Dibu Martínez da señales claras: Argelia a la vista
Dibu en forma: Emiliano Martínez aceleró su recuperación y dejó gestos positivos a tres días del debut mundialista.
KANSAS CITY. La cuenta regresiva para el estreno ante Argelia entra en su fase crítica. Cada entrenamiento ahora pesa, y más para el arquero, que sigue en la recta final de su recuperación por la fractura en el dedo anular de la mano derecha. Este sábado, a solo 72 horas del partido inaugural, el guardameta argentino volvió a transmitir optimismo en una sesión clave.
La selección alteró su rutina: entrenó por la mañana para esquivar las tormentas previstas y reducir el desgaste de cara al ensayo del domingo, donde Lionel Scaloni comenzará a definir el once titular. Y, como en los últimos días, todas las miradas se posaron en Dibu antes de la llegada de Messi y el resto del plantel.

El arquero fue el primero en pisar una de las canchas del Compass Minerals National Performance Center. Lo acompañaron el sparring Máximo Leguizamón, el entrenador de arqueros Martín Tocalli y parte del cuerpo médico que monitorea su evolución. El objetivo: aumentar las cargas y evaluar la respuesta de su mano derecha.
La sesión tuvo tres fases. Primero, ejercicios físicos y de coordinación sin balón. Luego, trabajos de reacción con pelotas de tenis. Y, para cerrar, remates con balones oficiales del Mundial, una prueba de máximo exigencia que lo obligó a usar ambas manos con naturalidad.
El gesto que alimenta el optimismo
La gran novedad fueron sus gestos. Esta vez, no hubo rastro de dolor ni incomodidad. Al contrario: respondió con solvencia a un entrenamiento más intenso, proyectando una imagen que refuerza la confianza de cara al debut. En este contexto, cada detalle cuenta, y el de Dibu es el más observado.
Hubo un detalle revelador. En prácticas anteriores, al ponerse o quitarse el guante, solía mostrar molestias. Esta vez, evitó quitárselo frente a las cámaras. Pero el mensaje más claro llegó al final: al retirarse, saludó a varios colaboradores apretando con fuerza su mano derecha.
Y, como broche, una frase que tranquilizó a los más de cien periodistas presentes. Al ser consultado sobre su estado, respondió con una sonrisa: “Estamos bien, tengo al mejor fisio”, en referencia a Pablo Capuchetti. Lo que esto significa es que, más allá de los avances físicos, el mental también está alineado.
“ESTOY BIEN, TENGO AL MEJOR FISIO ACÁ”
Dibu Martínez llevando tranquilidad después de su entrenamiento y elogiando al fisioterapeuta Pablo Capuchetti. pic.twitter.com/e5ittQSBWR
— TyC Sports (@TyCSports) June 13, 2026
La última prueba antes de Argelia
El entrenamiento del domingo será el examen definitivo. El partido contra Argelia se disputará este martes a las 22 (hora argentina) en el Arrowhead Stadium. La evolución de Martínez es, sin duda, la noticia que más alivio genera en el cuerpo técnico. Su presencia sería un espaldarazo moral para el equipo.
Si el marplatense no llega al 100%, Scaloni tendrá que elegir entre Gerónimo Rulli —suplente en Qatar 2022— o Juan Musso, quien, pese a su buen momento en el Atlético de Madrid, parece un paso atrás. Pero Dibu no piensa ceder terreno: mientras suma señales positivas, lucha por estar en el debut.
El resto del equipo toma forma
En defensa, Cristian Romero está casi confirmado tras superarse del esguince en la rodilla derecha. La duda ahora es su compañero: ¿Nicolás Otamendi o Lisandro Martínez? En el lateral izquierdo, con Tagliafico fuera por una distensión, Facundo Medina es el favorito. Marcos Senesi, que reemplazó a Balerdi, ya se sumó a los entrenamientos.
En el mediocampo, De Paul, Enzo Fernández y Mac Allister son fijos. La incógnita es si Scaloni suma un volante más —Palacios sería el elegido— o mantiene tres delanteros. En ataque, Messi es intocable; Julián Álvarez tiene ventajas sobre Lautaro, y Thiago Almada se perfila para la banda izquierda.

La pregunta que resuena en Kansas City es clara: ¿Logrará Dibu Martínez estar a la altura de su leyenda cuando más se lo necesita?
El impacto psicológico de un Dibu en forma
La recuperación de Emiliano Martínez no es solo física: su presencia en el arco argentino actúa como un catalizador mental para todo el equipo.
En este contexto, el gesto de apretar con fuerza su mano derecha al retirarse del entrenamiento envía un mensaje claro a sus compañeros: el líder está listo. Lo que esto significa es que, más allá de los ejercicios técnicos, la confianza que transmite Dibu puede ser el factor decisivo en un debut mundialista donde la presión será máxima. La selección necesita esa seguridad bajo los tres palos, especialmente ante un rival como Argelia, que no perdonará errores.
La implicación inmediata es que Scaloni podría evitar rotaciones forzadas en el arco. Rulli y Musso son opciones válidas, pero ninguno tiene el peso simbólico de Martínez, cuya figura trasciende lo deportivo. Su recuperación acelerada no solo resuelve un problema táctico, sino que también consolida la jerarquía dentro del vestuario.
¿Estamos ante el momento definitorio?
El entrenamiento del domingo será la prueba de fuego. Si Dibu supera ese examen, su inclusión en el once inicial contra Argelia no solo será un alivio técnico, sino un mensaje contundente: Argentina llega con su mejor versión psicológica al inicio del torneo.