Cohete SLS de la NASA en plataforma de lanzamiento con la nave Orión lista para Artemis II a la Luna

“Artemis II despega: hora clave y cómo seguir el histórico regreso a la Luna”

Nueva era lunar: La NASA reactiva la carrera espacial con US$100.000 millones y una tripulación lista para orbitar la Luna.

La cuenta regresiva ya corre. A las 16:44 (hora del Este) del 30 de marzo, los ingenieros de la NASA activaron el reloj que marcará el inicio de Artemis II, la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo. Este hito, con un presupuesto récord de US$100.000 millones, no solo busca repetir la gesta de 1969, sino sentar las bases para una presencia humana sostenible en el satélite. Durante estas horas previas, los equipos verifican el hardware de vuelo, los sistemas de comunicación y los protocolos de seguridad que garantizarán el éxito de la misión.

El despegue está programado para las 18:24 (hora del Este) del miércoles 1 de abril, desde el icónico Centro Espacial Kennedy en Florida, utilizando el poderoso Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), desarrollado por Boeing. La nave Orión, donde viajarán los cuatro astronautas, orbitará la Luna durante 10 días, probando tecnologías críticas para futuras misiones, incluyendo el alunizaje de Artemis III en 2026. Según la NASA, el pronóstico meteorológico es favorable, con un 80% de probabilidades de condiciones óptimas, aunque la nubosidad y los vientos fuertes podrían retrasar el lanzamiento.

Los tripulantes —Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch (especialista de misión) y Jeremy Hansen (especialista de la Agencia Espacial Canadiense)— han pasado las últimas semanas en cuarentena estricta, bajo supervisión médica constante. Su rutina incluye exámenes diarios, un plan de sueño regulado y una dieta diseñada para mantener sus niveles de energía e hidratación. Koch, quien ostenta el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer (328 días en la Estación Espacial Internacional), lidera los protocolos de salud. Mientras, Glover, el primer afroamericano en una misión lunar, ha destacado la importancia de esta misión para inspirar a las nuevas generaciones.

¿Por qué volver a la Luna ahora?

La misión Apolo 11 en 1969 tuvo un objetivo claro: ganar la Carrera Espacial contra la Unión Soviética y afianzar a EE.UU. como superpotencia. Pero Artemis II no responde a una sola razón. Expertos como Clayton Swope, subdirector del Proyecto de Seguridad Aeroespacial del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), señalan que hoy convergen cuatro motivaciones clave:

  • Seguridad nacional: China avanza en su programa lunar, con planes para una base en la década de 2030. EE.UU. no puede quedarse atrás.
  • Economía espacial: La Luna es un trampolín para la minería de recursos como el helio-3 (valioso para la fusión nuclear) y el agua lunar, que podría convertirse en combustible para misiones a Marte.
  • Ciencia y tecnología: Probar nuevas tecnologías en un entorno extremo, como los trajes espaciales de Axiom Space o los sistemas de soporte vital de Orión.
  • Prestigio global: Mostrar liderazgo en exploración espacial, atrayendo aliados internacionales y inversión privada.
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Swope advierte: “En los 60, el programa Apolo costó US$28.000 millones (equivalentes a unos US$280.000 millones hoy). Artemis ya supera los US$100.000 millones, pero esta vez no es solo una bandera y huellas: es una infraestructura permanente“. La NASA planea establecer una base lunar para 2030, en colaboración con empresas como SpaceX (que desarrolla el módulo de alunizaje Starship HLS) y agencias como la ESA (Europa) y la JAXA (Japón).

Cómo ver el lanzamiento en vivo

La NASA ofrecerá una transmisión en directo a través de su canal de YouTube y sus redes sociales, con dos bloques clave:

  • Desde las 07:45 (hora del Este): Cobertura preliminar, con imágenes en vivo de la carga de combustible en el cohete SLS y análisis técnicos.
  • Desde las 12:50 (hora del Este): Transmisión oficial del lanzamiento, con comentarios de expertos, entrevistas a los astronautas y vistas en 4K desde múltiples ángulos.

Para los espectadores en América Latina, el despegue ocurrirá a las siguientes horas locales:

País Hora local (1 de abril)
México (CDMX) 17:24
Argentina (Buenos Aires) 19:24
Colombia (Bogotá) 17:24
España (Madrid) 23:24

La transmisión incluirá un segmento especial sobre los trajes espaciales de nueva generación, diseñados por Axiom Space, que permiten mayor movilidad y protección contra la radiación. Además, se esperan mensajes en vivo desde el Centro de Control de Misión en Houston, donde el administrador de la NASA, Bill Nelson, dará una declaración minutos antes del despegue.

