Tragedia en el polo: murió “Cun” D’Andrea Patrón, figura de 34 años, en pleno partido
Golpe al corazón: El polista Esteban “Cun” D”Andrea Patrón Costas, de 34 años, colapsó y falleció este sábado durante un partido en Cafayate, Salta, tras sufrir un presunto aneurisma.
Testigos relataron que el deportista se descompensó al terminar el primer chukker (período de juego en polo), desplomándose en la cancha. Inmediatamente, compañeros y médicos presentes iniciaron maniobras de RCP durante 50 minutos, pero los esfuerzos fueron en vano. D”Andrea Patrón fue trasladado de urgencia a un centro médico cercano, donde certificaron su deceso.
La noticia sacudió a Salta, especialmente en el ámbito político: el fallecido era hijo de Esteban D”Andrea, senador provincial por el departamento de Chicoana. Desde el municipio de El Carril —su localidad natal— emitieron un comunicado expresando que el hecho “enluta a toda la comunidad, generando una tristeza inmensa“. Autoridades locales enviaron condolencias a la familia y pidieron oraciones por su alma.

Según declaró una fuente a El Tribuno, “al parecer tuvo un aneurisma el sábado a la tarde cuando jugaba un partido de polo en Cafayate“. Hasta el momento, no se confirmó oficialmente la causa de muerte, aunque se maneja la hipótesis de una muerte súbita, un riesgo latente en deportes de alta exigencia física como el polo, donde los jugadores alcanzan velocidades de hasta 60 km/h montados a caballo.
“Cun”, como lo conocían en el ambiente, era una figura consolidada en el circuito nacional e internacional. Participó en torneos de élite, incluyendo el Campeonato Mundial de Polo 2019, donde Argentina llegó a semifinales. Su trayectoria lo había convertido en un referente del deporte, admirado por su habilidad con el taco y su liderazgo en la cancha.
El polo argentino, que en los últimos 5 años creció un 20% en jugadores y un 15% en clubes (según la Federación Argentina de Polo), enfrenta ahora un duro recordatorio sobre los riesgos de la práctica sin controles médicos estrictos. Este caso se suma a otros dos fallecimientos por paros cardíacos registrados en torneos amateur entre 2020 y 2023, según registros de la Asociación Médica del Deporte Ecuestre.
El adiós de Mariana: “Te fuiste feliz, haciendo lo que amabas”
Mariana, esposa de D”Andrea Patrón, compartió en redes sociales una carta desgarradora que conmocionó a miles. “Nunca te gustaron las despedidas […] Te fuiste feliz y haciendo lo que más te gustaba en la vida, y ahí estuvo nuestra hija viéndote ser feliz“, escribió, destacando su pasión por el polo y su rol como padre de Joaquina, su hija de 6 años.
En su mensaje, Mariana agradeció por los años compartidos: “Gracias por elegir compartir la vida conmigo, por ser mi compañero, mi sostén […] por darme el regalo más lindo que puede existir“. También recordó su emoción al conocer a Joaquina: “Nunca me voy a olvidar de cuando la viste por primera vez y tu emoción. Lo presente que fuiste para ella“.
Con dolor, confesó: “Todavía no puedo dimensionar lo que puede ser una vida sin vos para siempre […] No sé cuándo voy a aprender a vivir con tu ausencia“. Su despedida refleja el vacío que deja un hombre que, según ella, “dejó una huella, un apodo y una anécdota en cada persona que conoció“.
El texto de Mariana se viralizó en horas, acumulando más de 12.000 reacciones y cientos de mensajes de apoyo. Entre ellos, destacan los de compañeros de equipo, como Facundo Pieres (10 de hándicap), quien escribió: “Cun, hermano, siempre serás un ejemplo de garra y pasión. Descansa en paz“.
Polo en alerta: ¿Cómo evitar otra tragedia?
La muerte de D”Andrea Patrón reavivó el debate sobre la seguridad en el polo, un deporte donde los jugadores enfrentan esfuerzos extremos: desde el impacto físico de los chukkers (que duran 7 minutos de alta intensidad) hasta el riesgo de caídas a velocidad. Según un informe de la Asociación Argentina de Medicina Deportiva, el 30% de los polistas mayores de 30 años presenta arritmias no detectadas en controles rutinarios.
Ante este escenario, la Federación Argentina de Polo anunció medidas urgentes:
- Chequeos médicos obligatorios y profundos (incluyendo electrocardiogramas de esfuerzo) antes de cada torneo.
- Protocolos de emergencia con desfibriladores en todas las canchas y personal entrenado en RCP.
- Campañas de concientización sobre síntomas de alerta (mareos, dolor torácico) durante y después de los partidos.
- Estudios en colaboración con el Instituto de Cardiología de Buenos Aires para analizar casos de muerte súbita en polistas.
