Iberoamérica brilla en Hollywood: encuentro histórico antes de los Oscar 2024
Noche de gloria: El cine en español y portugués celebra su mayor presencia en los Oscar con un evento sin precedentes.
Por séptimo año consecutivo, la Sociedad de Servicios para los Productores Audiovisuales (EGEDA) organiza su tradicional encuentro previo a los Premios Oscar, consolidando su espacio como plataforma clave para el talento iberoamericano en Hollywood. Este 2024, la cita adquiere un significado especial: con 5 nominaciones para producciones en castellano y portugués —un récord en la última década—, la industria celebra no solo logros individuales, sino un cambio de paradigma en la representación cultural.
El próximo 15 de marzo, más de 800 profesionales del sector (entre ellos los nominados por Sirat) se reunirán en The Lillian (Los Ángeles) para seguir en directo la gala de la Academia. El evento, que combina networking y celebración, se ha convertido en el mayor punto de encuentro del audiovisual iberoamericano durante la semana de los Oscar, superando en asistencia ediciones anteriores. Según datos de EGEDA, la participación ha crecido un 40% desde 2022, reflejando el auge de coproducciones entre España, Latinoamérica y Portugal.
‘Agente Secreto’, la producción brasileña dirigida por Pedro Almodóvar (en su primera incursion en el cine lusófono), acapara 4 nominaciones históricas:
- Mejor Película Internacional (primera vez para Brasil en esta categoría desde 2003)
- Mejor Película (solo la tercera cinta no anglófona en lograrlo en 20 años)
- Mejor Actor Principal para Wagner Moura (tras su éxito en Narcos)
- Mejor Dirección de Casting para Gabriel Domingues (primer latino en ser nominado en esta categoría)
Mientras, ‘Sirat’ —la coproducción hispano-marroquí que arrasó en los Goya— compite por Mejor Película Internacional y Mejor Sonido, donde el equipo femenino de Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas podría hacer historia: solo 3 mujeres han ganado este premio en los últimos 30 años. Completa el trío iberoamericano ‘One Battle After Another’, con el chileno José Antonio García nominado a Mejor Sonido por su trabajo en la recreación de la Batalla de Maipú.

La cifra de 800 asistentes —entre ellos directores, actores, distribuidores y plataformas como Netflix y Amazon— no solo marca un récord de participación, sino que evidencia el crecimiento del 28% en producciones iberoamericanas distribuidas en EE.UU. desde 2020, según el Informe Anual de EGEDA. Entre los confirmados destacan la presidenta de la Academia de Cine Española, Marian Fernández, y el director portugués Miguel Gomes, cuyo filme Grand Tour fue preseleccionado para estos Oscar.

Este evento refuerza el mensaje de que el cine iberoamericano ya no es un ‘invitado ocasional’, sino un actor clave en la industria global. Prueba de ello es que, por primera vez, tres de las cinco películas nominadas a Mejor Película Internacional provienen de países de habla hispana o portuguesa. Además, plataformas como Movistar Plus+ han anunciado inversiones récord (€120 millones en 2024) para coproducciones transatlánticas, según declaró su CEO durante el último Festival de San Sebastián.
El encuentro cuenta con el respaldo institucional del ICAA (Instituto de Cinematografía de España), que en 2023 destinó €15 millones a la internacionalización del cine español, y del ICEX, cuya campaña Audiovisual from Spain ha logrado aumentar un 35% las ventas de contenidos españoles en el mercado estadounidense. Se suman como colaboradores la Generalitat de Catalunya —que en 2024 celebra el centenario del nacimiento del director Luis García Berlanga— y el icónico hotel Beverly Hilton, sede histórica de los Globos de Oro.
¿Por qué importa? Más allá de las nominaciones, este evento simboliza la consolidación de un puente cultural: el 22% de la población de EE.UU. es hispana, y el consumo de contenidos en español ha crecido un 50% en plataformas desde 2021 (datos de Nielsen). Como declaró el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, durante la presentación: “Ya no se trata de pedir un lugar en la mesa, sino de rediseñar la mesa”.
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El precedente que explica el éxito de Brasil en los Oscar: de Ciudad de Dios a Agente Secreto
La nominación de Agente Secreto como Mejor Película —solo la tercera cinta no anglófona en lograrlo en 20 años— no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una estrategia de internacionalización que Brasil perfeccionó tras el hito de Ciudad de Dios (2002). Aquella película, dirigida por Fernando Meirelles y Kátia Lund, no solo ganó 4 Oscars (incluyendo Mejor Director y Guión Adaptado), sino que abrió un camino: desde entonces, el país ha invertido $250 millones anuales en fondos públicos para cine, según datos del Ministerio de Cultura brasileño. El impacto fue inmediato: en 2003, El hombre que copiaba (de Jorge Furtado) compitió por Mejor Película Internacional, y en 2016, El abrazo de la serpiente (colombo-brasileña) repitió la hazaña. Sin embargo, ninguna había logrado colarse en la categoría reina… hasta ahora.
El salto de Pedro Almodóvar al cine lusófono con Agente Secreto —su primera película rodada fuera de España— es un símbolo de esta evolución. El director, que ya ganó dos Oscars por Todo sobre mi madre (1999) y Hable con ella (2002), eligió Brasil no solo por su paisaje, sino por su infrastructura técnica: el país cuenta con 12 estudios de postproducción certificados por la Academia, un récord en Latinoamérica. Además, la alianza con Globo Filmes (responsable de éxitos como Bacurau, premiada en Cannes 2019) garantizó un presupuesto de $12 millones, el más alto para una coproducción iberoamericana en 2023. Este modelo —combinar talento europeo con recursos latinoamericanos— ya había dado frutos en 2021 con El buen patrón (España), pero nunca a esta escala.
| Película brasileña | Año | Oscars ganados/nominaciones | Presupuesto (USD) |
|---|---|---|---|
| Ciudad de Dios | 2002 | 4/4 | $3.3 millones |
| El abrazo de la serpiente | 2015 | 1/1 | $1.2 millones |
| Bacurau | 2019 | 0/1 (premio del jurado en Cannes) | $2 millones |
| Agente Secreto | 2023 | 0/4 (pendiente) | $12 millones |
¿Un modelo replicable o un caso excepcional?
El éxito de Agente Secreto plantea una pregunta incómoda: ¿puede Brasil —o cualquier país iberoamericano— sostener este ritmo sin depender de figuras como Almodóvar? Los datos sugieren que el desafío es enorme: aunque el país produce 150 largometrajes al año (el doble que Argentina), solo 12% logran distribución internacional, según la Agência Nacional do Cinema (ANCINE). La clave podría estar en las coproducciones con España, que en 2023 representaron el 40% de los proyectos brasileños seleccionados en festivales de Clase A. Si el 10 de marzo Agente Secreto triunfa, la presión sobre la ANCINE para aumentar fondos será inmediata. Si no, el riesgo es que este momento se lea como un destello aislado, no como el inicio de una era.