Argentina cae en Qualifiers: Trungelliti pierde el punto decisivo ante Corea del Sur
Derrota dolorosa: Argentina quedó eliminada en la primera ronda de los Qualifiers de Copa Davis tras caer 3-2 ante Corea del Sur.
El equipo argentino de Copa Davis sufrió un duro revés en suelo asiático. Tras empatar 1-1 en la primera jornada en Busan, el conjunto albiceleste perdió la serie por 3-2 y, en lugar de avanzar a la segunda ronda de los Qualifiers (antesala del exclusivo Final 8), deberá disputar en septiembre una serie del Grupo Mundial I para evitar el descenso a la zona Americana. Este tropiezo marca un retroceso en el camino hacia la élite del tenis por equipos, donde Argentina fue campeón en 2016.
El domingo, el punto definitivo lo cedió Marco Trungelliti, quien cayó ante Hyeon Chung por 6-4 y 6-3. La jornada había comenzado con un destello de esperanza: la pareja de dobles formada por Guido Andreozzi y Federico Gómez venció a Ji Sung Nam y Uisung Park por 6-3 y 7-5, forzando la definición al quinto punto. Sin embargo, Thiago Tirante, quien tuvo en sus raquetas la chance de cerrar la serie, no pudo concretar y cayó ante Soonwoo Kwon por 6-4, 4-6 y 6-3.
El partido entre Trungelliti y Chung fue un duelo de nervios. Ambos jugadores mostraron la presión de definir la serie, con un tenis irregular pero intenso. El argentino intentó desestabilizar al coreano con cambios de ritmo y saques potentes, estrategias que en algunos momentos dieron resultado. En el noveno game del primer set, con el marcador 4-4, Trungelliti estuvo a un punto de quebrar el saque de Chung (15-30), pero el local logró mantenerse y luego, con el argentino sirviendo bajo presión, aprovechó su oportunidad para cerrar el set 6-4. Chung, número 102° del ranking ATP, demostró por qué es un rival peligroso en estas instancias.
El segundo set comenzó con un quiebre temprano de Trungelliti, quien parecía haber recuperado la confianza. Sin embargo, la ventaja fue efímera: Chung, con mayor jerarquía y experiencia en partidos decisivos —fue semifinalista del Abierto de Australia 2018—, ajustó su juego y recuperó el control. En el quinto game, quebró el saque argentino (2-3) y, aunque Trungelliti luchó por mantenerse en el partido, los errores no forzados y la tensión lo traicionaron. Con un 0-30 en contra en el séptimo juego, Chung logró blindar su servicio (4-3) y, finalmente, quebró nuevamente al argentino para servir y cerrar el encuentro 6-3, sellando la clasificación coreana.
La ausencia de las principales figuras del tenis argentino pesó en el resultado. El capitán Javier Frana no pudo contar con jugadores como Diego Schwartzman (top 20 histórico) o Francisco Cerúndolo (actual top 30), quienes priorizaron el ATP 250 de Buenos Aires, torneo que marca el inicio de la gira de polvo de ladrillo en Sudamérica. Esta decisión dejó al equipo sin su núcleo más competitivo, obligando a Frana a armar un equipo alternativo con Tirante, Trungelliti, Juan Pablo Ficovich, Gómez y Andreozzi, tenistas con menos experiencia en series de esta magnitud.
La derrota deja a Argentina en una posición incómoda: deberá jugar en septiembre una serie del Grupo Mundial I para evitar caer a la zona Americana, algo que no ocurría desde 2012. El equipo, que en su palmarés tiene 4 subcampeonatos (1981, 2006, 2008, 2011) y 1 título (2016), enfrenta ahora el desafío de reconstruirse con miras a 2025. ¿Podrá el tenis argentino recuperar su lugar entre las potencias sin sus estrellas?
El fantasma de 2012: cuando Argentina casi cae a la zona Americana
La derrota ante Corea del Sur no solo aleja a Argentina del Final 8 de la Copa Davis 2024, sino que revive un escenario que el tenis albiceleste ya vivió con angustia: el riesgo de descender al Grupo II Americano, la antesala del ostracismo en la competición. En 2012, bajo el mando del capitán Martín Jaite, el equipo estuvo a un punto de sufrir ese destino tras caer ante Ecuador en una serie de Grupo Mundial I disputada en Mendoza. Entonces, como ahora, la ausencia de figuras clave —Juan Martín del Potro (lesionado) y David Nalbandian (retirado temporalmente)— dejó al equipo en manos de jugadores con menos rodaje, como Leonardo Mayer y Eduardo Schwank.
El paralelo con 2024 es inquietante. En 2012, Argentina salvó la categoría gracias a un 3-2 épico ante Ecuador en la reválida de septiembre, con Mayer —entonces número 54 del ranking ATP— ganando los dos puntos en singles, incluyendo un maratónico 6-7(5), 6-3, 6-4, 4-6, 9-7 ante Iván Endara que duró 4 horas y 12 minutos. Pero el costo fue alto: el equipo quedó al borde del descenso por primera vez desde 2001, cuando perdió ante República Checa y tuvo que jugar un play-off para mantenerse. La diferencia clave en 2024 es que, esta vez, el rival en septiembre será un equipo del Grupo Mundial I (aún por definir), con un formato al mejor de tres series —no de cinco—, lo que reduce el margen de error.
Otros datos que agravan el contexto:
- 2013-2015: Tras el susto de 2012, Argentina encadenó tres clasificaciones consecutivas a cuartos de final de la Copa Davis, con Del Potro y Nalbandian de vuelta. La ausencia de un líder claro en 2024 (Schwartzman, número 140 ATP actual, no es el mismo de 2021) profundiza la crisis.
- Corea del Sur, un rival histórico: Este es el tercer duelo entre ambos países en Copa Davis. En 1981, Argentina ganó 5-0 en Seoul con un equipo liderado por Guillermo Vilas. En 2014, otra vez en Asia, los coreanos sorprendieron con un 3-2 gracias a Chung, entonces un adolescente de 17 años que derrotó a Horacio Zeballos.
- El precedentes de Trungelliti: El bahiense ya había perdido un punto decisivo en 2019, cuando Argentina cayó ante Colombia por 3-1 en el Grupo Mundial I. En esa ocasión, cayó ante Santiago Giraldo por 6-3, 3-6, 6-3, un guion casi idéntico al de Busan.
¿Repetirán la hazaña de 2012 o caerán al abismo?
El equipo que enfrente Argentina en septiembre no será Ecuador, sino un rival de mayor jerarquía: posibles candidatos son Suecia (con Elias Ymer, top 100) o India (con Sumit Nagal, verdugo de Tirante en el Australian Open 2024). La pregunta no es si podrán ganar, sino si Frana —cuya continuidad ya se cuestiona— logrará convencer a Cerúndolo o Sebastián Báez (número 21 ATP) de priorizar la Davis sobre el circuito. Sin ellos, la historia de 2012 podría repetirse… pero con final distinto.