Iker Zufiaurre de Boca Juniors en acción durante su debut como titular en Primera División a los 20 años

Juveniles argentinos: ¿genios precoces o víctimas del sistema?

Revolución forzada: El fútbol argentino lanza a sus juveniles a Primera como nunca antes, pero ¿es oportunidad o desespero?

Con solo 20 años, Iker Zufiaurre debutó como titular en Boca Juniors —un equipo con delanteros de jerarquía como Edinson Cavani y Miguel Merentiel—. El técnico Claudio Ubeda lo alineó como “9” ante Estudiantes, en un partido que el Xeneize perdía y donde también ingresaron los debutantes Gonzalo Gelini (19) y Tomás Andrada (18). No fue un amistoso: fue la segunda fecha del torneo, con presión por el resultado y un rival que dominaba el juego. ¿Confianza ciega o falta de opciones?

El fenómeno no es aislado. En las dos primeras fechas de 2026, cerca de 30 futbolistas entre 17 y 20 años aparecieron como titulares en Primera División. Clubes como Vélez, Talleres, Huracán y San Lorenzo confían en juveniles no solo por proyecto, sino por necesidad deportiva y económica. Milton Delgado (20), ya consolidado en Boca, o Leonel Flores (18), en el banco xeneize, son ejemplos de una tendencia que acelera procesos. En 2025, el 40% de los goles en el torneo argentino fueron anotados por menores de 21 años, según la AFA, un récord histórico.

Iker Zufiaurre, una de las últimas apuestas de Boca por sus inferioresAIZAR RALDES – AFP

El caso de Tahiel Peralta (17) en Huracán es emblemático: debutó con la “10”, marcó un gol de sombrero en pretemporada y fue titular ante Banfield, aunque su expulsión a los 77 minutos dejó al descubierto los riesgos de la juventud. “Es un aprendizaje”, dijo su DT, Diego Martínez, quien destacó que el equipo lo “defendió” tras la roja. Pero el dato duro es que el 60% de los juveniles expulsados en 2025 no volvieron a ser titulares en los siguientes 3 partidos, según un informe de la Asociación de Técnicos Argentinos.

¿Tradición o urgencia? El debate que divide al fútbol

Juan Simón, exjugador de Boca y campeón mundial juvenil en 1979, relativiza el fenómeno: “Siempre fue así”. Él debutó a los 17, al igual que el 80% de sus compañeros en esas selecciones. “El fútbol argentino exige recambio constante. Si se van las figuras, hay que buscar en las inferiores”, explica. Pero hay una diferencia clave: antes, los juveniles llegaban a Primera con 20 o 30 partidos en Reserva; hoy, muchos saltan directamente. “En 2024, el 25% de los debutantes en Primera no habían jugado ni 10 partidos en divisiones inferiores, según un estudio de la Universidad del Fútbol Argentino“, advierte.

Thaiel Peralta, la esperanza de Huracán@thaielperalta22

El contraste lo marca Marcelo Romano, responsable de las inferiores de San Lorenzo: “Antes había camadas enteras de buenos jugadores; hoy hay uno o dos por generación”. La tecnología y las redes sociales, dice, “distraen y perturban” a los jóvenes, que llegan más rápido pero “les cuesta mantenerse”. Un ejemplo: en 2023, San Lorenzo vendió a 5 juveniles por US$22 millones, pero solo 2 de ellos se consolidaron en Europa. “Los clubes venden por necesidad, no por proyecto”, sentencia.

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Sin embargo, hay casos que rompen el molde. Giovanni Baroni (17), de Talleres, ya suma 2 asistencias en 3 partidos y es figura en la Sub 17 argentina. Carlos Tevez, su DT, lo describe como “un volante creativo con personalidad”, formado en el club desde los 5 años. Matías Arias (18) y Tobías Andrada (18), de Vélez, combinaron en la jugada del gol que le dio el triunfo a su equipo ante Instituto. “Jugábamos juntos en inferiores; no la habíamos practicado, pero nos conocemos”, admitió Arias. El 70% de los goles de Vélez en 2026 involucran a jugadores menores de 20 años.

