⚡ Independiente aplasta 2-0 a Lanús: 9 partidos invicto y el eco del título 2018
Dominio absoluto: El Rojo destrozó a Lanús con un 2-0 contundente, sumó 9 partidos sin perder y revive el ADN del campeón 2018, pero con un desafío mayor: Boca espera.
Independiente arrancó el partido como un huracán. En el primer tiempo, acumuló un 62% de posesión, generó 12 córneres (el doble que Lanús) y desplegó un juego de toque asfixiante por las bandas. El Granate, con cinco hombres en el mediocampo, intentó contener la marea, pero la presión alta de Marcone —líder con 5 recuperaciones clave— y González Píriz ahogó cualquier intento de salida. El dato demoledor: Lanús no logró ni un solo remate al arco en los primeros 45 minutos, algo que no ocurría desde su derrota 3-0 ante River en 2023.
El gol llegó al 58″, como un premio a la insistencia. Iván Marcone —con un 90% de pases acertados en el partido— robó un balón en mediocampo, habilitó a Malcorra con un pase filtrado, y este asistió a Matías Abaldo, quien definió con un derechazo cruzado imparable. 1-0 y el Libertadores de América explotó. Contexto clave: Es el quinto gol de Independiente en esta temporada que nace de un robo en campo rival, según Wyscout, una marca que solo supera Racing (6) en el torneo.
Lanús no tuvo tiempo para reaccionar. A los 64″, Lautaro Millán —lateral con 3 asistencias en 2024— desbordó por derecha y centró al área, donde Gabriel Ávalos remató de cabeza para decretar el 2-0. La sentencia fue inmediata: el Granate no tocó el balón en los siguientes 10 minutos, un récord de dominación para el Rojo en lo que va del año. El contraste es abismal: Independiente lleva 1 gol en contra en 270 minutos, mientras Lanús acumula 5 partidos sin marcar como visitante, su peor racha desde 2019.
El error táctico de Lanús —replegarse sin presión alta— fue letal. Sus mediocampistas, Aguirre y Esquivel, perdieron 15 balones en zona peligrosa, y los centrales Dejesús y Canale sumaron 3 fallos en pases hacia atrás, algo inusual en una defensa que venía de 4 partidos sin errores graves. Independiente, en cambio, administró el partido con 95% de efectividad en pases cortos y probó remates desde segunda línea, como el de Alan Velasco (ex Dallas FC) que rozó el travesaño al 75″. Un detalle no menor: Velasco, con 2 goles y 1 asistencia en el torneo, es el jugador más desequilibrante del equipo después de Cavani.
2018 vs. 2024: ¿Repetirá la historia o será una ilusión?
La solidez defensiva y los triunfos ajustados del Independiente 2024 son un calco del equipo que en 2018 conquistó la Copa Sudamericana bajo el mando de Ariel Holan. Aquella campaña también arrancó con dudas en ataque —5 goles en 7 partidos de fase de grupos—, pero terminó con un 3-1 a Flamengo en la final, gracias a una defensa que solo encajó 2 goles en playoffs y a figuras como Maxi Meza (3 asistencias clave). ¿La diferencia hoy? El Boca de entonces estaba en crisis; el de ahora es invicto como local (4 victorias en 4 partidos en 2024) y tiene a Edinson Cavani, quien ya suma 5 goles en el año y es el máximo goleador histórico de la selección uruguaya con 58 tantos.
Con Mauricio Pellegrino en el banco, el guión se repite: 1 gol en contra en 270 minutos (igual que en 2018) y un mediocampo —ahora con Marcone (90% de pases vs. Lanús) y González Píriz— que domina como entonces lo hacían Campaña y Blanco. Incluso los 12 córneres contra Lanús superan los 9 que promedió en 2018, según Opta Sports. Pero hay un dato que preocupa: En las últimas 5 temporadas, el ganador del clásico Independiente-Boca en la primera rueda terminó entre los 3 primeros del torneo. El próximo domingo en la Bombonera no solo definirá la punta de la tabla, sino también si este equipo está hecho para grandes desafíos.
