SoftBank lanza Roze: la apuesta de US$100.000M en IA que sacudirá Wall Street
Gigante en movimiento: SoftBank acelera su ofensiva en inteligencia artificial con Roze, una nueva empresa que podría valer más que Nvidia en 2020 y debutar en bolsa este mismo año.
SoftBank Group Corp. planea crear y llevar a bolsa una empresa independiente especializada en robótica de IA y centros de datos, llamada Roze, en Estados Unidos, según reveló el Financial Times citando fuentes cercanas al proyecto. La operación, impulsada personalmente por el fundador Masayoshi Son, busca compensar los miles de millones de dólares que la firma japonesa ha invertido en el sector, incluyendo su reciente apuesta de US$30.000 millones en OpenAI, desarrolladora de ChatGPT.
La valoración objetivo de Roze rondaría los US$100.000 millones, una cifra que superaría el valor de mercado de empresas consolidadas como Arm Holdings en sus primeros días de cotización. Sin embargo, dentro de SoftBank existen dudas internas sobre el calendario de la OPI, especialmente por la incertidumbre geopolítica generada por el conflicto en Medio Oriente, que podría afectar los mercados globales. Los detalles finales, como el porcentaje de participación que saldrá a bolsa, aún no están definidos.
Esta estrategia choca frontalmente con las crecientes preocupaciones sobre la sostenibilidad de la construcción masiva de centros de datos, liderada por gigantes como Meta (META) y Amazon (AMZN). SoftBank, no obstante, ha redoblado sus apuestas: en los últimos meses, cerró acuerdos por US$9.500 millones solo en adquisiciones, incluyendo la compra del diseñador de chips Ampere Computing (US$6.500M) y la unidad de robótica de ABB Ltd. (US$5.400M). Además, invirtió US$3.000 millones en DigitalBridge Group, dueña de infraestructura digital crítica como AtlasEdge y Vantage Data Centers.
La deuda de SoftBank ha escalado a niveles históricos. Solo en abril, la empresa aseguró un préstamo récord de US$40.000 millones —el mayor en dólares de su historia— para financiar sus inversiones en IA. Este movimiento refleja su ambición por posicionarse como actor clave en la carrera tecnológica global, compitiendo directamente con Nvidia (NVDA) y otros titanes del sector. ¿Logrará Son repetir el éxito de Arm, cuya OPI en 2023 recaudó US$4.870 millones?
El riesgo detrás del ambicioso plan
Roze no es la única apuesta de SoftBank en infraestructura de IA. La empresa había anunciado previamente su participación en Stargate, un proyecto de US$500.000 millones junto a OpenAI, Oracle (ORCL) y MGX de Abu Dhabi para construir centros de datos en EE.UU. Sin embargo, su intento de adquirir el operador Switch por US$50.000 millones fracasó a principios de año, lo que genera interrogantes sobre su capacidad para ejecutar megaproyectos en plazos ajustados.
El contexto macroeconómico añade presión. La Reserva Federal de EE.UU. mantiene tasas de interés elevadas, lo que encarece el financiamiento de operaciones tan ambiciosas. Además, la competencia en el sector de chips de IA se intensifica: empresas como TSMC y Intel aceleran sus propias inversiones, mientras que Microsoft (MSFT) y Google (GOOGL) expanden sus capacidades de centros de datos. ¿Podrá Roze diferenciarse en un mercado ya saturado de promesas tecnológicas?
El legado de Son: ¿visionario o apostador?
Masayoshi Son, conocido por su estilo agresivo de inversiones, ha tenido éxitos rotundos (como la venta de Arm a Nvidia en 2020) y fracasos sonados (el colapso de WeWork en 2019). Con Roze, busca replicar su fórmula ganadora: identificar una tendencia disruptiva (la IA), inyectar capital masivo y escalar rápidamente. Pero el reloj corre en su contra: según datos de PitchBook, las startups de IA en etapa avanzada recaudaron US$27.000 millones en 2023, un récord, pero el ritmo de crecimiento se desacelera en 2024.
