Mapa del estrecho de Ormuz con rutas de petróleo bloqueadas y buque de guerra estadounidense retirándose

Trump abandona a sus aliados en Ormuz: “Tomen su propio petróleo”

Giro radical: EE.UU. retira su protección en el estrecho de Ormuz y exige a Europa y Asia actuar por sí mismas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este martes un ultimátum a sus aliados —con especial énfasis en los países europeos— por su “inacción” en la crisis del estrecho de Ormuz y su falta de cooperación en el conflicto con Irán. En un mensaje contundente, Trump advirtió que Washington no defenderá sus intereses en la región y les instó a “tomar su propio petróleo” del Golfo, una zona que concentra el 20% del suministro global de crudo.

A través de redes sociales, el mandatario apuntó directamente a Reino Unido y otras naciones que, según él, “no pueden conseguir combustible para aviones” debido a los bloqueos en Ormuz. Trump recordó a Londres que se “negó a participar en la decapitación de Irán”, en referencia a los ataques iniciales de la guerra desatada el 28 de febrero, que dejaron al líder supremo iraní, Alí Jamenei, muerto en los bombardeos conjuntos de EE.UU. e Israel.

Les hago una sugerencia: primero, compren petróleo a Estados Unidos, que tenemos de sobra; segundo, reúnan el valor que les ha faltado, vayan al estrecho y tómenlo por ustedes mismos“, declaró Trump. Sus palabras subrayan una estrategia de presión sin precedentes: EE.UU. exige que sus aliados asuman riesgos militares y económicos en una región donde, hasta ahora, la presencia naval estadounidense había sido garantía de seguridad.

El mensaje incluye una amenaza velada: “Tendrán que empezar a defenderse solos; Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarles, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros”. Trump insistió en que Irán “ha quedado diezmado” tras la ofensiva conjunta con Israel, por lo que “lo difícil ya está hecho” y ahora corresponde a los países dependientes del petróleo del Golfo “actuar por su cuenta“.

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Minutos después, el mandatario arremetió contra Francia por “no permitir que aviones cargados de material militar con destino a Israel sobrevuelen su territorio”. “Francia ha sido muy poco cooperadora con respecto al carnicero de Irán“, dijo en referencia a Jamenei, y advirtió: “Washington lo recordará“.

Ormuz: ¿Mejoría real o estrategia de presión?

En una rueda de prensa posterior, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que la situación en Ormuz “está mejorando” y que “hoy circulan muchos más buques que antes”. Sin embargo, mantuvo el tono belicoso: “Ha quedado claro para Irán: o abre el estrecho al comercio o enfrentará consecuencias”. Hegseth detalló que los ataques a medios navales iraníes, misiles de crucero costeros y drones buscan “desgastar y derrotar” las capacidades de Teherán en el mar.

El funcionario respaldó las críticas de Trump a los aliados, especialmente a Reino Unido, cuya Marina Real —históricamente una de las más poderosas del mundo— fue mencionada con ironía: “La última vez que lo comprobé, se suponía que había una poderosa Marina Real que también podría estar preparada para hacer este tipo de cosas”. Hegseth subrayó que, aunque EE.UU. “ha asumido la mayor parte del esfuerzo en nombre del mundo libre”, la amenaza iraní no es exclusiva de Washington: “Otras naciones deben estar preparadas para actuar“.

Sobre un posible despliegue terrestre en Irán, Hegseth fue evasivo: “Quizás no tengamos que usarlas. Las negociaciones podrían funcionar, o quizá haya un enfoque diferente”. Sin embargo, dejó claro que la impredecibilidad de las Fuerzas Armadas estadounidenses es “clave” en este momento. ¿Están EE.UU. y sus aliados al borde de una escalada sin retorno?

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El precedente histórico que explica la estrategia de Trump: el “abandono” de 1973 en el canal de Suez

La decisión de Trump de retirar la protección estadounidense en el estrecho de Ormuz y exigir a sus aliados que “tomen su propio petróleo” no es la primera vez que Washington adopta una postura de “desentendimiento estratégico” en una ruta crítica de suministro energético. El paralelo más cercano —y menos recordado— ocurrió en octubre de 1973, durante la guerra del Yom Kippur, cuando el entonces presidente Richard Nixon ordenó un embargo petrolero selectivo contra los aliados europeos que apoyaban a Israel, mientras EE.UU. reducía su presencia militar en el canal de Suez. La diferencia clave: en 1973, la medida fue una respuesta a la presión árabe, mientras que hoy es una ofensiva proactiva de Trump para forzar a Europa a alinearse con sus intereses.

En 1973, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), liderada por Arabia Saudita, impuso un embargo a los países que apoyaban a Israel, incluyendo a EE.UU., Países Bajos y Reino Unido. Nixon, en lugar de aumentar la protección naval en el estrecho de Bab el-Mandeb (otro punto clave para el petróleo), optó por priorizar el suministro doméstico y dejar que Europa negociara directamente con los productores árabes. El resultado fue un aumento del 400% en los precios del crudo en menos de seis meses y una recesión global en 1974. Hoy, Trump repite el guión, pero con un giro: no es un embargo externo lo que amenaza el flujo de petróleo, sino su propia retirada militar. Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), un bloqueo prolongado en Ormuz podría disparar el precio del barril a $150 en menos de 30 días, superando el récord de $147 en 2008 durante la crisis financiera.

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El Reino Unido, mencionado explícitamente por Trump, ya vivió un episodio similar en 1988, durante la guerra Irán-Irak, cuando su Marina Real tuvo que desplegar fragatas en el Golfo para proteger buques mercantes bajo bandera británica. En aquel entonces, el primer ministro Margaret Thatcher autorizó la Operación Armilla, que costó £500 millones (ajustados a inflación, £1.400 millones hoy) y duró tres años. La pregunta ahora es si Boris Johnson —o el próximo primer ministro— estará dispuesto a repetir la jugada, esta vez sin el respaldo logístico de EE.UU.

Crisis Año Precio del barril (pico) Respuesta de EE.UU.
Guerra del Yom Kippur 1973 $12 ($70 ajustado) Embargo selectivo; reducción de presencia en Suez
Revolución Iraní 1979 $39 ($150 ajustado) Creación de la Fuerza de Despliegue Rápido (RDF)
Guerra del Golfo 1990 $40 ($90 ajustado) Operación “Escudo del Desierto” (protección total)
Crisis actual (Ormuz) 2024 $90 (proyección: $150) Retirada de protección; exigencia a aliados

¿Un farol o el inicio de un “Golfo solo para valientes”?

Trump sabe que Europa no tiene capacidad militar inmediata para reemplazar a la Quinta Flota estadounidense en Ormuz. Pero su cálculo es claro: si el 20% del petróleo global depende de esa ruta, y EE.UU. ya no es el mayor importador (gracias al fracking, que lo convirtió en exportador neto en 2019), el costo de la inacción recaerá sobre Alemania, Francia y Japón, cuyos inventarios estratégicos solo cubren 90 días de consumo. La pregunta no es si Europa actuará, sino cuánto está dispuesta a pagar —en dólares y en vidas— por cada barril que pase por Ormuz sin la sombra de un portaaviones estadounidense.

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