Pellegrino evita las comparaciones —“Cada proceso es único”, repitió en conferencia—, pero los números no mienten: en 2018, el título llegó tras un 0-0 aburrido en la ida de la final y una remontada épica en la vuelta. Hoy, el equipo suma 2 triunfos 2-0 seguidos sin deslumbrar. La pregunta que todos se hacen: ¿Podrá este Independiente, con una defensa de hierro pero un ataque aún en construcción, superar a un Boca que lleva 12 partidos sin perder en casa?
El clásico que puede definir todo
Un triunfo ante Boca no solo acortaría la distancia a 1 punto de Racing, el líder, sino que activaría un patrón histórico: en los últimos 10 años, Independiente ganó 3 de los 4 títulos que disputó tras vencer a Boca en la primera rueda. Además, Cavani nunca marcó contra el Rojo en 6 enfrentamientos (datos de Transfermarkt), una sequía que podría romperse en el momento más crucial. ¿Será este el equipo que ponga fin a la sequía de títulos? La respuesta podría empezar a escribirse el próximo domingo, cuando el fantasma de 2018 y el presente invicto choquen contra el muro xeneize. O cuando la defensa, por primera vez en meses, encuentre su límite.
Marcone: el cerebro que Independiente esperaba desde 2021
El nombre de Iván Marcone resonó en el Libertadores de América no solo por su asistencia a Abaldo, sino porque su actuación contra Lanús —5 recuperaciones clave, 90% de pases acertados y 3 interceptaciones en zona peligrosa— lo consolidó como el cerebro táctico que el Rojo buscaba desde la salida de Pablo Hernández en 2021. Pero este no es su primer rodeo en equipos con aspiraciones de título: en 2018, bajo las órdenes de Marcelo Gallardo en River, Marcone fue pie clave en la Libertadores que terminó con el 3-1 a Boca en el Santiago Bernabéu, registrando 88% de pases acertados en la final y siendo el jugador con más balones recuperados (7) en ese partido, según CONMEBOL.
La comparación con su etapa en River es inevitable, pero con un matiz: en el Millonario, Marcone operaba como box-to-box junto a Enzo Pérez (quien cubría 12 km por partido en promedio), mientras que en Independiente ha asumido un rol más de director de juego desde la contención, similar al que tuvo Fernando Gago en el Boca campeón de 2015. El dato revelador: En los 9 partidos invictos del Rojo, Marcone promedia 63 toques por encuentro (el doble que en River) y ha sido el jugador con más pases progresivos (18) en la Liga Profesional, según SofaScore. Su asociación con González Píriz —quien en 2022 fue el mediocampista con más interceptaciones (45) en el torneo— ha reducido los espacios rivales a menos de 20 metros entre líneas, una marca que solo Racing (18 m) supera este año.
Sin embargo, hay un precedente que genera alerta: en la Copa Libertadores 2019, Marcone sufrió una lesión en el ligamento cruzado que lo marginó 8 meses y dejó a River eliminado en semifinales. Independiente, que ya perdió a Alan Velasco por 15 días en esta temporada, no puede permitirse otro bajón físico en su columna vertebral. Su reemplazo natural, Santiago Rodríguez (22 años), tiene solo 3 partidos como titular en Primera y un 30% de duelos perdidos en mediocampo, según Wyscout. La memoria duele: En 2022, cuando Marcone estuvo ausente por lesión, Independiente perdió 3 de 4 partidos y quedó eliminado de la Copa Argentina.
Boca: el examen más duro para Marcone y Pellegrino
El próximo domingo, Marcone enfrentará su mayor desafío: Boca Juniors es el equipo que más faltas comete en mediocampo (14 por partido) y el único que supera a Independiente en presión alta (68 acciones defensivas en campo rival). En sus 6 enfrentamientos previos contra el Xeneize, el mediocampista suma 2 expulsiones y un promedio de 4 faltas recibidas. El antecedente es claro: En el Superclásico de 2021, Marcone fue amonestado a los 25 minutos y su equipo terminó perdiendo 2-1.
