plata tocó fondo en $26 la onza antes de repuntar. Si la historia se repite, el soporte crítico ahora estaría en $65, un 15% por debajo del cierre del lunes. Los inversores en metales tienen 48 horas para decidir si es una oportunidad de compra o el preludio de una purga más profunda.