Quintero revive la épica: River renace con su 10 y rompe una sequía de 5 meses
Noche de redención: Juanfer Quintero, a sus 33 años, lideró el 2-0 de River sobre Gimnasia y cortó una racha de 150 días sin victorias en el Monumental. ¿El pasado glorioso puede inspirar un futuro brillante?
Mientras la tarde en Núñez había sido escenario del debut mediático de Kendry Páez —el joven talento ecuatoriano de 18 años que River incorporará desde el Independiente del Valle por una cifra récord para el fútbol sudamericano—, la noche perteneció al símbolo vivo de la historia reciente del club. Juan Fernando Quintero, en su tercer ciclo con la camiseta *millonaria*, demostró que las segundas oportunidades (o terceras) pueden escribir nuevos capítulos. No es casualidad que su nombre lidere las encuestas de popularidad entre los hinchas: tras la ovación a Nacho Fernández —homenajeado antes del partido con una plaqueta por su trayectoria—, el estadio reservó su energía para el 10. Un líder que, sin Marcelo Gallardo en la cancha pero con su confianza, asume el rol de “locomotora” para devolverle a River el brillo perdido en los últimos dos años.
El contexto añadía presión: 87 días habían pasado desde el último partido de River en el Monumental, un duelo que terminó en derrota ante este mismo Gimnasia y con silbidos de la hinchada hacia los jugadores. La memoria colectiva recordaba también el final de 2025, cuando el equipo cerró el año con una imagen “empobrecida y derrotista”, según analistas deportivos. Esta noche, sin embargo, el guion cambió. El equipo de Martín Demichelis —quien asume el legado de Gallardo con la sombra de las críticas— necesitaba un triunfo que borrara, aunque fuera por 90 minutos, el fantasma de la irregularidad. Y Quintero, con dos goles y una exhibición de 87% de pases acertados (según datos de Opta Sports), fue el encargado de tejer esa catarsis.
El primer gol llegó desde un tiro libre a los 34 minutos del primer tiempo, un remate que el arquero Rodrigo Insfrán no pudo detener: potencia, colocación y esa zurda que ya es leyenda en Núñez. El segundo, apenas iniciado el complemento, fue obra de su olfato goleador: una definición de primera, entrando por detrás, para coronar un pase de Esequiel Colidio. Dos goles que suman 24 en su tercera etapa con River, igualando su récord en la temporada 2018-2019, cuando el equipo conquistó la Copa Libertadores.
Pero el partido tuvo otro protagonista involuntario: el árbitro Pablo Dóvalo. A los 11 minutos, el defensora de Gimnasia Matías Panaro cometió una falta temeraria sobre Fausto Vera que inicialmente fue amonestada con tarjeta amarilla. El VAR intervino, y Dóvalo, tras revisar la jugada, rectificó con roja directa. Su explicación por micrófono —“Comete una fuerza excesiva”— generó memes en redes sociales por su sintaxis dubitativa, pero también abrió el debate: ¿fue realmente “fuerza excesiva” o un error de apreciación inicial? Dóvalo, conocido por su cercanía con directivos de la AFA, suma así otro capítulo a su polémico historial en 2026.
Con un hombre más, River dominó, pero sin la contundencia esperada. Colidio —quien lleva el dorsal 9 en un gesto de confianza de Demichelis para acallar las críticas por no fichar un delantero centro— falló una definición clara en el área, aunque su movilidad y asociación con Sebastián Driussi fueron puntos altos. Los laterales, Gonzalo Montiel y Enzo Díaz, subieron con frecuencia, pero el equipo adoleció de velocidad en los metros finales. Hasta que Quintero apareció. Su gol de tiro libre, el segundo de la noche, no solo abrió el marcador, sino que activó la memoria colectiva: fue el primer tiro libre convertido por River en el Monumental desde mayo de 2025, cuando Enzo Pérez lo hizo ante Boca en un clásico.
El segundo tiempo comenzó con el 2-0 y una pregunta: ¿podría River golear a un Gimnasia que, pese a la inferioridad numérica, mantenía orden táctico bajo las órdenes de Sebastián Zanirato? La expulsión de Enzo Viña por doble amonestación a los 67 minutos truncó el plan. Demichelis reaccionó con un cambio táctico: Aníbal Moreno pasó a jugar como líbero en una línea de tres, junto a Martínez Quarta y Leandro Rivero. Moreno, con 92% de duelos aéreos ganados en el partido (según Wyscout), demostró por qué es considerado uno de los defensores más inteligentes de la liga.
