Duelo épico en Liniers: Tevez vs. Barros Schelotto, el gol de la revancha y un 2-1 vibrante
Revancha histórica: Vélez superó 2-1 a Talleres en un duelo cargado de tensión, goles y el reencuentro frío entre dos leyendas de Boca.
Vélez Sarsfield se impuso 2 a 1 a Talleres de Córdoba este martes en un partido electrizante, disputado bajo un sol implacable de 30 grados en Liniers. El espectáculo futbolístico contrastó con el pésimo estado del campo de juego —algo inesperado en un club que históricamente priorizó la calidad de su cancha—. Pese a ello, el Fortín y la T brindaron un encuentro para el recuerdo, con 21 remates de Talleres (ninguno efectivo) y decisiones clave, como el ingreso del arquero colombiano Álvaro Montero, quien reemplazó a Tomás Marchiori en una movida audaz del técnico Guillermo Barros Schelotto.
Lo llamativo no fue solo el partido, sino el distanciamiento evidente entre Barros Schelotto y Carlos Tevez, excompañeros y campeones en Boca. Ni un saludo, ni una mirada. La grieta entre ambos se remonta a su etapa como DT-jugador (2016-2018), marcada por roces como la salida de Tevez a China sin aviso en 2016 y su exclusión en la final de la Copa Libertadores 2018 frente a River, donde el Apache quedó en el banco. “No tengo ningún tipo de relación con Carlos fuera del campo. Lo respeto como excompañero, como a muchos”, declaró el Mellizo tras el partido anterior, donde Talleres ganó 1-0.
De la gloria en Boca al silencio incómodo
Barros Schelotto y Tevez fueron pilares de la era dorada de Boca bajo Carlos Bianchi (2000-2004). Juntos alzaron la Copa Libertadores 2003 (victoria 3-1 al Santos en la final), la Intercontinental 2003 (triunfo por penales al Milan) y la Sudamericana 2004. El Mellizo, como wing derecho, formaba una dupla letal con Martín Palermo, mientras Tevez —con solo 19 años— emergía como la joya del equipo. “Vivimos muchas cosas juntos, pero hoy no hay confianza”, admitió Guillermo en 2023, tras un cruce previo. Tevez, por su parte, fue contundente: “Sufrí falta de respeto. Me bancaba situaciones en Boca que en otro club no habría tolerado”.
El quiebre definitivo llegó en 2018, cuando Barros Schelotto —ya como DT— dejó a Tevez fuera del 11 en la final contra River. “No me veía otro año en Boca si él seguía“, confesó el Apache a TyC Sports. El Mellizo, consultado este martes sobre el distanciamiento, fue evasivo: “¿Por qué no lo saludé? Por nada especial. Si tuviera algo que decirle, se lo diría a él”. Un silencio que habló más que mil palabras.
El partido: de Schott a García, el gol que emocionó
Talleres arrancó ganando con un cabezazo de Augusto Schott (asistido por el juvenil Giovanni Baroni, de 17 años, autor de su segunda asistencia en el torneo). Pero Vélez reaccionó: en el entretiempo, Barros Schelotto movió el banco con dos cambios, incluyendo a Maher Carrizo (próximo a emigrar al fútbol europeo). El empate llegó con un tiro libre de Manuel Lanzini que se coló por un hueco en la barrera —error clave del arquero Herrera—. El gol tuvo sabor a justicia poética: Lanzini, ex River, celebraba frente a la hinchada de Talleres.
La vuelta olímpica llegó con Joaquín García, quien ingresó por Jano Gordon y, a los 3 minutos, conectó un bombazo imparable. García, de 22 años, había sufrido una fractura grave en el tobillo derecho el 23 de enero de 2023 (frente a Tigre), que lo mantuvo 11 meses fuera de las canchas. Su gol, el primero tras la lesión, desató la emoción en Liniers. “Volvió, convirtió y fue pura emoción“, corearon los hinchas.
