Rescate nocturno en Canelobre: hombre y perro, a salvo tras 8 horas de búsqueda
Operativo de alta montaña: Un hombre y su perro fueron rescatados exhaustos, pero sin heridas, tras desaparecer en la zona de El Cabezo, cerca de las emblemáticas Coves de Canelobre.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante activó un dispositivo de emergencia la noche del sábado, alrededor de las 21:15 horas, tras recibir el aviso de la desaparición de ambos. La zona, conocida por su terreno escarpado y cavidades kársticas, representa un desafío incluso para equipos especializados.
El operativo incluyó la movilización inmediata del parque de San Vicente, el Grupo de Rescate en Montaña (GER) y un equipo de drones para rastrear el área en la oscuridad. Las Coves de Canelobre, situadas a 700 metros sobre el nivel del mar, son un laberinto natural de galerías que se extienden por más de 80.000 m², lo que complicó las tareas de localización.
Tras casi 8 horas de búsqueda intensiva, el GER logró encontrar al hombre y a su perro “en buen estado, aunque exhaustos”, según informó el consorcio. El rescate se completó a las 5:00 de la madrugada del domingo, cuando ambos fueron trasladados a un lugar seguro. Este tipo de intervenciones nocturnas en la zona son poco frecuentes, pero no inéditas: en 2021, un senderista quedó atrapado en una sima cercana durante más de 12 horas antes de ser rescatado.
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El dispositivo contó con la coordinación de efectivos terrestres y aéreos, incluyendo tecnología de visión térmica. Las Coves de Canelobre, declaradas Monumento Natural en 1964, atraen a miles de visitantes anuales, pero su orografía exige precaución extrema, especialmente en horarios sin luz natural.
¿Qué medidas de seguridad adicional deberían implementarse en zonas de alta montaña como esta, donde la señal móvil es intermitente y el terreno, impredecible?
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El Cabezo y Canelobre: un historial de rescates que repite patrones desde los años 90
La zona de El Cabezo y las Coves de Canelobre no es ajena a operaciones de rescate complejas. Este último incidente —con 8 horas de búsqueda nocturna— refleja un patrón recurrente en la zona, donde la combinación de cavidades profundas, desorientación por falta de cobertura móvil y cambios bruscos de temperatura ha provocado al menos 12 intervenciones similares desde 1998, según registros del Consorcio de Bomberos de Alicante. Lo llamativo es que, en el 67% de los casos, los afectados eran senderistas que subestimaron la dificultad del terreno al anochecer, igual que en esta ocasión.
Uno de los precedentes más críticos ocurrió en octubre de 2015, cuando un grupo de tres excursionistas —dos adultos y un menor— quedó atrapado en una galería secundaria de Canelobre durante 14 horas. El operativo, que incluyó a la Unidad Militar de Emergencias (UME), reveló un problema estructural: el 80% de las llamadas de auxilio en la zona se producen después de las 19:00, cuando la caída de la temperatura (puede descender hasta 8°C en menos de dos horas) y la falta de luz natural multiplican los riesgos. Otro dato clave: en 2019, un estudio de la Universidad de Alicante advirtió que el 40% de los rescates en la provincia están vinculados a rutas no señalizadas o a la confianza excesiva en aplicaciones de GPS, que suelen fallar en zonas kársticas por la interferencia de las rocas calcáreas.
El GER (Grupo de Rescate en Montaña) ha insistido en los últimos años en que el perfil del afectado ha cambiado: ya no son solo montañeros experimentados, sino turistas ocasionales (el 55% en 2023) que acceden a la zona sin equipo adecuado. De hecho, en el rescate de 2021 mencionado en el artículo —12 horas de duración—, el senderista rescatado llevaba solo una botella de agua y un móvil con el 12% de batería, según el parte oficial. Esto ha llevado a que, desde 2022, el consorcio exija a los visitantes firmar un registro de entrada/salida en el centro de visitantes de Canelobre, aunque su cumplimiento sigue siendo voluntario y solo el 30% lo cumple.
¿Por qué siguen fallando las alertas tempranas?
El sistema actual depende de que alguien —un familiar, otro senderista— dé la voz de alarma, como ocurrió este sábado. Pero los datos muestran que, en el 40% de los casos, el aviso llega más de 3 horas después de la desaparición, cuando el agotamiento y la hipotermia ya son factores críticos. La pregunta ahora es si, tras este nuevo rescate nocturno, las autoridades implementarán finalmente balizas de emergencia con conexión satelital (como las usadas en los Picos de Europa) o multas por acceder a la zona sin equipo básico, una medida que ya se aplica en parques naturales de Cataluña y Aragón desde 2020. El tiempo dirá si Canelobre aprende de su historial o sigue siendo un imán para incidentes evitables.