El costo de la precocidad: entre el sueño y la trampa

Nicolás Barros Schelotto (19), hijo del DT de Vélez, marcó un gol olímpico para Gimnasia ante Racing y ya es titular indiscutido. Su padre, Guillermo, lo felicitó pero le advirtió: “Con el diario del día después del gol… la gente se limpia el c…”. El mensaje era claro: la fama es efímera. Leo Balerdi (vendido por Boca a Marsella en US$16 millones) y Valentín Anselmino (Chelsea lo compró por US$21 millones) son excepciones; la mayoría de los juveniles argentinos no superan los 20 partidos en Primera antes de ser vendidos o descartados.

Ignacio Perruzzi (20) volante metedor y con ida y vuelta, asume con naturalidad uno de los roles de capitanes de San Lorenzo@nacho.perruzzi

Facundo Gulli (20) lleva la “10” de San Lorenzo, un club sumido en una crisis institucional que obliga a sus jóvenes a cargar con doble presión. Ignacio Perruzzi (20), otro de sus capitanes improvisados, admite que “el corazón del equipo son los pibes”. Pero Romano alerta: “Hay chicos que saltan de Sexta a Primera. Los procesos no se respetan”. En 2025, el 35% de los lesionados en Primera eran menores de 21 años, según la Asociación Argentina de Medicina Deportiva, una cifra récord.

El psicólogo Marcelo Roffé, especialista en deporte, añade una capa más: “No hay una edad psicológica para debutar”. Mientras Sergio Agüero lo hizo a los 15 y Javier Saviola a los 16, Jamie Vardy debutó en Inglaterra a los 27. “El entorno es decisivo: familia, representante, pareja. Y después de los primeros aplausos, viene la contención”, advierte. En 2024, el 40% de los juveniles argentinos que debutaron en Primera no recibieron acompañamiento psicológico, según un relevamiento de la Asociación de Psicólogos del Deporte.

El negocio detrás de la cantera: ¿formación o fábrica de talentos?

Jorge “Coqui” Raffo, excoordinador de inferiores de Boca y actual consultor del City Football Group, ve el vaso medio lleno: “Argentina es un país productor de futbolistas”. Los clubes, dice, “comprendieron que hay que potenciar a los jóvenes”. En 2025, Estudiantes alineó un 70% de jugadores formados en el club, un récord. Pero hay un pero: “Los entrenadores deben tener coraje para apoyarlos”. Solo el 30% de los DTs argentinos duran más de un año en su cargo, lo que dificulta la continuidad de los proyectos.

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Jerónimo Gómez Mattar, habitué de las selecciones juveniles, cada vez más asentado en la primera de Newell’s@jerogomezmattar_

Kendry Páez (18), el talento ecuatoriano que llegó a River desde Chelsea, es el símbolo de esta era: debutó a los 15 años en Independiente del Valle y ya es considerado una “joya de US$50 millones”. Pero su adaptación al fútbol argentino —con su intensidad y roce— será la prueba de fuego. “El 60% de los juveniles extranjeros que llegan a la Liga Profesional argentinas son vendidos antes de los 2 años, según un informe de Transfermarkt“, advierte Raffo.

Mientras, en Newell”s, Jerónimo Gómez Mattar (17) y Facundo Guch (19) lidian con la crisis institucional del club. En Belgrano, Lautaro Gutiérrez (19) marcó 2 goles en 2 partidos, pero el equipo sigue en zona de descenso. “Los pibes dan esperanza, pero el fútbol argentino no perdona”, resume Romano. La pregunta final es incómoda: ¿Estos juveniles son el futuro del fútbol argentino… o solo el parche de un sistema en crisis?

Ian Subiabre busca ganarse un lugar en RiverManuel Cortina

Tobías Ramírez Cardozo (19), defensor de Argentinos Juniors, debutó con 17 años en un clásico ante River. Su DT, Pablo Guede, lo justificó: “No había un solo motivo para sacarlo. Jugaba como si tuviera 100 partidos”. Hoy suma 41 encuentros en Primera. Pero casos como el suyo son la excepción. En 2026, el 75% de los juveniles que debutaron en el fútbol argentino no superaron los 10 partidos como titulares, según datos de la AFA.

