Colapinto brilla en Miami: 7° puesto y el abrazo de Messi en su mejor F1
Fin de semana histórico: Franco Colapinto logró su mejor resultado en la Fórmula 1 con un 7° puesto en Miami, sumando 6 puntos clave para Alpine.
Hay carreras que marcan un antes y después en la vida de un piloto, como ciertos partidos definen la trayectoria de un futbolista. Para Franco Colapinto, este fin de semana en el Gran Premio de Miami —con un décimo puesto en el sprint y un séptimo en la carrera principal podría ser ese punto de inflexión que tanto necesitaba. Si confirma este rendimiento en Canadá (en tres semanas), su temporada 2024 dará un giro definitivo. Hasta ahora, su mejor resultado había sido el 9° puesto en Azerbaiyán, pero Miami lo superó con creces.
El argentino no solo le ganó los duelos clasificatorios a su compañero Pierre Gasly (dos veces en los mano a mano), sino que entró en los top 10 en ambas carreras, algo que Williams —su equipo en 2023— no logró con frecuencia. Los 6 puntos sumados son un balón de oxígeno para Alpine, que busca consolidarse en la zona media de la tabla. Colapinto terminó a 61 segundos del ganador, el italiano Kimi Antonelli (Mercedes), quien logró su tercera victoria consecutiva este año, superando en pista a los McLaren de Lando Norris (campeón defensor) y Oscar Piastri.

El domingo en Miami comenzó con incertidumbre: el pronóstico meteorológico anunciaba tormentas dignas de un huracán. El circuito estaba anegado, con agua cayendo desde el cielo y brotando del asfalto, como si la pista se negara a secarse. La FIA, ante el riesgo, adelantó la largada a las 13:00 hora local (14:00 en Argentina) y usó la Fórmula 2 —con Nico Varrone (argentino) partiendo desde la 5° posición como “conejillo de indias” para probar las condiciones extremas. Las reglas se adaptaron: potencia eléctrica limitada a 250 kW (en lugar de los 350 kW habituales), aerodinámica móvil reducida a la mitad para mantener adherencia, y permisos excepcionales para ajustar la altura al suelo y los amortiguadores. La seguridad era la prioridad: en mojado, los 350 kW de los motores eléctricos pueden convertir las ruedas en patines sobre hielo.
Mientras el equipo técnico ajustaba los últimos detalles, Colapinto revisaba su estrategia en el hospitality de Alpine. Sabía que el Red Bull de Isack Hadjar —su rival más incómodo el sábado— no sería un problema: el francés había sido descalificado por irregularidades en el piso plano de su monoplaza. Con Nico Hülkenberg (Audi) largando desde el 10° puesto (pero 7 décimas más lento que Franco en clasificación) y los Haas, Racing Bulls y Williams lejos en la parrilla, el escenario era ideal para que los dos Alpine sumaran puntos. Por primera vez en 2024, el equipo tenía margen para respirar.
Entre la familia y el sueño cumplido con Messi
Minutos antes de la carrera, mientras Colapinto analizaba datos con su ingeniero, en la terraza del hospitality se vivía un clima distendido. Allí estaba su manager y tía, María Catarineu, tomando un yogur, y su novia, la actriz y cantante Maia Reffico, mate en mano. La pareja —que hizo pública su relación hace pocos meses— parecía fundirse con el equipo. Reffico, conocida por su papel en la serie Gossip Girl: Acapulco, ya es una presencia constante en los boxes, y su apoyo es visible. “Parece una más de la familia”, comentaban los mecánicos.

Pero el momento más emotivo llegó cuando Colapinto, acompañado por un grupo que incluía a su novia, se dirigió a los garajes de Mercedes. Allí lo esperaba Lionel Messi, junto a su esposa Antonella Roccuzzo y sus tres hijos. El piloto, fanático confeso del 10 argentino, no pudo contener la emoción. Posaron para fotos, conversaron brevemente, y Messi —acostumbrado a ser el centro de atención— se convirtió en el anfitrión de un sueño. “Fue como un niño con juguete nuevo”, diría después un testigo. Para Colapinto, que creció idolatrando al rosarino, este encuentro se sumó a su 7° puesto como el broche de oro del fin de semana.
Una carrera de resistencia, estrategia y duelos épicos
La largada fue caótica. Colapinto perdió posiciones por un problema de energía eléctrica insuficiente, pero el error le salvó de quedar atrapado en el trompo de Max Verstappen (Red Bull), que arrasó con varias trayectorias, incluyendo la de Pierre Gasly. Mientras el neerlandés se recuperaba, Franco esquivó el caos y se lanzó a una batalla campal con Lewis Hamilton (Mercedes). En la primera vuelta, el argentino le cerró la pista sin miramientos al siete veces campeón, obligándolo a salir a la zona de escape. “Puede jugar fuerte”, admitiría después el británico, sorprendido por la audacia del piloto de 21 años.
La estrategia fue clave. Alpine optó por un cambio de neumáticos conservador, priorizando el ritmo constante sobre riesgos innecesarios. Mientras, la carrera se tiñó de drama: Liam Lawson (Racing Bulls) embistió a Gasly en una maniobra que terminó con el Alpine del francés volando por los aires antes de estrellarse contra el guardarraíl. “El susto más grande de mi vida”, confesó Gasly, ileso pero conmocionado. Con su compañero fuera, Colapinto quedó como único representante de Alpine en pista, y respondió con creces.