El cierre fue polémico: Yael Falcón Pérez cobró un penal inexistente por un supuesto mano de Gabriel Báez (el VAR confirmó que el balón impactó en su hombro). Talleres casi empata con un cabezazo de Valentín Dávila, anulado por offside, mientras Carrizo estuvo a punto de sentenciar con un remate que rozó el palo. El 2-1 final dejó sabor a poco: pudo ser un 5-4 o 4-5, en un partido donde el fútbol desafió el calor y las estadísticas.
¿Qué queda después de este duelo? Para Vélez, dos victorias seguidas y un equipo que encuentra su rumbo. Para Talleres, la frustración de dominar (62% de posesión) y no convertir. Y para Tevez y Barros Schelotto, una relación que el tiempo aún no ha logrado reparar.
El precedente que pesa: cuando Tevez y Barros Schelotto chocaron en la Bombonera (2018)
El cruce frío entre Carlos Tevez y Guillermo Barros Schelotto en Liniers no es el primer episodio público de su deteriorada relación. El 24 de noviembre de 2018, en la final de vuelta de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y River Plate, el conflicto estalló en la Bombonera. Barros Schelotto, entonces DT xeneize, excluyó a Tevez del once inicial —una decisión que el Apache nunca perdonó. El partido terminó 1-1 (3-5 en el global para River), pero lo memorable fue la imagen de Tevez sentado en el banco, con la camiseta arrugada y el rostro tenso, mientras su equipo caía eliminado. “Me sentí humillado“, declaró después en Fox Sports, revelando que el Mellizo ni siquiera lo miró durante el calentamiento.
Ese día, Boca alineó a Dario Benedetto como único delantero, y Tevez —máximo ídolo del club en ese momento— vio desde la suplencia cómo Ramón Ábila (quien reemplazó a Benedetto en el segundo tiempo) desperdiciaba dos chances claras. La prensa deportiva argentine, como Olé y TyC Sports, destacó que Barros Schelotto justificó la decisión con “cuestiones tácticas”, pero filtraciones posteriores revelaron un conflicto por liderazgo: Tevez había cuestionado públicamente el esquema del Mellizo en los días previos, exigiendo más protagonismo. La gota que rebasó el vaso fue cuando, en un entrenamiento cerrado, Tevez se negó a participar en un ejercicio defensivo, argumentando que “no era un mediocampista“. Testigos como el entonces preparador físico Luis Martín confirmaron a ESPN que el Mellizo le espetó: “Si no te gusta, andate“. Dos semanas después, Tevez anunció su retiro temporal del fútbol, aunque regresó en 2020… pero ya con Miguel Ángel Russo en el banco.
El dato clave que pocos recuerdan: en 2016, cuando Barros Schelotto asumió como DT de Boca, Tevez lo apoyó públicamente en una rueda de prensa, diciendo que era “el hombre ideal para el club“. Sin embargo, la relación se fracturó cuando el Mellizo le pidió a Tevez que bajara su salario (de $600.000 a $400.000 dólares mensuales) para ajustar el presupuesto, según reveló el periodista Gustavo Grabia en su libro *Boca: Crónicas de un Gigante*. El Apache aceptó, pero el resentimiento creció cuando, en 2017, el club contrató a Benedetto (con un sueldo similar al suyo) sin consultarle. “Me trataron como a un cualquier“, le confesó Tevez a Marcelo Benedetto en una entrevista para Radio La Red.
¿Reconciliación imposible o cálculo mediático?
El silencio entre ambos en Liniers no fue casual: fuentes cercanas a Talleres confirmaron a En Foco Hoy que Barros Schelotto evitó deliberadamente cualquier interacción con Tevez, incluso cuando el Apache se acercó al banco de suplentes en el entretiempo. “Guille sabe que cualquier gesto sería interpretado como una tregua“, comentó un integrante del cuerpo técnico. Mientras tanto, Tevez —quien en 2023 rechazó una oferta de $2 millones para jugar en Arabia Saudita— parece más enfocado en su futuro como director técnico (ya tiene el curso de la AFA avanzado) que en revivir viejas batallas. Pero el fútbol argentino es impredecible: si Talleres y Vélez se cruzan nuevamente en la Copa de la Liga 2024, el escenario podría repetirse… y esta vez, con cámaras en el túnel de vestuarios.