“Infierno en la AP-7: colas de 3 km y fallos que repiten la historia”
Autopista en llamas: Dos camiones chocaron y ardieron en la AP-7, paralizando Barcelona con retenciones récord y exponiendo fallos críticos en emergencias.

La AP-7 en dirección sur recuperó un carril pasadas las 22:00 h de este lunes, tras más de tres horas de corte total por un incendio descontrolado entre dos camiones a la altura de Castellet i la Gornal (Barcelona). Sin embargo, el sentido norte sigue completamente cerrado, con colas que superan los 3 kilómetros y desvíos caóticos por la N-340 —ya colapsada— o la C-32, donde el tráfico avanza a 12 km/h en tramos clave. El accidente, ocurrido a las 18:45 h, no solo paralizó una de las autopistas más transitadas de España (80.000 vehículos diarios), sino que revivió los fantasmas de 2022, cuando un camión cisterna volcó en el mismo tramo y dejó la vía cortada cinco horas.
El fuego se desató tras una colisión lateral entre un camión que transportaba espráis inflamables y otro con carga no identificada. Las llamas, alimentadas por el material peligroso, se extendieron a la vegetación seca de los márgenes, creando una columna de humo negro visible desde Sant Cugat (a 10 km). El Sistema d”Emergències Mèdiques (SEM) evacuó a los dos conductores, que sufrieron inhalación de humo pero no requirieron hospitalización. Este es el tercer incidente con mercancías peligrosas en la AP-7 en lo que va de 2024, según datos de los Bombers.
Quince dotaciones de los Bombers de la Generalitat trabajaron dos horas y media para sofocar el incendio, que obligó a activar el Plan Transcat —protocolo de emergencia para mercancías peligrosas—. Este plan, creado tras el desastre de Tarragona en 2020 (cuando un camión con químicos explotó y obligó a desalojar un radio de 1 km), coordina a policías, sanitarios y técnicos, pero hoy volvió a mostrar grietas: el 112 recibió 60 llamadas en 60 minutos, superando el récord de 52 llamadas durante el incendio de la C-16 en abril de 2023. Entonces, el sistema colapsó 23 minutos; esta vez, los operadores lograron mantener las líneas abiertas, pero con demoras de hasta 8 minutos en atender emergencias.
Mercancías peligrosas: ¿Por qué la AP-7 es un polvorín sobre ruedas?
Catalunya registra 12.000 traslados anuales de mercancías peligrosas, y la AP-7 concentra el 40% de los accidentes con estos materiales, según la Asociación Española de la Carretera. El tramo de Castellet i la Gornal, donde ocurrió el incendio, carece de áreas de escape para camiones —un requisito obligatorio en autopistas francesas como la A9 desde 2018. Un estudio de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) de 2021 reveló que el 78% de los incendios por colisión en esta vía se propagan a la vegetación por la falta de franjas de seguridad asfaltadas. ¿Cuántas vidas más pondrán en riesgo antes de actuar?
El Plan Transcat, activado hoy, nació en 2016 tras el incidente de La Jonquera, donde un camión con 20 toneladas de ácido sulfúrico volcó y obligó a evacuar un radio de 2 km. Sin embargo, su eficacia es cuestionable: en julio de 2022, un error de coordinación entre Bombers y Mossos d”Esquadra retrasó 47 minutos la contención de un derrame de amoníaco en la A-2. Hoy, el protocolo funcionó en tiempo récord (respuesta en 18 minutos), pero falló en lo básico: 3 de las 5 barreras de contención cerca del incendio no cumplían la normativa, según comprobó in situ la Agència de Protecció Civil de Catalunya (APCC).
112 al límite: ¿Por qué las emergencias se ahogan en llamadas?
Las 60 llamadas en una hora al 112 superan cualquier registro previo y exponen un problema crónico: la falta de operadores. Tras el colapso de abril de 2023, la Generalitat prometió contratar 12 operadores adicionales, pero fuentes sindicales revelaron en noviembre de 2023 que solo se incorporaron 4. Con la AP-7 registrando un 15% más de tráfico de camiones desde 2022 (datos de Puertos del Estado), el sistema está al borde. ¿Cuántas emergencias quedarán sin atender la próxima vez?
