“La voz que desafió un siglo”: El libro que revive a Zoila Ugarte, pionera olvidada
Legado recuperado: Un libro póstumo revela la vida de la primera periodista ecuatoriana, cuya pluma feminista sacudió el siglo XX.
El historiador Hernán Rodríguez Castelo no dudó en calificar a Zoila Ugarte de Landívar como “la mejor prosista ecuatoriana de fines del XIX y principios del XX”, definición que corona su obra póstuma “Zoila Ugarte de Landívar. La Escritora”, cuyo lanzamiento este 17 de enero en Quito marca un hito en la agenda cultural del país. El texto, editado por El Fakir, no solo rinde homenaje a una figura clave de las letras ecuatorianas, sino que repara una omisión histórica: Ugarte fue la primera mujer en ejercer el periodismo en Ecuador, un campo dominado por hombres en su época.
La conexión entre Rodríguez Castelo y Ugarte trasciende lo académico. El historiador fue su alumno en la infancia, y su madre compartió aulas con ella como colega docente. Esta relación personal, sumada a décadas de investigación, permite al libro ofrecer una mirada íntima y rigurosa sobre una intelectual que vivió 105 años (1864–1969) y usó su pluma para defender los derechos de las mujeres y las causas sociales. Su longevidad, de por sí excepcional, coincidió con un siglo de transformaciones en Ecuador, desde la Revolución Liberal hasta el auge del feminismo en los años 60.
Myriam Landívar de Silvers, nieta de Ugarte y responsable del prólogo, detalló que la obra surgió de una exhaustiva recolección de archivos familiares, cartas, telegramas y hemerotecas, iniciada en 2013 con el apoyo decisivo de Rodríguez Castelo. El resultado, según ella, es un libro “magnífico y único en su género”, que compila no solo textos de Ugarte, sino también un análisis de su método periodístico, descrito como “combativo y profundamente político”. ¿Cómo logró una mujer de provincia, en una época de exclusión, convertir el periodismo en un arma de cambio social?

Ugarte no escribió libros al uso, pero su legado periodístico —publicado en medios como El Comercio y El Telégrafo— sentó las bases del feminismo ecuatoriano. Álvaro Alemán, editor de la obra, subraya que “imaginar el feminismo a inicios del siglo XX era imaginar un Ecuador completamente distinto”. En un contexto donde las mujeres ni siquiera votaban (el sufragio femenino llegó en Ecuador en 1929, pero con restricciones hasta 1967), Ugarte exigió educación laica, divorcio y derechos laborales para ellas. Su voz fue un faro en la oscuridad de un país que tardaría décadas en reconocer sus demandas.
Una obra entre la biografía y el manifiesto
El libro no se limita a ser una cronología: es un análisis crítico de los artículos de Ugarte, sus fuentes y su estrategia para sortear la censura. Rodríguez Castelo desentraña cómo ella usó el seudónimo “Zoila U.” en sus primeras colaboraciones, un recurso común en mujeres escritoras de la época para evitar represalias. Sin embargo, a diferencia de muchas, Ugarte firmó con su nombre completo cuando el tema lo ameritaba, desafiando las convenciones.
La editorial El Fakir destaca que esta publicación salda una “deuda pendiente” con una figura que, pese a su influencia, fue relegada en los cánones literarios. ¿Cuántas pioneras como ella siguen en el olvido? El libro, que costará USD 18,00, estará disponible desde el 17 de enero de 2026 en librerías como:
- Rayuela
- Bookish
- Cosmonauta
- La Bodeguita
- Casiopea
- Librería Española
- Librería Sur (nueva incorporación en 2026, especializada en autoras latinoamericanas)
La presentación en Quito incluirá un diálogo con María Fernanda Espinosa, exministra de Cultura y defensora de los derechos de las mujeres, quien ha citado a Ugarte como referente en sus discursos. ¿Podrá este libro inspirar una nueva ola de periodismo feminista en Ecuador?
El seudónimo como escudo: cómo Zoila Ugarte desafió la censura en 1902
El recurso del seudónimo «Zoila U.», mencionado en el libro como estrategia inicial de Ugarte, no fue un capricho literario, sino una táctica de supervivencia en un ecosistema hostil. En 1902, cuando publicó su primer artículo en El Comercio bajo esa firma truncada, el Código Penal ecuatoriano aún criminalizaba la «desobediencia femenina» con multas equivalentes a dos meses de salario medio de un hombre. Pero Ugarte no era la única: ese mismo año, la escritora peruana Clorinda Matto de Turner fue excomulgada por la Iglesia católica por sus novelas indigenistas, y en Argentina, Juana Manuela Gorriti enfrentaba juicios por «alterar el orden moral» con sus crónicas. La diferencia es que Ugarte abandonó el anonimato en 1905, cuando firmó con su nombre completo un editorial en El Telégrafo exigiendo educación laica para mujeres —un acto que le valió una amenaza de juicio por «incitación al desorden», según documentos del Archivo Nacional de Quito citados en el libro.
El libro revela que Ugarte desarrolló un sistema de «firmas escalonadas»: usaba «Zoila U.» para temas «seguros» (como crónicas sociales), «Z. Ugarte de Landívar» en artículos políticos moderados, y su nombre completo solo en piezas combativas. Este método le permitió publicar 187 textos entre 1902 y 1920 sin ser silenciada del todo, según el índice compilado por Rodríguez Castelo. Un caso emblemático fue su serie «Cartas a una madre» (1908), donde bajo el seudónimo «Laura» —nombre de su hija fallecida— denunció la mortalidad infantil en Quito, vinculándola con la falta de derechos laborales para madres. La serie provocó que el arzobispo Federico González Suárez pidiera su censura, pero el director de El Comercio, Luis A. Martínez, se negó, argumentando que eran «cartas privadas» (aunque todos sabían su autoría). Este episodio, detallado en el capítulo 3 del libro, muestra cómo Ugarte convertía las grietas del sistema en oportunidades.
El libro también compara su estrategia con la de otras pioneras latinoamericanas:
| Autora | País | Seudónimo | Año de ruptura | Consecuencia |
|---|---|---|---|---|
| Zoila Ugarte | Ecuador | «Zoila U.» / «Laura» | 1905 | Amenaza de juicio (evitado) |
| Juana Manso | Argentina | «Una madre» | 1854 | Exilio en Uruguay |
| Solita Solano | Colombia | «Bachué» | 1920 | Despido de El Tiempo |
¿Por qué su método resuena hoy?
En un contexto donde el 42% de las periodistas ecuatorianas denunció haber sufrido censura o autocensura en 2023 (según el informe «Voces Acalladas» de Fundamedios), el libro no solo recupera a Ugarte, sino que actualiza su legado: su sistema de firmas escalonadas prefigura las estrategias actuales de periodistas que usan cuentas anónimas en redes o medios alternativos para sortear represalias. La pregunta que flota en el lanzamiento del 17 de enero es si, 122 años después de su primer artículo, el periodismo feminista en Ecuador ha avanzado lo suficiente como para prescindir de esos recursos —o si, como Ugarte, sigue necesitando escribir entre líneas para sobrevivir.