“Rivalidad inteligente”: 5 relojes que desafían al Apple Watch en 2024
Batalla de pulseras: El Apple Watch ya no reina solo. Samsung, Huawei y Google escalan con IA, baterías récord y diseños que seducen a los fanáticos de Android y más allá.
El mercado de los smartwatches ha dejado de ser un monopolio. Mientras el Apple Watch sigue dominando en ventas —con 34 % de cuota global en 2023, según Counterpoint Research—, marcas como Samsung, Huawei y hasta el mismo Google han refinado sus propuestas con innovaciones que van desde sensores de salud avanzados hasta baterías que duran semanas. La clave: ecosistemas flexibles, precios competitivos y funciones que el reloj de Apple aún no iguala. Aquí, los cinco modelos que están redefiniendo la competencia en 2024.
Samsung Galaxy Watch 8: IA en tu muñeca
Samsung no solo mejoró el hardware en su última generación, sino que integró inteligencia artificial para analizar patrones de sueño, sugerir rutinas de ejercicio e incluso detectar estrés mediante biomarcadores. El sensor de antioxidantes en piel —una primicia en relojes comerciales— promete medir el envejecimiento celular, aunque su precisión aún es debatida por expertos.
Su pantalla AMOLED de 1.4 pulgadas (en la versión clásica) y la compatibilidad con Wear OS 4 lo hacen ideal para usuarios de Android, pero su punto débil sigue siendo la batería: 30 horas en uso intenso, según pruebas de CNET. ¿El detalle que enamora? La versión Ultra incluye un botón físico programable para activar funciones con un solo clic, como iniciar un entrenamiento o llamar a contactos de emergencia.
Precio: desde US$350

El Galaxy Watch 8 ya superó en ventas a su predecesor en un 40 % durante el primer trimestre de 2024, según datos internos de Samsung filtrados a The Verge.
Huawei Watch GT 4: Elegancia con 14 días de autonomía
Huawei apuesta por el diseño premium con correas intercambiables de cuero y acero, pero su verdadero as bajo la manga es la batería: hasta 14 días en modo estándar (o 7 días con uso intenso de GPS). Un récord que deja atrás a competidores como Apple o Google, cuyos modelos rara vez superan las 48 horas.
Su sistema TruSeen 5.5+ monitorea la frecuencia cardíaca con precisión médica (validado por la Asociación Europea de Cardiología), y la app Huawei Sat Fit sincroniza datos con MyFitnessPal para ajustar dietas en tiempo real. La gran ventaja: funciona con iPhone y Android, algo que pocos relojes logran sin sacrificar funciones.
Precio: desde US$154 (el más económico de esta lista)
En 2023, Huawei vendió 12 millones de unidades de su línea GT, consolidándose como la tercera marca más popular en el segmento, después de Apple y Samsung.
Google Pixel Watch 4: El primer reloj reparable
Google dio un golpe de timón con su cuarta generación: es el primer smartwatch reparable del mercado. Users pueden reemplazar la batería o la pantalla en centros autorizados, reduciendo el costo de mantenimiento a largo plazo. Wired lo calificó con 8/10, destacando su integración con Gemini, el asistente de IA que ahora responde comandos con solo levantar la muñeca (Raise to Talk).
Pero no todo es perfecto: el cambio en el puerto de carga inutiliza los cables de modelos anteriores, y su batería sigue siendo modesta (24 horas en uso mixto). Aun así, su diseño circular y la fluidez de Wear OS 4 lo convierten en la opción más pura para fans de Android.
Precio: desde US$350
Google prometió que, para 2025, el 70 % de los componentes del Pixel Watch 4 serán reciclables, un movimiento alineado con las regulaciones de la UE sobre residuos electrónicos.
OnePlus Watch 3: La batería que desafía los límites
Si la autonomía es tu prioridad, este es el reloj a batir: 5 días de uso continuo (o 12 días en modo básico), gracias a un chip de bajo consumo y un sistema operativo optimizado. Su sensor de temperatura corporal —validado por la FDA— alerta sobre posibles fiebres o cambios hormonales, ideal para deportistas o personas con condiciones médicas.
El diseño es robusto (46 mm de diámetro y 12.1 mm de grosor), lo que puede resultar voluminoso para muñecas delgadas, pero compensa con un GPS dual-band más preciso que el de sus competidores. ¿Lo mejor? Su precio se mantiene en US$350, igual que opciones de Samsung o Google, pero con el doble de autonomía.
Precio: US$350
OnePlus anunció que, en 2024, sus relojes incluirán un sensor de glucosa no invasivo, tecnología que hasta ahora solo está disponible en prototipos de Apple y Samsung.
