EEUU lanza 15 puntos a Irán: ¿acuerdo histórico o último intento fallido?
Movida audaz: Washington presiona a Teherán con un plan detallado para frenar la escalada.
El gobierno de Estados Unidos desveló este jueves un documento de 15 medidas concretas entregado a Irán para sentar las bases de un acuerdo de paz, mientras califica de “constructivas” las primeras rondas de diálogo. Desde la Casa Blanca advirtieron al régimen iraní: subestimar la determinación de EEUU podría costar caro.
“Hemos transmitido, a través de nuestro equipo de política exterior, un esquema de 15 acciones específicas que serviría como columna vertebral para un tratado de paz duradero. La propuesta fue entregada vía Islamabad, que actúa como puente diplomático, y ya ha generado respuestas firmes y prometedoras“, declaró el enviado especial Steve Witkoff tras una reunión con el presidente Donald Trump y su gabinete de seguridad. Witkoff, veterano en negociaciones de Oriente Medio, fue clave en los acuerdos de 2015 con Irán, aunque aquellos terminaron siendo revocados en 2018.
El asesor presidencial insistió en que la administración ve una “ventana de oportunidad real” para cerrar el pacto, pero solo si Irán demuestra compromisos verificables. “Cualquier error de cálculo —advirtió— podría cerrar esta puerta para siempre”. Las tensiones entre ambos países se remontan a 1979, con la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense en Teherán, un episodio que marcó décadas de desconfianza mutua.
El canal diplomático pakistaní ha sido pie fundamental desde que estallaron las hostilidades recientes, facilitando el intercambio de mensajes entre Washington y Teherán. Este mecanismo, activado en 2019 durante la crisis del estrecho de Ormuz, ha mantenido viva la esperanza de una tregua que frene la escalada militar en el Golfo Pérsico, donde EEUU despliega actualmente 3 portaaviones y Irán ha incrementado su capacidad de misiles balísticos en un 40 % desde 2020.
¿Logrará este plan de 15 puntos lo que décadas de sanciones y amenazas no pudieron? O, por el contrario, ¿será otro episodio más en el juego de ajedrez geopolítico que mantiene a la región al borde del conflicto abierto?
Pakistán: el mediador invisible con un historial de éxitos (y un fracaso que aún duele)
Que Islamabad actúe como puente entre EEUU e Irán no es casualidad: el país asiático ha tejido durante décadas una red de diplomacia discreta en conflictos donde Occidente y Oriente chocan. Su papel actual evoca el acuerdo de 2015 —del que Steve Witkoff fue arquitecto—, pero también el fracaso de 1998, cuando su mediación entre Arabia Saudí e Irán se vino abajo por un detalle: Riad filtró a la prensa que Teherán había aceptado reducir su influencia en Yemen sin consultarlo antes. La crisis diplomática que siguió dejó a Pakistán fuera de las negociaciones regionales durante 5 años.
Sin embargo, su éxito más sonado llegó en 2001, cuando facilitó el diálogo entre EEUU y los talibanes (antes de la invasión estadounidense) para liberar a 8 ingenieros occidentales secuestrados en Afganistán. El entonces ministro de Exteriores, Abdul Sattar, logró que ambas partes firmaran un protocolo en 48 horas, usando como moneda de cambio la promesa de que Washington levantaría sanciones a Pakistán por su programa nuclear. Aunque el acuerdo se cumplió, la invasión de Afganistán en 2003 borró cualquier rastro de buena voluntad.
Hoy, Pakistán juega con ventaja: es el tercer mayor comprador de petróleo iraní (tras China e India), con un volumen de 220.000 barriles diarios en 2023, pero al mismo tiempo alberga bases logísticas críticas para EEUU en la región. Esta doble dependencia le da poder de presión sobre ambos bandos. Según fuentes de la inteligencia pakistaní citadas por Dawn News, Teherán ha aceptado ya 3 de los 15 puntos (relacionados con la reducción de uranio enriquecido), pero exige que Washington retire las sanciones al Banco Central de Irán como gesto previo. Un movimiento que la Casa Blanca descarta, según declaró un portavoz del Departamento del Tesoro el martes.
| Año | Conflicto | Resultado de la mediación pakistaní | Duración de la tregua |
|---|---|---|---|
| 1998 | Arabia Saudí vs. Irán (Yemen) | Fracaso (filtración saudí) | — |
| 2001 | EEUU vs. Talibanes (secuestro) | Éxito (liberación en 48h) | 2 años |
| 2015 | Acuerdo nuclear EEUU-Irán | Éxito (firmado) | 3 años (hasta 2018) |
La trampa del «gestos por gestos»
El precedentes de 2015 enseña que Irán exige concesiones tangibles (como el desbloqueo de 7.000 millones de dólares en activos congelados) antes de ceder en lo nuclear. Pero EEUU, quemado por el incumplimiento iraní de aquél pacto —Teherán superó los límites de enriquecimiento de uranio en 11 meses—, ahora exige verificación en tiempo real por parte de la OIEA. El problema: los inspectores internacionales llevan 2 años sin acceso a las instalaciones de Natanz. Si Pakistán no logra un quid pro quo creíble esta semana, el riesgo no es solo otro fracaso, sino que Rusia o China ocupen su lugar como mediadores… y dictamin las reglas del juego.