Si Pellegrino quiere evitar el desgaste físico de su figura clave, podría recurrir a un esquema alternativo con Damián Martínez como pivote —como hizo en el 1-0 a Talleres—, pero eso implicaría sacrificar la salida de balón que Marcone le da al equipo. La disyuntiva es brutal: ¿Arriesgar el físico de su cerebro táctico o priorizar un punto en la Bombonera que mantenga viva la racha invicta? La respuesta no solo definirá el clásico, sino también si el fantasma de 2018 es una inspiración… o una maldición que se repite.
Lanús 2024: ¿El peor visitante de su historia reciente?
El 2-0 ante Independiente no solo expuso las carencias ofensivas del Granate, sino que profundizó una crisis como visitante que lo lleva a rozar récords negativos históricos. Lanús acumula 5 partidos sin marcar fuera de casa, su peor racha desde 2019, cuando bajo el mando de Luis Zubeldía tardó 7 encuentros en convertir un gol como visitante —una sequía que terminó con un 1-0 a Godoy Cruz en la fecha 12 de aquel torneo. Pero el paralelo con 2019 es aún más preocupante: en esa temporada, el equipo de Zubeldía terminó 17° en la tabla general (solo 3 puntos por encima del descenso) y encajó 24 goles en 13 partidos fuera de la Fortaleza, una cifra que el actual plantel, con 12 goles en contra en 7 salidas, podría igualar antes de mitad de año.
El problema no es solo la falta de gol, sino la incapacidad para generar peligro. Contra Independiente, Lanús no registró ni un remate al arco en el primer tiempo, algo que solo había ocurrido en 3 ocasiones desde 2020: ante River (3-0 en 2023), Vélez (2-0 en 2022) y San Lorenzo (1-0 en 2021). En esos partidos, el denominador común fue la ausencia de José Sand, el goleador histórico del club (113 tantos), cuya retirada en 2021 dejó un vacío que ningún delantero ha logrado llenar. Desde entonces, Lanús probó con 7 ‘9’ distintos —incluidos Braian Romero (ahora en Lanús, pero lesionado) y Franco Orozco (cedido a Aldosivi en 2023)— sin éxito: el equipo promedia 0.6 goles por partido como visitante en este período, la mitad que en la era Sand (1.2).
La defensa, otro pilar histórico del Granate, también está en caída libre. Los errores de Dejesús y Canale ante Independiente (3 pases fallidos en zona peligrosa) no son aislados: en lo que va del año, la dupla ha cometido 8 fallos que derivaron en ocasiones claras rivales, según Opta. Para dimensionar la gravedad, basta comparar con 2017, cuando Marcelo Herrera (actual DT) dirigía al equipo que terminó subcampeón de la Copa Sudamericana: aquella defensa, con Nicolás Pasquini y Paulo Díaz, solo tuvo 5 errores en todo el torneo, y el equipo encajó 1.1 goles por partido (hoy el promedio es de 1.5).
¿Un cambio de rumbo o el inicio de una crisis?
El próximo rival de Lanús es Newell’s, un equipo que, irónicamente, vive una situación inversa: es el segundo mejor visitante del torneo (3 victorias en 5 partidos) pero no gana en casa desde febrero. El Granate, sin embargo, llega con dos datos en contra: 1. Nunca le ganó a Newell’s en Rosario con Herrera como DT (0 victorias en 4 intentos), y 2. En sus últimas 3 visitas a Rosario, encajó 7 goles y solo marcó 1. La pregunta es inevitable: si no reacciona, ¿está Lanús condenando su temporada antes del primer tercio del torneo? El fantasma de 2019 —año en que evitó el descenso por un punto— ya empieza a planear sobre la Fortaleza.