“Gigante tecnológico en expansión: Oracle busca US$50.000 millones para dominar la nube en 2026”
Movida histórica: Oracle lanza una recaudación récord de hasta US$50.000 millones para expandir su infraestructura en la nube y satisfacer la demanda de gigantes como Meta y NVIDIA.
La compañía Oracle (ORCL) anunció este domingo su plan para recaudar entre US$45.000 y US$50.000 millones durante 2026, un monto sin precedentes en su historia, destinado a ampliar la capacidad de su infraestructura en la nube. Según un comunicado oficial, estos fondos se utilizarán para responder a la “demanda contratada” de sus clientes más grandes, entre los que destacan nombres clave del sector tecnológico: AMD, Meta, NVIDIA, OpenAI, TikTok y xAI, la startup de inteligencia artificial fundada por Elon Musk. Esta inversión supera el presupuesto anual de países como Chile o Portugal, lo que refleja la magnitud del salto que Oracle planea dar en el mercado cloud.
La estrategia de financiación combinará dos vías principales. Por un lado, Oracle recaudará la mitad de los fondos —hasta US$20.000 millones— mediante emisiones de acciones, incluyendo valores preferentes convertibles obligatorios y un programa de acciones en el mercado. Este enfoque sigue la tendencia de gigantes tecnológicos como Microsoft y Alphabet, que en 2023 recaudaron US$19.000 y US$15.000 millones respectivamente mediante estrategias similares. Por otro lado, el resto del objetivo se completará con una única emisión de bonos programada para principios de 2026.
¿Por qué Oracle apuesta todo a la nube ahora?
La decisión de Oracle llega en un momento crítico para la industria. El mercado global de computación en la nube creció un 21% en 2025, alcanzando los US$679.000 millones, según datos de Gartner, y se espera que siga expandiéndose a doble dígito anualmente. Sin embargo, Oracle no es el líder indiscutible: actualmente ocupa el cuarto lugar en cuota de mercado, detrás de Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure y Google Cloud. Su apuesta por US$50.000 millones podría ser un intento por cerrar esa brecha, especialmente cuando sus competidores también están invirtiendo fuertemente en IA y centros de datos.
Entre los clientes mencionados, Meta (Facebook) y TikTok destacan por su voraz consumo de recursos en la nube, impulsado por el crecimiento de usuarios y la implementación de modelos de IA generativa. Solo Meta gastó US$23.700 millones en infraestructura en 2025, un 30% más que el año anterior. Mientras tanto, NVIDIA y OpenAI requieren capacidades especializadas para entrenar modelos de inteligencia artificial, un nicho donde Oracle ha estado invirtiendo agresivamente en los últimos 18 meses.
El comunicado de Oracle también hace referencia a xAI, la empresa de Elon Musk que desarrolló el modelo Grok. xAI cerró una ronda de financiación de US$6.000 millones en mayo de 2025, y su asociación con Oracle podría ser clave para escalar sus operaciones. ¿Podría esta alianza convertir a Oracle en el “socio de infraestructura” predilecto de las startups de IA más disruptivas?
Bonos y acciones: ¿Qué riesgos enfrenta Oracle?
La emisión de bonos planeada para 2026 llegará en un contexto de tasas de interés aún elevadas, lo que podría encarecer el costo de la deuda. En 2024, el rendimiento de los bonos corporativos de grado inversión en EE.UU. promedió 5,2%, según el índice Bloomberg US Corporate Bond. Si las tasas se mantienen altas, Oracle podría enfrentar costos de financiación superiores a los calculados inicialmente. Sin embargo, la compañía tiene un as bajo la manga: su flujo de caja libre superó los US$15.000 millones en 2025, lo que le da margen para manejar obligaciones adicionales.
En cuanto a la emisión de acciones, el riesgo principal es la dilución del valor para los accionistas actuales. Oracle ya tiene más de 2.700 millones de acciones en circulación, y una inyección adicional de US$20.000 millones podría aumentar esa cifra en un 5% o más, dependiendo del precio de emisión. ¿Están los inversores dispuestos a aceptar esta dilución a cambio de un crecimiento acelerado en la nube? Los mercados reaccionarán cuando se conozcan los detalles exactos del programa.
