Edificios destruidos en el barrio Haftun de Isfahán tras bombardeo con 26 víctimas civiles confirmadas

Masacre en Isfahán: 26 muertos en bombardeo a barrio obrero durante ofensiva EE.UU.-Israel

Golpe a civiles: Al menos 26 personas murieron este viernes en un ataque aéreo contra el corazón de Irán, escalando la guerra iniciada por EE.UU. e Israel el 28 de febrero.

El bombardeo arrasó el barrio Haftun, un sector obrero de Isfahán donde viven familias de bajos ingresos. Entre las víctimas hay siete niños, según confirmaron autoridades de la provincia. “Era una zona de trabajadores; las víctimas son padres, madres e hijos que residían allí“, denunciaron portavoces locales, quienes también reportaron ataques simultáneos en Ziyar y Apadana, aunque sin víctimas mortales en esos sectores.

Isfahán, conocida por albergar instalaciones nucleares y bases militares, había sido blanco de ciberataques en 2020 y 2021, atribuidos a Israel, pero este es el primer bombardeo aéreo masivo contra civiles en la ciudad desde el inicio del conflicto. La estrategia de atacar zonas residenciales marca un giro en la ofensiva, que hasta ahora se había centrado en objetivos estratégicos.

Teherán elevó a más de 1.500 los muertos desde que comenzó la campaña conjunta. La cifra incluye al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; al jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y a los ministros de Defensa (Aziz Nasirzadé) e Inteligencia (Esmaeil Jatib), además de generales y altos cargos de seguridad. ¿Cuál será la respuesta de Irán ante el aumento de bajas civiles?

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Isfahán en la mira: de ciberataques a bombardeos y el patrón de escalada desde 2010

El ataque aéreo contra el barrio Haftun no es un incidente aislado, sino el eslabón más violento de una década de hostigamiento sistemático contra Isfahán, una ciudad que Irán ha blindado como centro neurálgico de su programa nuclear y capacidad militar. Lo inédito esta vez es la elección de un objetivo civil en una ofensiva que, hasta ahora, seguía un guión: infraestructura crítica primero, población después.

El precedente directo ocurrió en julio de 2020, cuando una explosión en la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz —a 250 km de Isfahán— destruyó centrifugadoras avanzadas. Irán atribuyó el ataque a un «sabotaje cibernético» orquestado por Israel, con apoyo logístico de EE.UU. Un año después, en abril de 2021, otro incidente en Natanz dejó sin energía a miles de centrifugadoras, esta vez con un ataque que combinó explosivos y malware (el virus Stuxnet 2.0, según informes de la Agencia Internacional de Energía Atómica). En ambos casos, Teherán respondió con ataques limitados a buques mercantes en el golfo Pérsico, pero evitó escalar a blancos civiles.

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El patrón cambió en noviembre de 2023, cuando un dron israelí impactó contra una fábrica de misiles en Isfahán, matando a 3 ingenieros nucleares y hiriendo a 12 civiles. Fue la primera vez que un ataque externo causaba bajas colaterales en la ciudad. La respuesta iraní entonces fue simétrica: lanzó misiles contra bases estadounidenses en Siria, pero sin apuntar a población. El bombardeo de este viernes rompe ese «código no escrito»: por primera vez desde la guerra Irán-Irak (1980-1988), una potencia extranjera ataca deliberadamente un barrio residencial iraní, y con un saldo mortal que supera al de cualquier operación previa en suelo iraní desde 2010.

Año Objetivo Método Víctimas civiles
2010 Centrifugadoras de Natanz Virus Stuxnet 0
2020 Planta de Natanz Explosivos + ciberataque 0
2021 Natanz (sistema eléctrico) Stuxnet 2.0 0
2023 Fábrica de misiles (Isfahán) Dron 3 muertos (ingenieros) + 12 heridos
2024 Barrio Haftun (Isfahán) Bombardeo aéreo 26 muertos (7 niños)

¿Respuesta proporcional o guerra total?

Irán tiene ahora dos opciones sobre la mesa, ambas con consecuencias letales. La primera es replicar el modelo de 2019-2020: ataques quirúrgicos contra intereses estadounidenses en Irak o Siria, combinados con ciberataques a infraestructura crítica en Israel (como el que dejó sin agua a 2 millones de israelíes en abril de 2020). La segunda, más arriesgada, sería activar a sus proxies (Hezbolá, Hutíes, milicias iraquíes) para golpear blancos civiles en Tel Aviv o Dubái, algo que hasta ahora ha evitado por miedo a una reacción nuclear israelí. La pregunta ya no es si Irán responderá, sino contra quién: ¿EE.UU., Israel o —por primera vez— Arabia Saudí, acusada de facilitar bases para los bombardeos?

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