Boca lista para la Libertadores: 49 nombres y 13 juveniles sin debut en Primera
Estrategia total: Boca presentó su lista de 49 jugadores para la Libertadores 2026, con 13 juveniles sin debut y un mensaje claro: cubrir todos los frentes.
El equipo de Claudio Ubeda no dejó nada al azar. A menos de una semana del debut ante Universidad Católica en Chile, el técnico confirmó una nómina máxima permitida por CONMEBOL, sin recortes y con una apuesta arriesgada: incluir a todos los profesionales disponibles y a una base de juveniles que, en muchos casos, ni siquiera entrenan con el plantel principal. La decisión responde a un calendario implacable, donde lesiones, suspensiones o convocatorias a selecciones pueden desequilibrar cualquier plan.
El detalle clave: la lista no podrá modificarse hasta octavos de final. Por eso, Ubeda optó por blindarse. Pero hay más: en torneos largos como la Libertadores, donde un error define clasificaciones, tener dos o tres opciones por puesto puede ser la diferencia entre avanzar o quedar eliminado. ¿El riesgo? Que la amplitud diluya la jerarquía en momentos decisivos.
La nómina no solo sorprende por su tamaño, sino por su estructura. Un análisis por líneas revela las prioridades del cuerpo técnico y los puntos donde Boca podría tener ventajas —o debilidades ocultas.
Arqueros: de la incertidumbre a la oportunidad forzada
Agustín Marchesín, figura y capitán, no estará en el debut. Su desgarro de grado 3 en el aductor derecho lo deja fuera sin fecha de retorno, un golpe duro para un equipo que dependía de su experiencia en partidos clave. En su lugar, Leandro Brey —siempre confiable pero con menos rodaje internacional— asumirá el arco desde el primer minuto. La sorpresa es Fernando Rodríguez (19 años), el único juvenil en este sector, cuya inclusión sugiere que Boca ya piensa en el recambio a futuro. Javier García (39 años), con su conocimiento del club, completa un trío donde la experiencia convive con la urgencia.
Dato clave: Marchesín ha sido titular en 23 de los últimos 25 partidos de Boca en Libertadores. Su ausencia obliga a reescribir la historia desde cero.
Defensa: el sector más amplio (y el más cuestionado)
Con 12 nombres, este es el área con mayor cantidad de jugadores en la lista. La razón es clara: Boca recibió 8 goles en sus últimos 5 partidos, un número que alarmó al cuerpo técnico. La zaga central tiene variantes para todos los gustos: desde la solidez de Nicolás Figal (experto en duelos aéreos) hasta la proyección de Ayrton Costa, pasando por la versatilidad de Marco Pellegrino, quien puede jugar como líbero o stopper. En los laterales, Juan Barinaga y Marcelo Weigandt son las opciones más ofensivas, mientras que Lautaro Blanco aporta equilibrio.
La inclusión de 5 juveniles defensivos —como Gadiel Paoli (18 años) o Dylan Gorosito (19)— habla de una apuesta a largo plazo, pero también de la necesidad de cubrir flancos. ¿Podrá este sector, el más numeroso, ser también el más sólido?
Mediocampo: el corazón táctico (y la mayor riqueza)
Aquí está el punto más fuerte del equipo. Leandro Paredes es el cerebro: su capacidad para distribuir juego y leer partidos lo convierte en el jugador insustituible. A su alrededor, la mezcla es explosiva: Ander Herrera (ex Manchester United) aporta llegada al área, mientras que Santiago Ascacíbar equilibra con marca y salida limpia. Pero hay más: Kevin Zenón y Alan Velasco son los encargados de romper líneas con velocidad, y Agustín Martegani —ausente por lesión durante un año— regresa como wild card.
La sorpresa es Tomás Belmonte, un mediocentro de contención que puede ser clave en partidos donde Boca necesite priorizar el orden. Con 6 juveniles en esta línea (como Dante González o Joaquín Ruiz), el mensaje es claro: el futuro del mediocampo xeneize ya está en entrenamiento.
Ataque: jerarquía con interrogantes físicos
Edinson Cavani sigue siendo el nombre estrella, pero su lesión lumbar lo mantiene en duda. El uruguayo, máximo goleador histórico de la selección charrúa, no ha podido encadenar dos partidos seguidos sin molestias. Mientras tanto, Miguel Merentiel y Adam Bareiro —ambos con olfato de área— deberán asumir la responsabilidad goleadora. Exequiel Zeballos, el extremo más desequilibrante, será clave para generar juego por las bandas.
La inclusión de Lucas Janson —quien no ha rendido al nivel esperado— y de 7 juveniles en ataque (como Iker Zufiaurre o Rodrigo Bacidalupe) sugiere que Boca busca opciones, pero también que no hay un plan B claro si Cavani no responde.
El desglose por posiciones confirma que el 42% de la lista son defensores o mediocampistas (21 jugadores), mientras que los delanteros representan solo el 24% (12 jugadores). Esto refleja una estrategia: priorizar la solidez sobre el desborde. Pero en un torneo donde los goles suelen ser moneda corriente, ¿alcanzará con lo que hay?
El grupo de la muerte y un debut que define todo
Boca integrará el Grupo E junto a Universidad Católica (Chile), Barcelona de Guayaquil (Ecuador) y Cruzeiro (Brasil), tres equipos que exigen máximo nivel desde el primer minuto. El debut será el martes en Santiago, en un estadio donde el equipo xeneize no gana desde 2018 (derrota 2-0 ante Colo Colo en esa edición).