Los analistas señalan que el éxito de Roze dependerá de tres factores clave:
- Su capacidad para integrar robótica e IA en soluciones comerciales viables (algo que empresas como Boston Dynamics aún no han logrado a gran escala).
- La estabilidad de sus socios tecnológicos, especialmente OpenAI, cuya valoración fluctúa ante los desafíos regulatorios en Europa y EE.UU.
- El apetito de los inversores por otra OPI tecnológica, en un año donde solo 12 empresas han debutado en el Nasdaq (frente a 35 en 2023).
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El precedente que persigue (y supera) a Roze: el caso Cloudera y las OPI tecnológicas fallidas
Mientras SoftBank prepara el debut de Roze con una valoración inicial de US$100.000 millones, el mercado ya ha visto cómo empresas de IA y big data con proyecciones similares fracasaron estrepitosamente en su salto a bolsa. El caso más revelador es el de Cloudera, que en 2017 debutó con una capitalización de US$2.200 millones y promesas de revolucionar el análisis de datos. Hoy, tras ser adquirida por HPE y Vista Equity Partners en 2023, su valoración no supera los US$5.300 millones —un 58% menos que las expectativas iniciales de sus inversores. El paralelo con Roze es inquietante: ambas apuestan por infraestructura crítica para IA, pero Cloudera demostró que escalar tecnología no garantiza rentabilidad.
Otros ejemplos recientes refuerzan el escepticismo. C3.ai, fundada por el ex-CEO de Siebel Systems, Tom Siebel, alcanzó una valoración de US$12.000 millones en su OPI de diciembre de 2020. Hoy, su capitalización ronda los US$2.800 millones, un 77% menos. El patrón se repite: empresas con narrativas disruptivas en IA o robótica queman efectivo antes de generar ingresos sostenibles. Según un informe de CB Insights, el 63% de las startups de IA que salieron a bolsa entre 2018 y 2022 operan hoy con pérdidas netas superiores al 20% de sus ingresos.
SoftBank, sin embargo, tiene un as bajo la manga: su alianza con OpenAI, cuya demanda de centros de datos es insaciable. Pero incluso aquí hay riesgos. En 2021, Samsung Electronics invirtió US$17.000 millones en una planta de semiconductores en Texas para abastecer a Nvidia y AMD. Dos años después, la unidad operaba al 40% de su capacidad por la sobreoferta global de chips. Roze podría enfrentar un escenario similar si la demanda de IA no crece al ritmo proyectado.
| Empresa | Valoración en OPI (US$) | Valor actual (US$) | % Pérdida |
|---|---|---|---|
| Cloudera (2017) | 2.200M | 5.300M* (adquisición) | -58% |
| C3.ai (2020) | 12.000M | 2.800M | -77% |
| Palantir (2020) | 15.800M | 50.000M | +217% |
*Valoración en la adquisición por HPE y Vista Equity (2023). Fuentes: Bloomberg, CB Insights.
La pregunta que nadie se atreve a hacer: ¿Es Roze otro WeWork de la IA?
Masayoshi Son ha demostrado ser un maestro en vender visiones (Arm lo probó), pero también un desastre en ejecutarlas cuando la tecnología no madura a tiempo. En 2019, SoftBank inyectó US$10.000 millones en WeWork antes de su fracasada OPI, donde la valoración se desplomó de US$47.000 millones a US$9.000 millones en semanas. Hoy, Roze promete integrar robótica, chips y centros de datos bajo un mismo paraguas —una complejidad operativa que ni Nvidia ni Amazon han logrado dominar por completo. Si los inversores exigen métricas claras (no solo promesas), Son podría verse obligado a retrasar la OPI o, peor aún, a vender activos clave para mantener el proyecto a flote. El reloj ya está en marcha: 2024 será el año de la verdad.