Aunque Lewis Hamilton lo superó más adelante y la Ferrari de Charles Leclerc se escapó, Franco mantuvo un ritmo sólido. Los Williams de Alex Albon y los Haas no lograron acercarse, y cuando la lluvia amenazó con regresar (sin finalmente caer), el argentino ya tenía su posición asegurada. El giro final llegó con una sanción de la FIA: Charles Leclerc fue penalizado con 20 segundos por conducir de manera peligrosa con el auto dañado y chocando con George Russell (Mercedes) en la última chicana. Así, Colapinto escaló del 8° al 7° puesto, sumando 6 puntos vitales para el equipo.
Tras cruzar la meta, el piloto de Pilar no ocultó su satisfacción: “Quiero agradecer a todo el equipo por el esfuerzo. Largué sin energía, pero tomé las decisiones correctas”, dijo, refiriéndose a cómo esquivó el caos inicial. Cuando le preguntaron por su duelo con Hamilton, sonrío: “Todavía no vi la on board“. El británico, en cambio, sí lo vio… y tuvo que frenar bruscamente para evitar un contacto. “Juega fuerte, y eso es bueno”, reconoció.
El elogio más contundente llegó de su patrón, Flavio Briatore, quien felicitó al equipo y destacó: “Fue un fin de semana redondo para Franco. Es competitivo, y ese es el nivel que necesitamos en cada carrera para sumar puntos”. Ahora, el desafío es confirmar esta progresión en Canadá, un circuito donde la adherencia y la estrategia suelen ser decisivas. ¿Podrá Colapinto convertir este fin de semana histórico en una tendencia? La respuesta llegará en tres semanas, pero una cosa es clara: ya no es el prometedor novato, sino un piloto que exige respeto.
El récord que Colapinto persigue: los argentinos en la F1 y su lucha por la consistencia
El 7° puesto de Franco Colapinto en Miami no solo es su mejor resultado en la Fórmula 1, sino que lo acerca a un hito histórico para Argentina: convertirse en el primer piloto del país en sumar puntos en tres carreras consecutivas desde Carlos Reutemann en 1981. El desafío ahora es mantener esta racha en Canadá (9 de junio), un circuito donde la irregularidad ha sido la norma para los argentinos en las últimas décadas. Solo José María López (2016-2017) logró puntuar en dos Grandes Premios seguidos con Renault, pero nunca en tres.
Colapinto ya superó a su predecesor más reciente, Juan Manuel Fangio II (sobrino del Maestro), quien en 1997 solo logró un 12° puesto como mejor resultado con Minardi. Pero el verdadero espejo es Reutemann: el Lole sumó 45 puntos en 1981 (equivalente a ~70 con el sistema actual), pero su consistencia se vio opacada por errores estratégicos de Williams. Justamente, Alpine —el equipo de Colapinto— tiene hoy el mismo dilema: ¿priorizar la seguridad (como en Miami) o arriesgar en pistas como Montreal, donde la lluvia y los safety cars son frecuentes?
Un dato clave: en los últimos 10 GP de Canadá, solo 3 pilotos de equipos “midfield” (como Alpine) lograron podios: Lando Norris (2021, 3°), Valtteri Bottas (2019, 2°) y Sergio Pérez (2012, 3°). Los tres lo hicieron con estrategias agresivas de una sola parada. Si Colapinto quiere repetir su éxito, deberá romper el molde conservador que usó en Miami. Su ingeniero, Rob Smedley —ex de Felipe Massa—, sabe bien cómo: en 2014, guió al brasileño a un 2° puesto en Canadá con una apuesta por neumáticos supersoft en las últimas vueltas.
¿Podrá el argentino donde otros fracasaron?
Canadá será la prueba de fuego. Si Colapinto suma puntos allí, igualará otra marca de Reutemann: puntos en 4 de las primeras 7 carreras (algo que el Lole logró en 1975 con Brabham). Pero hay un fantasma: en 2023, su exequipo Williams llegó a Montreal con dos coches en los top 10 de la clasificación… y terminó sin puntos por errores en los pit stops. Alpine no puede permitirse eso. La pregunta no es si Colapinto puede brillar otra vez, sino si el equipo le dejará.