La historia reciente no ayuda: en la última Libertadores, Boca quedó eliminado en fase de grupos. ¿Podrá esta lista —amplia, joven y con figuras consagradas— romper la mala racha?
Lista completa de convocados (49 jugadores)
Arqueros:
1. Agustín Marchesín
12. Leandro Brey
13. Javier García
47. Fernando Rodríguez*
Defensores:
2. Lautaro Di Lollo
3. Lautaro Blanco
4. Nicolás Figal
23. Marcelo Weigandt
24. Juan Barinaga
26. Marco Pellegrino
27. Malcom Braida
32. Ayrton Costa
40. Santiago Zampieri*
42. Facundo Herrera*
46. Matías Satas*
48. Dylan Gorosito
51. Gadiel Paoli*
55. Kevin Giménez*
Mediocampistas:
5. Leandro Paredes
6. Rodrigo Battaglia
8. Carlos Palacios
15. Williams Alarcón
18. Milton Delgado
19. Agustín Martegani
20. Alan Velasco
21. Ander Herrera
22. Kevin Zenón
25. Santiago Ascacíbar
30. Tomás Belmonte
36. Tomás Aranda
38. Camilo Rey Domenech
43. Dante González*
53. Joaquín Ruiz
Delanteros:
7. Exequiel Zeballos
9. Milton Giménez
10. Edinson Cavani
11. Lucas Janson
16. Miguel Merentiel
28. Adam Bareiro
37. Gonzalo Gelini
39. Leonel Flores*
41. Iker Zufiaurre
44. Rodrigo Bacidalupe*
45. Miguel Ventos*
49. Joaquín Piñeyro*
50. Vidal González*
52. Juan Pusseto*
54. Kevin Ferreyra*
* No debutaron en Primera División.
El precedente que persigue a Boca: cuando la amplitud de la lista se volvió en su contra
La decisión de Claudio Ubeda de inscribir a 49 jugadores —el máximo permitido— para la Libertadores 2026 no es inédita en el club, pero evoca un fantasma reciente: la campaña 2021, cuando una estrategia similar terminó en fracaso. Aquella vez, Boca registró 47 futbolistas, incluyendo 15 juveniles sin experiencia, bajo el argumento de “cubrir todos los frentes”. El resultado: eliminación en fase de grupos por primera vez en 16 años, con solo 2 victorias en 6 partidos. La sobrepoblación de nombres diluyó la jerarquía, y el equipo pagó caro la falta de cohesión en momentos clave, como la derrota 1-0 ante Santos en la Bombonera, donde el técnico Miguel Ángel Russo rotó a 9 titulares respecto al partido anterior.
El paralelo con 2026 es inevitable. Entonces, como ahora, Boca enfrentaba un grupo complicado (con Santos, Barcelona de Guayaquil y The Strongest) y apostó por una lista inflada para manejar lesiones. Sin embargo, la rotación excesiva generó desconexión táctica: en los 6 partidos, Russo alineó 23 jugadores diferentes en el once inicial, un récord negativo en la era moderna del club. Los juveniles —como el lateral Nahuel Molina (hoy en Atlético de Madrid) o el mediocampista Aaron Molinas— acumularon minutos, pero el equipo perdió 11 puntos de 18 posibles en partidos donde la falta de automatismos fue evidente. El dato más cruel: Boca convirtió solo 4 goles en esa fase, su peor marca desde 2003.
Hoy, la situación tiene matices distintos. Ubeda cuenta con figuras de jerarquía probada en Libertadores, como Leandro Paredes (campeón con River en 2018) o Edinson Cavani (máximo goleador histórico de la selección uruguaya), pero también repite el patrón de incluir 13 juveniles sin debut, algunos ni siquiera en la órbita del plantel principal. La pregunta es si esta vez el cuerpo técnico logrará lo que Russo no pudo: equilibrar la rotación con la identidad de juego. En 2021, el 67% de los goles en contra llegaron en transiciones defensivas mal cubiertas, un error que se repitió cuando los suplentes entraban sin sincronía.
Hay otro número que alerta: en las últimas 5 ediciones de la Libertadores, los equipos que avanzaron de grupo usaron, en promedio, 22 jugadores diferentes (según datos de CONMEBOL). Boca, con 49 inscritos, duplica esa cifra. La historia sugiere que la amplitud sin un plan claro de rotación puede ser un arma de doble filo, especialmente cuando el 42% de la lista son defensores o mediocampistas —el sector donde más se nota la falta de química en equipos con alta rotación.
¿Repetirá Boca el error de 2021 o esta vez la apuesta masiva tendrá recompensa?
El debut ante Universidad Católica en Santiago será la primera prueba de fuego. En 2021, Boca perdió su primer partido (0-2 vs. Santos) y nunca se recuperó. Ahora, con un grupo que incluye a Cruzeiro —invicto en sus últimos 7 partidos oficiales— y un Barcelona de Guayaquil que ya eliminó a equipos argentinos en 3 de las últimas 5 ediciones, el margen para el error es mínimo. Ubeda tiene una ventaja que Russo no tuvo: Paredes y Herrera, dos mediocampistas con experiencia en eliminar equipos brasileños en fases clave. Pero si la historia sirve de lección, el técnico sabe que una lista larga no garantiza éxito; lo hace un núcleo definido y un sistema claro. La pregunta es si, entre 49 nombres, logrará encontrar ese equilibrio antes de que sea demasiado tarde.