“Ruta bidireccional” en Ormuz: EEUU desafía el bloqueo iraní con fuego real y advertencias
Estrategia en aguas turbulentas: El Pentágono acelera su plan para romper el cerco iraní en el estrecho de Ormuz, clave para el 40% del comercio marítimo global de petróleo.
El Comando Central (CENTCOM) de EEUU ha revelado que el objetivo final del Proyecto Libertad —la operación para liberar los barcos atrapados en el golfo Pérsico por el bloqueo iraní— es establecer en el estrecho de Ormuz una “ruta bidireccional” que permita no solo la salida de buques, sino también su entrada. La declaración la hizo este lunes el almirante Brad Cooper, jefe del CENTCOM, durante una rueda de prensa donde detalló las primeras acciones exitosas: la apertura de un corredor para que dos mercantes con bandera estadounidense atravesaran la zona horas antes.
“Lo más importante es que los barcos salgan a corto plazo. Y con el tiempo, sin duda, también veremos que llegan barcos”, subrayó Cooper. Sin embargo, aclaró que la misión no incluye escoltas individuales a cada buque —lo que llaman “emparejamientos de uno para uno”—, sino un “sistema defensivo de múltiples capas” que, según argumentó, resulta más efectivo para proteger el tráfico comercial.
La comparecencia del almirante llegó en un día de alta tensión militar, pese al supuesto alto el fuego entre Washington y Teherán. Cooper denunció que Irán “interfirió” en las operaciones del CENTCOM con un ataque coordinado: misiles de crucero, drones y lanchas rápidas lanzados contra los buques bajo protección estadounidense. “La Guardia Revolucionaria iraní ha desplegado múltiples amenazas contra los barcos que estamos resguardando”, afirmó, antes de confirmar que dos destructores de la Armada de EEUU “atravesaron el estrecho” mientras eran blanco de estos proyectiles.
El balance, según el CENTCOM, fue contundente: todos los misiles y drones fueron interceptados, y las seis lanchas rápidas iraníes que se acercaron a los mercantes fueron “neutralizadas” por helicópteros estadounidenses. “Ningún buque militar o comercial bajo nuestra protección ha sido alcanzado, y no hubo heridos”, aseguró Cooper, quien insistió en que las fuerzas iraníes deben “mantenerse alejadas” de los activos estadounidenses en aguas internacionales.
El almirante evitó confirmar si el alto el fuego ha quedado roto, pero dejó claro el tono defensivo de EEUU: “Estamos allí para brindar una defensa sólida y multicapa a los buques mercantes. Irán inició un comportamiento agresivo esta mañana, y responderemos según las instrucciones del presidente Donald Trump“.
Cooper también justificó la legitimidad de las operaciones estadounidenses en el mar Arábigo, contrastándolas con las acciones iraníes: “Mientras nosotros ayudamos a restablecer el flujo del comercio mundial, la Guardia Revolucionaria aterroriza y amenaza el transporte marítimo comercial”.
Doble estrategia: bloqueo en Omán y corredor en Ormuz
El jefe del CENTCOM hizo hincapié en diferenciar dos operaciones paralelas en la región:
- Refuerzo del bloqueo en el golfo de Omán: “No hay comercio entrando ni saliendo de Irán“, declaró Cooper, confirmando que esta medida se mantendrá.
- Apertura del estrecho de Ormuz: Un corredor temporal para “permitir el libre flujo del comercio“, aunque sin detalles sobre su duración o alcance.
Esta dualidad refleja la presión de EEUU para aislar económicamente a Irán mientras garantiza el paso de buques aliados, una maniobra que recuerda a las tensiones de 2019, cuando Teherán derribó un dron estadounidense en la misma zona, elevando el riesgo de un conflicto abierto.
El estrecho de Ormuz, por donde transita un tercio del petróleo transportado por vía marítima, sigue siendo el epicentro de un pulso geopolítico donde cada movimiento puede desencadenar una escalada. ¿Logrará el “Proyecto Libertad” imponerse sobre la resistencia iraní, o este corredor se convertirá en el próximo frente de una guerra no declarada?
El precedente de 2019: cuando un dron derribado casi desencadena una guerra en Ormuz
La mención del almirante Brad Cooper a los eventos de 2019 no es casual: aquel año, un incidente casi idéntico en el estrecho de Ormuz llevó a EEUU e Irán al borde de un conflicto armado directo. El 20 de junio de 2019, la Guardia Revolucionaria iraní derribó un dron RQ-4A Global Hawk de la Armada estadounidense —valorado en $130 millones— con un misil tierra-aire Raad, alegando que había violado su espacio aéreo. Washington respondió con una operación militar llamada “Sentinel”, que incluyó el despliegue de 1.000 tropas adicionales, el portaaviones USS Abraham Lincoln y bombarderos B-52 a la región. El entonces presidente Donald Trump autorizó ataques aéreos contra Irán, pero los canceló 10 minutos antes de su ejecución, según reveló él mismo en Twitter, para evitar “150 muertes” iraníes que habría considerado “desproporcionadas”.
El paralelo con la situación actual es inquietante. En 2019, Irán también había incrementado sus acciones contra buques comerciales: entre mayo y julio de ese año, atacó seis petroleros en el golfo de Omán con minas magnéticas, según informes de la OTAN. La respuesta de EEUU entonces fue similar a la actual: patrullas multinacionales (la “Coalición Marítima Internacional”) y un énfasis en la “defensa multicapa”, aunque sin escoltas individuales. Sin embargo, hubo una diferencia clave: en 2019, no hubo fuego real estadounidense contra blancos iraníes, solo interceptaciones de drones. Que ahora el CENTCOM confirme haber “neutralizado” seis lanchas rápidas marca un escalón táctico que podría reinterpretar las “líneas rojas” de Teherán. Según datos del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), Irán posee más de 3.000 lanchas rápidas en su flota asimétrica, diseñadas para saturar defensas en espacios estrechos como Ormuz.
| Incidente | Año | Respuesta de EEUU | Escalada posterior |
|---|---|---|---|
| Derribo del dron RQ-4A | 2019 | Operación Sentinel (1.000 tropas + B-52) | Ataques cibernéticos a Irán; sanciones adicionales |
| Ataques a petroleros (minas) | 2019 (mayo-julio) | Patrullas multinacionales; inteligencia compartida | Irán capturó el petrolero británico Stena Impero |
| “Neutralización” de lanchas (actual) | 2024 | Fuego real contra blancos iraníes; corredor bidireccional | ? |
¿Repetirá Trump el “error de cálculo” que evitó en 2019?
En 2019, la contención de Trump evitó una guerra, pero Irán interpretó la falta de represalia como debilidad. Hoy, con el “Proyecto Libertad” ya usando fuerza letal (las lanchas “neutralizadas” implican bajas o destrucción), Teherán podría responder con acciones más audaces, como el bloqueo total del estrecho —algo que amenazó en 2012 y 2018— o ataques a infraestructuras petroleras de aliados de EEUU en Arabia Saudí, como ocurrió en septiembre de 2019 contra las instalaciones de Aramco en Abqaiq, que redujeron el 5% de la producción global de crudo en un día. La pregunta ahora no es si Irán responderá, sino dónde y con qué intensidad, en un tablero donde cada movimiento redefine los límites de la “guerra híbrida”.