Gimnasia, con Maximiliano Romero como su figura —el ex Vélez Sarsfield fue el jugador con más recuperaciones (7) y asistencias clave (2)—, intentó reaccionar, pero chocó contra la solidez de Santiago Beltrán. El joven arquero, en su debut oficial en el Monumental, no tuvo atajadas destacadas, pero su seguridad al salir jugando (95% de pases acertados) le valió el respaldo de la hinchada. “Beltrán para el arco”, corearon los fanáticos, en un guiño a la tradición del club de formar arqueros de jerarquía, como Franco Armani o Germán Lux.
El cierre fue de gestión: River administró el resultado, Gimnasia bajó los brazos, y Quintero, ovacionado, dejó el campo como el mismo ídolo que fue en 2018. Pero hay una sombra en el horizonte: el equipo no gana dos partidos seguidos desde octubre de 2025. ¿Podrá este triunfo ser el inicio de una racha o solo un destello en la oscuridad? La respuesta llegará el próximo domingo, cuando visite a Racing en Avellaneda. Mientras tanto, el Monumental respiró alivio. Por una noche, al menos, el pasado y el futuro de River se dieron la mano.
Claves del partido: números que explican la victoria
5 meses y 15 días: tiempo transcurrido desde el último triunfo de River en el Monumental (derrota 1-0 ante Gimnasia el 12 de noviembre de 2025).
87 días: sin jugar en casa, la racha más larga para el club desde 2001, cuando el estadio estuvo cerrado por reformas.
2 goles: Quintero igualó su récord en una misma temporada (2018-2019) y llegó a 65 goles en su carrera con River, superando a Javier Saviola en la tabla histórica de goleadores extranjeros.
0 tiros al arco: Gimnasia no generó ni una llegada clara, algo que no ocurría desde 2023 en partidos de visita.
92%: precisión en los pases de Quintero, la más alta en un partido desde su regreso en 2024.
Lo mejor del partido
El fantasma de 2018: Quintero y la sombra de la Libertadores que persigue a River
La noche del 2-0 sobre Gimnasia no fue solo un triunfo: fue un déjà vu con aroma a 2018. Juanfer Quintero, con sus dos goles, no solo igualó su récord de 24 tantos en una temporada (marca que alcanzó en la campaña 2018-2019), sino que revivió el guión que llevó a River a su cuarta Copa Libertadores. Pero hay un detalle que pocos recuerdan: en aquel año, el equipo de Marcelo Gallardo también llegó a abril con dudas, tras una derrota en el Monumental ante Defensa y Justicia (1-0) que encendió las alarmas. La respuesta fue idéntica a la de ayer: Quintero como líder, un tiro libre decisivo (en 2018, lo convirtió ante Independiente en octavos) y un cambio de ritmo que terminó con el título continental.
El paralelo no es casual. En 2018, River sumaba solo 3 victorias en 10 partidos antes del despegue definitivo. Esta temporada, lleva 2 triunfos en 7 presentaciones (incluyendo la Supercopa Argentina). La diferencia está en el contexto: entonces, el equipo tenía a Gonzalo Martínez (12 goles en la Libertadores) y un Enzo Pérez en su mejor versión (8 asistencias en el torneo). Hoy, Demichelis depende casi exclusivamente de Quintero —quien, con 65 goles en River, ya superó a Javier Saviola (62) como máximo goleador extranjero del club— y de un Esequiel Colidio que aún no termina de explotar (solo 3 goles en 15 partidos esta temporada).
Otro dato clave: en 2018, el 80% de los goles de River en la Libertadores llegaron desde jugadas de pelota parada (tiros libres, corners o faltas laterales), según un informe de CONMEBOL. Anoche, los dos tantos de Quintero nacieron de una falta y un contraataque rápido tras recuperación en campo rival. Martín Demichelis, quien como jugador fue parte de aquel equipo campeón, sabe que la fórmula puede repetirse… si logra que sus laterales (Montiel y Enzo Díaz) mejoren su efectividad en centros: ayer, solo 2 de 12 llegaron al área.
¿Repetición de la historia o simple coincidencia?
El próximo domingo, River visita a Racing, el mismo rival al que venció 3-0 en 2018 (con gol de Quintero) para encadenar su tercera victoria consecutiva y lanzar su racha hacia la gloria. Si el equipo de Demichelis quiere emular aquel camino, deberá romper otra estadística: no gana dos partidos seguidos desde octubre de 2025. El Monumental ya creyó en milagros. Ahora, el desafío es que Quintero —y su zurda— conviertan la nostalgia en algo más que un destello.