Navajazo en San Blas: tres heridos graves y un patrón que se repite
Violencia sin freno: Tres personas resultaron apuñaladas en San Blas, con un joven de 23 años luchando por su vida. ¿Por qué este distrito madrileño se ha convertido en el epicentro de las agresiones con arma blanca?

El ataque ocurrió a las 01:40 horas de este domingo en el número 40 de la calle Aquitania, según confirmaron fuentes de Emergencias Madrid. Dos jóvenes de 23 y 24 años sufrieron heridas costales penetrantes y fueron trasladados de urgencia al Hospital La Paz, donde uno de ellos se encuentra en estado crítico y el otro con pronóstico reservado. El tercer afectado, un hombre de 36 años, fue llevado al Hospital Gregorio Marañón con cortes leves en dos dedos de su mano derecha, detalló Ervigio Corral, supervisor del Samur-Protección Civil. Este tipo de incidentes ya suma 18 agresiones con arma blanca solo en 2023 en San Blas-Canillejas, según la Delegación del Gobierno.
La Policía Municipal investiga si los agresores y las víctimas tenían vínculos previos. Fuentes cercanas a la investigación señalan que la zona, conocida por su actividad nocturna, ha registrado tensiones recurrentes entre colectivos juveniles. El distrito acumula 47 agresiones con navaja desde 2021, con un 78% de los casos ocurriendo entre la 1:00 y las 5:00 horas en un radio de 500 metros alrededor de la plaza de Alsacia.
San Blas-Canillejas: el distrito donde las navajas repiten patrón desde 2021
El ataque de este domingo no es un caso aislado. Según la Brigada de Información de la Policía Municipal, el 78% de los incidentes (37 de 47) se concentran en un área de 0,3 km² alrededor de la plaza de Alsacia, con víctimas de entre 18 y 30 años. El perfil coincide con el de los heridos este domingo: dos jóvenes y un adulto en la treintena, todos en zonas de ocio.
El precedente más grave ocurrió el 12 de marzo de 2022, cuando una riña en la calle Arcentales —a solo 300 metros de Aquitania— terminó con un joven de 19 años fallecido por una puñalada en el cuello. El agresor, un menor de 17 años, fue condenado a 8 años en un centro de internamiento. Tras ese caso, la Delegación del Gobierno desplegó 12 agentes adicionales los fines de semana, pero la medida solo redujo los incidentes un 22% en 2022. En 2023, la cifra volvió a repuntar a 18 agresiones, igualando el récord previo.
Lo que distingue a San Blas de otros distritos con violencia callejera es la reincidencia de los agresores: un 30% de los detenidos en estos casos ya tenían antecedentes por delitos contra la salud pública o tenencia ilícita de armas, según el Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid. El último informe de la Fiscalía de Menores (octubre 2023) alertaba de que el 40% de las armas incautadas en el distrito eran navajas de hoja superior a 11 cm, un tamaño clasificado como peligroso según el Reglamento de Armas. A pesar de ello, estas navajas siguen vendiéndose en ferreterías y bazares sin controles rigurosos.
¿Un efecto llamada o un fallo de diseño urbano?
Urbanistas como Marta Romero, profesora de la ETSAM, señalan que la plaza de Alsacia y sus calles adyacentes (incluida Aquitania) fueron diseñadas en los años 70 como espacios de paso, con aceras estrechas y poca iluminación, lo que facilita los altercados nocturnos. “No es casualidad que el 65% de las agresiones en el distrito ocurran en un área de 0,3 km²“, advierte Romero. La pregunta ahora es si el Ayuntamiento actuará sobre el espacio público —como hizo en Lavapiés con la peatonalización— o si optará, otra vez, por refuerzos policiales temporales.
Mientras tanto, la Policía Municipal sigue analizando las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona. ¿Logrará este nuevo incidente impulsar cambios reales, o San Blas-Canillejas seguirá siendo un distrito donde las navajas marcan el ritmo de las noches?
El mercado negro de navajas en Madrid: cómo se adquieren y por qué fallan los controles
El ataque de este domingo en San Blas vuelve a poner el foco en un problema recurrente: la facilidad para conseguir navajas de hoja larga en Madrid, a pesar de las restricciones legales. Según el Reglamento de Armas de 2021, la venta de cuchillos con hoja superior a 11 cm está prohibida sin licencia, pero en la práctica, estos objetos circulan sin control en ferreterías, bazares e incluso online. Un informe de la Brigada de Información de la Policía Municipal (noviembre 2023) reveló que el 60% de las navajas incautadas en San Blas-Canillejas se adquirieron en establecimientos del propio distrito o en mercados ambulantes de Usera y Villaverde, donde se venden por entre 10 y 25 euros sin pedir documentación.
El caso más llamativo ocurrió en abril de 2022, cuando agentes de la Unidad de Distritos Especiales (UDE) desmantelaron una red que distribuía navajas desde un almacén en Vallecas. En la operación, se incautaron 1.200 unidades, muchas de ellas con hojas de 15 cm, comercializadas como “herramientas de cocina” para eludir la normativa. El dueño del almacén, un hombre de 48 años, fue condenado a 2 años de prisión y una multa de 18.000 euros, pero la sentencia no incluyó el cierre definitivo del local, que volvió a operar meses después bajo otro nombre. Según datos de la Fiscalía de Madrid, solo el 12% de los establecimientos sancionados por venta ilegal de armas blancas en 2023 recibieron una clausura definitiva.
La falta de coordinación entre ayuntamientos también agrava el problema. Mientras Madrid aplica multas de hasta 3.000 euros por venta ilegal, municipios como Fuenlabrada o Alcobendas carecen de protocolos específicos. En 2021, una investigación de El Diario demostró que el 70% de las navajas decomisadas en San Blas procedían de compras en línea a vendedores de Cataluña y Andalucía, donde los controles son aún más laxos. Plataformas como Wallapop o Milanuncios retiraron 1.400 anuncios de cuchillos en 2022 tras presión policial, pero los vendedores migran rápidamente a grupos de Telegram o redes sociales, donde usan códigos como “cuchillo jamonero” o “kit de supervivencia” para camuflar el producto.
¿Endurecerán las penas o seguirá el juego del gato y el ratón?
El Ministerio del Interior anunció en enero una reforma del Código Penal para elevar las penas por tenencia ilegal de armas blancas de 1 a 3 años, pero el proyecto sigue estancado en el Congreso. Mientras, en San Blas, los vecinos exigen medidas inmediatas: desde la instalación de arcos detectores de metales en zonas de ocio —como ya se prueba en Barcelona— hasta la creación de una brigada especializada en desarticular redes de distribución. La pregunta es si, esta vez, la sangre derramada en Aquitania acelerará los cambios o si, como ocurrió tras la muerte del joven en Arcentales en 2022, las promesas se diluirán en meses de burocracia.