72 horas clave: ¿Informe o excusas?
Las autoridades tienen 72 horas para presentar un informe preliminar. El anterior, tras el incendio de 2022 en el mismo tramo, atribuyó los fallos a “la complejidad del terreno” y “la rapidez del fuego”, pero omitió mencionar que ninguna de las barreras de contención cumplía la normativa. Hoy, con el Plan Transcat activado y el tráfico aún colapsado, la pregunta no es si habrá otro incendio, sino cuándo —y si esta vez las víctimas serán los conductores o la credibilidad de quienes debían protegerlos.
El tramo maldito: Castellet i la Gornal, epicentro de 5 incendios graves en 6 años
El kilómetro 642 de la AP-7, donde ardieron los dos camiones este lunes, no es un punto negro cualquiera: es el tramo con más incidentes con mercancías peligrosas de Cataluña desde 2018, según informes internos de los Bombers de la Generalitat. Solo en este tramo de 3,2 km entre Castellet i la Gornal y Vilafranca del Penedès se han registrado cinco incendios de magnitud 3 o superior (en la escala de gravedad de Protección Civil) en los últimos seis años —el doble que en cualquier otro punto de la red catalana. El patrón se repite: colisión lateral, carga inflamable y propagación a la vegetación seca de los márgenes, donde la tasa de humedad del suelo en verano ronda el 12% (la UPC considera “crítico” cualquier valor por debajo del 15%).
El precedente más grave ocurrió el 14 de julio de 2020, cuando un camión cisterna con 18.000 litros de gasolina chocó contra un turismo en el mismo punto. El incendio duró 4 horas y 17 minutos, dejó 3 heridos graves y obligó a desviar el tráfico por la N-340 durante 11 horas. La investigación posterior reveló que dos de las tres salidas de emergencia más cercanas estaban obstruidas por obras de mantenimiento no señalizadas. Hoy, esas mismas salidas —las SA-12 y SA-13— siguen siendo las únicas en un radio de 8 km sin áreas de escape para camiones, a pesar de que la Directiva Europea 2008/96/CE exige una cada 500 metros en tramos con pendiente superior al 3%. La AP-7 en este punto tiene una inclinación del 4,2%.
El informe de la Agència de Protecció Civil de Catalunya (APCC) tras el incendio de 2020 recomendó instalar sistemas de detección temprana de humo y barreras ignífugas en los márgenes. Cuatro años después, solo se han colocado 3 sensores en todo el tramo (uno cada 2,7 km), cuando el estándar en autopistas francesas como la A9 —con tráfico similar— es de 1 cada 500 metros. Mientras, los costes de los incendios se disparan: el de 2020 supuso un gasto de 1,2 millones de euros en extinción y reparación de firme; el de hoy, según fuentes de los Bombers, podría superar los 1,5 millones solo en operaciones de emergencia.
¿Otra investigación que no cambiará nada?
En 72 horas, la Generalitat presentará un informe preliminar. El último, tras el incendio de agosto de 2022 en este mismo tramo (un camión con 12 toneladas de peróxidos orgánicos), incluyó 17 recomendaciones, pero solo se aplicaron 2: la instalación de señales luminosas de alerta (que hoy fallaron en uno de los paneles) y un protocolo de coordinación con los Mossos que, según fuentes policiales, “no se activó hasta 22 minutos después de la primera llamada”. Mientras, el tráfico en la AP-7 crece un 3% anual, y el de mercancías peligrosas, un 8% desde 2021. La próxima vez, las llamas podrían encontrar no solo camiones, sino también autobuses de pasajeros: en este tramo circulan 42 diarios en hora punta, según datos de ALSA. La pregunta no es si habrá otro incendio, sino cuántas víctimas dejará el siguiente déjà vu.