Garmin Vivoactive: El aliado definitivo del deportista
Garmin no compite en diseño fashion, pero domina donde otros flaquean: rendimiento extremo. Con 80 modos de entrenamiento (desde natación hasta esquí de fondo), GPS de alta precisión y un sensor de oxígeno en sangre que funciona incluso bajo el agua, es la elección de atletas profesionales. Su batería dura 5 días en modo smartwatch o 13 horas con GPS activo.
Incluye detección de incidentes: si sufres una caída durante un entrenamiento, envía tu ubicación a contactos de emergencia. Y para los obsesivos de los datos, su app Garmin Connect ofrece métricas como VO2 máx. (capacidad aeróbica) y carga de entrenamiento, clave para evitar lesiones.
Precio: US$300
El 60 % de los corredores de maratón que usaron wearables en 2023 eligieron Garmin, según un estudio de Runner”s World.
¿Y tú? ¿Priorizas batería, diseño o funciones de salud? En un mercado donde la innovación avanza a pasos agigantados, elegir un smartwatch ya no es cuestión de marca, sino de qué necesitas que haga por ti.
El sensor de glucosa no invasivo: la carrera tecnológica que Apple y Samsung aún no ganan
El anuncio de OnePlus sobre su futuro sensor de glucosa sin pinchazos en 2024 no es un simple feature más: es el último capítulo de una batalla tecnológica que lleva más de una década, con gigantes como Apple y Samsung invirtiendo miles de millones sin lograr aún un producto comercial viable. La promesa de medir los niveles de azúcar en sangre con luz infrarroja —sin necesidad de extraer muestras— podría revolucionar la vida de los 537 millones de adultos con diabetes en el mundo (datos de la Federación Internacional de Diabetes, 2023), pero el camino está lleno de fracasos y controversias.
Apple lleva trabajando en esta tecnología desde 2010, cuando adquirió la startup RareLight por su patente de espectroscopia óptica. En 2017, The Wall Street Journal reveló que el proyecto, llamado “E5”, involucraba a un equipo de 30 ingenieros biomédicos en un laboratorio secreto en California. Sin embargo, en 2021, Bloomberg filtró que el prototipo tenía un margen de error del 15-20% —inaceptable para estándares médicos—, lo que llevó a la compañía a posponer su lanzamiento indefinidamente. Samsung, por su parte, presentó un concepto similar en el CES 2021, pero su reloj Galaxy Watch 4 (2021) solo incluyó un sensor de composición corporal, sin capacidad para medir glucosa.
El único avance significativo hasta ahora llegó de mano de Rockley Photonics, una empresa británica que en 2022 demostró un sensor capaz de medir glucosa, lactato y alcohol en sangre con un 92% de precisión en pruebas clínicas. Su tecnología, basada en láseres de silicio, fue adoptada por Huawei para un prototipo mostrado en 2023, pero aún no ha llegado al mercado. El problema: la FDA (EE.UU.) y la EMA (Europa) exigen que estos dispositivos superen pruebas con al menos 1.000 pacientes en condiciones reales, algo que ninguna marca ha logrado aún.
- Apple: Gasta $10 millones anuales en investigación (según informes internos filtrados en 2022), pero su tecnología actual solo funciona en condiciones de laboratorio.
- Samsung: Colabora con el Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología (KIST) desde 2019, pero su último informe (2023) admitió que el sensor aún confunde glucosa con otros azúcares.
- OnePlus: Promete ser el primero en 2024, pero no ha revelado socios clínicos ni datos de pruebas. Su ventaja: usa un algoritmo de IA entrenado con datos de 20.000 usuarios de wearables en China.
¿Por qué 2024 podría ser el año decisivo?
La presión regulatoria y la competencia están acelerando los plazos. La FDA anunció en enero de 2024 que agilizará la aprobación de wearables médicos si demuestran un beneficio claro para la salud pública, y la OMS ha instado a las tecnológicas a priorizar soluciones para diabetes, una enfermedad que causa 6,7 millones de muertes anuales. Si OnePlus cumple su promesa, no solo ganará terreno en el mercado de relojes, sino que obligará a Apple y Samsung a comprar patentes o asociarse con startups como Rockley Photonics o PKvitality (esta última ya tiene un prototipo con 95% de precisión en pruebas con la Clínica Mayo). El riesgo: si el sensor falla, el daño a la reputación será irreversible. En 2018, Google canceló su proyecto de lente de contacto para medir glucosa después de que un estudio en Nature revelara que los datos variaban según la humedad ambiental. La lección está clara: en salud, la prisa es la peor aliada.