Valverde firma un hat-trick que alarga el mito del Madrid en Champions: el City se hunde

El cosmos guarda enigmas insondables, y uno de los más deslumbrantes se materializa cada vez que el Bernabéu aloja un duelo de vida o muerte europeo. Nació en la época de la Copa de Europa y se ha multiplicado desmesuradamente desde que el trofeo se transformó en Champions League, ese objeto que el Real Madrid considera patrimonio familiar.

En los bares cercanos, donde los seguidores matan el tiempo con caña y bocadillo de calamares, los comentarios previos giraban más en torno al agónico empaz del Barça en Newcastle que sobre las opciones propias frente al Manchester City.

Sin Mbappé, Bellingham, Rodrygo, Militao ni Carreras, y con el juego en entredicho desde agosto, la afición llegó al estadio entre la resignación y el desgano. A los 45′ se restregaban los ojos y aplaudían una exhibición de Federico Valverde que dejó el 3-0 definitivo y casi selló la eliminatoria antes del descanso.

Álvaro Arbeloa, entrenador interino, fue lateral en su época y prioriza el orden defensivo. Ante un rival que vive de la posesión, ordenó presionar y salir al contraataque, con Valverde doblándole la marca a Doku para proteger a Alexander-Arnold, desbordado tres veces en los primeros 7 minutos.

Ver  River en la encrucijada: ¿quiénes se quedan y quiénes se van tras el Mundial?

Desde esa banda el uruguayo dio una clase magistral. No solo cerró el costado, sino que se convirtió en un huracán imposible de frenar para la frágil zaga inglesa. A los 9′ ganó la espalda, eludió a Donnarumma y marcó el 1-0. A los 26′ aprovechó un rebote para el 2-0. Y a los 41′ definió cruzado tras un amague sobre Guéhi.

Su hat-trick, que llega tras su gol salvador en Vigo, borró de un plumazo toda la incertidumbre previa.

Pep Guardiola sigue siendo figura impopular en el Bernabéu. Sus declaraciones desmereciendo el estilo merengue encendieron los ánimos. La directiva de Florentino Pérez pidió cero cánticos contra el catalán y prohibió banderas nacionales; solo una docena se colaron entre los espectadores.

El recital de Valverde desmontó el fútbol pulcro del City. El campeón ya no es aquel que maravillaba con De Bruyne y Gündogan. Sobran toques, falta pegada y la defensa es de cristal. Guardiola ha desatendido el mediocampo, deja solo a Rodri y pierde precisión en la presión. Muy pocas armas para frenar al Madrid en la Champions.

Ver  River ficha a Pablo Longoria: el español que revolucionará el fútbol argentino desde Núñez

En la segunda mitad sobó lugar para anécdotas. Vinicius ganó un penal, lo lanzó con desgana y Donnarumma detuvo; el brasileño fue silbado. Luego Courtois evitó el descuento con una estirada milagrosa ante Reijnders. Mastantuono ingresó por Brahim, fue aplaudido y murmurado cuando perdió un balón. El City apenas inquietó y aceptó un 3-0 que complica su revancha.

Lo mejor de la goleada

El Bernabéu sumó otro capítulo de fe imbatible. Esta vez llevó la firma de Federico Valverde y el sello de un equipo que sufre, golpea y vence con una eficacia demoledora. Los hinchas, que llegaron casi resignados, se fueron otra vez creyendo en la leyenda blanca que no deja de crecer.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí

Categorías