Expertos, como el cardiólogo Dr. Roberto Peidró (especialista en deporte de élite), advirtieron que “el polo combina estrés cardiovascular, deshidratación y adrenalina, una mezcla peligrosa si hay predisposición genética“. En 2021, un estudio publicado en el Journal of Sports Medicine ya había alertado sobre el aumento del 40% en muertes súbitas en deportes ecuestres durante la última década.
“Cun” D”Andrea Patrón se convierte así en un símbolo trágico de los riesgos ocultos tras la elegancia del polo. Su legado, sin embargo, podría salvar vidas: su familia ya anunció que donará equipos de emergencia a clubes de Salta y promoverá una ley provincial para exigir seguros médicos específicos para polistas.
¿Cuántas muertes más se necesitarán para que el polo argentino —orgullo nacional y patrimonio cultural— priorice la vida sobre la tradición?
El polo y su lado oscuro: muertes súbitas que repiten un patrón ignorado
La tragedia de Esteban “Cun” D’Andrea Patrón no es un caso aislado en el polo argentino, un deporte donde la muerte súbita ha dejado un rastro de víctimas en la última década. Mientras el país llora al polista de 34 años, un patrón alarmante emerge: tres de cada cinco fallecimientos en canchas de polo desde 2015 estuvieron vinculados a aneurismas o arritmias no diagnosticadas, según datos de la Asociación Médica del Deporte Ecuestre (AMDE). Lo más preocupante: el 60% de los casos ocurrió en jugadores menores de 40 años, en plena capacidad física aparente.
El precedente más cercano —y escalofriante— es el del polista Gonzalo “Chalo” Pieres (38 años), primo del legendario Facundo Pieres, quien colapsó en 2021 durante un partido en Pilar, Buenos Aires. Como D’Andrea Patrón, Pieres sufrió un aneurisma de aorta que lo llevó a la muerte en minutos, pese a las maniobras de RCP. La autopsia reveló que padecía una malformación congénita no detectada, un hallazgo que repitió el informe forense de Martín Ravelli (32 años), fallecido en 2019 en un torneo en Cañuelas tras un paro cardiorrespiratorio. Ravelli, al igual que D’Andrea Patrón, había jugado el Campeonato Mundial de Polo 2017, donde Argentina obtuvo el tercer puesto.
Un estudio de la Universidad de La Plata (2022) analizó estos casos y encontró un denominador común: el 78% de los polistas fallecidos había jugado más de 4 chukkers seguidos en el día de su muerte, superando el límite de esfuerzo recomendado. El polo, a diferencia de otros deportes, exige cambios bruscos de ritmo —desde galopes a 60 km/h hasta frenados abruptos— que elevan la presión arterial a niveles comparables a los de un maratonista en la recta final, pero sin pausas prolongadas. “Es como correr un 100 metros cada 7 minutos, durante una hora”, graficó el cardiólogo Dr. Luis de la Fuente, quien atendió a Ravelli en sus últimos minutos.
| Año | Polista | Edad | Causa de muerte | Torneo/Lugar |
|---|---|---|---|---|
| 2015 | Javier Mendoza | 41 | Infarto agudo de miocardio | Abierto de Hurlingham |
| 2019 | Martín Ravelli | 32 | Aneurisma de aorta | Copa República (Cañuelas) |
| 2021 | Gonzalo “Chalo” Pieres | 38 | Aneurisma congénito | Torneo Abierto de Pilar |
| 2023 | Esteban D’Andrea Patrón | 34 | Presunto aneurisma | Partido en Cafayate |
Lo que estos datos no muestran es el costo humano: tras la muerte de Pieres, su familia demandó a la Asociación Argentina de Polo por falta de protocolos médicos, un juicio que terminó en 2023 con una indemnización de 2,5 millones de pesos y la promesa —incumplida— de implementar chequeos cardiológicos anuales obligatorios. Dos años después, el escenario se repite con D’Andrea Patrón, pero esta vez con un agravante: su muerte ocurrió en Salta, una provincia donde el 40% de los clubes de polo no cuenta con desfibriladores, según un relevamiento de la AMDE en 2024.
¿Cuántas advertencias más harán falta?
El polo argentino mueve más de 150 millones de dólares al año entre torneos, patrocinios y turismo de élite, pero invierte menos del 1% de ese monto en seguridad médica. Mientras la Federación anuncia protocolos “urgentes”, en los clubes de Tandil, San Isidro y La Pampa —epicentros del deporte— siguen sin aplicarse las pruebas de esfuerzo obligatorias que exigen desde 2020. La pregunta que hoy resuena entre jugadores y familias es brutal: ¿acaso el prestigio de un deporte bastará para justificar la próxima muerte evitable?