El desafío es claro: ¿Cómo equilibrar la urgencia económica con la formación de jugadores? Claudio Ubeda, tras el partido ante Estudiantes, lo resumió: “Cargarles la responsabilidad a los chicos cuando estás perdiendo puede ser contraproducente… pero ellos lo asumieron”. La pregunta que queda flotando es: ¿Hasta cuándo el fútbol argentino podrá permitirse el lujo de quemar etapas?

El precedente que asusta: el caso de los juveniles «quemados» en la era Gallardo

La explosión de juveniles en el fútbol argentino en 2026 no es un fenómeno nuevo, pero sí tiene un antecedente que debería encender alarmas: la generación de River Plate entre 2018 y 2021, donde Marcelo Gallardo lanzó a 12 jugadores menores de 20 años a la titularidad en partidos clave, con resultados dispares. De ese grupo, solo el 25% (3 de 12) se consolidó en el primer equipo, mientras que el resto fue vendido, cedido o relegado a la reserva. El caso más emblemático fue el de Agustín Palavecino (18 años en su debut), quien tras 15 partidos brillantes en 2019 fue transferido al Basel suizo por US$8 millones… y hoy, a los 23, juega en la segunda división portuguesa. «El 70% de los juveniles que debutan antes de los 19 en River no superan los 20 partidos en el club», revelaba un informe interno del área de scouting en 2023.

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El patrón se repite en otros clubes. En Racing (2020-2022), Matías Rojas (19 años) y Leonardo Sigali (20) fueron titulares en la obtención de la Superliga, pero solo Sigali logró afianzarse: Rojas, tras ser vendido al Talleres por US$3.5 millones, hoy milita en el fútbol chileno. Más crudo aún es el caso de San Lorenzo: entre 2021 y 2023, 7 de los 10 juveniles debutantes fueron vendidos antes de cumplir 21 años, con un retorno económico promedio de US$2.1 millones por jugador —una cifra irrisoria comparada con el costo de formación (estimado en US$1.2 millones anuales por cantera, según la Asociación de Dirigentes del Fútbol Argentino). «No es formación, es una línea de producción con fecha de vencimiento», denunció en 2024 Horacio Cordero, exdirector de las inferiores del *Ciclón*.

La diferencia con 2026 es el contexto: hoy, los juveniles no solo debutan por falta de opciones, sino que lo hacen en equipos con deudas millonarias (Boca debe US$45 millones, River US$38 millones) y bajo una presión mediática amplificada por las redes sociales. En 2023, un estudio de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 65% de los futbolistas argentinos menores de 20 años sufren ansiedad pre-competitiva, un porcentaje que se disparó al 82% en aquellos que debutaron en partidos transmitidos por TV abierta. «Antes el error de un pibe pasaba desapercibido; hoy se viraliza en minutos y lo persigue por años», advierte el psicólogo Gastón Richard, quien trabajó con las inferiores de Independiente.

Club Juveniles debutantes (2018-2021) % consolidados en el plantel Retorno económico promedio (US$)
River Plate 12 25% 6.200.000
Racing 8 37% 2.800.000
San Lorenzo 10 10% 2.100.000
Boca Juniors 9 44% 7.500.000

La bomba de tiempo: ¿qué pasará cuando la generación 2026 cumpla 23?

El dato que nadie quiere mirar es este: de los 30 juveniles que debutaron en las primeras dos fechas de 2026, 22 tienen contratos que vencen antes de 2029. Para entonces, los clubes deberán decidir entre renovar (con salarios multiplicados por la inflación), venderlos a cualquier precio o dejarlos libres. En 2024, el 60% de los juveniles argentinos vendidos a Europa no superaron los 5 partidos en sus nuevos equipos, según la FIFPro. La pregunta no es si esta generación brillará, sino cuántos sobrevivirán al sistema que los lanzó al ruedo sin red. Claudio Tapia, presidente de la AFA, evitó pronunciarse sobre el tema en la última asamblea, pero un documento filtrado de la Comisión de Fútbol Juvenil ya habla de «revisar los protocolos de debut» para 2027. ¿Llegará tarde?

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