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¿Qué pasa si hay un retraso?

La NASA tiene ventanas de lanzamiento alternativas los días 2 y 5 de abril, en caso de que las condiciones meteorológicas o técnicas lo requieran. Si el despegue se pospone, la agencia actualizará sus canales oficiales con al menos 24 horas de antelación. Históricamente, el 45% de los lanzamientos del SLS han enfrentado retrasos por factores como fallas en sensores o viento en altura. En 2022, la misión Artemis I (no tripulada) se pospuso tres veces antes de despegar con éxito.

Mientras el mundo espera, una pregunta resuena: ¿Estamos ante el inicio de una nueva era de colonización lunar, o este es solo el primer paso hacia un objetivo aún más ambicioso: Marte?

El SLS: el cohete más potente jamás construido y sus antecedentes explosivos

Mientras el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) se prepara para impulsar a Artemis II hacia la Luna, su historial revela una trayectoria marcada por retrasos, sobrecostos y lecciones técnicas que la NASA ha tenido que asimilar a marchas forzadas. Este cohete, con una altura de 98 metros (más alto que la Estatua de la Libertad) y una capacidad de carga de 27 toneladas métricas hasta la Luna, no es solo el más potente en servicio hoy —superando al Falcon Heavy de SpaceX—, sino también el único diseñado específicamente para misiones tripuladas de larga duración fuera de la órbita terrestre baja. Sin embargo, su desarrollo ha estado lejos de ser impecable.

El programa SLS nació en 2011, tras la cancelación del programa Constellation (que buscaba regresar a la Luna para 2020 con un presupuesto inicial de US$230.000 millones). La NASA recicló componentes de los transbordadores espaciales —como los motores RS-25, usados en misiones como la del Discovery (1984-2011)— para reducir costos, pero los retrasos se acumularon. El primer lanzamiento del SLS, previsto para 2017, se pospuso hasta noviembre de 2022 con Artemis I, una misión no tripulada que reveló problemas críticos: fugas de hidrógeno durante el repostaje y fallas en los sensores de temperatura obligaron a tres intentos fallidos antes del despegue exitoso. El costo por lanzamiento del SLS, inicialmente estimado en US$500 millones, ahora supera los US$2.200 millones por misión, según un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EE.UU. (GAO) publicado en 2023.

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La presión por cumplir plazos ha llevado a la NASA a priorizar la seguridad sobre la innovación. Mientras SpaceX apuesta por cohetes reutilizables como el Starship (con un costo por lanzamiento estimado en US$10 millones), el SLS sigue siendo un sistema de un solo uso. Esto ha generado críticas de expertos como Lori Garver, exadministradora adjunta de la NASA (2009-2013), quien en una entrevista con The Verge en 2021 calificó el programa como “un monumento a la burocracia, donde cada componente tiene un contratista diferente y nadie asume riesgos“. Aun así, el SLS ha demostrado su capacidad: en Artemis I, alcanzó una velocidad máxima de 39.400 km/h y desplegó con éxito la nave Orión a 434.522 km de la Tierra, el punto más lejano alcanzado por una cápsula diseñada para humanos.

El éxito de Artemis II dependerá de que los ingenieros hayan resuelto dos fallos persistentes:

  • Las fugas de hidrógeno líquido: Durante el lanzamiento de Artemis I, se detectaron pérdidas de 6% del combustible en la etapa central, muy por encima del límite seguro del 2%. La NASA atribuyó el problema a una junta defectuosa en la línea de alimentación, reemplazada en enero de 2024.
  • La vibración excesiva en los motores: Los sensores registraron oscilaciones de 12 Hz en los motores RS-25 durante el ascenso, un fenómeno conocido como “pogo effect“, que en 1993 casi destruye un transbordador espacial (STS-51). Para mitigarlo, se instalaron amortiguadores de helio en los tanques de combustible.

¿Un gigante con los días contados?

El SLS podría tener una vida útil más corta de lo previsto. La NASA ya ha contratado a SpaceX para desarrollar una versión lunar del Starship, que se usará en Artemis III (2026) y eventuales misiones a Marte. Mientras el mundo mira hacia el cielo este 1 de abril, una pregunta técnica subyace: ¿Estamos presenciando el amanecer de una nueva era lunar… o el ocaso de un cohete que nació demasiado tarde?

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