Oracle no es ajena a movimientos audaces. En 2020, adquirió TikTok”s US operations en un acuerdo valorado en US$12.000 millones, aunque la operación finalmente no se concretó por regulaciones geopolíticas. Esta vez, sin embargo, la compañía no está comprando activos: está construyendo los suyos propios. La pregunta es si su infraestructura podrá competir con la de AWS, que en 2025 operaba 105 zonas de disponibilidad en 33 regiones geográficas, frente a las 46 zonas de Oracle Cloud.
Con competidores como Microsoft —que en 2025 invirtió US$50.000 millones en centros de datos y IA— y Amazon, que destinó US$35.000 millones a AWS ese mismo año, Oracle no solo está jugando a ponerse al día, sino a cambiar las reglas del juego. ¿Logrará su apuesta por US$50.000 millones redefinir el mapa de la nube, o quedará como un esfuerzo valiente pero insuficiente frente a los titanes establecidos?
La batalla oculta: cómo Oracle perdió (y podría recuperar) el liderazgo en la nube frente a AWS
Mientras Oracle anuncia su ambicioso plan de US$50.000 millones para 2026, pocos recuerdan que la compañía ya dominó el mercado de bases de datos en la década de 1990, con una cuota superior al 40% a nivel global. Sin embargo, su tardía apuesta por la nube —lanzada formalmente en 2016, casi una década después que AWS (2006) y Azure (2010)— la relegó a un cuarto puesto con apenas 2,4% del mercado en 2023, según Synergy Research. ¿Qué errores estratégicos cometió, y por qué este movimiento de 2026 podría ser su última oportunidad para revertirlos?
El primer gran tropiezo ocurrió en 2012, cuando Oracle rechazó adquirir Salesforce por US$9.000 millones, una operación que hubiera consolidado su posición en SaaS (software como servicio). En cambio, Salesforce se alió con AWS en 2016, migrando su infraestructura a la nube de Amazon y dejando a Oracle sin uno de sus clientes emblemáticos. Para empeorar las cosas, en 2018, la compañía perdió un contrato millonario con el Pentágono (valorado en US$10.000 millones) frente a Microsoft, después de que su cofundador, Larry Ellison, criticara públicamente la capacidad de Azure. Ese mismo año, AWS facturó US$25.600 millones —más del doble que los ingresos totales de Oracle Cloud (US$12.000 millones).
No obstante, Oracle tiene un as bajo la manga: su tecnología de bases de datos Autonomous Database, lanzada en 2017, es hasta 9 veces más rápida que AWS Aurora en operaciones de machine learning, según benchmarks independientes de GigaOm (2023). Esta ventaja técnica explicaría por qué empresas como TikTok —que en 2020 evaluó migrar su infraestructura de AWS a Oracle— y xAI (de Elon Musk) están apostando por ella. Si Oracle logra escalar esta tecnología con los US$50.000 millones, podría repetir la hazaña de 1995, cuando desplazó a IBM como líder en bases de datos con su modelo relacional.
- 1995: Oracle supera a IBM en bases de datos con un crecimiento del 52% anual.
- 2012: Rechaza comprar Salesforce; AWS lanza su servicio de bases de datos RDS.
- 2018: Pierde el contrato del Pentágono; AWS factura 2 veces más que Oracle Cloud.
- 2023: Autonomous Database supera a AWS Aurora en rendimiento para IA.
2026: ¿Repetición de la historia o el último intento fallido?
Los US$50.000 millones no garantizan el éxito. En 2021, IBM invirtió US$34.000 millones en adquirir Red Hat para impulsar su nube, pero hoy su cuota de mercado (4%) sigue estancada. Oracle, en cambio, tiene algo que IBM no: clientes desesperados por capacidad. Meta, NVIDIA y xAI no buscan solo almacenamiento; necesitan procesamiento especializado para IA, un nicho donde Oracle ya demostró superioridad técnica. Si ejecuta bien, 2026 podría ser el año en que la nube deje de ser un mercado de tres jugadores. Si falla, será el epitafio de su ambición: demasiado tarde, incluso con US$50.000 millones.